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5 A B C. LUNES 20 DÉ DICIEMBRE DE 1909. EDICIÓN? PAQ. so, 6 E NUESTRO ENVIADO ESPECIAL PASEOS POR AMÉRICA QUIENES DEBEN EMIGRAR- Tiéneseen España como artículo de fe la opinión de que los gañanes del campo son los que deben emigrar, y no los jóvenes de lia clase media. Esta loca opinión es hija del descrédito en que las clases cultas é indigentes de la clase inedia cayeron últimamente en España, S raíz del desastre. Pero al cabo de algún tiempo y no pocas indagaciones, yo he llegado, en mi paso por la Argentina, á una conclusión opuesta: opino que deben venir de España hombres de la clase media, jóvenes instruidos, gente de carrera, y no gañanes. Los gañanes están bien en su terruño; allí hacen mucha falta. Si vienen á la Argentina y logran alguna prosperidad, los beneficios de su esfuerzo serán aprovechados por América y no por España. Dejarán un arado en su pueblo y darán impulso á los arados americanos; el beneficio caerá exclusivamente sobre la tierra en que actúan. Ahora deben emigrar gentes ilustradas, porque los tiempos han cambiado. Antiguamente, cuando la Argentina era un país en formación, no importaba que vinieran los gañanes; entonces el comercio estaba en pañales, y el muchacho tosco, humilde, sufrido y laborioso entraba como aprendiz de comerciante, y después de una tremenda Iniciación lograba escalarlos primeros puestos y se convertía en un señor adinerado. Había el sistema del escalafón. Se pasaban trabajos, miserias y humillaciones, siempre eon la esperanza de escalar la cumbre, que al fin de muchos años y de gran constancia se conseguía escalar. La ilustración, el barniz social, las formas rudimentarias de la etiqueta, eran adquiridas sobre la marcha. Hoy un periódico, mañana una función teatral, otro día un mitin ó un libro hojeado á Hurtadillas; he ahí los elementos culturales que servían para pulir al futuro comerciante, llegaba desprovisto de todas armas; la aldea natal lo arrojaba desnudo é indefenso, y él tenía que habilitarse á fuerza de voluntad, de constancia, de fe, de talento. Y al final de la jornada, este muchachuelo cerril y desvalido llegaba á poseer una fortuna, una ilustración á veces considerable y un perfecto conocimiento de los negocios financieros. La República Argentina está llena de esta clase de hombres heroicos, que todo se lo deben á ellos mismos, que son honra de la civilización y que demuestran bien evidentemente las virtudes enérgicas que posee España. Los tiempos, vuelvo á repetirlo, han cambiado. Hoy la concurrencia es muy grande; llegan gentes de todas las razas; la inmigración aumenta cada día; las comunicaciones se aceleran, y la codicia de ios capitales europeos busca en este virgen país un interés fabuloso que en Europa no encuen tra. Dada esta rapidez, y dada la concurrencia de capitales europeos, quiere decirse que la lucha se hace más violenta y breve. Ya no vence el que tiene constancia y laboriosidad, sino el que emplea medios contundentes y rápidos. Se hace paso la inteligencia, en lugar de la paciencia antigua, La audacia, la prontitud, la sagacidad, son las armas de ahora. Como consecuencia de esta transformación, cada día se hacen más necesarios los procedimientos ilustrados. El ignorante, el tosco, el humilde, tendrán por fuerza que resignarse á un lugar de dependencia y exclusión. Por otra parte, con el rápido y frecuente trato intercontinental, todas las delicadezas de los grandes pueblos europeos llegan prontamente, así como bilidad del francés ó la taimada ondulácíóii psicológica del italiano; la rigidez, la enteíeza, la soberbia del hidalgttelo español del siglo xvi continúan vigentes en los españoles actuales. Y es claro, como los americanos son hijos de españolearse supone que han de poseerlas mismas cualidades de sus progenitores; tienen, seguramente, los criollos la misma altivez é idéntico empaque que el español: y las dos naturalezas chocan fatalmente. La parada como aquí dicen, es también detestable en los españoles por culpa de esa modestia que hay en el fondo del alma hisULTIMAS FOTOGRAFÍAS pana y por culpa además de la falta de condiciones teatrales del español, que es el inDE LA GUERRA. dividuo menos cómico y teatral del mundo. INFORMACIONES INTERESANTES España no ha producido nunca buenos cóDE TODOS LOS SUCESOS micos. Si hay alguna costumbre ó habilidad DE LA SEMANA. teatral, es por la parte de Cataluña y Valencia; no se concibe que pueda ser buen cómico un aragonés, un castellano ó un vasco. EL NÚMERO, 2 0 CÉNTIMOS La presentación no es muy brillante, y esto supone un gran defecto ea ua país que tanEN TODA ESPAÑA to se paga de las apauencias. Tampoco los diplomáticos y cónsules que envía el Gobierno de la nación avudan á boirar esa mala impresión; sea por escasez de medios, El antiguo muchacho, que llegaba de la ó sea por cualquier otro