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B C. MIÉRCOLES i3 DE OCTUBRE DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 6. El eofOHoT del regimiento presentó al generai a los jefes y oficiales. El Sr. López Herrero, después de hacer presente la grandísima satisfacción con que los saludaba y el orgullo que le producía verse honrado con el mando de tan brillante brigada, manifestóles el encargo expreso que el Rey le había dado de felicitar en su nombre á la brigada y á toda la división reforzada, cuya conducta en la campaña está viendo con legítimo orgullo. Luego, por su parte, añadió que esperaba que la brigada siguiera igual conducta y que todos los jefes y oficiales de ella le considerase siempre como un co npañero más. Después el general Lóoez Herrero dirigióse al campamento de Wad Ras con igual objeto, pronunciando ante el coronel, jefes y oficiales frases parecidas á las que había dedicado á Saboya, pues ambos regimientos constituyen la segunda brigada de la división Orozco. Los. jefes de ambos regimientos acompañaron al general hasta su tienda. Las frases pronunciadas por el Sr. López Herrero por encargo del Rey han producido excelente efecto en toda ¡a división, lo mismo entre los jefes y oficiales que entre los soldados. Coméntase con elogio el equitativo y escrupuloso reparto que se ha hecho del espléndido donativo de la comisión de Zaragoza á los generales, jefes, oficiales, clases y soldados aragoneses. Entre estos últimos, sobre todo, rema con tal motivo grandísimo A ei, ai marchar á Melilla la comisión, las músicas tocaron jotas aragonesas y lossoldados dieron vivas á España, a Aragón, al Ejército y al alcalde de Zaragoza. Anoche los enemigos hostilizaron, como de costumbre, el reducto de Nador. Una de las tantas cantinas que hay aquí establecidas cerca de la playa de Mar Chica tenía encendida luz. Bruscamente sintióse el silbido de varias balas. El cantinero apagó la luz y en seguida cesó el tiroteo. Las fuerzas destacadas en el reducto y la eorñpañía que prestaba el servicio de avanza das abstuviéronse, según costumbre, de contestar. El resto de la noche transcurrió sin novedad. TUR Los soldados, sin intimidarse, echaron pie á tierra y contestaron a l a agresión disparando las carabinas. Las avanzadas del enemigo se componían de unos cincuenta moros á pie. Poco á poco este grupo se fue reforzando, y abierto en herradura avanzó hacia nuestros soldados con el propósivo de envolverlos. Rl oíicial que mandaba la sección, al darse cuenta del movimiento de los moros y comprendiendo que la fuerza de que disponía era muy escasa para contener definitivamente al enemigo, que se le venía encima y cuyo número, ademas, era posible que aumentase, fue recogiendo varios soldados de Infantería que se ocupaban en hacer leña, y formando con ellos una guerrilla mantúvose valientemente en el sitio cuya exploración se le había ordenado, conteniendo el empuje de los moros y sin retroceder un solo palmo. v Los rífenos, al ver la tenacidad de los soldados, desistieron del avance y se concretaron á seguir el tiroteo parapetados en las estribaciones del terreno. Al ruido de la lucha acudieron en auxilio de los soldados muchos refuerzos de Caballería é Infantería con ametralladoras. Los soldados tomaron entonces la ofensiva y se lanzaron con formidable empuje al asalto de las lomas. Los moros no quisieron aguardar el encueutro y se dispersaron en desorden por los barrancos que dan frente al monte Nador. Allí, desde otra loma, intentaron rehacerse y tirotearon de nuevo á las fuerzas que los perseguían; pero las baterías de montaña del destacamento, que estaban apercibidas, los cañonearon vigorosamente por la espalda. Corriéronse de nuevo los moros hacia la derecha, y entonces se encontraron con los fusiles de la compañía del regimiento de Wad- Ras que está destacada en la segunda loma más avanzada de Nador, y que hizo sobre ellos un fuego mortífero. El coronel del regimiento del Rey destacó también una compañía con una ametralladora, que, en unión de las demás fuerzas, coadyuvo eficazmente con certeros disparos á la dispersión total del enemigo, que iba engrosando cada vez más los nuevos grupos que avanzaban por las barrancadas. El general Orozco, con su Estado Mayor y sus ayudantes, montó á caballo y se situó entre las dos lomas de Nador, desde donde estuvo dictando disposiciones en previsión de que la escaramuza pudiera convertirse en combate. Pero el enemigo, que, como se ha observado desde que comenzó la guerra, no presenta jamás combate cuando tiene la posibilidad de verse envuelto, al darse cuenta de la situación de nuestras tropas, desapareció y no volvió á presentarse. El general Orozco ba) ó entoncssal reducto donde está destacado el regimiento de Saboya. En la escaramuza