Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. L U N E S 8 D E N O V I E M B R E D E 1909. H D I C I U N 1 fl PAG. DE NUESTRO CORRESPONSAL y. 1 A MUJER YANQUI Sin duda es el mujerío un imán que atrae poderosamente la distraída mirada No comprar muebles sin del recién llegado á un país extraño, y si eión de A. Vallejo. Plazaantes visitar la KxposiCelenque, este país es Norte América, la fuerza de proyectos y presupuestos. Export. á 1. Se hacen provincias. atracción se hace irresistible, hasta el punto de obligar al menos feminista á un estudio abanicos, bastones, guantes. detenido, infructuoso en general, pero parM. Veloz. Puerta del Sol, 15. ticularmente sugestivo. A la mujer nos es difícil conocerla á fonKNICKBRBOCKEK do por mucho que estudiemos, aun con la Nueva York, Octubre. ayuda comparativa de cuanto acerca de ella ce un momento, lee con fruición la cronise ha escrito, y si nos referimos á la mujer quilla local, se entera al dedillo de los diyanqui, estoy por afirmar que es del todo voreios y crímenes ruidosos en que el esImposible. Bástenos, pues, estudiarla su- cándalo juega un papel importantísimo y CORRESPONDENCIA halla chistosa la historieta ilustrada, que perficialmente PARTICULAR Las americanas- -la América, para los es en realidad un verdadero epitafio de mal ín esta sección se contestarán las preguntas que yanquis, son los Estados Unidos- -ofrecen gusto. No descuida, desde luego, la sección nos bagan demostrar la mayor variedad digna del mejor gusto, teatral, pues las huevas de teatros y artis- cualidad esnuestros lectores. Para cada carta esta necesario si éste consiste en aquélla, como á menudo tas interesan mucho su espíritu aventurero cupón que publicamos en acompañar anuncios. del la sección de decimos, por su tipo, fisonomía, carácter y y ávido de ¡diversiones, cuya personificala Tiirección se reserva el derecho de no contesta! hasta por el color (resultado natural del ción cree ver en estos seres sacrificados á á consultas que exijan gran cruce de razas) y se manifiesta al mismo las intrigas y sinsabores del camerino y de endeterminadas ó que no sean pertinentes. extensión la respuesta tiempo en ellas cierta- uniformidad muy la escena. Callejea! y el dichoso shoping son ocupamarcada (consecuencia de la vida común) Uno que está encantado de la gracia de una ciones favoritas. Por tal motivo, en las vías Angelzta. -Cuando envíe las cartas dirigidas que constituye su nota característica. ¿Qué es la uniformidad en medio de la céntricas de las grandes ciudades, donde en forma conveniente tendré mucho gusto variedad? La belleza; pues las americanas están las tiendas de modas, es extraordina- en contestarle. son bellas. Y yaya si lo son, desde la bosto- ria la animación mujeril; todas andan tienEl Dos de Mayo. ¿Desea usted seriedad? niana más refinada, por cuyas venas circu- deando y aunque lo menos interesante son Pues no ponga muy señor mió. porqne eso las compras (la mayoría compran media me hace reir. i. a Rayas en tonos café y verla sangre de un puritanismo antiguo, hasta la campesina criolla y la hebrea de hermo- libra de candy, ioh! el imprescindible candy) dosos. 2. a La operación quirúrgica. 3. a Unas sos ojos, habitante en el East sitie de nuestra gozan empujándose en la aeera y en el tran- cortitas, que van desde el ojal al bolsillo suvía, llegando al atropello en los ascensores perior de la americana. 4. Con lavados de metrópoli. El derroche de caras bonitas y cuerpos del gran almacén y en sus escaleras mecá- agua de salvado al 1 por 1.000. 5. a Operánsoberbios que se ven en esta tierra creo no nicas, desde cuyos peldaños, que suben len- dolas. existen en otra, como no sea en la de los be- tamente, contémplase un atolondrado cineDos amigas. -Compren ustedes Petróleo reberes, en donde los rostros femeniles ocúl- matógrafo viviente digno de ser visto. Sin Gal. necesidad de salir á la calle se puede tomar tanse bajo el velo á la vista del público. f Triste... ¡Por Dios! ¡No esté usted triste Aquí las buenas hemBras abundan lo mis- el lunch, porque en el propio almacén hay sin motivos! ¡Es tan hermosa y tan sana la un reslaurant más ó menos aceptable; ésa es alegría 1 mo que estos perfiles ideales, como si fuesen cortados al cuchillo. Esto es otra paten- la hora de las citas. Qué mujer mediana ¡Bendiga Dios la alegría, te, poco conocida en el exterior, de los afor- mente á la moda no tiene con frecuencia que es el único caudal un appointment para el lunchí Tomarlo en tunados yanquis. que por mucho que se gaste Pero nada hay perfecto en el mundo de casa no es pí ¿ctico, y sí resulta aburrido; no se llega á derrochar! ios mortales, y esta mujer, aparte de su be- el restaurant, por el contrario es alegre, y Dolorcillas. lleza y su coquetería- -también patentiza- alli se charla, se murmura, se flirtea. Use usted el Emiimat, señora mía. Luego comienzan los conciertos en el verá usted qué primores! da- -es un hombre con faldas, que vive como