Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MIÉRCOLES 5 DE ENERO DE i 9 so. EDICIÓN z RAO. 8. Por eso no repitió el brindis, que cantó como él solo sabe y puede cantarlo, y las cinco veces que el público le llamó á escena para aclamarle con delirio se echaba mano á la garganta y con ademán expresivo daba á entender que no quería arriesgarse á deslucir aquella estupenda cadencia con que remata la famosa canción báquica. Ya había salido tres veces al palco escénico al final del acto primero, en el que dijo la escena de salida maravillosamente. Pero donde Titta Ruffo se mostró el artista colosal, incomparable, que enloquece al público, fue en el tercer acto. Ya el monólogo fue coronado por una salva de aplausos, digno premio á su labor portentosa; pero en las escenas con Ofelia y coa la reina Gertrudis, los bravos y los aplausos del auditorio electrizado interrumpían al artista, y al terminar el acto una ovación estruendosa, que se prolongó muchos minutos mientras el telón subía y bajaba para mostrar al prodigioso cantante, fue el testimonio de admiración que tributaba el público al más grande de los artistas líricos moüernos. Opinión unánime del público: Titta Ruífo sigue siendo el coloso de siempre. Y un poquito más si acaso. Nota curiosa: Cantó el brindis con una Copa de oro que horas antes de la representación recibió, acompañada de una carta firmada por varias admiradoras abonadas que le invitaban á hacer su presentación cantando el brindis con aquella copa, homenaje de admiración. Todo fue bueno en la interpretación de Hamlet, y para todos hubo aplausos merecidísimos; la señora Finzi- Magrini hizo una Ofelia ideal, rica de voz, maestra consumada en la manera de usarla; la señora Petri estuvo sencillamente admirable en la dramática escena del acto tercero con Hamlet, y el público ia hizo justicia aplaudiéndola mucho, llamándola á escena con Titta Ruffo y reconociendo que es una artista de pri. mer orden; Ricceri hizo un rey Claudio ex célente, y también escuchó legítimos aplausos en la plegaria del acto tercero. En fin, el cuerpo coreográfico y su estrella, la lindísima Josefina Miazzi, fue también aplaudido. Senna, Foruria y hasta Tanci estuvieron bien. De la orquesta, dirigida por Villa, no hablemos. Se sabe la obra de memoria, y ¡qué obra, válanos Dios! ¡Hacérnosla oir con gusto es otro de los milagros de Titta Ruffo! l os consumos. El empréstito. Ayer el Sr. Aguilera presidió la constitución de tres Comisiones- -Hacienda, Policía urbana, Obras, -que son como los puntos triangulares de la vida municipal. y ante esas Comisiones expuso su pensamiento y sus planes. Consecuentes con nuestro método de ampliar aquellas informaciones verdaderamente interesantes para el vecindario, detallaremos algo de lo que dijo el alcalde, según referencias que él mismo tuvo la bondad de hacernos. En la Comisión de Hacienda- -nos dijo el Sr. Aguilera- -he tenido, por decirlo así, que refrenar, que contener, la expansión de nfis propósitos, porque no en balde me hallaba ante la entidad que, por deber, ha de ir empleando regateos, medidas, hasta coerciones, en bien del equilibrio de nuestro erario. Hemos hablado de dos puntos capitales y de muy próxima actualidad: el empréstito y los consumos. Yo, por el voto del Ayuntamiento que lia cesado, tengo la facultad d efectuar aquella operación de crédito; pero no he querido hacerlo sin contar con el beneplácito de los vocales de Hacienda. Es mi deseo que el empréstito se verifique en Febrero, y que se abra pública suscripción. Necesitamos diez y siete millones; se han de colocar 35.000 láminas. Creo yo que aun cuando la cifra supera al total de lo que se demandó en tiempos de mi antecesor para la unificación de deudas, Madrid resjponderá. He prevenido á la Comisión de Hacienda la conveniencia, más aún, la necesidad, de que se preocupe desde hoy en ir trazando el presupuesto. Hay que fijar con tiempo y con exactitud el cómputo, sin al ogos, sin precipitaciones, sin ficción la más mínima y sin el peligro de números innecesariamente hipotéticos. Claro es que la renta de los consumos es un renglón de mucho bulto, y hay que estudiar lo que concierne á este extremo. A fin de este año cesará el arrendamiento. ¿Qué ha di hacer el Ayuntamiento ante la disyuntiva que plantea este término de contrato? Yo no me inclino, por ahora, ni á un lado ni á otro; ño quiero prejuzgar la cuestión; deseo que el Ayuntamiento reflexione, estudie y resuelva. Únicamente- -y en servicio de ese estudio- -expongo dos elementos de jaicio para ambos criterios, y son los siguientes: si el Ayuntamiento ha de continuar cobrando el impuesto y, por tanto, el arriendo, se ha de HABLA AGUILERA tener presente que la cifra de hoy es corta, que puede recaudarse bastante más; de donde se sigue la precisión de que al estipular las condiciones se incluya alguna Hocos días hace, D. Alberto Aguilera seña- nueva que, sin forzar al tributario, obligue laba el comienzo de varios importantes á la arrendataria á más alto tipo; si el Ayunproyectos para este nuevo año. No es el al- tamiento, siguiendo la corriente de las ideas calde un bien intencionado iluso que sueña políticas democráticas y económicas del día, innovaciones