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A D c r DMio; -4 r piciFM ní nnf Jca es acc ¿i- l ¿coa agrado y puesta en práctica en menos tiempo del que tarda en contarse, gracias á un magnífico auto de tni amigo. En pocos manatos hemos atravesado las calles céntricas, descendido la cuesta de San Vicente, cruzado el paseo de la Virgen del Puerto y el Puente de Segovia. Luego, tina larga recta á toda marcha, y después de unos rápidos virajes por caminos más propios de Beni- Buifrur que de la capital de España, llegamos á Cerro Bermejo, una altura situada á cuatro kilómetros de Madrid en su parta No te y desde la cual se divisa lejana ia silueta del regio Alcázar. El automóvil se detiene ante una casa no jnuy grande, de blancas fachadas. En uno de sus ángulos, uoa estatuita de la Virgen del Pilar denoia ¡a peculiar devoción de los fundadores y justifica el título que campea Sobre lapuer a del edificio: Granja Agrícola de Nuestra Señora del Pilar. A nuestra llegada sorprendemos á una veintena de muchachos de distintas edades: los hay niños, de siete á ocho años á lo gjinio; otros son fornidos niocetones. Juegan unos á la pelóla en un frontón contiguo á la casita; oíros dedican su actividad á las faenas agrícolas en una huerta próx ma; áos se entretienen ordenando las piezas de un puzzle, el rompecabezas inglés ían en boga, mientras toman el sol; otro, de j los mayores, lee en un libro tan atentamente que ni siquiera advierte nuestra llegada. Un sacerdote de unos cuarenta años, recio de cuerpo, curtido el semblante, que rebosa inteligencia y bondad, sale á recibir nos. Es D. Pedro Alba, el capellán puesto por los condes de Arcentales al cuidado de su fundación. Es á la vez maestro, amigo y capataz de los acogidos. Su cortesía y nuestra curiosidad se encuentran pronto, y abreviando inútil palabree averiguamos detalles y datos de la filantrópica institución. I,o s condes de Arcentales habían formado hace ya años el propósito de ceder con xm fia beaéfico la hermosa finca de veinte fanegas que visitamos. Hubo tanteos y cousultat para realizarlo, y por fin se hizo ofert a o; icial de la casa y la finca á la Asocia ción Matritense de Caridad. Sucedió algo Ijue 110 se esperaba, Unos vocales de la Jun a, más perspicaces de lo que fuera menester, adivinaron misteriosos riesgos en aceptar la oferta, y en vihta de ello la retiró el generoso y sorprendido donante. Mas no por esto desistieron en su laudable fin los condes de Arceatales, y decidiendo costear por su única y exclusiva cuenta el Asilo en proyecto, se hizo en pocas semanas la Granja Agrícola, bajo la protección (Je la venerada Pilanca. Encargaron de las obras al joven arquitecto Sr. Cabello y Lapiedra, y el local quedó tiansformado y amueblado adhoc, eon el aditamento de gallinero, corral, huerto, etc. Y así se inauguró el 2 de Febrero del año que ahora acaba, comenzando con doce gol fos recogidos ahora hay ya diez y ocho; mañana, quién sabe dónde llegará el germen sembrado por dos corazones caritativos. (Para el ingreso no se les exige á los muchachos ninguna condición, ni siquiera de edad, ni documento alguno; sólo es preciso ao tener recomendación para entrar. Se les proporciona albergue, sustento sano y abundante, ropa, instrucción, y mientras tanto se les busca un medio decente de vida, iin oficio, una colocación que les proporcione un honrado y seguro vivir. Y todos estos beneficios, sin privarles de lo que ellos Jmás estiman: de la libertad, viviendo al aire libre todo el día. sin guardianes, ni verjas, Mi íapiasj trabajando sólo el que quiere jy cuando quiere en las faenas agrícolas, pero sin exigencias, como distracción que sp da más que como labor que se impone. iJRecerrem s fe casa de la Granja: tiene FDICIOV PAO. 5 p 1 Diario Popular, que se edita en San Pa blo (Brasil) en. su número correspondiente al 4 de Noviembre próximo pasado, dice, entre otras cosas, lo siguiente: I a lectura de los periódicos madrileños, á propósito del proceso y condena de Ferrer, es una vergüenza para España; no se encuentra un solo fundamento ni un testimonio basado en hechos positivos; la acusación citó delitos de los cuales ya había respondido el reo veinte años atrás, sl a inocencia deFerrerestá clarísima en su propia defensa; en el proceso no hay nada plenamente justificado; el defensor, un 1 oficial del Ejército, puso de manifiesto toda Vro día de viento, frío, sol, lluvia y de- -la inocencia del acusado. Pero era indispen monios encadenados. Y era día 3, ¡y sable á la España oficial dar una satisfaccomo el tres todo el mes, si no mienten los ción al clericalismo, y por eso fue ajusticiado el gran criminal? augurios populares! No Tres horas de sesión municipal padeci- belaba, podía ser más grave su delito, be remos ayer sin exhalar una queja. Fuera de nos queen primer lugar, contra los gobieren Soberano; una moción de la Alcaldía para socorrer á se revolvía, España dominan alguerra oriademás, contra uaa los pobres en la presente cruda estación, ginada por los intereses de una Compañía allí no hubo más que charlamentafismo por de