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A B C. DOMINGO 14 DE NOVIEMBRE DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. Ebta noche llegó á mi casa en compañía de un amigo... Viéndole completamente ebrio, traté de sacarle el revólver que solía llevar en el bolsillo. Maus se dio cuenta de mis propósitos, y empuñó el arma, apuntándome con ella. Aterrorizada por esta actitud, huí del cuarto. No había hecho más que salir cuando sonaron dos detonaciones junto á la puerta. Sin duda hizo fuego contra mí v se dio muerte á continuación. El amigo de Mans se lit presentado espontáneamente ante el comisario. En su declaración ha dicho que estuvo cenando con E- nrique Mans en casa del padre de éste. Después de cenar estuvieron en un café, de donde salió Mans en estado de embriaguez. Al pasar por una calle de Montmartre quiso pegarse un tiro. Por último, á pesar de sus consejos, Enrique se empeñó en que subiesen á casa de la bailarina. Pocos instantes más tarde se desarrollaba el drama de la manera referida por la joven. El cuerpo del infortunado Enrique Mans, víctima de su conducta de disipación, fue llevado á casa de sus padres, honradísimas personas, que recibieron a terrible sorpresa que es de suponer. Y se presentan en escena doña Tomara y su hijo don Ranióu propietarios y directores de L, a Maison des Danses. Doña Tomasa es una antigua bailaora que tuvo su celebridad en sus verdes años; Ramón es un distinguido gandumbas que se pasa la vida cortejan- do á las artistas de la casa. Está enamoraPOR TELÉGRAFO do de Estrella, pero Estrella no le hace caso, PAHJS, i3, i ¿a. Momentos después llegan I uisito y Benito, A MAJSON DES DANSES Noziere es el autor de los vendedores de pescao, que vienen á pemoda, Joven, alto, con una gran barba ne- dir la mano de Concha, y D. Ramón adviergra, que parece que se la embetuna todas te á Benito que ande con cuidado coa su las mañanas, este judío se ha hecho autor hermano, porque á quien Luisito quiere frío es á Concha, sino á Estrella, cosa que Beporque es una profesión que da dinero. En la Maison des danses Noziere vio una nito no puede sospechar, siquiera por la comedia y el director del Vaudeville un sencillísima razón de que él, Benito, tamfilón. Para los directores de teatros parisi- bién está enamorado de ella. nos no hay nada tan teatral como las cosas Es día de nómina, y entran á cobrar e de España- y por eso se desviven y no es- bailarín Pepillo, un tocaor de guitarra y dos catiman nada cuando se trata de montar un bailaoras. Entre Estrella y Pepillo se camespectáculo español, ya sea un bailable, bian unas cuantas frases cariñosas- ¡tamuna pantomima, una comedia ó una ópera. bién Pepillo anda detrás de Estrellita! -RaLa Maison des danses as una novela en la món los sorprende, se pone celoso y manda que muere hasta el apuntador, pero que no á la chica á fregar... deja de tener detalles de fina observación. Doña Tomasa es la encargada ele pagar Noziere, al llevarla al teatro, la ha limpiado alas baüaoras; don Ramón se entiende con de escenas sangrientas... Es un literato pul- los hombres. doña Tomasa no puede pagar cro, amablemente libertino, que huye de ia una cuenta sin descontar algo. literatura dolorosa. Sin embargo, yo no me Y llegamos al momento interesante... K. aexplico cómo pudo enamorarse de esta no- nióu quédase solo con Estrella, y la declara vela el autor de Ijaisons dangaeusesy Deux su atrevido pensamiento. Para rendirla dímarques cela que él la lanzará al (ablao, como ha Hay en la Maison des aanses zo no no: -lanzado á otras muchas, y la hará que la bailes flamencos y coplas gitanas, y como contraten en el extranjero, donde podrá para esto hacía falta un músico, los ¡autores desplumar á su gusto á duques y marqueses. y la Dirección del teatro buscaron á QuiniPero Estrella no se entrega; además, desto Val verde. Vean ustedes por dónde ha confía de sí misma, cree que no tiene consido un compositor español el primer músi- diciones. Y le invita á qué la- acompañe con co que ve su nombre en los carteles del la guitarra para ensayar unos pasos. SorVaudevilli. prende el baile doña Tomasa, que se queda Hoy sábado celebrábase va. premtci- e cun admirada al ver aquella alhaja que tenía en todos res honores de un acontecimiento, su casa sin saberlo, y se dispone á darla porque la curiosidad que esta obra ha des- unas lecciones para hacerla debutar en el pertado es grandísima. Primero, el nombre establecimiento. Acuden dos viejas, compadel autor; Noziere es una finura que toda- ñeras antiguas de doña Tomasa; entre las vía se discute y da ocasión á grandes con- tres quieren enseñar ala muchacha, cantan, troversias; después, la circunstancia de tra- dan pasos ridículos, recuerdan sus buenos tarse de una coinedia con siete números de tiempos; luego disputan, van á tirarse del música, y, por último, Patís habíase entera- rnoño. y estalla un trueno