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A B C MARTES 19 DE OCTUBRE DE í 9o g. EDICIÓN i. PAG. i3. E 1 peligro ha 1 salido de las fronteras, y es algo que nos ahoga y desespera, y ante ese algo os debéis retirar y que otro comparta las responsabilidades del Poder. (Aplausos en los escaños de la izquierda. IMPREVISIÓN GUBERNATIVA CRECE LA EXPECTACIÓN Insiste en que el Gobierno ni siquiera En medio de una. gran expectación se lellegó á presumir la inminencia de la Iguerra vanta á hablar el presidente del Consejo. ni el riesgo de ningún suceso militar cuan- La Cámara está imponente, y las primeras do no se preparó á tiempo. De otro nwío, palabras del jefe del Gobierno no llegan á ¿cómo explicarse que no estuvieran organi- la tribuna. zadas y dispuestas las dos divisiones reforMAURA: El zadas que proyectó el general Primo de Ri- doEISr. su deber, firmeGobierno ha cumplicon en sus vera, quizá con el asenso de parte del Go- pero no quiere estar aquí sino convicciones, en cuanto de bierno, pero con la oposición del Sr. Sán- su retirada no se derivan consecuencias pe- chez Bustillo, ministro de Hacienda en- ligrosas para los intereses de la patria. tonces? 1 En trances difíciles hemos demostrado De esto dimanan las consecuencias que que era sacrificio y deber permanecer en lamentamos. No sabíais lo que ocurría en nuestro puesto. Melilla, y os sorprendieron los sucesos. Y ni Respondemos Siquiera os habéis cuidado de traer el Libro nos residenciéis yde nuestra gestión, y á que juzguéis- -si Rojo al Parlamento para disipar inquietudes nimos al Parlamento. No ha os place- -vesido nuestro y alarmas. anhelo sino ser útiles á la patria. Yo no diré, pues mi palabra obedecerá á No tenemos culpa de que los mencionami voluntad é impediré que de mis 1 labios dos sucesos hayan ocurrido en el interregno salga, que por esas imprevisiones se ayan parlamentario. engendrado esos luctuosos sucesos; pero sí Analizaré los han haré constar que esas imprevisiones son de cho y demostrarécargos que se nos esos hela injusticia de relas que obligan á los Gobiernos á retirarse. proches. í, a. demora en castigar ias agresiones del LA CAMPANA DEL RIF 9 de Julio nos ha hecho forzoso ampliar nuestra zona de ocupación y nos ha impues El Sr. Moret ha invertido en su examen to la necesidad de gastar lo que no po- el orden de los sucesos, porque antes que díamos. los de Barcelona fueron los del Rif. Extráñase de que Moret se sorprenda de UN CAMBIO DE GOBIERNO lo ocurrido el 9 de Julio, cuando él no descoY así, delante de esas faltas, delante nocía sus antecedentes. Nada tiene que ver de vuestras imprevisiones, tenemos el de- lo de- Casablanca con la cuesción del Rif. -faer de declarar que novotros 110 creernos Son dos sectores completamente diversos. que el partido liberal os pueda conceder su Nos hemos pasado dos años y medio sin oír confianza en aquella parte que en los Par- ninguna objeción á nuestra política en Malamentos toca a las oposiciones, Y ihe de rruecos, y ahora resulta que elSr. Moietno decir á S. S. (al Sr. Maara) que tiene el de- está conforme ni con la abstención que obber de de preparar la substitución de ese servamos en Casablanca ni con el avance Gobierno para que cese esta sene tremenda en el Rif. El Gobierno está á disposición de las Cortes para discutir tan ampliamente de calamidades que nos agobian. El orador encarase luego con el ministro como se quiera nuestra gestión en 1904 y lie la Gobernación, fustigando duramente nuestra política en orden al problema genelas ironías y desahogos que, sin respetos á ral del imperio marroquí. Estudia el presidente del CONSEJO Jos partidos ni á personalidades que no tnereantecedentes de la cuestión á la hora de cían tales invectivas... El Sr. LA CIERVA: Sin duda paralsu se- encaigarse del Poder. Manifiesta que a fines ae 1907, ea meha ñoría es el Evangelio lo que dicen ciertos la mehalla imperial y las fuerzas del Roghi, periódicos. (Rumores. El Sr. MORET: Aun descartada cualquier y cuando los imperiales se disponían á retiexageración de la Prensa, siempre quedaba rarse, el propio general Marina anunció á Sobrada bilis, que delataba la procedencia, El Guebbas que si la mehalla de Sultán se Ya no podéis remediar- -añade- -los estados maiciiaba España tendría que ocupar la factoúa de Mar Chica. Esto aconteció, como de opinión que habéis creado. Vosotros sois vosotros, pero no más que se había anunciado, en Febrero de 1908, sin nosotros. Detrás de vosotros no tenéis más efusión de sangre; en absoluta paz y. corque á los que os toman por instrumento; dialidad ocupamos la Restinga y Cabo de pero á la generalidad del país no le inspiráis Agua. ninguna confianza. Yo creía que no había necesidad de ae (El Sr. Sonano interrumpe, increpando al cir- -porque 110 es secreto- -que España ha Gobierno con palabras que no se oyen des- ido allí en substitución del Sultán, porque de la tribuna y que son protestadas por la el Sultán no ha querido ir, para dejar defen mayoría y apagadas por la campanilla pre- dida y garantida nuestra zona de influencia, para no dejar desamparados los intereses sidencial. 