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A B C SÁBADO t DE OCTUBRE D E 1909. EDICIÓN I. PAG. 9 se ptiede adquirir el derecho de traducción, como se hace con las obras francesas? No, señores... El autor de la Princesa del dollar, hermaLeo Fall, en carta que acabo de recibir, se j A POLO. EL PATINILLO LosQuintero Doa PROPOSITO DE Fhñdor s. migo: Voy lamenta de ello con amargura... Estas obras demostraron anoche una vez máa que son á darte motivo para vienesas son libres, y ese señor que ha hes. -una pequeña mur- cho el arreglo de la obra en Barcelona y el unos excelentes coloristas. El patinillo, saínete andaluz, es por su am LA PitlNCfcSA muración teatral, y que ahora hace el que va á se r representaespero que el pú- (do en el Gran Teatro están, en su derecho... biente, su gracia y su entonación un cuadriDEL DOLLAR plico y tú haréis los sabrosos comentarios á En este caso, además, existe gara esos seño- to de género digno de los pinceles de otro res el encanto de saber que hacen la cusca á sevillano ilustre, del maestro Villegas. que la cosa se presta. ¿Has oído hablar de una opereta vienesa un compañero... ¡Oh! Esto, sobre todo, es Lo acertado de la factura, y sobre todo la que se titula La princesa del dollar? Segura- muy agradable... ¡Habrá tenido que ver la composición de los tipos, trazados con el domente, porque tú te hallas al tanto de lo precipitación febril de los ensayos y prepa- naire y las airosas lineas de tan felices escritores, hacen de El patinillo un saínete inque se hace en los teatros del extranjero. rativos para llegar á galope al estreno! Yo, por mi desgracia, he visto esta obra un Ahora bien, Floridor amigo... Aquí, en mejorable. el telón un animado cuadro Al alzarse centenar de veces en Berlín, en Viena, en Francia, cuando ocurren casos de este géneCopenhague j últimamente en Londres. ro, ejue suelen darse con bastante frecuen- nos sorprende. Mozos y cortijeras, al serviEntusiasmado, un día enjareté una croni- cia- -aunque por pura casualidad siempre, -cio de D. Bartolo Carmona, antes zafiote quilla desde Viena, acompañándola de va- la Sociedad de Autores interviene para ar- aperador yhoy dueño de tierras y cortijos, rias fotografías, que publicó á A B C, y, por monizar equitativamente los interesas de murmuran, dándole gusto ala lengua y enúltimo, decidí traducir y adaptar al caste- todos. He aquí el asunto que yo somet á hebrando vidas ajenas entre chuflas y collano la modernísima opereta que había tu buen juicio. ¿Vale la pena de que nues- mentarios. En este comadreo sale tambiéa á relucir anulado y empequeñecido el éxito de La tra Sociedad se ocupe de establecer un previuda alegre. cedente para lo sueesivo? Porque de este el popio Don Bartolo, por no ser consentidor Sí, por mi desgracia la vi, Floridor amigo. contratiempo que yo experimento hoy de las relaciones de su hija, un capullo de No biea se publicó la croniquilla en cues- gracias á la buena voluntaá de la Empresa rosa, con un capitancito de Caballería. El tión surgieron quince ó veinte arreglos de del Gran Teatro- -mi dulce amiga, -tod s aquel del uniforme y la gallardía del galán Día Dollarpñn esin en uno, dos ó más actos. los autores pueden ser víctimas. Yo sé, por les sugestión a, y en el patinillo se arma una Con mi arreglo casi listo, hice el viaje á ej- emplo, ¡ue en la actualidad Linaras Ri- conspiración dirigida por Misericordia, una Madrid para quedar de acuerdo con una vas y Reparaz preparan en Price el estreno lavandera, para que ¡a niña se salga con la Empresa, porque quería que la opereta fue- de JS murciélago, la preciosa opereta de suya Don Bartolo, que es hombre corrido ea se puesta en escena ni más ni menos que Strauss, verdadera joya musisal... ¿Qué tracomo se hace ea los teatros alemanes. Visi- bajo me ostaría haser en osho días, de pri- gramática parda, sospechándose el movité el Gran Teatro, donde ala sazón repre- sa y corrie- náo, ían arreglo en an aet de E ¿miento, llama á su hombre de confianza, sentábase una versión de Ln viuda alegre; ha- murciélago y estrenarle en un teatro cual- Bejaraño, un mozo del cortijo, y le comi ble coa los directores, dimos un vistazo á la quiera? Rn este género de bras 1 impár- siona para que vigile á la mocita. Pero el buen Bejarano, que anda bebienpartitura; gustó extraordinariamente... Al tante es la partitura, y cuando luego se essiguiente día fui á ver Dora, ¡a viuda alegre, trenara en Price El murciélago ya el efecto do los vientos por la tal Misericordia, cae para enterarme de la compañía... y salí no sería el mismo, porque el jráblico iría al en la trampa que ésta le tiende y deja en liasustado. Aquello no era La viuda alegre. teatro conociendo toáa la músi -a. Y digo bertad á la paloma. Don Bartolo, que tiene un ojo clínico for -Era una ridicula mascarada... Los artistas, esto en pura hipótesis, porgue yo no sería midable, á su regreso barrunta todo lo ocumuy discretos, muy apreciables, no podían capaz de hacer semejante cosa. rrido en su ausencia, y como su propósito, acometer estos empeños. Y no volví á ver á ¿No te parece, pues, Floridor, que es un los directores del Gran Teatro, encaminan- asunto que debiera merecer na poco de más que