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DE TODO EL MUNt) O, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELÉFONO f DONATIVO PARA LOS NIÑOS POBRES. E n la suma recaudada hasta ayer, día ea que quedó cerrada la suscripcSfu, no íueron incluidas las siguientes cantidades: Gran P e ñ a loo I, R. io Niño Serafín Adame... 5 Mariano Benlliure, 25 Carsnencita Abeaojar 10 Niña Pilar Cobo de Guztnán 25 francisco I encina, 10 Iva suma reunida es, por tanto, en total, de pesetas DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELEFONO TITTA RUFFO Cn la tarde de ayer honró con su visita nuestra casa el eminente y popularísimo barítono Titta Ruffo, á quien seguramente adamará esta noche el público del Real. Acompañado de su gran amigo el insigne escultor Mariano Benlíiure, de nuestro director, Sr. I Uca de Tena, y de nuestros compañeros Sres. Romea y Castell, recorrió todas las dependencias de la casa, deteniéndose especialmente en los talleres, ante cuyas diversas operaciones se mostraba extasiado el gran cantante. Por lo mismo que es tan excelente artisUna vez? aás damos á todos los generosos ta, para no desmentir su origen toscano, rindonantes gracias expresivas en nombre de de culto á todas las artes, y no es extraño los emeo mil niños pobres que serán obse- que entre ellas figuren las gráficas. Lo que no puede sustraerse es á la influencia de quiados con juguetes. a entrada para los niños pobres y fami- cantante. Observando ana de nuestras rolia que les acompañe, será por la tativas, que, como es sabido, imprimen, y cuentan Castellana, edificio de A B C. La colase for- pliegan, encuadernanle decíamos: los ejemplares, todo á la vez, mará con dirección á la plaza de Colón. -Gomo ve Empezará el reparto á las tres y media de falta más que usted, á estas máquinas no las hablar... la arde. -No- -repuso; -no las falta más que cantar. I as linotipias, con su ingenioso y rapidíf 1 día francamente hermoso fue el tercer simo mecanismo, llamaron también granden su atención. día del año y de Enero. Y como el 3, mente operarios compusieron, intercalándoI, os do el mes. una líaea que ¡Viva Una sesión ordinaria, trancamente ordi- la en su trabajo, el vitoreado no decía guardó Titta Ruffo! y sólo naria, fue la sesión del Ayuntamiento, en la la prueba tirada en papel, sino que quiso fual se pidió la cabeza de los guardias que disolvieron los grupos déla plaza de la Villa conservar como recuerdo ios propios lingoel día i. y en caso de gracia, cadena per- tes tipográficos. estereotipia, los de fotoI os talleres de petua, fia prueba de adelanto, ¡eso! y el grabado, las maquinas de tirar con color, ijüotnbiamiento de ¡treinta y tantas comisio- todo lo examinó el ilustre artista con la Dios del cielo, ¡que no sea como el 3 atención y el entusiasmo con que hubiera if o el mes municipal! su particella en üTíít ópera Resultó que, en efecto, y afortunadamen- hojeado Ruffo, que á los encantos de nueva. Titta su voz te, no ocurrió nada de particular ea Barce- y de su arte une los de un trato amable y lona. Había ana poderosísima razón para sencillo, Aue 110 ocurriese riada: se había anunciado se llama haciendo de él lo que Vulgarmente un simpático no oculta tampoco ¿Jue ocurriría algo, y esta v En los Tribuna es compareció un indivi- su amor grande hacia España, cuando, circunstancia pudimos al duo que se comió tres pesetas de judías y dedicar elogios á las observarla instalaciones que no pagó, por cuyo atracón se! e condenó á funcionar, los hacía extensivos también veía á la un año y aa día de prisión: como quien nación que es, lazos de ice, le dieron centrajudías á otro indi- toria, hermana por la suya. sangre y de hisde viduo se le acusó de haberse comido, éste Conservaremos gratísimo recuerdo de la en sentido figurado, aunqae de alcance efec- visita de Titta Ruffo á esta casa, donde tantivo, 700 pesetas, y otro, en fin, á quien se to se le admira y tanto se le estima. j e atribuye el harto de unas botas, unos pantalones y dos camisas á un compañero NOTA IR 1 STE lie bohemia, que, sobre denunciarle, le sopló la dama Es decir, que se puso las bolas y todavía dijo que se las habían hartado. JT De política, poca cosa; el