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A B C LUNES 8 DE NOVIEMBRE DE óf. EDICIÓN i. PAG. Cuando descendíamos hacia la plaza vitaos que muchas familias moras se reconstituían en sus hogares, dando grandes muestras de alegría porque la operación realizada hoy las permite confiar en que España mantendrá la paz en su territorio. y LO QUE DICE MARINA FIN DE LA CAMPAÑA ACTIVA 7 6 T. (URGENTE) h las cuatro de la tarde ha regresado á la plaza el general Marina. Antes de volver á la plaza tuvimos el honor de sostener una larga conversación con 1 comandante en jefe. De sus palabras, que escuchamos pon el natural interés y prudencia, transmitimos á continuación, con absoluta- fidelidad, las afirmaciones más importantes deducidas de nuestra conversación. El objetivo de la campaña, en lo principal, se puede dar por terminado. Nuestra línea militar tiene ya longitudinalmente cerca de cien kilómetros y ejercemos, si no soberanía, porque esU palabra estaría regida con el Acta de Algeciras, protección, mejor dicho, dominio, en un territorio que abarca un área de 300 kilómetros, aproximadamente. Incluyese eu ese territorio al de Quebdana, que está sometido en grado tal, que allí podríamos ejercer plena jurisdicción no obstante la distancia grande que lo separa de la plaza y lo crecido de su guarnición. Así, pues, el objetivo que teníamos que realizar está cumplido, y si hubiera que realizar otro requeriría imprescindiblemente el concurso de grandes refuerzos. Ahora queda un importante período: el de robustecer y fortificar convenientemente la línea militar establecida, y al mismo tiempo desarrollar una adecuada política que consolide lo conseguido por la acción de las armas y q u e evite la exacerbación de odios que convertirían la lucha en crónica. No hay que olvidar que; en una guerra como ésta, en que se toma una parte apreciable de territorio que no se va á colonizar, hay que contar con la raza indígena, pues además de lo que supone el ocupar su suelo, no se la va á lanzar á la desesperación constante, alejándola para siempre de SU país. Hemos heclio esta guerra como cuinpis realizarla á una nación civilizada que se ve obligada á castigar y á ocupar territorios; pero nuestra guerra, la guerra de una nación en estos momentos y en esta forma, no no es, no puede ni debe ser la guerra de los cándalos y suevos; no es la guerra de exterminio y expoliación. Respoudieudo después nuestro ilustre interlocutor á insinuaciones que le hicimos, rechazó los pesimismos de quienes recelan que puede ocurrir en breve un grave recrudecimiento en la campaña, y adujo en favor de sus afirmaciones el hecho de que ayer y hoy las cabilas rehuyesen el encuentro, sin duda por el duro castigo recibido. Aun cuando una vez recogida la cosecha los moros intentaran una formal ofensiva, la situación en nuestras posiciones, perfectamente fortificadas, nos colocaría en una tan segura y magnífica defensiva que haría estéril la hostilidad rifeña. Claro está que el general Marina no juzga inevitable algún episodio aislado más ó menos probable, pero contra el cual hay que estar siempre prevenido en un período ás ocupación en un país semisalvaje, y en el que sus moradores, exaltados fanáticos, tienen un terreno favorable á ambos lados 1 y sorpresas aisladas. E general Marina terminó sus interesantes Uiaiiifestacioncs dándonos cuenta deta- atrajo 3 los que habían hecBo la Revolu ¿ción de Septiembre; dio una Constitución amplia y elástica; no persiguió ni cejó álos que en la Restauración quedaron vennidos; acabó dos guerras civiles. Aunque conser 1 vador- -escribe Pi- -no rechazaba el progreME 11 LLA, 7 I O N (UPGENTE. so. Dio la ley de Reuniones por la que nos A la caída de la tarde han regresado á sus regimos y aceptó la de los liberales, la de la cuarteles y campamentos las fuerzas Imprenta, la de las Asociaciones, la del Sudel general Del Real y las del general Irnaz fragio Universal, la del Jurado. Pacificó, que no se han quedado eu la nueva posición en suma, al país y dio á la Restauración 1 de Yebel Ma Him. asiento y fuerza. Con tropas de esta guarnición vinieron Se los fue luego quitando añade? i y los generales Arizóa y Del Real, que han Margall. Y aquí entra la segunda etapa de sido felicicados expresivamente por el gene- la vida de Cánovas. Pi va enumerando, fríaral Marina por la acertada dirección que mente, sin pasión, como sabía hacerlo aquel han dado á las tropas secundando sus ins- alto espíritu, los actos de Cánovas en esta trucciones. segunda época de su vida política. Entre las Después se han reunido en el palacio del dos etapas existe una contradicción noto Gobierno militar con el general Marina los ria, evidentísima. Desde los días de Cánogenerales de división y algunos de briga- vas hasta ehora ha transcurrido bastante da, y han conferenciado extensamente. tiempo. En la sociedad española ha habido En Hidun, Nador y