Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE TODO EL MUNPOR CORREO, CABLE. TELEGRAFO 1 Y TELÉFONO W I J N DONATIVO P A R A LOS NIÑOS POBRES. El día de Reyes, con tanta ilusión esperado por los niños de familias acomodadas, llega triste para aquellos que en tan simpática fiesta no pueden alcanzar el donativo de los Magos. ¿Por qué no igualar en alegría á los niños ricos y á los niños pobres? Los bazares repletos de juguetes, los escaparates llenos de golosinas, los puestos al aire libre ofreciendo al antojo infantil ruidosos instrumentos músicos, están al alcance de los niños ricos; pero son tormento de los niños pobres, que en esos días apetecen la golosina y el juguete tanto ó más que el pedazo de pan, ni grande ni seguro, que pueden proporcionarles sus padres. Deseando A B C para que esas legítimas aspiraciones se realicen, servir de intermediario entre los niños pobres y el. público caritativo, ha organizado este Festival infantil, y con objeto de que sea considerable el número de niños pobres favorecidos, suplica á sus lectores le envíen las cantidades en metálico que estimen oportunas con destino á la adquisición de juguetes. Suplicamos el envío de donativos en dinero y no de jugueteé, como en otros años, para que desaparezca la desigualdad entre los lotes distribuidos, pues á unos niños les corresponderían juguetes lujosos y de mucho precio, y á otros, más baratos y más humildes. A B C encabeza esta suscripción con QUINIENTAS pesetas, y además sufragará todos los gastos que origine la organización del Festival infantil, con el objeto de destinar íntegra la citada cantidad y todas cuantas i.o s envíe el público á la adquisición de juguetes. Los donativos en metálico se recib rán en nuestras oficinas. Serrano, 55. BASES i. a A cada donante se le librará un recibo de la cantidad que entregue. 2. a Con los fondos que se recauden se comprarán juguetes para niños de ambos sexos. 3. a A cada donante se le enviará determinado número de billetes para que pueda repartirlos entre los niños pobres de su elección y sepan éstos á quién tienen que agradecer los juguetes. 4. a Frecuentemente publicaremos en A B C las listas de los donantes y el importe de sus donativos. 5. a Admitiremos donativos hasta el día (i del corriente mes de Diciembre y desde Ía suma de cinco pesetas. 6. a El reparto de los juguetes tendrá lugar en la casa de Prensa Española el raiércoles 6 de Enero de 1910. SUSCRIPCIÓN Pesetas. DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO W W Y TELEFONO Pesetas. Hauser y Menet 10 Condes de Cerragería TOO Manuel llórente y Vázquez 25 Marquesa de Squilache 100 La tiple señorita Acacia Guerra. 25 Juan Ignacio, Valentín y María del Pilar 30 ÜMA TOTAI, 1.615 ACLARACIONES Su Majestad el Rey D. Alfonso XIII Su Majestad la Reina doña María Cristina Don Torcuato Luca de Tena, directordeABC Baronesa del Castillo de Chirel... C. de C. V En memoria de Conchita Los niños Eduardo y Raoul Murga é Igual Isabel López Marquesa de San Carlos Luis Aruej -350 250 500 50 loo 5 10 25 100 25 r e b o al Sr. Maeztu dos palabras de afec tuosa cortesía y una pocas más de rectificación con motivo de su primera crónica para el Heraldo dé Madrid, en la cual tuvo la bondad de examinar algunas opiniones mías acerca del sentido conservador en España. Si no he entendido mal, la tesis del lucidísimo cronista se reduce á negar toda substancia al partido conservador y toda base de ideas, reduciéndolo á un simple papel defensivo ó á una aglomeración de intereses, por sistema confabulados contra el progreso de la sociedad. En toáo caso la parte de contenido ideal de que pueden las derechas envanecerse recibiéronla de las izquierdas y la tienen de prestado. Sus reformas, sus iniciativas de gobierno, según esta concepción, no serían más que sobras ó refritos del festín inteleetual que los avanzados ofrecen constantemente al mundo. Asi lo atestiguan también, ajuicio de Maeztu, los mismos reformistas conservadores cortados por el patrón del Sr. Dato, ó los hombres de cultura y buena voluntad que pugnan por espiritualizar dicha tendencia, haciéndome el honor de incluirme entre ellos. Y ahora digo yo que los partidos políticos mantienen relaciones más ó menos estrechas con las escuelas científicas, pero que jamás se confunden con ellas sobre todo si se trata de partidos de gobierno. Y no se confunden con ellas, porque la misericordia de Dios se apiada todavía de los- pueblos y no