1 Yo no traigo aquí á debate ningún apa- españoles. Oaál ha sido nuestra política allí, práctisionamiento, y reconozco paladinamente el valor. cívico de que ha dado entera muestra ca, con hechos, lo dice cuanto hemos realiel señor presidente del Consejo en trances zado en Cabo de Agua de año y medio á difíciles, así como Üe de encomiar la ges- esta fecha. También es sabido que en el último tritión del ministro de Hacienda, que en momentos arduos ha sabido salvar y consoli- mestre de 1908 empezó la acción expulsora del Pretendiente por parte de las cabilas, -dar nuestro crédito. Vengo en nombre de los supremos inte- que estaban ya cansadas de rendirle tri reses de mi país á deciros que no podéis go- buto. Y como en tiempo de hallarse el Roghi bernar y que debéis dejar el camino expedito á quien os suceda, para que se aleje de en el Rif ocurriesen las reclamaciones miEspaña toda esa sene tremenda de peligros neras, surgía una cuestión nacional á que no se podía volver la espalda, tanto más que amenazan á la nación. I Esa mayoría ha sido hasta ahora modelo cuanto que aquel tráfico tenía señalada su p r su disciplina y por el concurso resuelto salida por el puerto de Melilla. En 5 de Diciembre de 1908 desapareció que á ese Gobierno ha prestado; pero comprendo que puede llegar á ser fatídica para del Rif el Pretendiente, y con él desapareció todo fuero 3 e autotidad entre las cabila patria. (Aplausos en los liberales. El orador hace flotar las grandes dificultades que tuvieron que vencer en Mehlla todos los generales que pasaron por el Gobierno militar de aquella plaza y campo. las. ¿Cómo extrañar que enemigos y amigos del Roghi acudiesen al gobernador militar de Melilla, si unos tenían en él amparo y los otros no tenían de él agravio? Mas por esta época la discor tía encendida entre los cabüeños era tal, que la plaza de Melilla estaba como aislada, bloqueada. A principios de 1909, el Gobierno se encontró con este problema: ó ir á hacer efectiva la ocupación de la Restinga y Cabo de Agua, ensanchándola por medio de nuestras fuerzas, ó acudir en reclamación al Sultán por una embajada extraordinaria. Se nombró ésta, y fue; pero en Fez nos encontramos con que el Sultán se negaba á oír más ni resolver mientras no evacuásemos la Restinga y Cabo de Agua. Esta conducta respondía á la creencia de Hafid y de los suyos de que España era impotente para hacer frente al problema y someter á los rebeldes. ¿Cótno íbamos á proceder? L. o que se reconoció y respetó en 1904 no fue por obra de maquinaciones misteriosas ni de impulsos afectivos, que en tal esfera huelgan, sino merced á la realidad que abonaban nuestra Historia y antecedentes geográficos. Nuestro deber era intervenir; no había para España otro camino, como no se sintiese propensa al suicidio. Nosotros no hemos buscado intervenir, lo hemos rehuido en tanto que los caides castigaban agresiones á compatriotas nuestros y no amenazaban nuestra seguridad allí. NO HUBO IMPREVISIÓN Rechaza el cargo de imprevisión que se ha hecho al Gobierno, recordando que á fines de Mayo regresaba la embajada extra ordinaria de Marruecos, y hubiera sido entonces y antes una cosa comprometedora preparar el envío de refuerzos. Dadas las condiciones del Rif, no podía prever el Gobierno qué cantidad de esfuerzo habría de menester para lograr el objetivo de la campaña. Pero con todo y con eso no se nos puede llamar imprevisores, cuando casi á los dos meses de la agresión de las cabilas tal objetivo se había logrado por el Ejército. Y ya que el Sr. Moret ha parado su atsnción en la Prensa extranjera, respecto de esto, ¿cómo no se ha fijado en las notas oficiosas que ha dado el Consejo de ministros? Aunque no las tenga en cuenta, en ellas está marcada nuestra política en Marruecos, y en ésta persistimos sin desviarnos. LO QUE NOS QUEDA POR HACEK Sólo nos queda afianzar las ocupaciones que estimamos suficientes para garantir lo determinado en una Nota oficiosa del Consejo. En el Rif no somos conquistadores ni estamos en concepto de guerreros, pero tenemos que dejar garantidos nuestros intereses, ya que el Sultán no lo hace ni en Melilla, ni en Alhucemas, ni en el Peñón. (Rumores prolongados) Por decoro, España, una vez allí, tenía que resistir contra ciento como contra mil. A menos que el Parlamen to lo entendiese de otro modo, y esto debió decirlo á tiempo, claramente, con valentía. ¿Es que preferíais en este caso la abstención? (Salva ruidosa de aplausos en la mayoría. LA SEMANA TRÁGICA Pasa el orador á hablar de Barcelona, v dice: ¡I,o que ocurrió en Barcelona el día 2 65 Recordemos que zumbó en los oídos del pueblo español la sugestión de resistirse á ir á Melilla porque el Ejército, según se susurraba, no iba sino á amparar la explotación de unas minas. ¡Eran vientos de deserción y traición á la patria! En Barcelona era menor la resistencia j mayor el impulso subversivo, y allí el desbordamiento no tuvo freno. Pero lo que