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A B C. JUEVES 7 DE OCTUBRE DE t 9o9. EDICIÓN i PAG ptteda haber aún algunos conibutes, imAI general Ampudia, que había, salido ea puestos por la necesidad de rechazar agre- el rápido, se le telegrafió, y le alcanzará el siones parciales, hijas del carácter de los c 3- aviso en Orense si no sigue directoS. Mabileños. drid. p i notable cronista Rafael García de CárLa otra, la campaña pacífica, la campaña A la sección ciclista que salió de Coruñá denas escribe desde MelillaáZa Unión de civilización que es indispensable em- se le envió una contraorden. Mercantil, de Málaga, lo que sigue: prender, porque puede y debe darnos granLa noticia ha caído como una bomba. El Todos dicen que la campaña está para des frutos, exige que el país se penetre bien jefe del Estado Mayor Central conferencio terminar, pero lo que se supone es que que- de lo que el Rif vale y ayude decididamen- poi telégrafo y se reservó las órdenes recida aún guerra para todo el mes de Octubre- te á la acción de ¡os Gobiernos. -Betegón. bidas. lía harca, debido á las predicaciones del Han salido para Lugo las compañías deí Missian, ha aumentado de un modo consiregimiento de Zamora que van á reempla- derable, hasta el extremo de que se cree que zar á la guarnición de San Fernando. Se compone de ocho mil hombres. Hoy salen las compañías de Isabel la Ca Los moros han visto que las tropas han Al llegar los heridos de Beni- Buifrur á tólica, para. reemplazar en Orense á las tro de ir á posesionarse de las minas, y defien- Melilla, una señora, que estaba asomada pas de Ceriñola. den ese terreno como fieras. La ambulancia de la Cruz Roja de esta de su casa y los vio pasar, proY mientras el Chaldy ó su segundo el á un balcón gritos desconsoladores por creer localidad ha marchado á Melilla á bordo rrumpió en Missian tengan diez hombres á su lado, ha- que uno de los oficiales que habían desfila- deí Alicante. brá guerra. Todas las alturas que dominan los valles do era su hijo, y como enloquecida quiso hacia el zocodel Yemisy Beni- Buifrur están salir á su encuentro. Intentaron disuadirla de ello otras señoocupadas por la harca, pero nuestras troque cas las ocuparán si ello entra en el plan del rastenaz la acompañaban, y como de oponer 3o le resistencia se hubiera arrojado por general Marina. el balcón, la permitieron que realizara su Oublipada ya la relación del general, jefes, propósito. oficiales y sargentos que perecieron á Una vez en la calle, se dirigió al hospital, fueron heridos- en el combate de zoco el YeCAMPAÑA QUE CON- seguida de varias personas. mis, de Beni- Buifrur, tócanos completarla Le impidió la entrada el centinela, fiel á con los nombres de los cabos y soldados CLUYE Y CAMPANA su consigna; pero aquella señora desolada, que han ingresado, procedentes de Zeluán, aprovechando un descuido del vigilante, en los hospitales de Melilla. QUE EMPIEZA Para ello nos atenemos á las listas que ¿t avanzó hasta el patio. Del distinguido periodista D. Javier BeA todos mostraba su ansiedaa, pregunta- los periódicos malagueños envían sus co Cegón, redactor- corresponsal de La Época: ba á todos, con el llanto y el alma en los ojos. rresponsales. Málaga, 6, i tarde. Con decir que ayer Por fm un facultativo, compadecido de su siSalí de Meíilla, en unión de otros correspon- tuación, acudió presuroso y llevó á la señop n el Hospital General son asistidos los sales, por creer que allí será poco ya lo que ra á presencia de los heridos. siguientes: haya que contar, habría en realidad contesDe Chiclana: El cabo Salvador Guerrero Después de examinarlos detenidamente, tado la pregunta que por telégrafo me di- pidió á los presentes miL perdones por las Fernández y los soldados: Juan Carmena rigió el director de La Época. molestias que les había ocasionado. Había ISfavas, Antonio Moya Ramos, José Vázquez Entiendo, sin embargo, que no basta eso, padecido un error. Su hijo no se encontraba Mendoza, Antonio Téllez, Miguel Casy voy á concretar mis impresiones, recogi- allí. Uno de los heridos la advirtió que, por tañeda, Manuel Sarria Gómez, José Duran das en conversaciones con muchas personas fortuna, el objeto de sus ansias gozaba de Gómez y Manuel Sola Barbera. Este ú tuno de muy diferente posición social. perfecta salud en Zeluán, donde había que- falleció. Pero debo, ante todo, confesar que cuan- dado al frente de las fuerzas desamando. Figueras: Los cabos Francisco Tejedor tos esfuerzos he hecho para obtener del geY su corazón de madre, libre ya de tanta Maroto y Gregorio Lindi- a Gabriel y los neral Marina una palabra siquiera que me angustia, respiró á