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JUEVES 14 D E OCTUBRE D E 9 o 9 EDICIÓN i. PAG. iy. IA HARKA DE MADRID É consulta, y más grave aún el problema. En fin... veamos cómo puedo hacerme entender. ¿Tiene ella talento? Si. le tiene, está usted casi salvado; si no le tiene, eso será un infierno en vida. Mas he de añadir que en tal punto tampoco creo en usted. De todos modos, lo enormemente difícil es la exposición del asunto. Haga usted un llamamiento muy enérgico á la Religión para convencerla Un pretendiente. -Muchísimas gracias; quedo muy reconocida. a Bicarbonato. Sidi- baza- Ruz. -i. y 2. a No es posible acceder á sus pretensiones; pues así, más ó menos cucamente, podría comprenderse la hutriotas. manid ad entera. Afortunadamente, los corresponsales ex La niña de la Panadera- Si. Desde luego. tranjeros, militares en su mayoría, y no sosViva España. -Se llevarán algo. No se espechosos, colocan á nuestro Ejército y áEstilan de diferente color. paña en el alto lugar que les corresponde; Chito. -El asunto es realmente incompreny en cuanto al resultado de la campaña, los sible, puesto que eon una carta en uno ú mismos periódicos extranjeros, que en un otro sentido todo se hubiese solucionado, y principio nos miraban con humillante comusted tan satisfecho. Para lo que proyecta pasión, han llegado á alarmarse con los pro (que no me parece mal) lo que es menester gresos de nuestras tropas y con la expanes que haga usted examen de ánimos y vea sión de España en Marruecos. si está dispuesto á emprender nuevo calvaEn lo que va de campaña no hemos sufririo silencioso, sí se le presentase; pues á do sino un contratiempo, que no ha llegado una Corporación en pleno no puede ni deádescalabro: el del 27 de Julio, al cüátlcobe ajusfárseles las cuentas, y hay que acaoperaron las dos harkas: ta del Rif, con las tar el silencio ó la respuesta poco grata, tí armas; la de aquí, desorganizando y desmolo que resulte tragando salivita solamente. ralizando con sus predicaciones, artículos y guna de las posiciones que al comenzarb ocu- Si á eso está dispuesto, haga la solicitud... y propagandas de mala fe á unos soldados que paban salga lo que saliere. Mucho me alegro que salieron de España- perdida toda idea de deEs de suponer que pronto se reanudarán mis pobres consejos puedan servirle de ber y de patriotismo. Las mismas que han las operaciones, y, naturalmente, empezarán algo. A mí me parecen esas obras muy curestablecido en Melilla en tales tropas los á funcionar las dos harkas. Afortunadamen- riosas y hondas, tnalgfé su aparente frivogenerales y la oficialidad. te, la de allá está muy quebrantada y la de lidad. Los combates del 20 (preparatorios de la aquí desacreditada por completo; pueden Roncesvalles. -Cxzo recordar que contesté toma del Gurugú) y del 30 del pasado han los amargados y envidiosos que la compo- á usted. Es que hay multitud de respuessido altamente satisfactorios, ateniéndonos nen inventar infundios y ladrar ¡cuanto tas atrasadas en la imprenta. Deje de frepara calificarlos á los corresponsales ex- quieran, que no por eso dejará el Ejército cuentar la casa, paseos y lugares donde tranjeros, y especialmente á la opinión del de llenar con creces su misión, ni España de vaya esa joven, y en último caso aléjese general francés De Torcy, voto de alta cali- salir adelante con la empresa, afianzando su del pueblo dad en la materia. Sentimos causar este dis- influencia en África y desempeñando honEl... -Sí, señor, si gusto á los de la harka, que con la idea de rosamente el papel que allí le corresponde. El camino largo... una supuesta derrota se relamieron degusto. la vereda estrecha... Juan FELIPE DE LAZA. Las guerras en África son sumamente di ¡Cuántos con fe ciega fíciles por las condiciones del terreno y del comienzan la marcha! enemigo. Particularmente los reconocimien ¡y qué pocos llegan! tos ofensivos, operación indispensable en Encarna. -No debe usted escucharle; es todas las guerras, y sobre todo en éstas, son más correcto que la escriba á usted, si quiesiempre sangrientos, y especialmente los rere decirla algo. Dícese que el gris topo y el pliegues, que son natural consecuencia de verde. Se llevarán, según todas las noticias. En esta sección se contestarán tas preguntas que ellos, una vez terminados, dan lugar á com- nos bagan Raya en medio; bandos ligeramente ondudemostrar bates duros con numerosas bajas, que, a u n- cualidad esnuestros lectores. Para cada carta esta lados y aplastados; moño ni alto ni bajo; necesario acompañar del que muy lamentables, no implican derrota, cupón que publicamos en la sección de anuncios aros. Su letra parece hecha con la mano íz ni mucho menos. Los alarmistas profesioquierda; resulta fea y poco leal (usted perdo La Virección se reserva el de no contestar nales saben muy bien á qué atenerse, pero á determinadas consultas que derecho gran extensión ne. De ortografía no esta ina) 1 orden di. exijan les conviene hacer ver lo blanco negro; y en la respuesta ó que no sean pertinentes. las respuestas no puede alterarse. A sus órpor eso, en cuanto se enteran de que en un denes. combate hay unas cuantas bajas, proclaman Tres noruegas. -t. Larguísimas. 