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P E TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE. TELEGRAFO Y TELÉFONO 8 DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, ABLE, TELÉGRAFO k k Y TELEFONO AfJTAClON INTERNACIÓN AI ARTICULO COMENTADO T aJo los epígrafes Por la Patria, por la Monarquía, Ni una hora más publica anoche nuestro estimado colega Diario Universal un artículo que ha sido objeto de muchos comentarios- Se dijo ya por la tarde, en el Congreso. que se publicaría; agregóse que reflejaba el criterio del jefe del partido liberal, Sr. Moíret, y uo necesitamos añadir con qué impaciencia era espetada en los círculos políticos su lectura. Del aludido artículo reproducimos los siguientes párrafos: Comienzan los debates. Es la hora de üablar. Los liberales han de hacerlo con decisión, con rotunda claridad. Lo exigen los intereses de la Patiia y de la Monarquía, ambas puestas en riesgo por una política desatentada. Durante el verano acaso no fue el momento de adoptar una resolución. Muchas consideraciones, de fuerza incontestable, lo impedían. El conflicto exterior 7 la perturbación interna prohibían entorpecer la acción del Gobierno, llamado á afrontarlos. Sobre éste recaía la responsabilidad de las soluciones, y, aunque también las minorías gobiernan, su primera obligación es no mermar los medios que el Poder público utilice legalmente para do ¡minar las dificultades. Las circunstancias han cambiado. No es lícita la pasividad. EÍ enfermo se agrava por los tremendos errores del llamado á curarle, ¿Se habrá de esperar su muerte para prorrumpir en lamentos estériles por falta de virilidad para mediar á tiempo? El partido liberal no ha de hacerse reo de esa Culpa. Y cuando el enfermo son la Patria y la Monarquía, sobre quienes la insensatez acumula peligros, el patriotismo y la lealtad hacia el Trono llevan del corazón á los labios todas las sinceridades y á la voluntad todas las resoluciones levantadas. Datante el estío han ocurrido muchas cosas: dolorosísimos acaecimientos, cuya memoria lio C barrará de las generaciones presentes; íesurrección de aquellas hecatombes ciudaSanas que parecían sepultadas para siempre en ios negros períodos de la Historia. Si los sucesos acaecen en balde, deploremos como españoles y monárquicos la, lúgubre i visión del porvenir. En la mecánica de los partidos también la situación ha cambiado. Los liberales se lian reunido. Bajo la dirección de Moret figuran todas las fuerzas liberales de la Monarquía. Su unión es tan íntima como el espíritu de los tiempos y la propia naturaleza de los hombres democráticos consienten. La hora de las antiguas mesnadas ha pasado; y en el siglo xx la unidad de los caudillos liberales no exige una absoluta sumisión, sino una cordial y sincera colaboración. Robusto el partido, forjado y capaz el instrumento de gobierno que supo Separar á la Patria y al Rey aquellos días de esperanza que embellecieron los entusiasmos de la coronación, forzoso es decir en las Cortes, con la firme conciencia de quien cumple un deber, nada halagüeño en las presentes circunstancias, pero ineludi ble, que el Gobierno del Sr. Maura no pue de seguir guiando á España ni una hora Biás, por sa. ud de la Patria y por interés de 2 a Monarquía, EL MITIN PARÍS, 17, 6 T. cuciones en Barcelona. Aunque el local estaba completamente lleno y los discursos de todos los oradores fueron violentísimos, el orden no llegó á alterarse en ningún momento. Se aprobaron varias conclusiones, que fueron telegrafiadas al jefe del Gobierno español, tributando homenaje de admiración á las víctimas y formulando votos por que los pueblos, imitando el ejemplo de los obreros barceloneses, respondan ala guerra con la huelga general, y á la movilización con la insurrección. Lasalida del mitin se ha efectuado con absoluta calma. LA MANIFESTACIÓN urante toda la mañana, la tranquilidad ha sido completa en París. Desde primara hora de la tarde el edificio de. a Embajada de España y los alrededores hacia los bulevares exteriores estaban custodiados por agentes de Policía, Guardia Republicana y fuerzas del Ejército. Momentos antes