sus anchas aí abandonar soldados conde de CreiixelL, voluntario; permitiera deducir su pensamiento se han el hospital. Justo Sánchez Núñez, Mariano Tarragoto estrellado ante la reserva absoluta, impeneAlvarez, Alfonso Clemente Soto, Manuel dQ trable, del comandante en jefe, el cual, con Miguel Iñiguez, Elviro Sánchez Fernández, gran cortesía, con exquisita amabilidad, Ángel Merlo Caño, Manuel Muñoz Sánchez, colmando de atenciones á cuantos le intePedro de Pablo González, Ricardo de las rrogan, hace derivar hábilmente la converFlores, Constantino López Martín, Hilario sación á otros temas. De modo que ni de Castrejón Gil, Tomás Lópey de Gutiérrez, POR TELÉGRAFO cerca ni de ¡ejos ouedo referirme al general Esteban Páez, Manuel d l Cura García, LA CORUÑA, 6, j T. Malina. Francisco García Sáez y vLariano Bascuñaa sido comentadísima la orden de que na Rodríguez. Aquí, no obstante, la impresión general aplace la marcha la mitad de la división es muy optimista, creyéndose que el objetiLeón: Los soldados Andrés Sánchez, Févo de la campaña está plenamente reali- Ampudia. lix Moreno Mateo, Luis Fernández Avila, zado. Antes de recibirse la orden del aplaza- Manuel Luna Duran, Félix García GanzueI os cabileños han sido duramente casti- miento estuvo en el cuartel del regimiento la, Ignacio San Pablo Jaramilla, Huaria gados en jornadas memorables, que han ser- de Caballería el Ayuntamiento para entre- Bedia Lmazana, Gertrudis Lozano Muñoz, vido para cubrir de gloria al Ejército, caya gar 400 tabacos á los oficiales, 400 pesetas Feliciano Muñoz Lozano, José Montoro disciplina admirable, cuyo heroísmo y cuyo á los soldados y algunos cajones de cajeti- Páez, Silvestre Pérez Díaz, Jenaro Barbel entusiasmo son los primeros en reconocer llas de 45 céntimos. Sastre. También la Diputación llevó una peseta los corresponsales de la Prensa extranjera; Llerens: El cabo Pedro Cruz y los solday no sólo han sido castigados los cabileños, para cada soldado, tres á los cabos y cinco dos Vicente Bueno Bueno, Ramón Parilo sino que todas aquellas posiciones que do- á los sargentos. García, Marcelino Barroso Sánchez, Vicente, La Sociedad Nuevo Club llevó también Arranz García, Gumersindo Antón Lópezr minan á Melilla, y desde las cuales los rifeños podían hostilizarnos y nos han hosti- dos pesetas para los soldados, tres para los Bonifacio García Rodríguez, Segundo Trulizado cien veces, están en nuestro poder, y cabos y cineo para los sargentos. chado, Alejandro Juzgado Cabillo, Antoliji El propietario del Café Méndez jSTúñez del Río Díaz, Juan de la Cruz Expósito, en ellas nuestras tropas se han establecido sólidamente, encontrándose hoy en condi- también tenía preparado café y coñac para, Manuel Ros Gallo, Ángel Aguado García y ciones de rechazar fácilmente cualquier los expedicionarios. Federico Martia Pinzón. agresión. La Junta de damas se disponía á concuMadrid: Los soldados Isidoro Díaz AlvaAdemás, desde Cabo Tres Forcas hasta rrir con cigarros y escapularios, y el rancho rez, Anselmo Buelta Viñas, Alvaro Romero Cabo de Agua toda la costa está también en estaba dispuesto para que lo. tomaran las Sánchez, Mariano Hidalgo Ceudon, Manuel Gómez Díaz, Filadelfio Rodríguez, Vidian, nuestro poder, y en esa costa existen pun- tropas en la estación. El material ferroviario ya estaba conve- Eugenio Villoso y Remigio Martínez Yenes tos como Mar Chica, que pueden ser, y se Ciudad Rodrigo: Guillermo Muñoz Capirán seguramente, cuando se ultimen las- nientemente acopado. Los oficiales y jefes del Cuerpo estuvie- tán, Félix Ramírez González y Tose Martín obras que se están ejecutando, un elemento importantísimo para la penetración pacífi- ron á despedirse del capitán general señor Fernández, soldados los tres. ca, para la penetración por el comercio y Az. iar, con él que cambiaron patrióticos Wad Ras: Los soldados Juan López Criapor la cultura, que es la gran campaña que discursos y felicitaciones. do, Victoriano Casamayor Aguado, Manuel Loo médicos militares dieron un banque- Muñoz Melchor, Hermenegildo Jiménez ahora urgentemente, indispensablemente te de despedida al compañero D. Ángel Faentes, TeLesforo Carpilo Herrero, josa debemos acometer. La parte militar de la campaña se consi- Jaik, jue marchaba con la Caballería. Hubo Talavera de la Cruz, Pedro Rabio GJO 1 dera aquí, por tanto, terminada ó poco me- en e ¿banquete brindis, y se dirigieron tele- lez, Nemesio l ñoz Suarez, Tomab tí 1 Carretero, Antonio Cegador Romeio, b n. u. nos; aunque esto no quiere decir que ao gramas á los gaiaa dig. d, e, Jtlfililla. EL TERMINO DE LA GUERRA AMOR DE MADRE BAJAS DEL DJA LA DIVISIÓN H m m r a n n m