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ABC. VIERNES 17 DE DICIEMBRE DE 1909. EDICIÓN i. PAQ. Desde entonces, el infeliz ha pasado lag de Caín para ganar el sustento honradamente. Dirigió varias cartas á la Corte de Bavi- era solicitando protección, pero ninguna de ellas fue contestada. Head quiso hacerse comerciante, y desistió á ia fuerza. Todos los negocios le resultaban mal. Finalmente aprendió algunos íntcos de prestidigitación, y, ya viejo, ha debutado en un café Head posee cartas autógrafas del Rey de Baviera en que S. M. hace referencias á él, llamándole el pequeño que su sangre hace honor á sus deberes, no sólo el pan del cuerpo necesitan. Por mensajeros tuyos los envías; España, has de dictarlas el mensaje: D O N JOSÉ. -Sí. (La escribe. Viend que va á como á tus naves de los viejos días, tu aliento abra sus velas en el viaje; urdar Ja caria en el sobre) de tu hoguera sus almas son centellas; MARÍA. ¿Qué va usté á hace ahora? si no ardes tú, recela aquel momento DON JOSÉ- -A serrá la carta. en que, cenizas apagadas ellas, MAAÍ -No, no; toavía, no. sople ídtal y las disperse el viento. DON JÓSE- ¿Por qué? No... Quema, quema, España, que ateridos MARÍA. -Porque antes tengo yo que dartus- hijos á tu hogar nos amparamos; le muchos bezos. quema, que ansiando estamos DON JOSÉ- -Vaya, pos dáselos. -MAKÍA. -Ahora, no. De aquí ar correo, á calor de siembras y calor de nidos. mi pazo, tardo yo media hoja en yegá. Le Quema de amor, y con tu brasa viva doy los bezos á la carta cuando yegue ayí... árdenos estos brazos, y caigamos y azi me hago yo la iluzión de que los reci- en el gran mármol de la Europa esquiva. fl e mi Juan media hora antes. Con Dios, don ¡Oh! sí, gente española; jozé (Pagándote. Tome usté lo zuyo. consentidme que auxilios os demande. (DON JOSÉ. -Anda con Dios, María Josefa. Común empresa es toda empresa grande; MARÍA Al público) no esperéis que la patria se haga sola. Cartas que van y que vienen, Como os habéis unido pedazos del arma zon, para atender al pobre y al herido, de las madres que ayí tienen como os habéis juntado pedazos- der corazón. para curar el pecho destrozado, por nuestros hijos y por nuestros trigos, (De Joaquín y Serafín A. Quintero. por nuestras casas y por nuestros viejos, por que nos oigan los que luchan lejos, por que nos vean nuestros enemigos, POR EL AMOR DE ESPAÑA juntémonos á ser, con lazo estrecho, Hay un tropel de madres dolorosas, un solo corazón, un solo un pecho. y unas viudas esposas, Y que así, en esta ofrenda, iy unos viejos de barbas como armiños se mezcle con el oro la leyenda, W un montón rubio de trigales niños, y llegue á los lejanos que hoy, desde sus hogares, padres, hijos, hermanos, mojando las cenizas de sus llares, eon el trozo de pan, el pan del alma, t al saber vuestro gesto la visión de la patria renacida, y el noble amor con que lo habéis dispuesto, tremenda en su ambición, fuerte ensu calma, idejarán entre lágrimas sencillas vuelta á la vida para darnos vida, el alma resbalar por sus mejillas. pétrea de piedra íbera, justa y civil de plenitud romana, lluvia de amor anónimo, en el vaso dorada de epopeya marinera, de- mis estrofas la recojo al paso, acerada de forja castellana. y os la entrego; que quiero En sus ojos, relámpagos divinos que el pedazo de pan que atravesando que marcan la silueta á los destinos... tierra y mares lleváis al campo ñero En sus manos, la espada- -las lágrimas de amor lo guarden blando. con sangre de dos mundo consagrada... Roble de inis Españas, la alta copa El aro de sus reyes, de granos de oro que codicia Europa descansando en el fajo de sus leyes... vvas á inclinar sobre unas pobres tiendas; Y en todo el gesto suyo, el dejo austero ¡y yo quiero, alto roble, de estatua tutnular de mármol fuerte cuando tu copa secular se doble, que dejó un día su sepulcro inerte que, por seguirla en su vaivén felices, y sigue andando hacia un destino fiero se salgan de la tierra tus raíces. más allá de la vida y de la muerte... Yo quiero al oro de los poderosos E. MARQUINA juntar la adoración d- e los pequeños, colmar vuestros presentes generosos con populares ramos, milagrosos HISTORIA DE UN ARTISTA atadijos de lágrimas y sueños. Sacrificios obscuros techas al pie de unos vetustos muros, bajo techos de encina que con la guerra acabarán en ruma; POR CABLE dolorosa vigxiia de mujeres, de niños y de viejos, n tal Head, con sesenta y cinco invier el alma puesta en los que luchan lejos nos sobre sus espaldas, ha tenido la por la gran patria, quejes la gran familia, humorada de debutar en el escenario de un ¡ramo de espigas de la moza en duelo, ¡que se abraza á una cruz con desconsuelo, café concierto de Chicago. La habilidad de este precoz artista Ja cons ¡pensando que un abismo tituyen los juegos de prestidigitaron. 