presidente no se jtaarchó á Torrelodones ó á Galapagar, que es lo inistao estuvo en la Moncloay ea su J P TELÉGRAFO tasa; en todas partes menos en el minisLYÓ 2, 7 T. A yer, á las nueve de la noche, comenzaba ii ieriOo la celebración de un concierto en el Í 3 e constituyo en el Senado el Comité es- s ñol para el Congreso internacional de Café del Siglo XIX, situado en la calle de la JJiencias administrativas, que se celebrará República, y al poco tiempo los espectadoj ¿n Bruselas coincidiendo CGU la Exposición res fueron testigos de un rápido drama, gjniversal, queha de celebrarse en Julio próAntonio Descotes, comerciante de la calle de Marenod, disparó un tiro de revólver rao en aquella capital. f Suceso? de poca importancia; pequeños contra Berta Sicard, de veintiséis años, capinos, pequeffos atropellos de automóvil; sada con el Sr. JS! icolás, é institutriz en Vi odo pequeño, pero siempre en grande. Un lle- sur- jarnioux (Rhone) ¡tuuerto por alcoholismo agudo. IyO úaico X, a desgraciada señora había venido á ¿rande que hubo: la borrachera. pasar la fiesta de primero de año en comPor Ia naelK, tinabuena helada y conneti- pañía de sus padres. é 4i ódl El asesino estaba casado con una hermana det- esBSSO de Berta, y toda la familia de Enero. EN A B C 10.260 debía cenar reunida, no habiéndose presen tado Descotes á la hora señalada. Se prescindió de él, y una vez teruiinadt la cena decidieron todos los invitados terminar la noche asistiendo al concierto del Café del Siglo xix. Cuando se dirigían al espectáculo vieron desde el tranvía á Descotes. A los pocos momentos de nacerse instalado en el café entró aquél en el establecimiento y sin decir una palabra disparó contra u cuñada, hiriéndola en el lado izquier do de la cara. Después volvió el arma contra sí y apoyando el cañón en la sien derecha hizo fuego, quedando mortalmeate herido. Se ignoran los móviles del crimen. DE NUESTRO CORRESPONS- L A B C EN NUEVA YORK p L ARTE VIVE La idea dominante en EN AM R 1 CA Europa de que eu este lado del At ¡anr i sabemos trabajar, sabemos inventar cosas útiles, y excentricidades también, y estamos, en una palabra, adelantados en todos los ramos del comercio y de la industria, hasta tal vez de la Ciencia, pero sin que penetre más allá del forro de nuestros trajes el arte y sus obras, debe comenzar á modificarse. Ha llegado la hora de dirigirnos con enef gía al Viejo Mundo y decirle: vosotros, nuestros padres, que nos reconocéis insuperables para dar vueltas á la noria y veáis á pegaros á ella sólo como refugio anterior al suicidio cuando en vuestro suelo gastado y corrompido no halláis la savia suficiente y necesaria para prolongar el ocaso de vuestra existencia, sabed: Que os agradecemos el concepto honrado de pueblo laborioso, de cuj o título á la conquista marchamos sin tregua desde nuestras mocedades; mas queremos hoy, como recompensa de nuestros esfuerzos, que reconozcáis asimismo el grado de cultura á que nos hemos elevado, hasta aproximarnos muy cerca del día ea que vuestros hijos de América podrán ofreceros una escuela modelo de arte, por si gustáis visitarla y admirar en ella lo que no encontraréis en otra parte del mundo. Sea porque el espíritu de este pueblo joven se conservaba virgen mientras ia materia fecunda crecía y se multiplicaba, rompiendo ahora con vigor el paso á una nueva era de germinación; sea porque existen aquí toda clase de elementos en abundancia, ó sea por ambas cosas á un tiempo, debemos convenir, admitir y hacer constar la- vida real y floreciente del arte en estas metrópolis modernas, de las cuales hasta hoy sólo hemos apreciado su tamaño, otorgándoles el calificativo de agrandes He tenido ocasión de conocer las itnpre siones verdad, á medida que las iban recibiendo, de algunos reputados artistas europeos, incluso españoles, que vinieron á los Estados Unidos, como fueron ó irían á otros puntos de América, buscando mayor espacio para sus obras dormidas allá en los estudios respectivos, ó bien muertas en la imaginación del autor. Pues esos señores- -no es preciso citar nombres- -llegaron á las Américasv impuestos de tan equívocas ideas como las traeen su mollera, aunque MADRID AL DÍA U EM UN CONCIERTO