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A B C MARTES 16 DE NOVIEMBRE DE 11909, EDICIÓN 1. PAG. 7. CRÓNICA -t a primera dimisión de cargo de importancia presentada al Gobierno ha sido la (r áel gobernador civil de Madrid. El señor chique de Tovar ha dimitido por incompatibilidades invencibles entre los cargos de gobernador y de jefe superior de la Policía. 1 Ha hecho bien el joven aristócrata en dimitir si esa incompatibilidad existe. Lo malo es que á todo gobernador le sucederá lo prop i o mientras la jefatura dependa del ministerio de la Gobernación. Y lo peor todavía será que no podrá menos de depender mientras tengamos gobernadores de quita y pon y mientras la inamovilidad no dé garantías de conocimiento y práctica de los asuntos al Gobierno civil de la provincia. La Policía de Madrid es cosa más serla de lo que generalmente se supone. Requiere estudio, tiempo y práctica; lo que no puede improvisarse, lo que no puede adquirir un gobernador en pocos días, lo que un jefe inamovible ha estudiado y practicado con el tiempo. Haya un gobernador ó un prefecto, ó lo que quiera llamársele, autoridad fija, permanente, ajena á la política y libre, por tanto, de los vaivenes de los partidos gobernantes, y entonces lógico será que la jefatura de la Policía dependa de la superior gubernativa. Bueno es advertir que las gentes desapasionadas van hallando mejor organizada que antes la Policía. Y va poco tiempo desde la reforma. Claro es que en los trabajos de ia Policía, las más esenciales de sus funciones no se ven, no deben verse; por algo es Policía. Pero, fuerza es repetirlo, el servicio ¡ha mejorado indiscutiblemente. Se va por el buen camino, y sería abandonarle si se le sometiese á los influjos de la política. Votamos, pues, por la independencia de 7 a jefatura de Policía. -Y votamos por su dependencia del Gobier 00 civil, cuando éste sea también independiente, inamovible, como es y debe serlo aquélla. Otra victima de la Zarzuela: el pobre conserje, que murió ayer repentinamente. En los Tribunales comparecieron dos individuos, acusados de robar gallinas! Uno de ellos- se llama Zorro. ¡Naturalmente! No hubo sucesos ni sucesillos. Por la noche, Consejo de ministros para hablar de la reunión de las Cortes. Pero següimos, como Gedeón, sin saber si somos tío ó tía. POLÍTICA Realmente ha pasado ya á la categoría de leyenda goyesca de majas y chisperos. Dimitió el gobernador civil, duque de Tovar; esta vez, irrevocable y definitivamente. La verdad es que llamarse gobernador para que lo sean Alcalá Zamora y Alanís no es muy divertido. Además, Tovar ha sido y es cuanto se puede ser. Le faltaba una cosa, y ya la tiene: independencia. -La infanta doña Luisa de Orleáns dio felizmente á luz una nueva infanta. Se firmó el decreto en virtud del cual nos devuelven la ley Municipal limpia de afeites y revocos; cerno quien dice, limpia de i polvo y paja. ¡Buena nos la habían puesto, según el decreto! ¡Buena nos la van á poaerl, dirán los escépticos, que los hay, Y á mucha honra. La Diputación discutió el presupuesto próximo y autorizó la publicidad en la pla ¿a de toros, donde se colocarán carteles que digan las cosas que los anunciantes quieran. Hasta ahora sólo se decían allí cosas á ios presidentes. Y seguirá diciéndoseles. Los ingenieros industriales continuaron gus debates. Hoy acaba la Asamblea. Pero Empieza otra, la de transportes. Y pasado inañana, otra, la de harineros. Claro es que éstas son harina de otro costal. Nuestros estimables y permanentes huéspedes marroquíes visitarou un cuartel de la Guardia civil, Salieren muy complacidos de la visita. Las fuerzas acuarteladas hicieron varios ejercicios, entre ellos el de botasillas. He aqui una coaa que no saben hacer ellos, MADRID AL DÍA Ya Mejoró elEltiempo. tuvoera hora. La romería de Pardo poca concurrencia. p n el último tercio del siglo xvi, la árma da Invencible, enviada por Felipe II á Inglaterra, produjo general alarma en aquella nación. Una de las consecuencias de esta inquietud pública fue el que una inglesa embarazada pariese antes de tiempo. El niño que dio á luz esta inglesa se llamó Tomás Hobbes. ¿Hay alguna relación entre el temperamento, y por lo tanto la filosofía, de Hobbes y este hecho? Hobbes es un pensador de vivísima actualidad para nosotros los españoles en estos momentos, El primer aspecto interesante que nos ofrece Hobbes es el de hacernos ver que se puede profesar un radicalismo absoluto en psicología y en metafísica, y ser al mismo tiempo un conservador convencido, decidido, en política. O lo que es lo mismo, que Hobbes no liga la política, una política, la metafísica, una metafísica, sino que inaugura algo de lo que ahora se llama pragmatismo, y que en el campo de la gobernación de los pueblos y de las teorías públicas no es otra cosa que la política de utilidad social. Hobbes parte de un principio completamente opuesto al de Rousseau; los hombres- -dice este pensador- -son nativa y originariamente buenos. La naturaleza hutaana- -dice Hobbes- -es nativa y originariamente mala. Sentada esta premisa, afirmada la existencia de pasiones primarias antisociales, dis- gregadoras, Hobbes