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A B C. MIÉRCOLES i5 DE DICIEMBRE DE 1909. EDICIÓN i. PAG. to. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL promete ser una solemnH- aál aíiístiea deí y dejó de lavarse... Todas aquellas resplandecientes señoras q u e brillaban en la Corte mejor gusto, se verificara el lunes pró im de Luis XIV, todos aquellos señorones de á las cinco de la tarde. Hay dos estrenos del ilustre Beaavcnle; peluca empolvada... no se lavar- an más que Ganarse la vida, comedia en un acto y en A VIDA EN EL BAÑO Más que La vi- las puntas de los dedos. Srlo uando el méda en el baño, este dico lo ordenab y por prescripción faculta- prosa, y El príncipe que toda lo aprendió en tos libros, comedia de dos actos y siete cuadros, nuevo libro del doctor Cabanés debiera ti- tiva, se bañaban... tularse La historia del baño, porque historia Hoy el uso del bañqestá muy extendido para la cual ha pintado siete decoraciones muy completa es y llena está de curiosida- en ciertas naciones, Las casas de baños de el joven escenógrafo Luis fií jriel (hijo) y des y enseñanzas. Budapest disfrutan de renombre univer- construido un rico vestuario la sastreiia de 1,0 primero quetrata de demostrar el doc- sal... pero no entréis en ellas. En otras na- la viuda de Montenegro. tor en su obra es la injusticia con que se ha ciones han substituido el agua con la vaseOtro atractivo ofrecerá esta primera f iiu culpado á la Iglesia de su horror por la lim- lina, y muchas damas y galanes se emba- ción de los niños. En uno de los iatermedios pieza. Michelet fue el principal autor de esta durnan la cara con la antipática pomada se leerán poesías de Campoamor, Rúbea leyenda, que ha circulado y todavía anda en porque, según dicen, conserva el cutis fres- Darío, Catarineu y M rquina. lenguas: La guerra que la Edad Media de- co... A estas señoritas hay que mirarlas el La Empresa de este aristocrático teatro clara ala carne y ala limpieza debía dar sus cogote... ¡Tienen costra! ha abierto un abono á cinco jueves del teafrutos- -dice Michelet. -Más de una santa Pero hay regiones donde el grito del Kai- tro de los niños, cuyas funeiones darán es alabada por no haberse lavado en su vida ser seria de gran utilidad... ¡Nuestro porve- principio á las cinco de la t rde. ni siquiera las manos. ¡Nui bainpendant tmlle nir está en el agua! -exciamó GuillerLa inauguración se verificará en facción ans! Estad seguros que ni un solo de aquemo I I para que sus subditos desembolsaran extraordinaria y fuera de abono. llos caballeros que se llamaron Perc val y los cuartos que euestan los acorazados y los Iristán se lavaban la cara. cruceros... El grito vale la pena de conserNuestro adagio e ¿menos radical, porque varle, pero dándole otro significado... no dispone que no debemos bañarnos una ¡Nuestro porvenir está en el agua! ¡Vasola vez en mil años. Más modestamente mos á lavarnos! ada vez mejor! Esta es la divisa del nonos recomienda que de los cuarenta para Joss JUAN CADENAS table semanario taurino cuyo título arriba... etc. dejamos consignado como epígrafe de estas Parí -D iciembre. 131 doctor Cabanés deshace la leyenda líneas, Y de que cumple lan loables propócreada por Michelet y Taine- -Taine dic e sitos es una prueba elocuente cada uno de que la Edad Media vivió sobre un estercolos números que publica. En el de esta selero- -y resucita las palabras del Papa Gregomana, además de una abundante sección de rio el Grande, que amonestó á ciertos prediDRICE El próximo viernes se estrenará noticias y de las reseñas de las corridas de cadores porque trataban de prohibir á sus la comedia linca en tres actos, li- toros de Méjico, inserta trabajos muy ame fieles el uso del baño los domingos. Gregobro ongiun. de Linares Rivas y Reparaz, nos de acreditadas firmas, y fotografías, di rio el Grande afirmaba que las gentes pon. úsica de Heinrich Seilner, titulada Gue- bujos y caricaturas inmejorables, que seráij dían bañarse los domingos como los restan- rra tranca elogiados por cuantos los vean. El número tes días de la semana. El jueves no ha brá función con motivo se pondrá á la venta, como de costumbre, Las abadías y los Monasterios tenían sus del ensayo general de esta obra, para la que mañana jueves. piscinas correspondientes; Cabanés lo de- hd pintado tres decoraciones Martínez Gari y confeccionado un lujoso vestuario el sasmuestra. Y dice más... Dice que las religiosas y religiosos tenían que abstenerse de tre tir. Vila. LA SEÑORA DE Hemrich Seilner, autor de la partitura Ge usar el baño los días consagrados á la peniGuerra ranea, es un joven composuo- aletencia. Si la privación del baño se consideFRANCOS RODRÍGUEZ raba como u n a mortificacióa, prueba que mán que sigue con éxito creciente lab hue- A yer tarde, á las tres, se verificó en el ce constituía un placer. ¡Ay! Y los placeres llas de los modernos maestros de la opereta, menterio de la Sacramental de Santa- j Leñar, Fall y