estorbar la boda, es el de que ésta as mis gestiones por otro lado. atención y estudio por parte de la Sociedad se celebre eu su punto y sazón, abre la ma- Afortunadamente, me acordé deJWeó... El de Autores? Y conste que no tengo la livia- no, y comienza á hacerse el distraído para simpático empresario de Eslava estaba ye na pretensión de que el precedente que se que los chicos puedan verse y hablarse disraneando ea Valencia. Le telegrafié, é hizo pueda establecer me favorezca en este caso. cretamente, porque don Bartolo es hombre el viaje para que habláramos. Conocía la ¡Ay, no! Yo he renunciado ya generosamen- de mucha pestaña. Y al toque de los clarines de Caballería, partitura de La princesa del dollar... Allí, en te á los derechos que pudiera concederme un estante de su despacho, figuraba el ejeni- esta Princesa del dollar y me quedo con Ja asomada la chica al balcón para ver pasar piar... Al enterarse de que yo la estaba tra- obra en el bolsillo. Y lo siento por el públi- á su buen mozo, mientras el padre hace la duciendo, me la pidió para Eslava. Se ha- eo, porque, naturalmente, tengo la preten- vista gorda, va cayendo lentamente la corría todo se contrataría cuanto hiciera fal- sión de creer firmemente que mi arreglo en tina, dejándonos entrever la posibilidad de ta, se gastaría lo que hubiera que gastar... dos actos es mucho mejor que el que han otra boda, la de Misericordia con Bejerano, Y puestos de acuerdo, él se marchó á Va- hecho en uno en el Gran Teatro, con el ex- en pago de su hazaña. Los hermanos Quintero salieron siete ü lencia y yo regresé á París para acometer clusivo objeto, no de dar á conocer una eí delicado trabajo de hacer los cantables. obra lindísima, sino de fastidiar á este hu- ocho veces á escena, siendo aplaudidos caY cantando me sorprendió la noticia días milde se- rvidor. Yo he visto la opereta en lurosamente por el público. La música del maestro Giménez, muy pinpasados de que en Barcelona habían estre- cuestión un centenar de veces eu distintos nado un arreglo de La princesa del dollar, teatros y ésta, ya que no otra, era la venta- toresca y gracisarneate elegante. La canverdadero crimen merecedor de ser easti- ja de mi arreglo sobre las demás... ¿Qué es ción de isericordia es una página muy s gado en ios fosos de Montjuich... No di im- poco? Eso parece, pero ahí tienen ustedes bella, que obtuvo los honores de la repetiportancia al hecho... Ya sabemos cómo se tres ó cuatro traducciones de La viuda ale- ción. Joaquina Pino, que es en este género hacen esas cosas en Barcelona... Un editor gre... y ¡nada! Todavía no han visto ustedes una actriz incomparable, la dijo deliciosacoge á dos desgraciados y los paga 30 du- La viuda alegre. Porque vaya si hay dis- mente. ros por una traducción que no está en ale- tancia! María Palou comunico a su persouajs. mán, ni ea castellano, ni en catalán... Y allí Y lo mismo va á suceder con esta desven- toda la vivacidad y alegría que tiene, intertiace y allí muere. turada Princesa del dollar que tuve el honor pretándolo con animoso espíritu. Muy bien Pero leo que la Empresa del Gran Teatro, de descubrir en Viena hace un año y pu- las señoritas Moreu y La Hera y los niños de Madrid, se dispone á estrenar la, traduc- blicarlo candidamente porque... se me ha- que toman parte en la escena del reparto de ción de Z prmeesa deldoilar, en un acto... Es bían olvidado nuestras sanas costumbres limosnas. La Vidal y el veterano Mesejo compusieron muy acertadamente dos tipos una gentileza que nunca podré agradecer teatrales... Pero, en fin, mientras tú das tu opinión episódicos. bastante á mis buenos amigos del Gran TeaCarreras, con su personal gracia, hizo con tro. En vista de que yo no creía viaólela. re- autorizada. Floridor amigo, yo apelo al supresentación de La princesa deldoilar con los premo tribunal del público, poniéndole en mucha fortuna su papel; Moncoyo nos sirelementos artísticos del Gran Teatro, han antecedentes para que sepa que eso que le vió un clásico y dicharachero asistente anbuscado quien Íes hiciera la obra en un acto, van á dar en el Gran Teatro, en un acto, no daluz; Ru; z de Arana, en el socarrón don de cualquier manera- y cuanto antes, para es ni puede ser la opereta en tres actos de Bartolo, de primera, completando el buen adelantarse y fastidiar ai vecino... fastidián- Leo Fall titulada La priticesa del doUar, que conjunto aue alcanzó el saínete, Mihura y dome á mí, que ya no encontraré teatro don- eu estos momentos triunfa en todos los tea- Soriano. Se estrenó una bonita y alegre decorade representar mi arreglo, y jorobando al pú- tros del mundo, sino una mutilación de la blico, que se quedará sin ver una obra bien cual su mismo autor protesta, lamentado ción de Amalio Fernández. Y hay Patinillo para rato. puesta en escena; porque, ¿qué Empresa se que la falta de leyes protectoras le priven Al teatro asistió el público ds las grandes va á gastar ahera el dinero en hacer La del derecho de impedir estas traducciones. solemnidades. princesa del dollar coa todo lo que la obra JOSÉ JUAN GADEiNAS. íequ: eie? Vi PRID- 3I Í París, Octubre. 51 púbiieo pregaaíará: Pero ¿es que no E NSESTRO ENVIADO ESPECIAL ABC LOS ESTRENOS