de las tres, hora señala da para la manifestación, se formaron cordones de Policía, para impedir el acceso al bulevar Courcelles. Los propios manifestantes tormaron secciones para auxiliar á la Policía en la tarea de mantener el orden, encauzando la manifestación. Los grupos de curiosos, formados en buena parte por mujeres y niños, eran contenidos por los cordones que formaban aquellos elementos. Las columnas délos manifestantes se pusieron en marcha á las tres de la tarde. Iban precedidos de numerosas banderas. Figuraban en la manifestación las Federaciones socialistas, los Grupos revolucionarios los Sindicatos obreros y muchos republicanos avanzados. A la cabeza marchaban casi todos los diputados y concejales socialistas de París, en número de cuarenta y tantos, y entre ellos, Jaurés, Vaillant, Lombat, Romanet y el antimilitarista Hervé. El orden, al principio, fue completo. Los manifestantes limitábanse á gritar ¡vivaFerrer! y á dar mueras al Gobierno de España. También eran oídos otros gritos que no pueden ser telegrafiados. Al llegar los primerps manifestantes á las cercanías de la Embajada española, los cordones de Policía que cerraban las bocacalles les cortaron el paso. La manifestación, sin oponer resistencia, desvióse hacia el centro de la capital, limitándose á redoblar los vivas á Ferrer y los mueras al Gobierno español. Desde una de las ventanas de la Embajada la marquesa del Muni estuvo presenciando el paso de la manifestación. Los manifestantes, dando siempre gritos se E sta mañanaparaha celebrado el anunciando mitin protestar contra las eje- D revolucionarios, llegaron al bulevar de Malesherbes. En la esquina de la rué de Courcelles surgieron varios oradores espontáneos que intentaron pronunciar discursos. Con tal motivo hubo un momento de confusión, pues al arremolinarse la gente para escuchar á los oradores las parejas de Caballería de la Guardia Republicana cargaron sobre los manifestantes, encauzándolos de nuevo y obligándoles á proseguir. Frente á las iglesias de San Agustín y la Magdalena hubo también una pequeña confusión por detenerse en ella los manifestantes para dar gritos anticlericales. Ambas iglesias estaban custodiadas militarmente. A las cinco de la tarde la mardtestación se disolvía pacíficamente en la plaza de la Concordia. Calcúlase que han tomado parce en ella unas 80 000 personas. Por orden expresa de las autoridades no figuraban en ella banderas ni emblemas de ninguna clase. BÁRBARO ATROPELLO Ooco después de disolverse la rnanifesta ción, los grupos que regresaban de la plaza de la Concordia al jardín de las TuHerías rodearon á un sacerdote que paseaba tranquilamente. Los manifestantes, aespues áe hacerle víctima de toda clase de burlas y denuestos, le injuriaron, le golpearon brutalmente y, no contentos con esto, le dispararon varios tiros de revólver á boca de jarro que milagrosamente no hicieron blanco. Un inspector de Policía que acuuió al ruido de los disparos fue herido oor uno de éstos La Policía y la Guardia Republicana car. garon ¡entonces sobre los grupos, deteniendo á siete individuos que se supone autores de la bárbara agresión. VERSIÓN OFICIAL jLJ e aquí la versión oficial del incidente ocurrido esta tarde después de las cinco, es decir, á raíz de disolverse la manifes tación en la plaza de la Concordia. Unos 200 manifestantes, al cruzar por ei jardín de las Tullerías, encontraron á un sacerdote y le dirigieron insultos. Un. agente da Policía, que procuró amparar al sacerdote, fue rodeado por los manifestantes, teniendo que desenvainar el sable para defenderse. Sonó entonces un tiro de revólver disparado por un desconocido no se sabe contra quien, suponiéndose que tal ver, al aire y. para llamar á la Policía. Esta, apoyada por un destacamento da Caballería, notardó, en efecto en acudir, cargando sobre los manifestantes. En la reyerta que entonces se originó, el agente Coupe, encargado especialmente de vigilar á los anarquistas, fue derribado al suelo y golpeado con vergajos por dos jóvenes, qua fueron detenidos, además de otros seis manifestantes. La Policía y la Caballería lograron despejar el jardín.