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A B C JUEVES n DE NOVIEMBRE DE 1909. EDICIÓN PAG, to. LA CAMPAÑA DE MEL 1 LLA DE NUESTROS CORRESPONSALES NOTICIAS OFICIALES p l telegrama oficial recibido anoche en Guerra confirma que ayer por la tarde tiroteó la guarnición de Alhucemas á los moros, sin que éstos contestaran. Añade el despacho que siguen los trabaJos de fortificación y que hoy comenzará! a construcción de caminos entre las diferentes posiciones, empleándose ea estas obras dos batallones. LOS BEN 1- URR 1 AGAS HOSTILES ALHUCEPVIAS, I O 4 r. F esdc las trincheras moras de la costa ve ciña rompieron anoche el fuego sobre esta plaza lod cabileños, durando el tiroteo desde las ocho de la noche hasta las dos de la madrugada. Algunos proyectiles llegaron á incrustarse en las fachadas de las casas. Nuestras fuerzas, prevenidas y á la expectativa, se mantuvieron en silencio hasta el amanecer, hora en que dispararon sus fusiles sobre unos grupos sospechosos que se vieron en las inmediaciones de la plaza, y que huyeron á la desbandada al apercibirse de la actitud de los nuestros. La agresión realizada por los moros no ha dejado de producir sorpresa, sabiéndose como se sabe que las gestiones de paz llevan el mejor camino y que los mismos moros alaban la actitud en que se ha colocado el comandante militar de la plaza. 1 La explicación de esta inesperada actitud se encuentra eu la influencia ejercida por los beni- urriagas, opuestos á la paz á todo trance y rebeldes á las excitaciones de los emisarios del Sultán, hasta el extremo de EO haber enviado ningún representante de SU seno á conferenciar con el Bachir. La circunstancia de celebrarse esta tarde el mercado en el Arba, al que suelen concurrir moros de la montaña, tenaces en su enemiga para nosotros, hace temer que, incitados por los referidos de Beni- Urnagas, preparen un nuevo ataque en demostración de su terca hostilidad. En la plaza están tomadas todas las medidas para rechazar una agresión, á la que, por otra parte, no se le coneede la mayor importancia, ni hace temer que influya en el curso de las negociaciones pacíficas. ALHUCEAtAS IO, 8 pándole que éstos están animados de los mejores propósitos, y que para demostrarlo hicieron, según costumbre de ellos en los momentos de júbilo, el sacrificio de un toro, con la añadidura de un regalo de doce carneros. El jefe actual de dicha cabila, Sidi Mohamed Ben Julisquia, ordenó también que se corriera la pólvora en alabanza de la actitud del Sultán. El Bachir y sus compañeros de misión hsn salido para Nador escoltados por una ección de Caballería. NOTIC 1 AS DE LA PLAZA i as noticias recibidas de los campamentos acusan tranquilidad completa. Sin novedad también se han realizado los servicios de descubierta. Las dos compañías dsl regimiento de África destacadas en Hidutn se han relevado y substituido por una soia del mismo Cuerpo. Hoy hubo un momeuto de alarma al oírse desde la población el estampido de unas detonaciones. Luego se SApo que la causa iué la explosión de unos barrenos colocados en el Garugú para hacer la instalación del alambrado de defensa. A bordo del Sevilla han venido las fuer- zas llamadas para cubrir las bajas causadas por enfermedades. La npticia de que el sábado regresaría á la Península el infante D. Carlos con los regimientos de la Princesa y Pavía no tiene fundamento. LO QUE DICE UN MORO MELIU. A, 1 0 I I N. p l enemigo no ha cesado durante todo el día de disparar sobre la plaza, si bien on tiros sueltos y á largos intervalos. En el zoco el Arba se ha visto varios grupos de cabileños fuera del alcance de nuestros fusiles. Hacia las dos de la tarde nuestra artillería rompió el fuego contra los poblados, continuando aún el tiroteo por una y otra parte. -A la hora en que telegrafío, ocho de la noche, se ve en la costa varias hogueras, señales de los cabileños para convocarse. p s t a noche he tenido ocasión de hablar con un moro muy inteligente é incondicionalmente adicto á España. Nuestra conversación giró, como era natural, alrededor de las gestiones que se realizan para llegar á la paz. El moro amigo me dijo que la harca está materialmente imposibilitada para hostilizar ningún eampauiento avanzado. Súmese á esto los deseos de paz y tranquilidad que existen en todo Guel aya, 3 es fácil comprender que sobre los rífenos pese el convencimiento de que les es conveniente la protección de las armas españolas, y con ella obtener los beneficios que disfrutan los de Quebdana, desde la ocupación de Cabo de Agua, alejando todo