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A B C JUEVES 21 D E O C T U B R E D E 1909. EDICIÓN i. PAG. 12. ijo ei: pttóera sofocar aqael movimiento, y 310 debe extrañarse, porque de la fuerza de aquella capital no se podía disponer más que de 700 hombres, y ello no era bastante para repeler y ahogar un movimiento insurreccional como aquél, dentro de una población de tal densidad como Barcelona. Elogia á las fuerzas de aquella guarnición, medelo de disciplina. Rechaza que vacilasen en bedecer órdenes porque fueran catalanes. Declara que las tropas, al salir á la calle, íüo hallaron delante sino mujeretí y niños que les cerraban el paso, dando vivas al Ejército. h Hace notar que las tropas no dispararon en muchas ocasiones, y él se felicita de que Se abstuvieran porque evitaron muchas desgracias que las descargas hubieran hecho. Hablando luego de que en Manresa no kabia guarnición, dedica frases de elogio á Jos somatenes por su cooperación al restablecimiento del orden. El Sr. SOLER Y MARCEE le interrumpe: Verdaderamente son dignos de plácemes. Pero yo quiero salvar la omisión cometida en el parte oficial no dando el nombre del Somatén que en Mauresa fue muerto en el Cumplimiento de su deber. Yo quiero que conste, porque es justo, que ese somatén se llamaba D. Ramón Cardona. Concluye el MINISTRO haciendo constar que tanto como el partido liberal ha contiibuído el conservador á dotar al Ejército del material moderno y coadíciones necesarias para responder á su misión. (Aplau 6o s en los escaños ministeriales, RECTIFICACIONES Rectifica el Sr. MORET. Un su concento, y tomando nota de las declaraciones oídas al general Linares, no hay que acusar de imprevisión ai ministro Se la Guerra, sino de ignoiancia ele lo que? n Cataluña se preparaba y ocurría. Muestra estupor de haber oído al ministro sacar á relucir sublevaciones militares áe ¡a segunda mitad del pasado siglo, ya que tal recuerdo, á. más de inoportuno, nada tiene que ver con esta sublevación popular ó vulgar, que fácilmente podía ser barrida ó sofocada. I iego, dirigiéndose el orador al ministro fie la Go -cación, exclama: g Suseño a sac r aideá relucir datos en desdoro e ia Prensa para demostrar que no había perdí- lo el contacto con el público. Está bien; habrá que convenir en que su señoría no estaba solo, pero estaba en la peor ¿e las compañías. ¿Es la opinión pública el íondo de la cloaca sacado por S. S. ayer? (Aprobación eti las minorías, Rumores en la mayoría. Su señoría ayer no nos hablaba más que de la Prensa, A mí no me parecía S. S. un íainistro de la nación que responde á su cargo y que sabe abarcar el conjunto de dotes que demanda la gobernación de un país, sino una persona irritadísima- -y así pudo verse- -que se aprovecha de la ocasión para desahogarse. Adeuaás, aparte de la forma despectiva coa qae coatestaba S. S. á diputados periodistas, ¿es que cualquier deficiencia de la Prensa, aun sus errores ó exageraciones, son cosa exclusiva de España? ¡Que no se ve de esto ea ¡es periódicos de to Jas las naciones! Y termina el Sr. Horet: Yo resumo así mi tectif ¡cartón: ¿Qvüere el señor ministro de la Guerra q- ue retire la palabra imprevisión? Pues diré que S. S. estaba en perfecta ignorancia de los sacesos en CaLaluña. ¿Quiere el señor ministro de la Gobernación que reconozca que está en contacto con la opinión? No lo haré sin reserva; porque la opinión cieutro de la cual S. S. se ha colocado a- j es ia ae i ¡suciedad española. El ministro de la GUERRA es breve en su rectificación. Se limita á aclarar sus manifestaciones principales, sobre to Jo para insistir en la disciplina de las fuerzas que guarnecían á Cataluña. El ministro de la GOBERNACIÓN se justifica por las alusiones y cargos que en la sesión precedente formuló contra parte de la Prensa. Yo tengo con la opinión pública, afortunadamente, otros contactos que los que ayer puse de manifiesto; pero, por duro que yo haya sido coa la Prensa, no he llegado á pronunciar, como S. S. la palabra cloaca. (Rumores. Antes de concluir- -agrega- -he de recoger una frase de S. S. (ai S. Moret) cuando decía que Barcelona deseaba verse iibre de Durante muchos años se ha venido pregonando en todas partes que era necesario hacer ¡a revolución en España, y ante esas amenazas que ponen en riesgo la paz de la nación, el Sr. Moret entiende que el Gobierno debe desaparecer Pero frente á ésas amenazas, yo no vaciiaré en aplicar medidas para reprimir todo disturbio. Por lo mismo, considero éste un cargo de honor, y uo estoy dispuesto á abandonarib. (Faertes rumores de un lado y aplausos de otro. ¿Es que para alejar los riesgos se debe retroceder ante las amenazas? ¿Es que S. S. entendía que el Gobierno hizo mal en no aconsejar el indulto de Ferrer? (Siguen los rumores. Porque si su señoría no üa pronunciado esa noaibre, á su lado está ei coade de Romanones, que en las caricias del minisiro de la Gobernación. Yo u ia interviú reciente asilo ha declarado. no he- cometido acto ninguno de gobierno (Se