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A B C MARTES 21 DE DICIEMBRE DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 9. ¡Qué cuento tan admirable y tan sencillo éste, en el que Benayente ha sabido interesarnos á un tiempo á nosotros y á las personas mayores. Burla burlando, y entre sus gracias infantiles, hay pensamientos y bellezas de una dulce emoción, ráfagas inchorrillos que reservaba para Pascuas: cua- tensas de poesía, que produjeron en el pú- tro pesetillas, con las que compré una loca- blico ese calofrío que causa la sensación de lidad y asistí á la inauguración del Teatro lo que se nos mete en el alma como un suspara niños. Sa la sala, por cierto muy ele- pirado día de sol. gante y coquetona, vi á varios compañeros Lo bien dispuesto del cuadro, la acertada fie colegio, acompañados de sus precepto- entonación de los colores, fue igualmente fes ó de sus papas. celebrada. Luis Muriel (hijo) ha pintado lindas deMi preceptor me dejó completamente libre. De lo que me alegré mucho, porque es coraciones, y el vestuario de los personajes un señor macho más molesto que la Trigo- del cuento es rico y señorial. r. ometría. Cuando terminó la comedia, el público, en Quedó en esperarme á la salida y se fue pie, aclamó á Benavente. Hubo vivas, y el pietextando una ocupación inaplazable, entusiasmo fue enorme. Vanos niños regaaunque yo estoy en el secreto, y á pesar de laron al fundador de su teatro una caja de Eu aparatosa seriedad sé quién le ocupa to- habanos para que se los fume en su nombre, ya que ellos no pueden saborearlos tofiss las tardes un ratito. ¡Si vieras con qué orgullo, antes de sen- davía como quisieran. taiine en la butaca, anduve por los pasillos En fin, una grande y artística solemniÜssjnfadadamente para dar á entender á dad que yo jamás olvidaré, celebrando la los que me veían que yo iba solo al teatro, hora buena en que empleé las cuatro peseque ya era un hombrecito! tillas de mis ahorros. ¿Te parece que demos un viva á BenavenA las cinco en punto dio comienzo el espectáculo. jCon decirte que no tuve tiempo te? ¿Te parece que declaremos aquí que Beni de fumar á escondites un cigarrillo... ¡Si navente es el Dios del teatro para niños y Porredón es su profeta? papá lo supiese! La verdad, yo me sentía halagado ante la Pues con este desahogo, y con declararte idea de que Benavente, todo un Benavente, bajo la fe de mi infantil escalpelo, como lladel que os he oído hablar con tanto entu- máis al chisme de la crítica, que Porredón siasmo, nos dedicase á nosotros todo un y su compañía merecen los aplausos más teatro. incondicionales, firma y te abraza tu soAquí, en confianza, te diré que ya era hora brino, fie que se nos hiciera justicia. FLOR 1 DORC 1 TO. Guiarse ¿a vida se titula la primera obra He aquí las poesías á que se hace refeepe se representó. Es una comedía de ense- rencia en la crónica anterior, y que proporüanza por la que conocemos los niños ricos cionaron á sus autores ruidosos aplausos: 5- ruinados cuan difícil es para los que no tuvieron la suerte cte nacer con todo resuelto luchar y vivir. Niños, os quiero contar Tío jpíon dor: ¡Qué bello é ingenioso diáde un amigo que tenéis; 330! No hallé en los libros nada tan ameapenas le conocéis, no, instructivo ni interesante. Benavente, pero él os viene á buscar. aplaudido con entusiasmo por grandes y chicos, salió varias veces á escena. Trae golosinas, regalos, Después alzóse la cortina, y unos señores juegos de sorpresas llenos; leyeron entonadamente lindas poesías. El adora á los niños buenos actor Poiredón dijo muy bien unos versos y un poco más á los malos. fie Ricardo Catarineu, sentidos, bellos, exLos que el mimo y el consuelo qr. isitos. de un abuelito tenéis, Nilo Fabra leyó una mágica poesía de ya casi le conocéis, Rubén Dario, que fue necesario volver á que se parece á un abuelo. recitar porque al público le supo á poco la Este amigo de que es digo primera lectura. Eduardo Marquina, que os cree á todos perfectos, por cierto es un admirable lector, nos dio á nunca os mienta los defectos, conocer una deliciosa poesía suya, tierna, que es lo que hace un buen