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A B C. D O M I N G O 16 D E ENERO D E 1910. EDICIÓN i. PAG. E 1 acta de la inauguración será á las cin éo de ¡a tarde, y la Exposición podrá ser visitada todos los días, de cinco de la tarde I ocho de la noche. riciadora, el autor de La halada de la luz, de Los bohemios. Hay una canción, la canción de la alegría, entonada por un pastor (Serna, tenorino muy apreciable) y bailada por unas parejas corsas. Es bella, graciosa; se hará popular. Se repite entre atrouadores aplausos, y Vives sale á escena para recibir el premio de tan lindísima página. Sigue un coro de viejos, también muy original, ameno, ligero. El público le aplauf OLOMBA El año pasado, Ma? garita la de; una parte pide la repetición; otra parte VTornera; este año, Colomba. impone hilen ció para no interrumpir nueva ¿Hay ya ópera española? mente el curso de la obra. Los que creen que para que exista es Es aplaudido un dúo de tenor y tiple preciso que haya músicos españoles que Ors y Chilina (señorita Hernández) -cuya pongan en solfa libros interesantes, recuer- valentía impresiona al auditorio. Se escuHen que hay óperas españolas, como Mari- cha con atención un terceto, en el que la orna, de Arrieta; como Tierra, de Wano; como questa describe también tanto ó más que La Dolores, de Bretón; como Raimundo Lulio, las voces, cantado por I a Corneja (señorita de Villa; como Margarita la lometa, como Perini) Barrecini (Foruria) y Viccentello Colomba. Y si á zarzuelas como El domino (Cabello) y llegamos á la- escena culminante, azul, La tempestad, Elmilagro de la Virgen, La balada que declina en el timbecco corso, la bruja, La Marseilesa y otras se las pusiese especie de excitación á la venganza. música en los recitados, más ópera españoProbablemente en este número ha puesto la, y muy hermosa, habría. sus amores el maestro Vives y ha derrochaSegún los que creen que la ópera española do técnica y color. Pero la golosina de la íid de ser labor especial de mayores vuelos, danza puesta al principio del acto había heaunque tenga menos inspiración que la de cho su efecto en el paladar de la generaliaquellas obras, seguimos sin ópera. Chapí dad del público y guardó los aplausos para y Vives han hecho música más bonita, más un momento después, cuando bajo el telón inspirada, más genial, que la de Margante la terminada la ópera. Tornera y Colomba. Entonces se repitieron las ovaciones y las El público fue anoche con la misma ilu- llamadas á escena á los autores. sión, con el mismo deseo de entusiasmarse, I consignado es reflejo exacto de lo suque fué, pronto hará un año, averia priine- cedido. I a labor. del maestro Vives es acree 1 ra audición de la ópera de Chapí. dora á los aplausos vivísimos que se le triEl maestro Vives era una esperanza legí- butaron. i urna. Pocos músicos de los modernos, desRepresenta un esfuerzo más en favor de pués de Chapi, han ofrecido música tan la ópera española; esfuerzo loable, digno de lozana, tan graciosa, tan original. ser secundado por otros maestros, pero desColomba tiene un asunto italiano- -discu- pojándose de preocupaciones á fin de que iría la gente, -pero puede ser una ópera es- al hacer ópera no renieguen de su personaípañola, como Carmen es una ópera france- lidad propia, de lo que son, de lo que han sa aunque su asunto es español. sido y de lo que no deben dejar de ser al Claro es que más española sería si la ac- pisar un terreno en el que los extranjeros ción, que se desarrolla en Córcega, ocurriese, hacen lo suyo, y no todo recomendable. por ejemplo, en Valencia, cuyo carácter no Vives ea Colomba demuestra que posee deja de tener analogía con el del pueblo tesoros técnicos para instrumentar y cocorso, como si el mismo mar que baña las nocimientos magnos de cómo tratan las costas de ambos pueblos ejerciese análoga ideas los autores modernos, Wagner el priinfluencia en su sangre y en sus senti- mero. Riqueza de inspiración la tenía bien mientos. acreditada antes de su estreno de ayer. Pero el público que va á oir una ópera A los nombres citados entre los artistas concede mucha más importancia á la músi- que interpretaron la obra hay que añadir ca que al libro, aun cuando éste sed tan in- los de C gada, el excelente barítono, que ¡teresante como el de Colomba y prcduc ion puso mucho cariño en un papel de no mucho lucimiento; Del Pozo y Fúster, la señotde escritores tan notables y expertos como los Sres. Fernández Sahw y Iyópez Ba les. -ra Barca y la señorita MariEi. teros. L, a señora D Albert sobresalió por la imDigamos lo que el auditorio hizo anoche, portancia de su papel y por el acierto y el entusiasmo que puso en la interpretación. 