audttoñum de los almacenes muy importan- ¿Que si hay donde elegir? ¡Quia! ¡Tctátefia! vivimos los- feos y nos supera á veces en el desempeño de importantes funciones y tes, que es un teatro en toda regla. Oyese ¡Lo menos diez colores! en la práctica de costumbres demasiado va- un buen órgano eléctrico y los cuplés del 7 res eran tres. -No sé quién dijo que día intercalados con los chistes- -algunos roniles. Un cerebro atacado de parálisis es una Una yanqui, cuando ha terminado su edu- fúnebres- -de un cuentista popular (éste es prisión celular de las ideas... ¡Ay! cación, más ó menos vasta, según los casos, el país de los graciosos cuentistas) nun- A juzgar por su carta de usted, tienen goza de amplia amnistía por parte de su po- ea falta la consabida aria de la Tosca ó de cadena perpetua sus ideas... testad paterna, á cuya sumisión ya no se PagUacci, cantada por el tenor inconmen- A. P. -No recuerdo haber recibido la carconsidera prácticamente obligada, y al am- surable (Caruso) ídolo de las americanas. ta que dice. paro de la ley vive como mejor le place; Su voz celestial está reproducida maraviUna Rutena Videt. ¡Ay, Dios mío! Ign Gen- trabaja si tiene necesidad de ganarse el sus- llosamente por una Víctor de nuevo mo- te Menuda es de quince en quince ó de veindelo. tento, consagrándose á los sports y á los plate en veinte; pero aquí, á causa de los miEllas llenan el auditorio- reclamo del edi- llares de cartas que llegan, resulta de triceres del mundo si posee para ello los meficio comereial y para ellas se dan las mati- mestre en trimestre; yo soy la primera en ladios necesarios. La mujer americana guía un break con nées en los teatros. mentarlo. i. a Me figuro que ésta ya no llega A las cinco toma el té; nueva cita, nueva á tiempo. 2. a Hasta el comienzo de la bota. cuatro caballos, juega al base hall, emprende sola ó con amigos un viaje á Europa, habla charla, murmuración yflirteo- Después va á 3. a Raya en medio, rizos huecos y ondulaen un mitin político y preside un Congreso casa, no precisamente para cenar en fami- dos y tirabuzones cortitos. 4. Es pronto. A de sufragistas con el aplomo y naturalidad lia, sino para cambiar de vestido, que debe la inglesa. No hay de qué. de que carecería si la obligásemos á freír ser escotado, de tonos claros y muy ceñfdiDos enamoradas de un lancero. -Si su amisun par de huevos, á hacer una cama ó á pa- to ai cuerpo, con calzado del. mismo color, y tad es verdadera, sólo tienen un camino fiear un niño, y con ventaja á la escoba ma- en la cabeza, joyas y cintajos. leal que seguir: no hacer nada para atraerSuena el teléfono (la mujer yanqui pasa le ninguna délas dos, mostrarse serias, digtteja un 80 H. P. ó una casa de negocios. telefoneando gran parte del día... Helio... nas... y esperar á que él resuelva ó desista, Por regla general es devota de la lectura poca substanciosa, y su libro favorito es yes... yes... yes, all right... yes... good... by... sin que al ocurrir se sienta herida la que no Al poco rato llega á su casa un amigo, con sea preferida. El plazo general es de tres á Aquel en que se pinta algo á lo vivo un cuadro de costumbres modernas, rico en si- quien va á un lugar, teatro, visita ó baile, seis meses. No es de absoluta necesidad. tuaciones dramáticas de cualquier índole, ó que pueda lucir y contar luego los muchos Son ustedes muy afectuosas. bien un volumen de romanticismo; además obsequios y ateneiones recibidos, aunque El niño de las sonrisas. ¡Qué monada de Jee diariamente el periódico y los magazmes nadie se lo pregunte. Si no hay donde ir, criatura! i. a Lávese á diario con sublimado quédanse los amigos en un saloncito solita- al 1 por 1.000, caliente, y tome al interior ftt mayor circulación, es decir, los peores. El diario y el magaeine son compañeros rio y triste; él toma una posición conforta- levadura fresca de cerveza. 2. a Desista... por Constantes de toda americana; este último ble, y por poco que la amistad se lo permi- lo menos en apariencia. 3. a Todas las Doforma con ella una sola pieza. En casa, en ta, alumbra un tabaco; ella no abandona su loras y las Humoradas de Campoamor, el tranvía, en los trenes, en el restaurant, en postura ni por casualidad. Se habla á ratos; MAR 1 ACHO ti teatro, en todas partes, cuando se le ofre- pero durante mucho tiempo el silencio sería A B C EN NUEVA YORK PUBLICIDAD RECOMENDADA Paraguas, sepulcral si el tic tac del péndulo cesara. El humo del tabaco forma círculos azules en el aire, que van aumentando, aumentando su diámetro hasta disiparse; ambos los con 1 templan sin decir palabra... De once á once y media despídese el flemático don Juan y va en busca del wiskev y de los amigos para distraerse un poco, mientras la gentil señorita, ó señora, apaga las- luces del saloncito triste y se retira á descansar, esperando el callejeo, la charla, la murmuración mujeril, elflirteopúblico del próximo día, que lo prefiere ü la visita, al flirteo solitario de la noche.