amigo, generosa, una poesía redentora y fuerte. Tiene eu vosotros su fe, También, á instancias niay expresivas afirma que nunca ha habido ¿el auditorio, el poeta tuvo que repetirla. Y árbol que crezca torcido cerró Porredón el intermedio delicioso rincon un chorro de agua al pie. diendo culto á la memoria de Campoamor No emplea nunca rigores ea una de s- us más admiradas y luminosas para encauzar á la infancia; poesías. sabe que con la abundancia La última parte del programa se compo revientan solas las flores! íiia del estreno de una comedia en dos actos y siete cuadros, de Benavente, El príncipe Os dice: q e todo lo aprendió en los hbros. Venid acá, juzga de su interés y de lo apropiado üe üo andéis buscando el camino; su intento por los títulos délos cuadros: La que mueve de lo divino despedida del príncipe Los dos caminos el que en vosotros está. El príncipe en peligro La casa del ogro No tema vuestra inocencia El palacio de Chuchurrunibé ¿recuerdas? correr azares traidores, el que tiene n palacio que apenas se ve, -porque sois los fundadores La boda del príncipe y Apoteosis de vuestra propia existencia. Este príncipe azul, cabecsta loca de enQue aunque este mundo que veis sueños y de fantasías, aprende en sus avenno lo conocéis aún, turas y en su correr por el mundo que la es bueno ó malo, según Vida se parece á veces á lo que en los cuenlas semillas que le echéis. tos pasa, y al final de su larga peregrinaNi os acobarde la entraña ción encuentra la princesita bella y virtuo ver en él plantas malditas, sa de sus ilusiones, el hada buena, guía pruporque os dieron las manitas dente de su buen juicio, y hasta ei ogro tepara arrancar la cizaña. rrible, que ogros son los hombres egoístas No os venga á cortar la acción j miserables que no hallan para su ambisaber que hay niños mendigos: ción iím ¿te á sus apetitos. TEATRO PARA LOS NIÑOS uerido tío Iloridor: Ayer hice el sacrifiQ cio de sacar de mi hucha los pequeños A LOS NIÑOS ¡todos tenéis corazón, granero de buenos trigos! Y nadie os puede afirmar el mundo es esto, ó es esto que el mundo, al fin, ha de dar lo que pida vuestro gesto. Conque, siendo de este modo, vuestra ciencia está lograda; para despreciarlo, ¡nada! y para intentarlo, ¡todo! No cerréis con negras llaves el corazón embaído; vuestros deseos son aves y quieren dejar el nido Y por que las aprisionen niños, las rosas prosperan; y las colinas esperan que los niños las coronen Y las mariposas vivet. por que ellos puedan jugar; y las estrellas escriben lo que ellos han de soñar, y son mansos los corderos por que los niños les amen; y por que ellos la derramen hay flor en los jazmineros; y el sol les besa, naciendo, con sus mejores cariños; y Dios mismo está diciendo: ¡que vengan á mí los niños! ¡Animo, pues... Cada cual piense, niños, cuando pasa por la puerta de su casa, que es como un arco triunfal; y sale al mundo por ella y un buen ángel le acompaña para una empresa, tamaña como alcanzar una estrella. Tú, á quien motejan de malo, sigue, fía en mis palabras, y acaso un mundo nos abras con tus espadas de palo. Tú, que con otros, frugal, partes lo que has de comer, vive, para resolver todo el problema social. Tú, ingenioso, sigue hurgando; tú, manirroto, sé tal; que los dos estáis tratando del capital y el jornal Tú, ambicioso, serás rey; tú, sagaz, tendrás doblones; tú, llorón, harás cauciones, y tú, recio, harás la ley. Quedas tú, de las guedejas rubias, niñita, sin hiél; con tus ncitos de miel, donde hay sueños por abejas. Tú, que ya riegas las flores, y que nunca te disculpas cuando cargas cen las culpas de tus hermanos mayores; tú, quieta junto á la cuna de tu muñeca, que tiene cuando la noche se viene, por cortinas, luz de luna, te dejé para el final porque, al contemplarle así, no sé qué he entrevisto en tí de sagrado y maternal; y es que en la niña he entrevisto la gloria de la mujer, ¡que una madre puede ser como la madre de Cristo! Pensarlo rodo es posible, niños, con vuestra arrogancia; que no se aviene la infpacía con la palabra imposible. Por eso acudir me veis á vosotios, decidido; que sois ¡a cria y el nido Cíe ios verso- i j e es. u- i