motivo, los delegados diplomáticos que llegan de España aldea con las botas claveteadas y los dedos arrastran una vida obscura. De los transhinchados de sabañones, ése no tiene nada atlánticos sólo desembarca gente ignoran 1- que hacer ahora; hoy necesita llegar cote, pobre, miserable, mal dirigida, que se rrectamente vestido, la mirada atenta, el ánimo despierto, bien impuesto en las fór- agarra á lo primero que encuentra, en opo sición á las demás naciones, las cuales remulas modernas comerciales, hábil en el miten individuos preparados para la lucha, teléfono, en la máquina de escribir, en los con dinero en el bolsillo y una profesión deidiomas, sabiendo de todo un poco y no terminada. Únicamente los vascos vienen amedrentándose ante nada. prevenidos, y nunca emigran sino á tiro seHombres de cultura, eso es lo que requieguro. Un caballero criollo, refiiiéndose á re enviar España. Porque la concurrencia este mal sistema de la inmigración españoes cada vez mayor, y algunos pueblos europeos concurren con individuos tan fuer- la, me decía en su casa de la campaña: Ahí temente preparados, que amenazan con ga- tengo una sirvienta española que se desví- nar la hegemonía argentina. Por negligen- ve por trabajar y serme útil; su fidelidad y cia y por malos hábitos están dejando los su buen deseo son admirables; pero la po 1 españoles qne les arrebaten el puesto de ho- bre acaba de llegar de una aldea y no cono ce su oficio; cada movimiento suyo es una nor que naturalmente deben ocupar en esta tierra que descubrieron y eivilizaron, y en torpeza involuntaria. Los españoles debían 1 la que dejaron la huella principa! que es el ocuparse aquí en aquello que practicaban idioma. Los franceses se apoderan de la in- en España: que el labrador venga á labrar fluencia literaria y educativa; los ingleses la tierra y el maestro se dedique á la ense 1 dan la norma de las modas y de los usos ñanza. Pero que no involucren los términos que no se aventure una porqueriza á servir. sociales; los italianos se hacen amos de! teatro y del arte. Sin contar la invasión de la mesa de una familia medio encopetada. No sé si este caballero criollo tenía razón; los capitales ingleses, yanquis y alemanes. He ahí un peligro que en España no pre- desde luego se comprende que en estos paíocupa á nadie; la influencia española en la ses de aluvión y de aventura cada cual bus. Argentina desaparece, y el mal pasa des- ca la manera de dar el salto, y pocos se re- apercibido. Antes de pocos años, la Argen- signan á permanecer en la posición que te tina se habrá extranjerizado por completo; nían en Europa. Pero lo indudable es que, entonces será cuando España habrá perdi- los tiempos se han hecho muy exigentes, v do esta garte de las Indias definitivamente. que la lucha actual requiere agudeza de esft Porque á pesar de la independencia políti- píritu y upa sólida preparación. Los espa 5 ca, América sigue perteneciendo á España, ñoles están más obligados que ninguno é por conducto del habla, de la religión, de las mejorarla categoría de los emigrantes. La costumbres, de los vicios ó de las virtudes; América es un apéndice espiritual de Espapero si todo eso se quiebra, entre España y ña, y conviene que no se desprenda ese; 1 apéndice. Significa también una cuestión 4 América no quedará sino el recuerdo. Ya se advierte ea la prosa de los escritores argen- de honor para España el presentarse ante tinos la ingerencia de Francia; y en el len- sus hijas americanas de ua modo digndj guaje de la calle, un oído sagaz puede des- mucho más ahora, en que la concurrencia cubrir alguna ingerencia italiana en el to- de tantas naciones vuelca sobre la Argenti f nillo, en la inflexión de la voz, en ciertas na la flor de la cultura europea. palabras exclamativas del principio de las Gente que sep a presentarse dignamente frases. La importancia de la misión que ne- personas instruidas en las artes, los oficioá cesita cumplir España en la Argentina es inmensa. Si los Gobiernos de Madrid se ocuparan de lo que debieran ocuparse, á es- queros; esos son los que debe enviar É p j tas horas estaría bien estudiado el proble- ña á la Argentiua si quiere sostener el pres ma de América, que es na problema capital, 1 tigio de su abolengo y algún resto de ia bastante más capital que el turno de los flueacia espiriru ¿l. partidos. José María SALAVERR 5 A, Buenos Aires, j 3 Noviembre ígog Por lo que he podido indagar, al español se le considera en la Argentina como un individuo tosco. Además de tosco tiene el españo! famade altivo; se le acusa también e asegura que hay un subarrendatario de ser obstinado en mantener su personali valiente que va á tomar ¡a plaza de dad. Seguramente, aquí, como en otras parJíadiid para celebrar algunas novilladas COMPRÉ UBTED MANARÁ MAKTES ii -T a 4 w ná v a n i n n n i l l l l l l ilIll! l9 llIBOTl! n! lfef! iTlH m! W