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A B C. JUEVES i3 DE ENERO DE 9 ÍO. EDICIÓN i. PAG. b. ¡Para dar idea de la importancia de esta finca bastará decir que su producto le sir ¡vió al duque, con exceso, para justificar la renta al sentarse en el Senado como senador por derecho propio. Por cierto que en alguna ocasión, viajando, D. Alfonso XII en compañía de un ministro y de varias personas, entre las cuales se contaba el duque, por las proximidades de tan espléndida posesión, no pudo reprimir Su Majestad un movimiento de asombro, y preguntó á los que iban con él en el tren: ¿De qué gran señor será esta hermosa finca? I a pregunta del Rey quedó por el momento sin respuesta; pero al detenerse el tren en la estación próxima y ver D. Alfonso los andenes llenos de gente, colonos, guardas y criados de Cadreíta, volvió á interrogar al duque, preguntándole: ¿Quiénes son todos esos servidores? El duque, inclinándose ante el Monarca, contestó respetuosamente: -Señor, es el personal de esa finca, que por ser mía lo es también de V. M. A pesar de ser esta finca tan hermosa, el duque mostró siempre predilección por la de Algete, donde estuvo varias veces con Alfonso XII. Su amor por Madrid le nizo perder importantes sumas en la venta de los solares áe su casa. -palacio, situados en la calle de Alcalá, pues prefirió cederlos al Banco de España, para que de este modo contase Madrid con un gran edificio, que enajenarlos á una Sociedad francesa, que trataba de construir rasas particulares. El Sr. Canalejas, acompañado de su esposa, se propone marchar en breve á París, para- descansar algunos días de sus trabaJos profesionales. Nuestro querido amigo D. Ricardo Medina, juez municipal del Congreso, sufre la amargura de tener nuevamente enferma desde hace varios días á su hija Carmen, hasta el punto de que ayer tuvo qae convocar consulta de médicos. Celebraremos el rápido restablecimiento de la enfermita, muchos ejemplares. íEscéptico y egoísta eu absoluto, su visión de las cosas y de la realidad no se extiende más allá del círculo en que se mueve su persona. Todos sus esfuerzos los concentra en un punto supremo: su bienestar. Este político, si llega á los Consejos de la Corona y tiene la desgracia de abandonar el cargo á los cuatro ó seis días, ó al mes ó los dos meses, se consolaráfácilmente pensando que le queda la cesantía de ministro. Si, por el contrario, dura mucho en el cargo, él se ingeniará de modo que al abandonarlo lo haga en distintas condiciones de cuando entró en él. Ni el bienestar de su país ni s- us ciudadanos le importan nada á tal político. Como último rasgo que lo retrata diremos que tal político suele ser ingenioso, franco, camDPchano. decidor, elocuente á veces. El segundo tipo de político es el que podemos calificar de espectacular ó sea un político que toma la vida pública como un espectáculo, como un arte (entendiendo el arte en el sentido en que lo entendía Spencer, como un juego) Este político puede ser honesto y recto; pero es también un escéptico, un pesimista. Generalmente, los políticos de esta categoría son historiadores ó aficionados á los estudios históricos; ellos proceden con absoluta rectitud y lealtad; pero la historia y el trato de los hombres y la observación (una parcial observación) de las sociedades humanas les han hecho ver la inutilidad de todo esfuerzo, y toda su obra, toda su labor, se reduce á mantener un statu guo prudente, un equilibrio, una ponderación discreta, y á transigir y contemporizar, sin más finalidad que ser, estar, que dejar que las cosas se desenvuelvan ellas mismas. M tipo de este político escéptico y equilibrado puede decirse que ha sido y es la causa de nuestra ruina y de nuestro atraso. Pueden ser irreprochables en su conducta; pero su grande y profunda falta consiste en ese mi mo dejar hacer, en esa transacción continua y triste, en ese celebrado y ponderado equilibrio. El tercer tipo de polít co lo constituyen aquellos jue exactamente se podrían calificar de místicos políticos de una poderosa y rica vida interior, de una gran fe, de una robusta y poderosa confianza en sí mismos. Son rarísimos estos políticos, y su aparición en una sociedad, en un pais, bien puede ser señalada con piedra blanca. La vida Se estos políticos es una continua lucha. Creyentes en el poder de su acción, creyentes en los destinos de su pueblo, creyentes en el mejoramiento y perfeccionamiento social, toda su alma y su vida es puesta en todos los momentos, todos los días, al servicio de su ideal. Como la resistencia al mejoramiento es enorme en un pais inculto, ó poco culto, como el nuestro (y por eso se necesita la reforma, por la gran cantidad de incultura) tal político ha de tropezar en su camino con la protesta, el clamor y la incomprensión, ó, lo que es peor, las miras interesadas, no