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ABC. JVUERCOLES- i. D P l i BMB BE. B u PAG 8 T) ocos días después de ocurrir lo que he- -El Sr. D. Rodrigo Amador de los Ríos nos Aires; esgratide, opulento, fastuoso. Al ino s referido, Hurtado se declaraba Jaizo- constar que de la casa del Rey Moro penetrar por la boca de su avenida central, autor del robo que le imputaba la víctima; en Ronda 110 dicen nada ni Ben- Al- Tathib, el ánimo se queda un poco encogido; cienpero ayer, al celebrarse la vista de la causa ni Ben- Bathista, ni Pedro de Méditja, ni tos de coches y cientos de damas elegantes eu la Sección primera, negaba su interven- Domingo de Mesa, ni Hernando del Pulgar, pasean lentamente por la ancha calle entre ción en el delito. hasta el doctor Rivera en el siglo xvm, en dos filas de esbeltas palmeras. I a estatua de Sarmiento está á la entrada del parque, La prueba, sin embargo, le resultó con- que supone allí los palacios de Galiana. traria, y el Jurado, convencido de su culpaEl Sr. Censor leyó un dictamen de la Sec- hecha de bronce obscuro, modelada por el bilidad, la reconoció en el veredicto. ción de Escultura informando favorable- célebre Rodíu. Tiene esta escultura un gesY Hurtado, declarado autor de un robo mente la concesión de la gran cruz de Al- to entre grotesco y trágico; el ademán es raro, extraño, increíble, y ¡a c. tbeza del gíancon las agravantes de embriaguez y noctur- fonso XII al eminente artista Sr. Blay. nidad, fue condenado á seis años, diez meSe presentaron ante la Academiaias Me- de hombre se diría que es la de un genial ses y un día de presidio mayor. morias de los trabajos que se están hacien- perturbador. Esos labios contraídos, esa mado en la catedral de Vitoria, muy bien re- nera- de levantarla cabeza en una especie En la Sección cuarta dactadas y acompañadas de excelentes ilus- de reto, esa mirada insultante de viejo luiN DEFENSA DE de lo criminal se celechador, es la nota más artística que he en SU M 4 DRE bró ayer la vista de traciones. contrado en Buenos Aires. una causa seguida contra cierto sujeto que Y eu los jardines de Buenos Aires he enDE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL causó á su padre una lesión que tardó en contrado una particularidad: sus árboles no sanar diez y siete días. son los nuestros, su vegetación es exótica El procesado, para quien el fiscal solicitó para nuestra mirada d- e europeos. Aunque la pena de un año, ocho meses y veintiún la latitud y el clima del país pertenezcan á días de prisión correccional, manifestó al la zona mediterránea, sus árboles son tropiTribunal lo mismo que al juez instructor; es Son los jardines en cales y distintos. He ahí las magnolias da ¡OS JARD 1 N CC; decir, que si agredió á su padre hízolo por las ciudades como Buenos Aires: sou árboles inmensos, de una que éste intentó golpear á la madre del los oasis en el de- opulencia increíble. Aquí está el famoso agresor. ombú, el árbol sagrado de los argentinos, el sierto: sirven para calmar la sed L, a defensa abogó por ¡a absolución de su jo, para dormir un momento el del traba- solitario de la Pampa. Aquí están las paisueño del- patrocinado. olvido. Si las grandes ciudades no poseye- tneras del Paraguay, de tronco liso y delgaran jardines ¡oh, qué horrible pe- do. Ved los pinos andinos, obscuros y fúneN RECURSO En la Sala primera del sadilla sería interiores, ciudades! Represen- bres. Ved los bosquecillos de eucaliptus, nsla de esas Supremo celebróse ayer tan los jardines lo que en la Edad Media greando por encima de los verdes plátanos. la vista de un recurso sobre división de un representaban los asilos de algunos tem- Y allá, junto al río, en el extremo del paicenso constituido en el siglo XVIII sobre los plos; así como entonces quedaba salvo é in- que, ved un bosque de sauces llorones. mayorazgos de Villena y Aguilar. mune el criminal que se acogía al sagrado El sauce es eu España un símbolo ele la Sostuvieron el recurso los señores Iyiñán del asilo también ahora los jardines sir- tristeza, que acompaña al ciprés en los camy Valenüu Gamazo, oponiéndose el señor ven de refugio y de tregua, y el que llega posantos, mientras que aquí, en la ArgentiDíaz Cobeña. perseguido por la fiebre y el tumulto de las na, el sauce llorón es árbol abundante, qae árbol, junto á un forma bosquecillos y que no simboliza la N Ayer continuó la vista calles encuentra bajo un la calma. tristeza. Se le halla en todas partes. Sus rade la causa seguida estanque, la inmunidad y Cierto día andaba yo aspeado y tundido mas melancólicas, como cabelleras doloriDE UN JUICIO c o n t r a J u 1 ¿4 n M- g u e l por esas calles ruidosas, rectas, largas, abru- das, que cuelgan hacia el suelo, no les proGonzález, por muerte de Eulogía Martín. vaivén de los negocios callejeros duce á los americanos ninguna clase de meInformaron muy elocuentemente en apo- mantes; elabrumado, -y en aquella agitación lancolía. -Ahora las ramas están verdes; la h bí yo de sus conclusiones