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A B C MIÉRCOLES J 5 DE DICIEMBRE DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 8. Jn breve entrará en el dique de la Carra, ca el crucero Extremadura para limpiar y pintar fondos y recorrer sus máquinas en aquel arsenal. El Círculo de Bellas Artes colgó ayer al mediodía con paños negros sus balcones. La capilla ardiente no se ha instalado ea el local adecuado á la grandeza del artista y á la excelencia de su obra. ontinúa fondeada en Melilla la segunda Los artistas hubieran deseado, y así lo indivisión de la escuadra. dicaron á la familia, que el cuerpo de Querol fuese depositado en el estudio grande 1- 3 a embarcado en el crucero Cataluña el que abre sus puertas á la calle del Cisne: a alférez de navio D. Arsenio Blanco, en aquel templo de alta nave, poblado de marqués de Peñaplata. bocetos y reproducciones de las más famosas y elogiadas obras del artista, y donde Villagarcía han salido el crucero in- trazó y llevó á feliz ejecución sus más glo glés Citmberhnd y el destróyer Froser- riosos monumentos. pina. Reparos de escrupulosa nimiedad, que Este na fondeado ayer en El Ferrol. pugnan con el homenaje que le era debido, y que el arte y la cultura de nuestro tiemC l ministro de Marina lievará hoy á la po reclamaban como el mejor marco á su firma de S. M. varios decretos de reti- figura, han venido á reducir la iniciativa de ros y ascensos reglamentarios. la capilla ardiente. Esta se instalará en otro estudio pequeño y más íntimo: el que comunica con la estancia que fue despacho del maestro en vida. que la escultura española briíló poi los alientos de Berruguete. Su educación clásica, su estudio de los grandes maestros italianos y aun el vuelo de su imaginación poderosa, que en sus alas le transportó á las excelsas cumbres del ideal y le hizo tejer guirnaldas del más delicado simbolismo, no debilitaron su vena de realismo inextinguible; muy al contrario, con él hermanóse y convivió su fantasía, ea equilibrio tal, en consorcio tan afortunado, que á la hora de ahora, en este tercer período de su maravillosa labor, la muerte le sorprende en la cúspide del éxito completo. Era un niño grande. La viáa no le enseñó más que á luchar y á vencer. Los arañazos de encrucijada, las pequeñas pasiones que le salían al paso y. le mordían, parecían llegarle muy adentro y encoger su ánimo; pero el ansia de gloria, la fiebre del acieito progresivo, los requerimientos del ideal, le volvían á las intimidades de su estudio, al desasosiego del trabajo, á la palestra de los concursos, al placer de los innúmeros proyectos ó maquetas que su pródigo numen e n la plenitud de la vida y en toda la pu- aportaba á cada obra. janza de su genio, ha caído a. tierra Ds aquí la cantidad y calidad de su proAgustín Querol. ducción en una veintena de años. Sólo su Muere cuando frisaba con los cuarenta y enumeración asombra. seis años. Sin contar tantos y tantos bustos de perRara vez se da ejemplo de una vida tan sonajes políticos, de bellezas americanas, de laboriosa, de una actividad más provechosa, damas de nuestra aristocracia, de literatos de una más gloriosa fecundidad. y hombres de ciencia; sin citar los de los Desde 1883, cuando, contando sólo veinte Reyes y la malograda princesa de Asturias; años de edad, ganó en reñida lid por unani- sin anotar la falange de cabezas clásicas ó midad la plaza de pensionado en Roma con místicas en mármol ó en bronces, que sería su San Juan predicando en el desierto prolijo detallar, bastaría á perpetuar su hasta el monumento que acaba de ser erigi- nombre y su influencia en la escultura condo en Cádiz, hasta los que tenía entre ma- temporánea uno cualquiera de estos monunos con destino á América, su copiosa pro- mentos: ducción artística rebasó los límites de cuanEl de Legazpi y Urdaneta, en Manila; el to pudiera esperarse de un hombre, por pro- de la viuda de Epalza, en Bilbao; el erigido digioso que fuera su cincel y por entregado en la Habana en 1893 y dedicado á la meque estuviera á su labor. meria de los bomberos muertos en el incenPasma la lista de las creaciones estéticas dio de 1890; el de Méndez Núñez y el de que salieron de sus manos. La primera que Elduayen, en Vigo; el de Linares Rivas, en afirmó su personalidad y promovió una ver- La Coruña; el de Moyano, en Madrid; el de dadera revolución en el arte fue el hermoso Moret, en Cádiz; la estatua de Seraft Pitagrupo I, a Tradición que rompía valiente- rra, en Barcelona; el grupo de Moisés y las mente con ficciones rutinarias amparadas leyes que corona el Palacio de Justicia de por un academicismo huero de que hasta la capital de Cataluña; ios de la Biblioteca entonces, en el pasado, siglo se había nutri- y el Ministerio de l? omento, y, sobre todo, do la escultura. El mérito positivo acabó el monutueuto á Bolognesi, en Lima; el por imponerse á todo prejuicio, y á tal gru- mausoleo