de la multitud, sino de cierta parte social, de cierto elemento arcaico y misoneísta, que pasa por ilustrado por independiente pero que en el fondo es más beocio y más fanático que la multitud. Este político, llevado, impulsado por su fe íntima y profunda, altamente pa triota, habrá de entrar en pugna, habrá de chocar violentamente, desde el primer momento, con esta masa retardataria y anárquica, opuesta á toda innovación y á toda mejora social. Como la multitud es inconsciente, irreflexiva, si el aludido elemento ilustrado consigue alucinar y sugestionar á la masa, la lucha de tal político habrá de ser doblemente formidable. Puede darse el caso de que la multitud, no logre ver el verdadero carácter y la gran abnegación de tal político, y entonces éste, acaso desesperanzado, fatigado del gran esfuerzo, renuncie á la lucha; pero si tal político posee todo figurar en esta categoría, y prosigae ea su labor tenaz, titánica, y logra vencerla resistencia de los retardatarios é incultos, ó, mejor, de los interesados, profundamente interesados en defender su propio modo de ser, que es toda su vida, en ese caso la nación y la sociedad en que tal político actúe habráa entrado en un nuevo periodo de su evolución. Da todos modos, en ttno ú otro caso, el esfuerzo no será nunca baldío, y la semilla arrojada por este hombre entre sus conciudadanos- -su alto y laminoso ejemplo de honestidad, de patriotismo y ée rectitud, sus anhelos, sus esperanzas y sus deseos- -germinaráy fructificará áloJargo del tiempo iZOJRJN el gran temple de alma que se requiere para 1 1 na recepción. En la última sesión celebrada por la Academia de Ciencias Morales y Políticas, presidida por el conde de Gasa- yalencia, se recibió el discurso que leerá el día de sa recepción el Sr. Dato, presidente del Congreso. El conde de Tejada de Yaláosera leyó una necrología del acadéinie señor vizconde de Campo Grande. Ateneo. Esta tarde, á las seis y media, el señor D. Tomás de Elorneta explicará una conferencia sobre el siguiente tema: El derecho público en las Cortes de Cádiz I Jniversidad Central. Ayer tarde reanudó asolases del cur so de- Derecho obrero el doctor Ari metidi y Simancas. Dedicó su explicación ai trabajo de la mujer, estudiándolo en sus aspectos de de- recho filosófico y de derecho positivo, examinando con todo detenimiento al llegar á este. último puntóla legislación que existe acerca de la materia, tanto en España como en el extranjero. Asistió al acto un numerosa y distinguido auditorio, que al final aplaudió, tnuy merecidamente, al Sr. Arizmendi Simancas. Coeiedad Vegetariana. Hoy, jueves, celebrará esta Sociedad (calle dedicólas María Rivero, tmm. 1) una reunión á las nueve de la noche, con el pipgrama siguiente: Controversia sobre el tema de lectuia Qué es el mal ó la enfermedad de M. Herevrard Carringtan Podrán asistir, además de lps socios, los suscriptores de Él Régimen Naturalista con sus familias y personas que les acompañen. ACADEMIAS Y CENTROS A LOS OBL 1 GACION 1 S T A S DE PRENSA ESPAÑOLA Finalizado el segundo semestre de 1909, queda abierto el pago de los intereses de las obligaciones en la Caja de Prensa Española, todos los días laborables, de dos á cuatro de la tarde. Cada obligación percibirá 25 pesetas, de Iás cuales se descontará el 3 por 100 (para el Estado, en concepto de impuesto de utilidades, ó sea 75 céntimos de peseta. Para percibir dichos intereses es requisito indispensable la presentación de la obligación, al dorso de la cual se hará constar el pago de los intereses satisfechos. NOTAS DE ARTE n pianista- notable. Un día de éstos regresa á Santander el notable pianista D. Luis del Castillo, de quien hablábamos días pasados, por la particularidad de ser un notable ejecutante y un compositor original sin saber una palabra de música. En efecto, ha obtenido del ilustre Bretón, comisario regio del Conservatorio, un certificado según el cual el Sr. Castillo ofrece un raro ejemplo de intuición musical, por la que compone y ejecuta al piano sin la menor noción de solfeo, armonía ai nada que se refiera á la técnica y asigaatura del citado instrumento Este mismo parecer Je. suscribe, la profesora de aquel establecimiento doña Pilar Mora. El Sr. Castillo deja editadas en Madrid algunas composiciones suyas, fue ha dejado U TIPOS DE POLÍTICOS A mi entender, todos los políticos, todos los hombres que actúan en la vida pública, pueden reducirse á tres tipos ó categorías. El primer tipo de político, el que se halla más bajo en la escala, el tipo completamente inferior, es el del político utilitario digámoslo así; 1 tipo que actúa y se desenvuelve en la vida política, en la gobernación, sin más guía ni más propósito que el de su propio provecho y- engrandecimiento. Este político ha abundado mucho durante la Restauración y de él quedan todavía