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DE TODO EL M DO, POR CORREO, CABLE. TELEGRAFO TELEFONO U y Bg RIF DE TODO FL DO, POR CORREO, CABLE, TELEGRAFO J J Y TELEFONO jg B L A G- UBR (DE NUESTROS COEEESPONSALE j La censura- -claro es que inspirada en las instrucciones que recibe y creyendo que las interpreta rectamente- -no permite que el periodista, para explicar un suceso, componZeluan, 4 Octubre. ga á su modo la oración, Ja definición, que O on también estas lineas, como el anterior en ocasiones podrá ser vulgarota, harto grá 13 alcance postal, líneas excepcionales, fica ó simbólica, pero que ciertamente ha que escribo sin la menor esperanza de que de ser bien entendida por el público, por la se lleguen á imprimir con oportuaídad. Fe- masa general de lectores, para quien el nov cho en la Kasbá de Zeluán a 4 de Octu- ticiero escribe bre; ¿cuándo enlazarán con el vapor correo Asi en este caso. de Melilla y cuándo llegarán á ia redación? Aunque al lector poco le importen los riesQuizá en el presente momento importe gos y f itigas de quien le informe, me he de poco: no llevan noticias ó comentarios, ya permitir ratificar que e! día 30 realicé un adelantados por telégiafo, con toda la am- esfuerzo, para mí colosal, trasladándome á plitud á que me tiene autorizado, sin tasa, caballo, sin descanso, sin conocer camino ni la Empresa de A B C; llevan otra suerte de tener guía alguna, desde el lugar del comimpresiones y de juicios, y lo esencial es bate hasta Melilla, porque nusstra estafeta, que lleguen á publicarse, día más, día me- no pudiendo retrasar la partida, liabía ya nos, como ampliación á mis despachos úl- salido de la segunda caseta. timos. Fue todo baldío: la censura me tachó una sin autorizar p o m o mis palabras han sido siempre, y han por una todas las cuartillas, palabras, por cosa de d e ser, reflejo de lo que veo y de lo otracuales que dos docenas A B C lo mismo la redacción de que oigo, las de hoy se inspiran, ante todo, las deducir una escaramuza que ira comen un sentimiento que es mezcla de sorpre- pudodesgraciado. sa y de pontiariedad. El convoy de Mehlla bate Amaneció el día i. y allá volví á los centrae periódicos de la corte y traslada ecos de cartas privadas y de despachos telegrafi- sores, con la loca pretensión de que pasara eos. Pero ¿es cierto todo eso? ¿Cómo y con mi relato. Sí que pasó, pero ¿cómo? á dosis, cuál alcance se ha interpretado en Madrid escalonado, incoherente, incompleto, y, sola última opeí ación? ¿Qué quieren decir bre todo, sujeto en su parte enunciadora al patrón oficial. Se tenía que de. -ir precisaesas manifiestas alarmas y protestas? mente, forzosamente, operación de reconociVamos, señores, más que por deseo de miento. Y cartuchera eñ el cañón. tranquilizar los ánimos, por deber de tribuY ahora, repitiendo en las cuartillas pato á los fueros de la verdad, vamos, señores, á reponer los hechos, á puntualizarlos, labras que por persona autorizadísima se á deducir su lóg ca y única interpretación. me han escuchad o, pregunto yo: ¿Qué sabe, en general, el lector de ta Y después de esto diga cada cual lo que quiera, y opte por mi relato ó por la suge- -les términos tácticos y por qué no autori, hón de elementos más ó menos espontá- zarnos para decir las cosas en forma que se le alcance así al letrado como al limpianeos en sus expansiones. Digamos ante todo lo que ya en otra oca- botas? Hubiérase permitido, y por mi parte, con sión hemos recogido de labios y de plumas llenos de autoridad: Ninguna campaña, y toda claridad, yo hubiera dicho lo que hasmenos que ninguna ésta, puede seguirse ta tres ó cuatro días después no he podido por impresión; hay que seguirla y que ana- decir: lizarla con juicio basado sobre ios aconteciNo se trataba de reconocer el terreno en su mientos, sobre versión exacta y completa de sentido más práctico y próximo: se trataba ellos, no sobre incoherentes, truncadas re de que en la llanura (Zeluan- Nadoi) había iferencias que el tamiz de la censura deja casi enteras dos divisiones; de que el enepasar en los primeros momentos migo se concentraba rápidamente en el vaPeio ya que he nombiado la censura, no lle y alturas de frente, comprendidas a nuesquiero pasar adelante sin consignar