títrauss. Su primera obra, Der María el entierro de la virtuosa señora estuvieron muy extendidos en todas las Waldmeus, estrenada con gran aplauso en lá doña Lucía Sánchez Mas, esposa de nuestro edades. No. El baño era tan conocido y estaba Opera, de an der Mein, recorrió querido amigo el director general de Comutan- admitido por la Iglesia, sobre todo du- triunfalmente los teatros de Harnburg y nicaciones, D. José Francos Rodríguez. rante los últimos siglos de la Edad Media, Hannover, y pronto se dará á conocer en Resultó el acto una verdadera manifestaInglaterra. Seüner se distingue principal- ción de duelo, prueba elocuentísima de las que en toda casa regularmente acomodada había u n a instalación completa destinada mente como orquestador elegante y meló- muchas simpatías de que gozaba la finada dico al aseo corporal. El primer cuidado de un y de la estimación y del afecto con que Del libro que para la partitura del joven cuenta en Madrid el ilustre periodista, que señor que recibía en su casa a un huésped cualquiera era conducirle á la sala de baño, y notable compositor han escrito Linares hoy Hora la pérdida de su leal eompañeía. porque el baño precedía siempre al festín, y Rivas y Reparaz tenemos muy buenas noPresidieron el duelo el P. Luis Calp a el ofrecimiento del baño era uno de los pri- tLJ D. José Canalejas y varias personas de la La compañía de Price ha sido reforzada familia. meros deberes de la hospitalidad. con elementos tan valiosos como Emilio Lo que ocurrió después fue que los baños El coche fúnebre, tirado par ocho caba dieron pretexto á refinamientos y excesos, Mesejo y las primeras tiples Antonia Arrie- líos, estaba materialmente cubierto de coio motivaron aventuras y poco á poco se con- ta, que aeaba de regresar de América, des- ñas, como asimismo un coche de respeto que pués de brillante campaña, Julia Mesa y iba inmediatamente detras de aquél. virtieion en lugares de placer. Y entonces la Iglesia, que había preconizado su uso, lo Resurrección Quijano. Las coronas eran las siguientes, entre combatió... Por la salud de vuestras almas otras: -dice Menot, -yo quisiera que se reforma D AFAEL SANTA ANA Este distinguido De D. Luis Canalejas y señora, doña Rosa x ran esos establecimientos balnearios y que autor cómico que Saint- Aubid, personal del Cuerpo de Telése prohibiera á los hombres mezclarse con ha transbordado con mucha suerte del pe- grafos, personal de Correos, redacción del las mujeres, porque sabéis perfectarneate riodismo á la escena, ha hecho su presentaHeraldo de Madnd, los carteros de Madrid, que de cada treinta mujeres que entran ape- ción con todos los honores en el teatro de Enrique Chicote y Lo reto Prado, los alum- nas si una sale pura. Como en la Edad Mo- la Princesa, interpretando un personaje de nos de Telégrafos, D. Antonio López del derna, en la Edad Media y durante el Re- su comedia La victoria del general. Oro, D. Miguel Martínez Aeacio, D. Aveli Rafael Santa Ana, en sus nuevas labores, no Fernández de la Poza, Teo lora Moreno. 1 nacimiento nunca hubo gente peor que los obtuvo desde el primer momento la favora- D. Vicente y D. José Francos, D, Jaime Pizá, 1 hombres... y las mujeres. Sin olvidar á los soldados, como decía la cocinera del cuento. ble sanción del público, porque vaya si el D. Luis Zozaya y señora, el ordenanza y las hombre ñeñe condiciones para el caso. Na- sirvientas de la casa, doña Amalia Pérez da Pero no fueron sólo los predicadores y los moralistas los que condenaron entonces el turalidad, dominio de su nuevo arte, gracia Jackson, D. Antonio González y D. Francia- uso del baño... Los médicos le combatieron distinguida y hasta lo que los franceses llaco Bernal, doña Dolores Francos Rodríguez, también porque propagaba el contagio de man le phsique du wkD. Rafael Serra, los representantes del dis- A los aplausos del auditorio, que, como de trito de Almansa, D. Antonio Asín y famimil enfermedades. El doctor Gazins eseribia, según nos dice Cabanés, lo siguiente: costumbre, ocupaba todas las localidades lia, de Alicante; D. Juan López Cruz, D. Ve El baño es un placer lleno de peligros. Yo del elegante teatro de la Princesa, uno los nancio Cirera, doña Luisa Claramonte de míos muy entusiastas y sinceros. a o me he bañado jamás... y disfruto de saColomer, la secretaría particular del direcF. lud excelente. tor general de Correos y Telégrafos, D. Pedro M. Fernández Valderrama, doña AscenLa costumbre de bañarse perdióse poco á poco, y la causa principal fue el invento de PRINCIPE ALFONSO Avanzancougran sión Rodríguez y las auxiliares de Telélos ungüentos, los polvos y las pomadas r rapidez los pre- grafos. perfumadas. L a elegante Francia adoptó parativos para la inauguración del Teatro Del cortejo formaban parte numerosos los nuevos potingues que venían de Italia para los niños cuya primera ñetta, que hombres políticos, arustas 3 periodistas, la A B C EN PARÍS L LOS TOROS NOTAS TEATRALES miniiniuauínrm