reproduce el escándalo) en aquella capital que me pueda ser reproEl conde de ROMANÓNOS grita indigchado. nado: Yo no respondo más que de lo que Las medidas que he adoptado son las digo aquí en el Parlamento. (Más rumores) que tenía que adoptar, no por capricho, sino El MINISTRO: Me alegro. Yo uo he creípor deber. Sa señoría no se ha recatado en do que esas palabras fueran suyas calificar públicamente de innecesaria la susEl conde de ROMANONES: Ni rectifico. pensión de garantías en Barcelona y Gero- (Aprobación de los liberales) Pero yo no he na. Conforme á ese sentir, consignado ea un llegado, como S. S. á rectificar al presidendocumento dirigido al presidente del Con- te del Consejo. sejo, y después de haber requerido ayer. al (iil ministro quiere reanudar el hilo de su Gobierno á retirarse de este sitio, nadie po- discurso, sin que haya posibilidad de oírle, drá sospechar que S. S. no cree firmemente tal es el ruido que se levanta de los escaños que en el país reina una tranquilidad abso- de las oposiciones y llena la Cátiiara. luta. Tengo que defenderme de las acusaciones Pues á mi me corresponde desvanecer que á mí únicamente se han dirigido por el esa ficción, puestos los ojos en la realidad. Sr. Moret. Pero recuerde el jefe de los libeAhí están, si no, la agitación en el extranje- rales qué consecuencias le dio la política de ro, las hojas antiespañolas que se publican, dulzura que ha proclamado y aplicado en las reuniones que se celebran, toda uua 1906. ¡Nada le hablará sobre eiio con inás elocuencia que la fecha del 31 de Mayo campaña de infamias y peligros. (Nuevos fuertes murmullos de los libera ¿Tiene S. S. noiicia, Sr. Moret, de que algún diputado electo de España naya he- les. La campanilla presidencial está en mocho manifestaciones en la Prensa extranje- vimiento continuo. Se trata de servir á mi país, y no retrocera, diciendo que eotá trabajando y viene á España á hacer la revolución? (Rumores ea deré ante nada. (vías rumores, Kste Gobierno no habrá de tolerar ninlas mayorías. Algunas voces: ¿Y qué? ¡Eso ha pasado toda gún trabajo ni propaganda revolucionaria, como otros anteriores consintieron. ¡Oh! la vida! Los republicanos: Toda la vida lo ha hecho. ¡Oh! se oys en ¡os bancos de enfrente. as tíl MINISTRO: P e o á nosotros nos im- medidas que estoy poniendo en práctica Algunos difiuíados: ¿Sólo S. S. porta examinar lo que está pasando ahora. El MINISTRO: Es lo mismo: el GobierENORME AGITACIÓN no, especialmente por rai iniciativa. Yo tengo el convencimiento da que en Barcelona El Sr. SORIANO: Ya no se acuerda de hay que ejercitar una acción enérgica... cuando fue masón. Un diputado: ¿Más? (El presidente agita sin cesarla campaniEi MINISTRO: Lo que sea; pero desde lla y euroquece gritando: ¡Orden! ¡Ordeu! luego con tanta energía como serenidad y Continúa el MINISTRO: perseverancia para curar á Barcelona del Ei diputado á que me refiero es el señor mal que padece. Lerroax (Nuevos rumores. y más reciente Fr. ante á todas esas amenazas que del mente otro republicano, el senador señor extranjero se nos lanzan, lo que se necesita Sol y Ortega, ha hecho otras declaraciones es un Gobierno viril, apoyado por todos los análogas ea otro periódico extranjero. hombres de bien y gubernamentales del (Los rumores no cesan. La campanilla país. presidencial resuena á cada momento. Las ío lo estima así el Sr. Moret, y en ello oposiciones interrumpen ai orador á cada discrepo de él. paso. La mayoría aplaude para acallar los PROCEDIMIENTOS DE ENERGÍA rumores. p i e coa ia di ¿mdad del Par No promováis rumores- -dice el minislamento decir, coma se ha dicho aquí esta tro- -porque yo continuaré hablando. He recordado todo esto para demostrar tarde, que la manifestación del domingo se que, después de 3o s sncesos de Julio y á la celebrará, quiera ó no quiera el Gobierno. Nosotros no podemos responder á retos; vista de tales propagandas y amenazas, no se puede permanecer impasible, porque has- pero si hiy quien trate de perturbar el orta se llegan á anunciar atentados y se ha- den, ya me encontrará, y allá veremos. (La mayoría estalla en aplausos, mientras, bla á toda hora de la necesidad de una relas oposiciones muestran ruidosamente 411 volución social. desagrado ai orador. El Sr. Maura se levanEl Sr. BURELL: ¡Qué miedo! El MINISTRO: No lo tendrá S. S. pero ta y felicita efusivamente al ministro, esá mí me toca prevenir é impedir todo eso. trechando su mano. Vuelve á intervenir ei Sr. MORST. Pro (Las interrupciones de los diputados de oposición son tan continuas que no es po- testa contra ¡as provocaciones del ministro sible oir al ministro sino palabras sueltas. de la Gobernación, que tanto han rebajado EL SR. MORET Y El. GOBIERNO el nivel del debate y que lleva las cosas á un estado incalificable, porque no habla Quiero que conste claramente que nos- niás que para dividir y soliviantar. Con un otros pensamos de distinta manera que el hombre que así reta y se coaduce no es líSr. Moret. cito contender, imiMIHilJ.