resultó herido en el lóbulo de la oreja y en el cuello el oficial que mandaba el destacamento de Mana Cristina, que hizo el servicio de descubierta. La herida, por fortuna, carece de importancia. También resultó herido levemente en un brazo á consecuencia de una bala perdida un soldado del regimiento de Wad Ras que estaba lavando ropa en un pozo. Ambos, en unión de algunos soldados enfermos de distintos Cuerpos, han sido conducidos á la segunda caseta para desde allí ser luego trasladados al hospital de Melilla. Nuestro compañero Ramón Alba estaba precisamente al lado del soldado de Wad Ras cuando fue herido. En unión de otro soldado le condujo á la ambulancia 4 e Sanidad para que. le curaran. Aunque los moros no lian vt 8 ro á daf señales de vida, quedan algunas fuerzas convenientemente destacadas para cualquier eventualidad. La cuarta compañía del segunáo batallón de Saboya marchó á la tercera cajeta del ferrocarril minero, frente al Atalayón, para proteger el avance de un importantísimo convoy de municiones cuyo cavío estaba anunciado. Este convoy, lo mismo que otros que vinieron después, llegaron aquí sin novedad. Los artilleros han terminado esta tarde el ancho camino que estaban practicando para el acceso á las lomas de los cañones Schneider. Emplazados éstos, pueden considerarse yalas lomas completamente inexpugnables. TUR. OTRA SORPRESA OCHO MUERTOS I a barca, convencida de la absoluta impo sibilidad en que se encuentra de iaten tar un ataque serio á nuestras posiciones, y mucao menos de aceptar un combate formal, en el cual sabe que resultaría durísimamente castigada, ha vuelto á su viejo sistema de las sorpresas y las emboscadas, inevitables en este terreno lleno de sinuosidades y accidentes. Ayer, varios acemileros bajaron desde la posición de Yebel- Sidi- Amet á buscar agua á unos pozos situados en an barranco próximo. Los soldados iban completamente confiados, porque desde hacía muchos días no se había oído un tiro ni se había visto un solo moro por aquellos alrededores. De pronto, cuando los soldados estaban llenando las cubas, desde unas chumberas próximas les hicieron una descarga cerrada. Los moros, que tras ellas estaban traidoramente ocultos, dispararon casi á boca de jarro, sin dar tiempo á que los infelices soldados pudieran advertirlo m macho menos apercibirse. OAo de ellos, pertenecientes al batallón de Cazadores de Barcelona, cayeron muertos y tres heridos gravemente. Los moros cogieron cuatro acémilas cargadas con cubas y los fusiles de ¡os sóida- dos muertos y huyeron á tod correr antes de que al ruido de los disparos pudieran acudir fuerzas para castigarlos Su huida fue tan rápida, que no quisieron perder tiempo en rematar a los heridos cosa que hacen siempre que puede Cuando llegaron los refuerzos, enviado desde la posición, los moros se habían ya diseminado por el barranco. L soldados tuvieron que contentarse co recoger á los muertos y á los heridos y trasladarlos al campamento. M A S SCHNESDER Ejsta tarde han sido desembarcad a uanue yo automóvil para la artillería y dos baterías Scneneider. En vista de ello se ha enviado á Zeluáa otra de igual sistema que había quedado en la plaza. El general Marina recorrió esca tarde las posiciones avanzadas. Al regresar conferenció extensa y reservadamente en la puerta del cuartel de Artillería coa el coronel jefe del parque y el capitán encargado del taller de carga de cartuchos. Ignórase qué instrucciones les diera. J 1 oficial de Cazadores de Mana Cristina que fue herido esta mañana en la. escaramuza de Nador es el teniente Fraile Su herida, como ya dijo Tur, es leve A bordo del Ciudad de Mahm lian marchado á Málaga el capitán M. jreao Luque, el teniente- Ctuz, 21 soldados- iicridos y 105 enfermo? SORPRESA FRUSTRADA MEU 1 AA, 1 2 I N esde ini anterior despacho tenía en mi poder las siguientes noticias, que nuestro compañero Jaime me había enviado desde Nador, pero la censura no rae ha permitido transmitirlas hasta ahora. OCA ÑA. D NADO 1 2 7 T. próximamente á las seis de la mañana oyóse desde esta posición un vivo tiroteo de fusilería entre el destacamento que guarnece el monte de Tauima y grupos enemigos que estaban apostados en las primeras estribaciones de Beni Buifrur. Adoptáronse en el acto las medidas necesarias para acudir en defensa del destacamento, pero como el tiroteo cesó juzgóse fundadamente que los moros se habían retirado. Poco después una sección de Caballería fle María Cristina, al mando de un teniente, salió á hacer el acostumbrado servicio de exploración á la descubierta. Al principio hicieron sin novedad todo el trayecto, pero al llegar á un punto avanzado, cerca ya de las primeras lomas, las avanzadas fueron bruscamente hostilizadas con nutrido fuego de fuaüerís nmrmn nnramininMiirrinrMiinimmin