de Cánovas, el monumento á los po se le adjudicaba medalla de oro de pri- mártires y el levantado para conmemorar mera clase en la Exposición Nacional de el heroísmo incomparable de los Sitios, en Madrid de 1887, como luego medalla de ho- Zaragoza; la columna del 9 de Octubre, en nor en París, Berlín, Munich y Viena. el Ecuador; los pegasos que se han de erEn no menor altura culminaron también guir sobre el Teatro Nacional de Méjico, el en la que pudiéramos llamar primera época monumento á Garibaldi, eu Montevideo, y de Querol sus pasmosos bajo relieves San el de la colonia española á la República Francisco curando á los leprosos y Tulia Argentina con motivo de su centenario, pasando sobre el cadáver de su padre así que modelaba cuando la muerte ha arrojado sobre él sus crespones. como su trágico grupo Sagunto Al lado de estas obras, de que resalta un Querol no era académico; Querol fue no realismo sano, vigoroso, incontrastable, bien más que dos años, é interinamente por cierpuede figurar aquel su desnudo El venci- to, director del Museo de Arte Moderno; Quedo de hoy que es un singular estudio ana- rol, no logró que en Madrid se le confiriese tómico y una encantadora figura artística. la medalla de hoñorhasta la penúltima ExpoQuerol siguió luchando; que fue de tre- sieión, hace tres años, cuando muchos antes menda lucha su sino toda la vida. habían proclamado en el extranjero su nomSu segundo éxito ruidoso hubo de pro- bre y su triunfo. porcionárselo el soberbio frontón de la BiSus obras hablarán siempre al mundo poi blioteca y Museos Nacionales de Madrid, él y no será fácil llenar el vacío que su descuyo concurso hubo de sorgrenderle aún en aparición de este campo de lucha deja en lá Roma. escultura contemporánea. El haberle sido suprimida la pensión de- El fue un artista monumental en todo el honor que para la capital de Italia le fuera alcanee del vocablo otorgada en 1888, cuando, en alto su nomDescanse en paz el eminente escultor. bre, daba honor á España, le devolvió á Madrid, donde sentó definitivamente sus u entierro se verificará hoy, á las tres de reales y donde no dio paz á su cincel, renola tarde Su cadáver será inhumado en lá Sacravando sus laureles, Inmortalizando las grac des figuras de la patria y los hechos mas mental de San Justo. grandes de nuestra Historia, conquistando á América para nuestro arte, restaurando, a Junta directiva del Círculo de Bellas en fin, por el imperio de su poder creador y Artes nos ruega la publicación de la sipor la gama de su temperamento artístico, guiente noticia: El Círculo de Bellas Artes tieae el sentíaquellos días espléndidos y memorables en c A yer mañana, á las once, dejó de existir en su hotel de la calle del Cisne el insigne escultor Agustín Querol. Desde hace dos meses aquejábale una afección reumática que le tuvo postrado en cama. Un tanto mejorado en un breve paréntesis de su dolencia, marchó el mes pasado, por prescripción facultativa, á Caldas de Montbuy, de donde esperaba regresar restablecido. Sin embargo, apenas vuelto á Madrid á principios de este mes, se agravó en la enfermedad que le lleva al sepulcro, sin que ñayan podido salvarle los auxilios de la ciencia. -En los círculos artísticos la noticia na causado dolorosa sorpresa. -Con Querol pierde España uno de sus 1 más ilustres hijos y de los que más la honraron en el extranjero, y el arte escultórico uno de sus más egregios paladines y- maestros. Su cincel y su genio quedan inmortalizados en muchas obras públicas y particulares; pero son muchos más los trabajos de alta inspiración ó de bello realismo que en los estudios de Querol quedan por concluir, y que la muerte implacable ha truncado. Troda la tarde desfilaron ayer por el ho tel del autor de La Iradtdón artistas, escritores y políticos, que fueron á testimoniar su expresión de duelo. v- -El cadáver de Querol yacía sobre el lecho y en la cámara que expiró, amortajado de frac, sin preseas ni condecoración alguna, cruzadas las manos y estrechando entre ellas un pequeño crucifijo. ¡U adie, ni los propios médicos que le asis tían, esperaban que se precipitase de tal modo el triste desenlace. Lá noche anterior la pasó el gran artista en constante inquietud fatigosa. Esta mañana, á las diez, estuvo á visitarle el doctor Huertas, que era su médico de cabecera, y entonces yió cuánto se había agravado y cuan próximo estaba su fin. No tardó en entregar su alma á Dios. escultor que á la sazón llegó á enteOtrorarse de su estado, el Sr. Carretero, eumplió la piadosa misión de cerrarle los ojos al artista luchador, á quien la muerte sorprendía cuando estaba enfrascado en el grandioso monumento que regalan á la Argentina los españoles allí residentes con motivo del próximo Centenario. La obra queda á medio hacer. 9- L S u -1 aa comisión del Círculo de Bellas Artes y otra de la Sociedad de Escritores y Artistas fue á dar el pésame á la familia. U