Zeluáti no ha ocurri- hondos cambios é innovaciones. Paralela ¡do novedad, y en los poblados próximos á mente los ha habido también eu el campo los primeros puntos se ha visto á los moros de la sociología y ciencias afines. Es hoy manifestando deseos de conservar la paz y otro el ideal y la orientación de la política; tranquilidad. Nuevas personas nutren y forman los parEn Melilla se comentan con verdadera tidos. El conservador ha renovado casi tosatisfacción las felices operaciones de- yer talmente sus filas. ¿Cuál es el ideal y cuál y hoy es la orientación que en este partido domiOCAÑA- TUR. ua? ¿Qué nexos y relaciones le unen con el antiguo partido conservador, el partido qu e Cánovas acaudillara? Puestos á examinar estas relaciones, podríamos decir que unas, son afirmativas, de solidaridad, de continuación histórica; y otra son negativas, de autonomía é independencia completas. Las PEÑÓN. 7, 1 r, refieren ñ o r absoluta carencia de noticias, pues no primeras seCánovas, á la primera parte de la á su primitiva labor; se ha vuelto á turbar la tranquilidad, lasvida de á la última parte de su gessegundas, no he telegrafiado los días anteriores. tión política, obra pesimista y de Ayer vino el cañonero Portee de León y co- escéptico. En á susentidode jefe de los coneste el municó coa la pia, Antonio Maura, no hecho Hoy ha venido el vapor Sevilla con varias servadores, D. restaurar, integrar, ha verdaotra cosa sino el familias que se hallaban fuera, dero concepto de conservadurismo, desviado y desvirtuado por Cánovas en la segunda miALHUCEMAS, J, 8 H. tad de su vida política. pjl vapor Sevilla ha fondeado y descargado Ahora, teniendo á la vista la labor reau agua sin ser hostilizado por los moros. A mediodía llegaron hoy varios significa- zada por Cánovas en su primera etapa y la dos moros, que han celebrado una conferen- realizada por D. Antonio Maura, hay que cia con el comandante militar, para quien preguntar cuál es el verdadero sentido del conservadorismo. Los hechos nos dan retraían regalos La situación en esta plaza no ha variado, suelto el problema. La doctrina conservapero se esperan en breve acontecimientos dora- -lo dice la misma palabra- -tiene por objeto conservar, fijar, hacer concreta y que la resuelvan. permanente una realidad, una modalidad, uu estado social. Ahora bien, ¿qué caracteres ha de tener una realidad social para que sea digna de ser fijada, conservada? Un carácter, una condieión tan sólo: la de que sea una realidad viva, la de que tenga una substanCÁDIZ, 7 6 T. cia, un vigor, un aliento interno y positivo. añana saldrán para reincorporarse á sus Modernamente, una idea capital, esencialípuestos los heridos y enfermos dados siina, ha renovado todas las ciencias físicas de alta José Salesas Peñarroja, de Artille- y por concatenación todas las sociales, como ría de montaña; Francisco Llovet Batalla, la mayor conquista de estos tiempos, ¡a de Alfonso XII; Juan Zurita, de Artillería idea de evolución. Todo está eu devetiir perde Melilla; Antonio Sánchez Redondo, del petuo. La idea de fuerza, de cambio, de regimiento de África; Emilo Castro Pérez y vida, ha entrado enla sociología y en la poJosé Zumalde, de Alfonso XII; Maximilia- lítica. No hay nada estable, absoluto y deno Vaquero y Marcos Herrero, de Arapiles, finitivo. La fuerza va circulando de unas y José Bardón, de Wad Ras ideas á otras, de unas instituciones á otras. Una realidad social que hoy tiene fuerza, que está viva, puede mañana no tener fuerza y estar muerta. La intuición del político consistirá en adivinar, en ver qué realidad recuentemente, en las discusiones parla- social es la que está muerta, y, eu su consementarias y en los periódicos, se evoca cuencia, qué realidad es la que se ha de deé invoca el nombre de Cánovas como un sechar, y cuál otra es la que se ha de conserarma contra los conservadores ó contra su var. De este modo, el papel y la misión del jefe. Sobre Cánovas escribió D. Francisco conservador será el de una perpetua- -disPi y Margall un breve artículo- -ochenta lí- creta, cauta, prudente, pero perpetua- -inneas- -en que se halla compendiada toda su novación. Es decir, que se habrá de ir innovida política. Pi y Margall divide su artícu- vando poco á poco, siendo nuevas realidalo en dos partes: en la primera elogia á Cá- des sociales, ó, mejor, vigorizando y fomennovas; en la segunda le censura. En la pri- tando las que vayan surgiendo, para luego mera enumera todo lo bueno que Cánovas fijarlas y conservarlas. A este sentido de la hizo; en la segunda, todo lo que realizó de vida responde la obra de Cánovas ea su reprobable. Hizo Cánovas la Restauración; primera parte y la obra de D, Antonio Man- Hada de la guarnición de las nuevas posiciones adquiridas, que con las que antes se tomaron pasan ya de 30 -CONFERENCIAS E IMPRESIONES EN EL PEÑÓN YALHUCEMAS NOTICIAS DIVERSAS TELEGRÁFICAS M CONSERVADORES F