y mejoras inadaptables á la decide prescindir de ese impuesto para rerealidad de la situación; hombre práctico y formarlo, más bien, para substituirlo, preciresuelto, alentado por ejemplar estímulo, so será que el cálculo se haga concienzudaplanea y calcula maduramente las iniciati- mente, no sólo para que los guarismos equivas, y así, sus palabras anunciando un ade- valentes en el papel lo sean en efectividad, lanto, una mejora, valen por la evidencia de sino también para que se atienda de un la obra misma, y las recibe el vecindario modo claro á la virtud distributiva, y, prac orno una garantía de certeza. ticando ésta con esmero, nos acompañe la Este prestigio de D. Alberto únese ahora aquiescencia de la opinión. dichosamente á un vivo despertar del espíitu municipal. i a ran Vía. Cada día se vigoriza más este espíritu. De este asunto de la Gran Vía hemos Madrid se persuade de que le importa, an- charlado en Hacienda- -por su aspecto ecotes que todo, vivir, y de que bajo la locha nómico, -y hemos tratado también en Polide las pasiones políticas palpita un proble- cía urbana, por lo que toca á la totalidad de ma que todas las ciudades de España se es- la reforma. fuerzan por resolver, en tanto que aquí se Antes de proseguir quiero reiterar lo que abandona y se agrava á merced de un am antes ya he dicho y tengo expuesto ante IQS Mente de indiferentismo y de inercia: la compañeros, á saber: que la obra, verificada casa higiénica, el subsuelo limpio, la comi- por trozos ó secciones, como ya es sabido, c u sa a y bar 1 p la porcia de Tis calles, el supone algunos, bastantes jornales; pero no 1 de hombres y que justifiquen eí concurso, la inmigración cíe los obreros de las cinco provincias limítrofes. Sobre el particular tengo adoptada resolución, que espero se apreciará como justa: dar preferencia, j a que no pueda ser á los naturales de Madrid, á los avecindados en Madrid. ¿Viniendo ahora á la realización del pro yecto, diré que, según mi cuenta, bien puede comenzar á primeros de Marzo. El 20 d e este mes que corre firmaré sla escritura; el mes que sigue operaré el empréstito, y com o la adquisición de casi todas las fincas no 1 a de ofrecer obstáculos, en Marzo podremos irlas entregando al contratista para que el contratista inicie los derribos, Al llegar á este punto el periodista no puede contener una interrogación. Los ditas estadísticos ordenados por los agentes municipales demuestran cómo aumenta cada día el número de pisos caros desalquilados; mas ala par evidencian esos datos cómo escasean las viviendas modestas, so bre cuyos balcones apenas blanquea un albarán. Si el Ayuntamiento por deber ratslar, no ataja el fus abictendi a que puede eatregarse á mansalva la avaricia de ios caseros, exacerbada por la ley fatal, mecánica, que surge de la demanda excesiva, ¿dónde vivirán dentro de diez, veíate meses, algunos millares de familias pobres? Pero el alcalde, que ha escachado la OJ jeción sin un gesto de alarma, sonríe sereno y anuncia la respuesta con ademán e s presivo de calma. Hay- -dice- -un proyecto de! que yo, lias ta ahora, no he querido hablar, Es, más que proyecto, acuerdo de muy próxima tea idad. Su desarrollo será- rápido y saldrá al paso de esa amenaza- -para la cual, ademas, hay otras medidas en estudio, pues claro as que el Ayuntamiento, respetando el dereclio de propiedad, tiene recursos para no tolerar que se cree él conflicto. -Ese proyecto está acordado en conferencias que he tenido con el jefe del Gobierno. Y más debiera yo decir: acaso en la iniciativa lleva lo principal el Sr. Moret. En la periferia de nuestro Municipio tiene muchos terrenos el Estado. Son, por la simplicidad de sus títulos de dominio, de fácil donación. Entre esos terrenos se compréis den unos de orientación inmejorable y que por todos conceptos se (diputan corno los más hermosos y salutíferos de Madrid. Refiero ie á los altos de la Moncloa, á las alturas de la derecha, zona espléndida, fértil, pintoresca, ceñida por el arbolado, frontera á los pinares y á los aires puros de la sierra. Es uno de los puntos predilectos para el íaturo ensanche. Pues bien; yo creo- -y al expresar esta creencia el Sr. Aguilera sonreía- -que si el Ayuntamiento pide esos terrenos los tendrá inmediatamente. A ellos puede p í o longarse el tranvía con un ratnal á la derecha. ¿Iva segunda parte dei pensamiení También está estudiada. Poseemos pisaos y pro. yectos de un joven y hrillante arquitecto! los edificios que propone son bellos, higiénicos, de altos techos, de luz, espaciosos con baño, con abundantes grifos, con sistema general de calefacción. Estas casas, claro, no serán de las llamadas de obrero aunque han de tener cuartos muy baratos en la planta- baj a, y enjos altos, cuartos de 10 ó 12 ó 15 pesetas; sería casas para la clase media pobre, para el militar, para el modesto empleado, para los luchadores de levita... Ocho, dies, doce, hasta veinte d í? Es evidente que el Ayuntamiento no jaa de dedicarse á construir, y menos á arrendar; sería esto, legalmente, convertirse su empresario, y en eaiptes o á i e 3 J, que fasas baratas. HACIA OTRO MADRID y- i spirai, i tv v s o c r i i! rraniimnmrnnirrnviiriam! n 1 innirasn 11 un ni n 1