2. ranUn Cabo de Agua. -i. a Procurar ser prc que hemos sufrido un espantoso desastre. des, napoleónicos y con grandes plumas. sentado a muchas jóvenes, y hacer la coru a a a En el reconocimiento del día 30 nos eau- 3. Bien. 4. El topo. 5. Lavarlas como si á alguna. 2. a Ninguna existe. Gracias. saton unas trescientas bajas; número que, fuese con jabón, con miga de pan mojado a a MAR 1 ACHO dadas las fuerzas que en ella tomaron par- en vinagre, 6. No sirven para nada. 7. No ÍMPRUNTA ílSPAÑOLA te, nada tiene de alarmante, aan cuando estará el cabello bien limpio. Dicen que es otra cosa. 9 a Quince gramos de vaselina SERRANO, Sí. MADRlli Sea sensible. iA Jemas de la harta del Rlf tenemos en P Madrid otra, pero mucho peor. La pri ¡ra nos combate con ías armas; la de Mad, con la mentira y las invenciones. Su exño patriotismo, de novísima especie, initaesas absurdas y estupendas noticias de derrotas y desastres, pues su propósito, hipócritamente perseguido, y aun envuelto en elogios invalidados por la manera de interpretar y relatar los hechos, es desacreditar generales y echar por tierra los prestigios del Ejército, para satisfacer ambiciones vulgares, vanidades infundadas y pasiones innobles; y si España se hunde poco le importa á la honorable corporación de la harka madrileña... Mas no haya cuidado, pues felizmente hay en esta nación mucha mayor ¡vitalidad y mejor sentido de lo que creen esas gentes. Un día anuncian que los moros han recuperado el Gurugú; al otro, la muerte del general Marina y todo su Estado Mayor; al siguiente, el copo de cuatro batallones. Se aumenta el número de bajas; se añade que dos piezas cayeron en poder del enemigo; se quita importancia á lo favorable y se agrávalo adverso. Tal es la obra patriótica de la harka española. Para formar coro á los directores de la pa triótica empresa no falta una masa inconsciente de asustadizos ó pesimistas que, sin sospecharlo, hacen el caldo gordo á esos pa- Teniendo en cuenta estos datos, comparémoslos con los siguientes, para que se juzgue si hay motivos para los pesimismos de la harka madrileña Después del combate del Serrallo (1859) el ilustre general Echagüe hizo un reconocimiento sumamente duro, y tanto en él como en otros parecidos sufrimos centenares de bajas, sin que á nadie se le ocurriese considerarlos como derrotas. Verdad es que la opinión española de aquella época no hubiera consentido que se divulgaran las vergonzosas é injustas especies que ahora tolera. Pasemos á la campaña de Argelia, tan gloriosa para las armas francesas como lo fue para las nuestras la de 1860. En un reconocimiento hecho en Milianah por el 7.0 de Cazadores perdió este Cuerpo, (uno solo) 120 soldados, y ocho ofieiale En otro efectuado por un batallón de Zuavos, las bajas fueron cuatro oficiales muertos y ocho heridos, quedando sólo cinco ilesos; 33 soldados muertos y 60 heridos. Efectivo total del bat ilion, 420 hombres. En Sidi ftachel, de n o Cazadores de Caballería murieron 22 soldados y 30 quedaron heridos; de ocho oficiales, sólo uno resultó ileso En el valle de Seban, una coluuina de 2.o oo hombres escasos perdió 193, de ellos 26 muertos. En otro reconocimiento, sólo el décimo regimiento sufrió 206 bajas, entre las que figuraban 66 muertos. ¿Cómo hubiesen comentado tales combates los nobles representantes de nuestra harka si noticias parecidas proviniesen de Melilla? Los desastres son otra cosa muy distinta y no se clasifican por las bajas, sino por los resultados. Desastres fueron en Argelia la retirada de Constantiaa y el combate de la Maeta, en que el general Trecel, acosado por la enorme masa mandada por Abd- el- Kader, se retiró dejando en poder del enemigo 285 hombres, un cañón y toda su impedimenta, Francia vengo estos descalabros castigando duramente al enemigo, como España ha vengado las bajas del 27 de Julio, que fue un combate sangriento, pero que nadie pudo calificar de desastre, pues no fueron desalojadas nuestras tro pas de nin- blanca y dos de buen carmín mezclado. 10. a Un espejo grande central bordeado de flores; sobre él, un centro de plata con flores enanas. En losa trincheros. Cinco. Cuatro, Dea noche. 11. Capotitas de gato blanco. 12 a A la griega. 13. a Sí. 14.1 Escribe bien. 15. Con bastante vuelo. Cuando quieran, seguras de no molestarme. Recaredo. -Compre Petróleo Gal. simpática. Verá usted qué poquito dura si usted pone su voluntad para que así ocurra. ¡Vaya un problemita, mi encantadora amiga! ¡En fin, no sé qué decirla... La daré un consejo de Campoamor: Si es fácil una hermosa, voy y la dejo; si es difícil la cosa, también me aleio. Niñas, cuidad de amar siempre con fácil dificultad. Amor y miseria de levita. -Gravísima es la ¡Que muñeco más malo! -Es usted muy CORRESPONDENCIA PARTÍCULA!