formidable... Es do de que Polaire se lanzaba al arte grande la tormenta, El pánico se apodera de las y elegía el escenario del Vaudeville para viejas, que olvidándose de sus rencillas cohacer sus primeras armas. ¡Poíaire! ¡La es- mienzan á persignarse, encienden cirios y candalosa Oaudina! La desvergonzada cria- se arrodillan murmurando: Santa Bárbara tura de M a Go se. ¡Oh! Valía la pena de bendita. verla presentarse en el Vaudeville... ¡Y así estaba el teatro esta noche! Yo tampoco quería perderme este especl segundo acto tiene como lugar de ac táculo, y apenas he tenido tiempo, al salir ción la Maison des Danses, y la Maison del Palacio de Justicia, después de deposi- des Danses es el café de Novedades de Sevitar los últimos telegramas del proceso de la lla, primorosa decoración, que vale un triunSteinheil, para cambiarme de ropa y llegar fo á los escenógrafos. Es la noche del debut al Vaudeville en el instante mismo en que de Estrella, y doña Tomasa la da excelenel regisseur daba los tres golpes sacramenta- tes consejos para triunfar del público. Aconles y se descorría el telón séjala también que se apiade de Ramón, que la quiere; que no le haga sufrir, porque es p l acto primero representa el cuarto don- celoso; pero Estrella es coqueta, necesita ju de se visten las bailarinas en La Mai- rar amor á todos los hombres para enga son des danses, que es el café de Novedades ñarlos después fría, naturalmente, sin preparación ni cálculo. de una ciudad p idaluza. Ramón se desespera acude a tocios los meLas dos criadas de la casa, Estrella y Concha, miran envidiosas los trajes de las cu- dios para triunfar de la resistencia de Estrepletistas, que están allí colgados; los paño- lla, llega hasta á amenazarla... Todo inútil, lones de Manila, las mantillas de madro- Estrella se ríe y promete ser la amante de ños. Estrella, sobre todo, contempla aque- Luisito, que se va á casar con Concha, y llas lujosas vestiduras, diciéndose que si jura á Benito que se escapará con él en ella tuviera condiciones también la gustaría cuanto se lo progpnga, y se entrega á Pepibailar y que la aplaudiera el público. Con- llo el bailarín, y á D. Ramón uno le dice ni cha es más tranquila. La vida de artista, que sí ni que no, por no despenarle. Es el aunque la gusta, no la atrae, porque está tipo de mujer española que en Francia coenamorada y se va á casar con Luisito, un nocen: una Carmen modernizada. Porque esvendedor áejiescao que se ha decidido á pe- tos franceses creen que los hombres, españodir su mano con todas las de la ley Es- les tenemos tan buena pasta como ellos, trella la felicita, diciéndola que hubo un Estrella va á ser una artista; ya no es la tiempo en que la gente creía que Luisito y criada de la casa, y se propone desde aqueella se entendían. Pero no era verdad... Es- lla misma noche vivir libre é independien trella quiere á Luisito y á Benito, su herma- te, Encarga á Benito que la busque alojano; pero los quiere de buena manera, por- miento, y le ruega con mimos y promesas que sabe que ellos también la profesan cier- que la espere á la terminación del espec to afecto. táculo. DE UESTRO ENVIADO ESPECIAL LOS ESTRENOS DE PARÍS L La Sección segúnda ha dictado sentencia en la causa seguida contra Fernando García Carballo, quien, según el fiscal, abofeteó al sereno de la ronda de Toledo, al intervenir esta autoridad en una cuestión que sostenía el procesado con un sujeto llamado Esteban Pérez. El representante de la ley solicitó para García la pena de dos años, once meses y once días de prisión correccional y 250 pesetas de multa; pero el fallo ha sido absolutorio, según pidió en el acto de la vista el letrado defensor, Sr. Agudo. 1 NAI DE UNA VISTA Con uu veredic to de culpabilip l id dad terminó la vista de la causa seguida por homicidio contra Mateo Cordón (a) QaLa Sala, teniendo en cuenta que de las contestaciones del Jurado no se desprendía circunstancia alguna modificativa, impuso á Cordón la pena de catorce años, ocho meses y un día de reclusión temporal. UN PASANTE. HOMECIDIO INVOLUNTARIO U NA ABSOLUCIÓN- E POR METERSE A POLICÍA POR TELÉGRAFO Sido muerto ayer por un arquitecto, respetable personalidad, que le tomó por un malhechor. Matador y víctima se habían emboscado en la espesura de un monte próximo á fin de sorprender á unos ladrones que venían huyendo de Munich, según informes recibidos poco antes. Cada uno de ambos ignoraba la presencia del otro en el bosque, Ya llevaban algún tiempo de espera, Cuando el arquitecto cyó entre unos matorrales el ruido de una persona que se acercaba sigilosamente. El arquitecto, que estaba armado de un rifle, hizo fuego, y el pobre alcalde cavó muerto. El matador ni do puesto en libertar! provisional. Es de creer que no le quedarán ganas de folver á desempeñar funciones policíacas. El alcalde de Traubing, pequeña población de las cercanías de Munich, ha MUMCil, l 3 2 T.