va derechamente á la fuerza, á un poder incoercible y avasallador, para fundar la sociedad, para hacer posible la convivencia humana en un todo orgánico. Y claro está que Hobbes, al hacer esto, identifica la fuerza y el derecho. (Al mismo resultado llegan Maquiavelo, Spi noza en su Iratado teoUgko- polüico, nuestro Gracian y modernamente Carlyle. No puede existir sociedad y, por lo tanto, nación, y en último término Estado, sin un, fuerte y tremendo poder supremo. A su vez, este poder implica una jerarquía rígida, inexorable. Para Hobbes, el cuerpo social es algo como una máquina complicada, pero 1 exactísima, en que cada resorte, tiene su función propia, automática, y en que todo está dependiente y subordinado á una voluntad suprema, rectora, inapelable, que es la del jefe del Estado. Ésta autoridad suEl Rey recibió ayer en audiencia á las prema, para Hobbes, no tiene más razón de personas siguientes: existir que la fuerza. En tanto que tenga Generales Santiago y Ferrer, capuáü de 1 fuerza, tiene en su mano el derecho. Si es navio de primera D, José Barrasa, segundo fuerte, lo bastante fuerte para imponer su jefe del Estado Mayor Central de la Arma 1 voluntad, todo marchará bien, la cohesión da; general D. Enrique Barreiro, coroneles y la armonía- -independientemente de todo Prestatnero, Sarthou, Sierra, Aparici y Viconcepto sentimental de derecho- -resplande- llalba, jefe de la Academia de Infantería, cerán en la nación. Pero, inversamente, los auditor de Marina Núñez Topete, teniente ciudadanos de la nación, á su vez, no esta- coronel D. Luis Moreira, herido en el Rifj rán obligados con respecto á esa voluntad subinspector de Sanidad D. Andrés Jurado, 1 suprema sino en tanto que ella sea fuerte y capitán de fragata D. Guillermo Avila, se- 1 pueda imponer su voluntad en la nación. gundo teniente D. Ildefonso Molíns, herido 1 Esta parte de la doctrina de Hcbbes es la en África en el combate del 27 de Julio é que hizo creer, inmotivadamente, que el hijo del general Molíns, y al guardia marifilósofo se mostraba desafecto a su Rey, á na D. Mateo Mille. quien siempre, antes y de pués- profesó una Los Sres. Moreira y Molíns cumplimen- gran lealtad, taron también á S. M, la Reina Victoria. Como ve el lector, esta consecuencia de Hobbes, tachada de subversiva, está en perEl Rey de Portugal cumplió ayer veinte fecta coherencia eon toda su doctrina. Hob- años, y con tal motivo nuestro Monarca le bes vivió en tiempos azarosos, de grandes y dirigió un expresivo telegrama de felicitasangrientas revueltas; de anarquía. El es- ción á Wíndsor. pectáculo de su patria, entregada á todos Don Manuel contestó á D. Alfonso con un los desafueros, amenazada de disgregación, cariñoso despacho expresando su g r i d le hizo atirmarse cada vez más en su siste ma. No fueron pocas las persecuciones- quetuvo que sufrir. Impertérrito, imperturbable, afirmó cada vez con más convicción, ante la anarquía que le rodeaba, su idea capital de la fuerza, de la identidad del derecho y la fuerza. Es muy difícil resumir, en pocas lineas la filosofía de un pensador, aunque ésta sea tan trabada, rígida y sistemática como lo era la de Hobbes. Para terminar citaré un fragmento tomado de una de sus principales obras políticas, el Seriatkau, fragmento que parece escrito actualmente y para los españoles. Amigos míos, mis conciudadanos- -alce el filósofo- -escuchadme: no es vuestra admiración ni vuestros elogios lo que yo busco. Sois vosotros mismos, vuestro bienestar, de lo que quiero ocuparme. Yo quisiera iluminaros sobre verdades que os ahorrarán muchos crímenes. Yo quisiera que vosotros pensaseis que todo tiene sus inconvenientes y que los de vuestro gobierno son mucho menores que los males que vosotros os preparáis. Yo veo eon inquietud que hombres ambiciosos os sugestionen y busquen el cimentar su elevación sobre vuestra sangre. Vosotros tenéis una ciudad y unas leyes. ¿Debéis buscar la justicia en vuestro bienestar ó en esas sugestiones extrañas? Amigos míos, mis conciudadanos: deteneos, considerad las cosas y veréis que los que pretenden sustraerse á la autoridad civil y apartar de ellos el correspondiente peso de la carga social y sin embargo gozar de la ciudad y ser defendidos, protegidos y vivir tranquilos á la sombra de sus murallas, no son vuestros conciudadanos, sino vuestro enemigos, y vosotros no creeréis estúpidamente lo que ellos tienen: el cinismo y la temeridad de anunciaros públicamente ó en secreto eomo la voluntad del cielo ó la pa- labra de Dios. Hace un mes, cuando se clamaba contra; la tiranía de un Gobierno, estas palabras del filósofo, eran completamente aplicables, á nuestra España. De un lado estaba ese Gobierno fuerte, de que habla Hobbes; de otro, los sugestionadores que pretenden ei- mentar su elevación á costa del pueblo. Han triunfado los sugestionadores; se ha roto la armonía social. Las invocaciones que en tiempo de Hobbes hacían de Dios y de la voluntad divina los presbiterianos anárquicos, que tantos días de luto dieron á Inglaterra, ahora en España se han hecho por otros elementos, igualmente perturbadores, en nombre de la Libertad, XZORIN DÉ PALACIO