ferrocarriles y de minas, en la que estatodo lo alto. ban comprometidos capitales del partido Pero la Diputación le ganó al Ayunta- conservador. miento en pesadez. Consumió cuatro horas No podía ser más tremendo el erímeít en discutir jr aprobar actas yjeu votar car- del profesor Ferrer, que ha expiado sus dos pisos, y en ellos, convenientemente distribuidos, dirección, escuela, comedor, dormitorios, cuarto de baños, lavabos water- closets, despensa, guardarropa. Todo ello con una sencillez simpática, todo ordenado, pulquérrimo, ventilado. En las ropas de las camas y en otros detalles se advierte que el celo piadoso de la fundadora inspecciona minuciosamente á diario. Descendemos nuevamente, cuando ya la noticia de nuestra visita ha atraído á los acogidos. Tienen todos el aspecto sano, la cara risueña y colorada, como corresponde á la vida de campo que hacen Apenas les interrogamos sobre su situación prorrumpen en exclamaciones de gratitud y afecto á sus protectores. ¡tíl señor conde es tan bueno- -exciama uno, -que nos da hasta tabaco! Y es verdad, según nos dice el ouen don Pedro. Tienen señalada una ración de pitillos de á 45, que se fuman muy á gusto, y después... tiran las colillas. ¡Cabe mayor paradoja en la vida! Una de sus aficiones favoritas es hacer ei ejercicio militar con fusiles de juguete. Un mozalbete de los mayores será pronto soldado. -He presentado instancia para ser de Ingenieros, y me haré persona, -nos decía con gráfica expresión. A otro pequeñito, cuya cara ahora limpia y sin greñas nos recuerda una fisonomía picaresca vista mil veces á las puertas de teatros y casinos, le preguntamos: ¿Estás contento, nincht? Y el muchaehuelo, que no tendrá diez años, sonríe con su cara avispada al oir la palabra que le recuerda su azaroso pasado. De súbito cambia de semblante, poniéndose serio, muy serio, y con voz grave casi, replica con profunda é ingenua filosofía: -Nmcht se ha quedado allá; v con su brazo señala la urbe madrileña. I a tarda cae, emprendemos el regreso, y al llegar á la Puerta del Sol los faroles están encendidos. Hemos hecho el trayecto sin dirigirnos la palabra, confortado el espíritu, saboreando voluptuosamente, en silencio, el íntimo placer disfrutado- -Cuánto bien se pueu, aacer cuando se tiene dinero, -me dice al despedirnos mi acompañante. -Y corazón v talento para gastarlo, -agrego Por las calles céntricas pululan los golfilíos voceando los diarios y recogiendo nuntas de cigarro. Desciendo del auto y entro en la redacción, y ya en ella oigo discutir sobre una conferencia tratando del problema soeial. -Si cada uno hiciera lo que puede, -pienso. Y sin vacilar me decido á divulgar mis impresiones. El temor de herir la modestia de quien tan calladamente practica el bien cede ante el convencimiento de que es indispensable sacudir el egoísmo ajeno. ...y el silencio en este caso pudiera ser una complicidad, gos. Estos los conservan los conservadores para justificar el apodo. I, a ocasión la oiatan calv, a, y el presidente, Calv. I, a política, aburridísima. ¡Bueno! Hay que advertir que Sánchez de Toca inteata amenizarla con sus maquiavelismos, y así se explica el bostezo general. Ayer la tomó con eso de la implacable hostilidad eatre conservadores y liberales. ¡Habrá que oir á I andsdo vne cuando se entere, y habrá que ver á Asquith derretido en gratitud! No tronó ayer, y, sin embargo, nos acorcía mos de Santa Bárbara. Ea efecto, los artilleros festejaron de vísperas ásu Patraña en los cuarteles, Cunde la animación electoral para e! día 12. Ya se sabe que las elecciones consti tuyen uno de esos desastrosos específicos que llevan al exterior la consabida fórmuls de agítese al usarlo? Se inauguró una nueva iglesia en la calle de Don Alberto Aguilera. Da moio que ya tiene D. Alberto una iglesia, no obstante su abolengo liberal I OS Tribunales juzgaron á un prójimo que se jactaba de haber sido el raptor de todas las gallinas de Madrid. Quiere decir que su proceso podría titularse El rapto de las gallinas aunque no haya aquí Capitolio con gansos ni sabinas que guardar cor. Juao, como en la antigua Roma De sucesos, el atropello de dos transeúntes por un automóvil que hacía ¡pruebas en la calle del Barquillo, sitio el más á propósito para hacer pruebas de velocidad... de la paciencia del vecindario y de la parsimonia de las autoridades; y el escamoteo de una cartera con 6.000 pesetas á un subdito mejicano que viajaba en tianvía por la Castellana. El ratero continuó su viaie sin no vedad. A un carbonero le rooaron un carro y un burro mientras subía un saco de carbón al piso de una casa. Esta circunstancia le favoreció, porque si no, le roban el burro, el carro, el carbón y á él ñiismG Dos estrenos por la noche: La rema de lo ¡mercados, que gustó ¡mucho, en el Gran Teatro. Esta reina, aunque de los mercados, procede de Palacios. y de Perrín. Y La esclava, en el Español. El público encontró muy bella la hteratu- ra de esta obra, cuya acción se desarrolla en Grecia, pero algo fatigosa la excursión, CAMPAÑA CONTiíA ESPAÑA LO QUE SUBSCRIBE EN EL BRASIL MADRID AL DÍA