el fiscal Sr. Medina mecarruajes y tranvías, mi alma fluctuaba primavera naciente les ha dado un COIQI de y el abogado defensor de Julián, D. Gerar- fuera de su ser, y toda mi persona se desha ideal. Junto al agua del río, el bosquecilto do Dova! se dispersaba: de sauces me produce una idea nueva, Hoy hará el resumen de los debates el cía, perdía su coordinación, cansancio físi- original. Nada tan romántico como ese lloro de presidente de la Sección de derecho, señor erayese instantenos supremo en las grandes délos árboles simbólicos. Parece que ha de co moral que acomete Marquina, y habrá veredicto. urbes desconocidas, ese momento triste y pasar la blanca Ofelia por ahí, coronada de angustioso en que uno se siente fuera de sí flores, hacia el río, su sepulcro... QPOSiCIONES l, X En los ejercicios mismo, como si todas las moléculas persoJOSÉ M. a S LAV RR 1 A verificados el sába- nales perdieran cohesión y amenazaran diJUDICATURA do anterior fueron Buenos Aires, 14. Octubre. luirse en el conjunto panteístico de la ciullamados los opositores números 300 al 339 dad. JJn genio vino entonces en mi aj uInclusive, excusando la no presentación da. Me apartó de las calles comerciales, y seis, no compareciendo 25 y actuando cin- como llevado de la mano me encontré en co, de los cuales se retiraron dos del ejer- una plaza tranquila, llena de paz y de ariscicio. tocracia. Fueron aprobados los opositores D. Juan Esta era la plaza de la Recoleta. Por un Si se sometiese plebisMaría Orbe y D. Emilio Gómez Fernández. lado se levantaba un templo; junto al tem- I OHENGRJN cito la opinión aun público del En los ejercicios de ayer se llamó por el plo se extendía una alta tapia amarillenta, del- -para saber cuál es la ópera más de Real Tribunal desde el núm. 340 al 377 inclusive, y por encima de la tapia asomaban las cru- su agrado, probablemente sería Lohengrin la no presentándose á actuar 25, excusándose ces de unos sepulcros. ¡Amable cementerio preferida. por enfermos 6, ejercitando 6 y retirándose de la Recoleta! No he visto lugar tan pacíI os más devotos del bel canto y de la essin actuar 5. fico, sereno y elegante. I os mausoleos son cuela italiana la darían ya su voto. Para los Resultaron aprobados D. Fernando Hi- blancos, pequeños; semejan casitas de una partidarios en ragé de Wagaer tiene esta gueras, D. Gerardo Mora y D. José Boza ciudad caprichosa. El sol alumbra los már- ópera, además de sus infinitas bellezas, el Moreno, siendo convocados para el día 2 de moles; ramos de rosas cuelgan de los negros mérito de haber sido la que principalmente Diciembre los números 378 al 450, y para el enverjados; una eminente p ilmerá mueve ha traído conversos á la iglesia waguerianá. día 4, en llamamiento especial, los números lentamente la fronda de sus palmas. Eu I, as óperas del genio de Leipzig han sido 159, 170 y 208, anteriormente dispensados aquella tarde de fatiga y de dispersión inte- las que más entradas han dado al Real e por enfermos. rior, el cementerio de la Recoleta fue para las últimos años. Se han hombreado coa UN PASANTE mí un oasis, en don- de pude recogerme, coor- aquellos entradones que proporcionaron IOÍ dinar mis dispersas porciones personales, divos á la Titta Ruffo y Auselmi. volver á encontrarme á mí mismo. Y ya se sabe, pimío piano se va lontanoPero lo particular de este cementerio es El Lohen nn de anoche tenía también su ausencia de lobreguez; parece un lugar otros atractivos: el debut de dos cantantes, cademia de San Fernando. En la última sesión celebrada por esta de reposo para los vivos mejor que un triste la D Albert y la Petri. Al tenor Digas deReal Academia, á propuesta del señor secre- lecho de cadáveres. El barrio más aristocrá- bía irle muy bien la obra, porque la defentario general se acordó felicitar al señor al- tico de Buenos Aires está á las mismas es- sa de su voz está en el registro central, y no calde de Madrid por el proyecto de colocar paldas del cementerio. Y desde lo alto de su es el caballero del cisne el que anda por las estatuas de hombres notables en el Parque atrio descúbrense allá abajo los vapores y notas altas para expresar sus amores á la del Oeste, y recordarle al misino tiempo los las locomotoras del puerto. Y bajando una infortunada Elsa. Había, pues, gran expectación por oír ia nombres de los músicos inspirados, pinto- breve cuesta, una ancha calle conduce al res eminentes y notables escultores y arqui- Hipódromo, y junto al Hipódromo aparece ópera de Wagner. Gusto sí hay siempre. Y Loliengriii vino con sus auras celestiales tectos ya fallecidos que hau contribuido en la frondosidad Jel Parque de Palermo. Este inmenso jardín de Palermo es una á purificar el ambiente enrarecido estas estes últimos años á formar y ennoblecer el consecuencia ie la inmensa ciudad de Bue- noche? con las emanaciones de las creosoalma del país. PASEOS POR AMERICA u LAS NOCHES DEL REA. L NOTAS DE ARTS A IÍ MTFjmii 1,I ÍITUiimuuiiLuimtran imnunitiBnmiin nnni nnvnninHilirinimii