3 a separa de aquel que, enardecido, La historia del prestimano es curiosa. ni otros besos le dio que el del despido, Head resulta ser el hijo de la famosa baiiai otros hijos le dio que su heroísmo; larina Lola Montes, que trastornó el juicio írágil y livianísima figura al rey Luis de Baviera. del huérfano inocente Lola Montes, después de ejercer tan noque por las calles de la aldea oscura toria influencia en la corte de Luis I, huyó mira pasar con lágrimas la gente; de Munich al triunfar la revolución. emoción popular, sentida en sangre, En su fuga llevóse consigo á un hijo suyo jy en sangre realizada; de corta edad. amor de España, amor de fuego y sangre, El niño fue adoptado por un oficial inentra por mí en la ofrenda enamorada. glés, Mr. Head, con quien Lola debía casarDoctrinas, egoísmos, caiga todo se más tarde. bajo las ondas del amor de España, He aquí la razón de que el único desceny ella se alce otra vez como montaña diente de la favorita de Luis I lleve ese que e íá en sus ondas redimiendo el lodo, apellido. v Poique éstos, á quien quieres La bailarina murió en i86i t dejan. dQ á SU Mjq ii Jamiseria, r tú con. ofrendas si j. C Üta. a verte, y que zueña toas las noches contigo, Juan de mi arma, María Jozefa Campo. i jAy, Dios mío, pobrecito é que Noche güeña más triste va á pazá tan lejos. ¿Usted pabe la direrción? r NOTAS TEATRALES f E AL Estaba anunciado para anoche Ri goletto. Se anunció dos horas antes el cambio de programa por enfermedad del tenor Taccani, cantándose Aída por la De Lerma, la Petri, Stracciari y Scampini. Mucha gente fue sin conocer la novedad. Para la mayor parte del público la sorpresa fue gratísima. ¡Ahí es nada oir á Stracciari eon la De Lerma y con Scampini! Hubo también espectadores, pocos, eso sí, que pidieron la devolución del importe de sus localidades. Aunque parezca mentira, que sí lo parecerá, ¡preferían Rigoleilo á Aída! No dejó de haber refunfuños, porque para algunos eran muchas cuatro Aídas que van cantadas- -y hace cuatro años nos colocaron once Aídas y ocho Orfeos en una sola temporada. Pero el resultado fue que la Aída de anoche, que de haberse anunciado con un día de anticipación hubiera habido puñaladas para obtener billetes, produjo un entusiasmo loco y recordó aquellas noches de hace veinticinco ó treinta años. Stracciari, cuya sola presencia en escena suscitó un murmullo de admiración- Caracterizó á Ainonaro admira blemente, vistiendo legítimas pieles de tigre y copiando una cabeza de la propia Etiopía, -fue objeto de incesantes y atronadoras ovaciones. Con su voz, con su arte, con su manera de decir, el éxito inmenso de su labor estaba descontado La representación estuvo intenumpida durante algunos segundos, mientras el público aplaudía á los intérpretes del concertante del segundo acto. La repetición se imponía, pero Matilde dio á entender que estaba enferma Lo estaba realmente, pero esto no impidió que cantara como siempre. Los- aplausos sirvieron de estímulo poderoso á los artistas, y el acto tareero fue un alarde de perfección, coronados todos sus números con ruidosas manifestaciones de entusiasmo. La de Lerma y Scampini, en el dúo, b tieron el record de la resistencia sosteniendo las notas agudas, que es lo que álagene ralidad de la gente la. enloquece. Acaso no sea esto muy -canónico pero es lo que arrebata alas masas. En una de esas notas Matilde pudo más á Scampini, que sin duda no estaba prevenido; pero vino una segunda nota, y el simpático tetior debió pensar; Ahora veras tú y filando aquélla con un aliento de cíclope, la sostuvo no sabemos cuánto tiempo: jun semestre! Locura general arriba, recuerdos de aquellas luchas de isotas de Gayarre y la Pas qua en La Favorita, de la Darclée y Manacher en Aída... ¡la mar! En fin. una noche memorable. Esta Áida, con la Rutliowsca, que es también una hija del Faraón de primerísima orden; con el coloso Stracciari, cen Scampini y con la notabilísima Petri, se cantará el domingo por la tarde. Habrá cola, de se 1 guro. Matilde de L. ena caalará por la aoch EL HIJO DE LOLA MONTES M U E V A Y O 1 K 16, JIM,