ternot de que se repitan ios sucesos pasados. Si existen restos de la harca- -terminó mi interlocutor- -están reconcentrados en! os montes de Beni Buifrur, pero sin elementos para combatir. TUR. NOTICIAS DIVERSAS TELEGRÁFICAS MALAGA, 10, 9 N. Uj a fallecido en el Hospital Civil el soldado del batallón de Cazadores de Reus p l Bachir continúa recibiendo respuestas Tomás Esparce. Procedentes de los hospitales de la Pe favorables á su gestión pacífica cerca nínsula, han llegado veinte soldados, que Je las cabilas que nos fueron hostiles. Anoche recibió una de Alí Ceresgul, jere embarcarán en el Menorquíu para incorpo 1 8 iué de la cabila Beni- Bu- Lise, partici- rarse á sus respectivos- regimi itog, ¿U MELlI. í. ft, 1 0 7 T. LAS GESTIONES DE PAZ a llegado el vapor Mahón, procedente de Melilla. Entre el pasaje vinieron los tenientes señores Sierra y Lucas el médico Sr. Moreno Camuñas, el redactor d e A B C Sr. Sánchez Ocaña y diez y siete obreros, expulsados de Melilla. H í a leyenda ha ido acumulando sobre Es paña ideas de crueldad, injusticia é intolerancia. Esta leyenda, que tiene por principal y casi único origen el Tnbuaal de la Inquisición, es, como torlas Jas leyendas, exagerada. Cierto que la Inquisición incurrió en excesos; ¿pero acaso fue ese Tribunal español el úiiico que los cometió? ¿Los Tribunales de Enrique VIII é Isabel de Inglaterra fueron mejores? L s que condenaron á Tomás Moro, Ana Bolena, Catalina Howard y María Estuardo, ¿puede considerárseles come modelos de justicia? Sobre un Rey, sobre una época de nuestra Historia, pesan, pnncipaltnente, esas tradiciones de sangre y crueldades. No me propongo juzgar á Felipe II- -que es el Rey á que más arriba me refiero, -ni su política. Sobre uno y otra se ha escrito macho por personas de gran autoridad en materias de Historia. Yo, que carezco en absoluto de ella, debo guardar silencio; á parte de que tampoco es mi propósito emitir juicios. Sólo diré que si se estuaian la- s cualidades y condiciones de carácter de los demás Reyes de Europa de aquella época, seguramente que de ese estudio, siendo iniparcial y desapasiorudo, se sacará la consecuencia de que Felipe II no fue el peor. Isabel de Inglaterra no fue precisamente un modelo de virtudes, siquiera tuviera algunas cemj Reina. Hallan, refiriéndose á su reinado, dice: En las causas de alta traición nuestros Tribunales de justicia se distinguen poco de los verdaderos centros de asesinos. Y de Enrique VIII ¿qué diremos? Con citar el número de penas de muerte que decretó quedará juzgado. Sufrieron ese suplicio dos reinas, dos cardenales, tres arzobispos, 18 obispos, 13 abades, 500 entre priores y sacerdotes, 4.0 doctores, 12 duques, 29 ba roñes, 335 nobles, 124 ciudadanos y 110 damas de la más elevada alcurnia. De orden del Rey, y bajo pena de muerte, estaba prohibido profesar distintas ideas t que las suyas. Fue, pues, uu verdadero tiraue Ejemplos de los mismos excesos se encuentran en la Historia de Alemania. Italia tuvo tiranuelos más degenerados y viciosos que los Monarcas de Tos imperios antiguos. En España no hemos temao tiranos; por el contrario, hemoá tenido Reyes an Castilla y Aragón como no los han conocido en país alguno, Reyes tolerantes en cuestiones religiosas, Reyes respetuosos con ias libertades y fueros de sus reinos, y, sin embargo, la leyenda existe, y en el extranjero se nos juzga hoy con arreglo á la leyenda de la intolerancia religiosa y el absolutismo de Felipe II, olvidando que en aquella época la intolerancia religiosa era general en Buropa, y que el absolutismo lo trajo Carlos V 8 nacido en Gante, y que apenas hablaba español cuando llegó á España á posesionarse de la corona de su madre doña Juana. Es verdaderamente digno de anotarse el hecho que la Historia nos muestra de ser España la encargada de combatir todo lo que se oponga al progreso de la civilización y de llevar á cabo cuanto recaiga eu beneficio de la humanidad. España detiene á los árabes; tíspaSa derrota á los turcos, que amenazaban destruir Europa, en el memorable é inmortal combate de Lepanto; España arranca de la barba- ríe á millones deindios conel descubrimiento de América; España es siempre el centinela de esa Europa cultísima que, á pesar de su cultura, reniega de ella en todas ocasiones con la más negra ingratitud. ¿fixisten revolucionarios que amenazan alterar la paz, la tranquilidad de la sociedad, con violencias no justificadas? pues á España le toca 4 e ¡jtxmr esos gérmenes qua HECHOS Y LEYENDAS mitiimm iiflmtfnhtinnf TUII I5 r ptmf rnmirim r