tolera que la vieja plaga de los arbitristas, de los ideólogos puros, de L homme aux quarante écus, se produzca dos veces en la historia. No puede haber más allá de un Olavide cada dos ó ttes siglos. Los partidos de gobierno se distinguen entre sí mucho más por la cuestión de eficacia que por la cuestión de principio. Sus discrepancias recaen, por lo común, sobre el procedimiento y la oportunidad. De este aviso fue Silvela; de este aviso entiendo que son todos los conservadores reflexivos. Y digo reflexivos, en oposición á los simplemente instintivos, á quienes no cohesiona más que la permanencia de los intereses y hasta, si se quiere, la intangibilidad de los egoísmos. Pero ¿no existe para las derechas otro aglutinante que el egoísmo y el interés? ¿Puede decirse, sin incurrir en flagrante parcialidad, que sean privativos de ellas? El estímulo del interés obra en todas direcciones: en sentido reaccionario, en sentido MIGUEL S. OL 1 YER estacionario y también, y acaso de una manera más notable todavía, en sentido revolucionario. De aquí que muchísimos historiadores, y entre ellos los más sagaces y profundos, A las once de la mañana de ayer fue recidescubran en el fondo de toda revolución, bido por el Rey; en audiencia de presentaaun la mejor disfrazada de generosidad y ción de credenciales, el nuevo ministro plefilosofía, un factor económico decisivo. En nipotenciario de Turquía, Seray, ey. el fondo, no se trata más que de una traslación de la propiedad. Esto por lo que se refiere al aspecto colectivo; que si se pasa al aspecto individual y se investiga cómo se recluta el elemento de acción, las ideas aparecerán en dosis impereeptibles y los apetitos en dosis extraordinarias. Estudiando la biografía de los caudillos y agitadores populares, por cada utopista y soñador hallaremos veinte escépticos ambiciosos, ni más ni menos que en las derechas más corrompidas, impermeables y pobres de espíritu. Y no rae refiero ahora sino á las ambiciones ilegítimas en uno ú otro sentido. Es la moda de estos días negar coda dig nidad doctrinal á las tendencias conservadoras, como si no representasen más que la sindicación de los bajos instintos de la vida nutritiva, mientras las izquierdas fulguran con los divinos resplandores del espíritu, del pensamiento y del desinterés. Y esto entraña una gran injusticia, así- en el aspecto lógico como en el histórico. Lógicamente, la distribución de fuerzas políticas en derechas é izquierdas es de orden natural. No constituye na usurpación ni una intrusión; no viven las derechas de la tolerancia de los liberales; desempeñan una función necesaria, noble, imperiosa; responden á la necesidad de equilibrio y de ritmo, como los miembros y órganos dobles del cuerpo humano. Sin embargo, la moda intelectual consiste ahora en pedir que todo sea... pierna izquierda, y que así, con esa sola pierna de canguro, corramos vertiginosamente por la senda del progreso. Desde el punto de vista histórico, ei señoi- Maeztu incurre en una involuntaria inexactitud. Los conservadores españoles no representan lo que los absolutistas á la muerte de Fernando VII. Los primeros conservadores españoles habían sido á su vez los primeros reformistas en el alzamiento de 1808 y los primeros legisladores en Cádiz. Su ascendencia no se halla en Elío, ni en el bueno de D. Tadeo Calomarde, ni siquiera en Zea Bermúdez, sino en Arguelles, en Martínez de la Rosa, en Toreno. Ellos fueron la verdadera madre del cordero constitucional; sino que sus entusiasmos y esperanzas de redención, contrastados con la realidad, tuvieron que rectificarse no poco en 1820 y moderarse más todavía en 1833; de donde los moderados, en oposición á los exaltados, que habían surgido con la nueva generación; esa moderación del radicalismo originario de los doceanistas. es, el ejemplo clásico de formación de las derechas. El fervor liberal lo cree todo posible, todo asimilable, todo adecuado ala preparación de un pueblo; pero vienen los años y los desengaños, y los usos y los abusos, y las tentativas y las decepciones, y acaba por comprenderse que poner de buenas ájprimeras un cronómetro, ó un teodolito, ó un termocauterio ú otro instrumento de precisión en manos de un niño, es exponer por igual el instrumento y las manos. He aquí, pues, planteada la cuestión de eficacia, la cuestión de oportunidad, aun partiendo de los mismos principios. He aquí frente á frente el radicalismo y la evolución. DE PALACIO n