3 consignemos que llenaba el teatro y que ¡concurrieron á honrar á la ópera española I, a obra, muy bien puesta. I a decoración jcon su presencia y sus aplausos la familia del acto segundo, una plaza de Pietranera, Real en primer término, el Gobierno casi en pintada por Amafio Fernández, gustó mupleno después, las clases más distinguidas cho. I a orquesta, muy bien, y á su altura el de la alta sociedad y del arte y el publico, maestro Villa. en fin, de los estrenos, sin excluir el de Esta noche se canta también Colomba. siempre eñ las- alturas. Y por cierto que en vez de los bailables Los primeros aplausos los conquistó la se- de Hamkl, para abrir programa, se cantará ñora D Albert (Colomba) después de una el acto tercero de Aída. canción á la que dan tinte dramático el amor y la venganza, sentimientos que animan en EL JAPÓN POTENCIA MARÍTIMA toda la leyenda á la heroína corsa. Se renuevan los aplausos después del dúo aej Cok raba y Ors (Fazzni) cuya factura, también dramática, mezcla de anhelos de PROGRAMA NAVAL amor y de venganza, está enriquecida por una instrumentación brillante. POR CABLE I a escena final conmueve, también musi 1 L 0 ND 1 E 9, 1 4 6 T calmente, con su riqueza de sonoridades, al auditorio, y Vives sale á escena tres veces T e Tokio se reciben interesantes noticias con los cantantes y el maestro Villa para acerca del programa naval japonés. I, as sumas empleadas eu sufragar los gasrecibir los aplausos nutridos y unánimes que hay para todos, y en primer término tos de Marina se reparten en tres grupos, como sigue: para el compositor. 1 Créditos de construcción destinados A poco de empezar el acto segundo resuenan nuevas salvas de aplausos. El públi- al período denominado tercer período de- co ha reconocido á su Vives, el maestro de expansión. 2.0 Créditos refaccioaaries- destinados á musa risueña, de inspiración lozana y acá- 10, LAS NOCHES DEL REAL la escuadra durante la guerra raso nesa. 3 Créditos destiuados al aumento de unidades navales después de la guerra. I,o s barcos dé guerra en activo servicie son actualmente los siguientes: De primera clase: Katon, 15 950 tone ada Kasbuma, 16400; Ipufti, 14600. De segunda: AM, 19.150 toneladas; Salsw ma, 19 150; Tiikna, 13 750; Lu trama, 14 600; Toni, 4.000; Yoda, 1.250, Mogatni, 1- 350. De tercera. Kavatsi, 21.000 toneladas Snt iue, 21.000. Además seráu construidos á la mayor bre vedad un acorazado de ito. 000 toneladas, dos cruceros piotegidos de u. ooo, dos cruceros de segunda de 5 000, un crucero protegido de 14 600, dos cruceros de segunda de 4 ioo, 29 destroyers de 375 y se ¡s torpe deros de 120. I as autoridades navales tienen el propósito de investigar la situación de las dife rentes escuadras del mundo y ampliar elanterior programa si fuese necesario. En la próxima Dieta se discutirá exten sámente la cuestión naval. JAPONÉS p n el suntuoso palacio de los señores de Iyázaro Galdiano se celebró anoche la anunciada comida en honor del embajador de Austiia Hungría y de la condesa de Welsersheimb, que tantas simpatías te han captado en la alta sociedad madrileña, y que marcharán en breve á su pais. Con los dueños de la casa y los festejados se sentaron á la mesa el embajador de Inglaterra y lady de Bunsen, el ministro de Portugal, la condesa de Tovar de Icemos é hija, los condes de Caudilla, los señores de Vergara Bulnes, los señores de Fernández Henestrosa, la señora viuda de Cárdenas, el señor de Ocantos y su hermana, el ministro del Ecuador, Sr. Reudón; el de Holanda, Sr. Testa, y M. Holphen. Tratándose de una comida en casa de loa señores de L, ázaro, casi huelga decir que la mesa estaba primorosamente adornada y que al menú no hubiera podido hacer obje ción alguna el más refinado gourmet. Hubo apris dmer agradable para todos xos gustos: los aficionados á bailar lo hicieron casi sin descanso en el magnífico salón de baile; los bndgeuts formaron: cuatro ó cinco partidas, y los amantes de las bellas artes hallaron en tal morada admirables chefs d ceuvre que admirar. El palacio de los señores de lázaro Galdiano es, en realidad, una de las casas de Madrid en donde se puede contemplar reunidas más obras artísticas de diversa índole, pero especialmente eu cuadros. Todos los grandes maestros en la pintura tienen allí digna representación; pero en tan notable colección se destacan, por su número y su importancia, las obras de los grandes pintores ingleses Gainsborough, I awrence y Roumeg, por eiemplo, cuyas subhiiies creaciones cautivan el ánimo del que las contempla. Junto á un lienzo de Van Iyoo, ó de Goya, ó de Teniers se ve ua arcón gótico de incal- culable valor, una artística armadura ó un rara pieza de cerámica ú orfebrería, v. todo ello colocado con exquisito arte, iluminada en forma que denota al aficionado inteli gente que, al cabo de años y de gastar un verdadera fortuna, sabe disfrutar lo qu posee. Entre las personas que- concurrieron al aprés- dmer recordarnos á las condesas de Aguilar de Inestrillas, Esteban Collantes, Valmaseda, Santa María de Silvela, Maluque; marquesas de Donadío. Miravalles, Pi. dal, Vadillo, Santa jGenoveva, Yarayabo; CRÓNICAS MADRILEÑAS IMIiliiiluisílll