aquí, tra izquierda, y co. uo nuestro ejército no con la salvedad del profundo respecto que podía ni debía permanecer esperando ser debo oficial y personalmente á los censores, atacado de improviso, y como es ley de nesm consignar, repito, algo que he temdo el cesidad en la guerra tener irradiación desde honor de exponer verbalmente y que se ha las posiciones que se ocupan, para no ser escuchado con atención. Aparte las cons- asesinados como conejos, nuestras fuerzas- -tantes dificultades que para nosotros la cen- una mitad- -subieron monte arriba a do msuia supone, y de las cuales ya resulta nar el valle del Jemis y el zoeo, no para darhasta enojoso hablar, hay una, especiaiísi- se el gusto de conocer el paisaje, siao para ina, peculiar, que inconscientemente ha descubrir al enemigo y plantearle sobre el Sido en esta ocasión un factor positivo para terreno este dilema: huye ó pelea. que en Madrid y en toda España se forjase Tratándose de un enemigo como éste, tan una corriente de opinión- -por no decir de bravísimo, tan ciego, tan impetuoso- -y deimpresión- -tan erionea como perjudicial cir lo contrario es engañar á España; -traal excelentísimo, nunca bastante ensalzado, tándose de un enemigo tal, la coubecuencia espíritu de las tropas. estaba prevista: si no lo había ó era escalo, se daría á la fuga; si lo había numeroso, ÁÍ? leñero ai tecnicismo. CAMINO DEL TRIUNFO era preciso batirle, para lo cual la columna llevaba tan completo número de municiones, que aun con fuego tan vivísimo y sostenido no escasearon. Y eso que la vanguardia, muy bien mandada por el coronel Arráiz, que debutaba en la campaña, estuvo seis horas disparando. Había enemigo, y mucho, presentó combate, tomamos la ofensiva- -que es lo más honroso para un ejercito que avanza, -se mantuvo el combate lo necesario para llegar hasta la altura de las estribaciones del Afra, adonde queríamos subir, y á la hora fijada, precisamente á la hora fijada, se emprendió el regreso, con un orden tan perfecto, que no hubo m una sola fuerza que se apresurara. ¿Que hubo bajas? Es cierto, y muy sensibles. ¿Que murió un general? Cierto también, y no menos 1 1 mas doloroso. Pero no 1 hay que pensar, creo yo, en causar á ¡a llarca en plena concentración 500 ó 600 ó 700 bajas sm salimos coa las nuestras (en la 3 cuales ahora, por fortuna, Iray una gran proporción de heridos leves) Aparte de que la baja de un general es un episodio infortuuado, pero no he oído decir A nadie que pueda ser termómetro ni medida para calificar una acción, sobre todo cuando en esta campaña los generales, por necesidad del terreno, tienen que estar en medio del fuego. Tovar estuvo, y estuvo AlfdU, y estuvo Morales, como el 27 4 e Julio y días anteriores estuvo en persona Marina. Es una desgracia, pero nada más. Las operaciones que aquí se han efectuado desde el primer paso que por Cabo de Agua dio I, arrea hasta la entrada en Zeluan, sin olvidar el importantísimo combate de TaxJirt y la dominación en Beui S car y Tres Forcas y el Gurugú, no, han podido realizarse ni más prestamente ni COJ ex to más feh ¿De dónde y por qué salen en Ma dnd algunas vocea diciendo q e la campaña se lecrudece y empieza ahora? Peidoneme quien tal diga, pero en su ofuscación ¿e ha olvidado... hasta del mapa. Croquis ca. itan, y biej gráficos se han publicado ea A B C Véase la, enorme franja de íerieno que dominamos desde la orilla del Muluya hasta la costa Oeste de Ties Forcis, y se comprenderá que España m puede 1 1 debe, 1 en este momento histórico, ocupar más parte del R. f. Podemos, y acaso deoeruos- -s go reflejando parecer aquí generalizado- -efectuar una operación complementaria, pero nada más, en cuanto a la acción conquistadora. Esta operación habrá de ser, seguíamente combinada, por los zocos occidentales hacia el Kert, ó por la Ijase del castillo romano, para tomar de revés la masa montañosa, dándose la mano las fueteas del Este con las que se corran desde el zoco del Hach. Pero, lo repito, nada mas. Y ello, mas que por estrategia, por dar el golpe á f ndo al núcleo persistente de la narca. La época de operaciones esenciales ha ter minado: España ha constituido uaa poteu. te línea militar que asegura su dominio y la sumisión más ó menos inmediata de to