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A B C DOMINGO 3 DE OCTUBRE DE 1909. EDJCION 1. PAG. SALPICADURAS DEL DÍA 29. 571 día 29 del pasado, mientras nuestros soldados ocupaban las alturas del Gurugú, se desarrollé en a plaza de abafet ¡s de Melilla un gr ve suce- o que pudo tener fatales cons cueocias y que ha motivado Bn enérgico t ndo dictado por el general nzon. He aquí cómo informan de lo que enton- Veinte cafas de elixir estomacal, de la Unión Agrícola (Tarragona) Seis cajas con 250 k los de desinfectantes, de los bres. Martínez y Mora (Vtlenci. í) Cien camisas y cien calzoncillos, Qe la Junta de damas de Cartagena. Tres cajones de papel y sobres, de doña Beita Wnhiué (Granada) Nueve cajas de uva y seis canastas de ídem, del Círculo Mercaniil de Almena. Veinticinco cajas, de botellas de anís, de D. Bal lomero Landa (Udailr) NOTICIAS DE MADRID g n el ministerio de la Guerra han sido ea. sayadas tas cocinas Ue campaña inven- tadas por el coronel Sr. Cortés, confeccionándose en ellas el rancho de las secciones de ordenanzas. Asistió el capitán general, que quedo muy satisfecho de la prontitud, economía y vens tajas de las citadas cocinas. C e ha dispuesto se libre a j ustificar al gev neral- presidente de la Junta de Obras de Mehlla la cantidad de 154. 81 50 pesetas, con aplicación á la apertura del canal de la Restinga, ordenándose al general presidente de la Junta de Ooras tie ios puertos de Mehlía y Chafannaa que esa suma se aplique indistintamente al canal de la Restinga ó al de Mar Chk. I os médicos primeros de Sanidad Militar D. Jtilio Vías, con destino en el regimiento de Cazadores de Lusntania; D. Juaa Panelles, en el de Alfonso XII, y D. Juan León Taboada, en el de Trevino, han- recibido orden de incorp jrarse con toda urgencia á los escuadrones de sus respectivos regimientos, afectos a las brigada mixtas de ejercito de operaciones en Meiüla. tarde pasaba poi la Carrera de San Jerónimo, en dirección á ia Puerta del Sol, el regí miento de Iufaatería de Asturias, La banda ejecutaba un bril ante pasodoble, y el público, que se hallaba apiñado enambas aceras, co tteu ó á aplaudir, prorrumpiendo en vivas ai Ejéicito y á España. No tardaron en ir engrosando ¡os grupos, y coma algunos de los m ¡s enarnecídos tu vieran e! propósito de dirigirse al hotel en! que se hospedan los eiubijadores moros, fue necesario que algún s de! as parejas de Segundad aüí de servicio disolvieran los grupos. La manifestación se deshizo, pues, sia que húmese que lamentar Qisgún géaerf ae excesos. E ¡I ingeniero diicctur ael Canal de Isa -bel II, Sr. Agu; n- tga, nos escriba para manifestarnos que di- is pasado recibió un biiiete de veinucinco pesetas ea unión de una carta anónima en la que se encargaba que aqueü- t caotiJad se di. triouyese entre algunos de los subordinados del Canal que estén ó hayan estado en la guerra. El Sr. Aguinaga, cumpliendo gustosamente tal encargo, ha. entregado 15 pesetas a Esperanza Díaz, e p sa del mecánico del Canal, Juan Muñoz, reservista que está en iMelilla, y 10 a Ciriaca Montes, madre de Vicente Calieja, obrero de distribución, y que con su jornal ayudaba á su familia cuando traDajaba en Madrid. A las cuatro y media e t ayer tarde conti- nuó en casa de ia marquesa de Squilache el reparto de socorros á las familias de los reservistas y heridos en la campaña de Melilla, por la Junta de Damas de Madiid que preside S. M. la JReina doña Marí Cristina. Se ha entregado donativos á 40 madres de soldados, desarrollándose las conmovedoras escenas que vienen presenciando caá itas persoaas asís en á los repartos: lágrimas de gratitud y de recuerdo, relatos de grandes dolores, ansias por ver pronto á los seres ama ios que pelean en África por lá honra de la patna. Una pobre mujar se conmovió tanto al serle entregado el donat vo, que s n í l ó síncope, siendo atendida caYiño- asieate pof las señ 3 rd 3 y trasudada a sa easq eá. si eaene de la Barcoe 30 it Colillas. ees ocurrió a! Diatio Malagueño: Des ie el día anrenur er. que se descubrió el macabro hallazgo de! barranco del Lobo, ¡os ánimos de los habitantes de Melilla estaban excitadísí nos. Las pasiones estaban desbordadas, y á dnras penas conseguían contener sus seseos de venganza aquellos que veían á alaún moro pasar por s- us inmediaciones. Un soldado de Infantería, armado del fusil ruf. U 5. ser, penetró en e ¡mercado y paróse en un puesto donde un ruorazo tenía ex puestas algunas hortalizas. El inorazo, c- on cierra orna, preguntó al Soldado: ¿Para qué llevar fusila? Bi infante no conte- to por prudencia y le volvió la espalda; pero e! moro, c igiénaoíe por un brazo, e hizo dar media vue. ta, y cuando tuvo al so dado cara á cara añadió con provocación irre. sistib e: -Pues mira- -y abriéndose la chilaba dejo al descubierto una canana completamente llena de cartuchos, -yo ilevrir esto para matar cnstiano; -y aband ñau o l.i postura indolente que adoptara ai c npezar el diálogo dbdlan ióse soüie el so! dado con el puño lev ntado. Sjidado y uioio se atacaron; e numeroso público que en aquel moiu- o h ibia en el mercado, a ¡e iterarle de le r yer demostró la indignación sorda qac abrigaba contra los rífenos, y d i n o voces de ¡a ello ¡matarlos! ¡que no quede u- panallas, hay que exl- rnuiuario: dirigióse contra todos los nfeños que se encontraban dentro y fuera de la piaza... Los moros, al verse acometidos de tal suerte, abandonaron sus mercancías y se dieron á una fuga precipitada, loca; taí. eía el terroi que los embargaua, ue, az rados, no encontraban lugar donde rctügiarse. El momento de la persecución fue tremendo, hasta que fuerzan de ia Guardia civil, al mando üei p- im- er teniente D Gerardo Alemán, í a isron de su cuartel a proteger á los marroqu es. A pesar cíe la oportuna aparción de la benemérita, fueron h- ridos seis moros UN RASGO DE MAZZANTJNJ p s curioso lo que cuenta á La Unión Mercantil, de Máíaga, su corresponsal en el Rif. ¿Se conoce ahí- -dice- -la historia del viaje de Mazzanttm á Melilla? Eua es, sobre poco mas ó menos, la que sigue: Cuando salió de la corte el batallón de Cazadores de Madrid, fue Ma ¿zantmi á despedir á los soldados en representación del Ayuntamiento, y uno de elios se acercó y ie dijo: ¿Usted es Mazzantitii? Pues en la primera corrida que yo vi torear á usted, y para i r á la plaza, tuve que venderla camisa. -Bien- -le dijo el actual concejal. -Pues yo te prometo ir á Hevaite a Meiilla otra camisa. Y ahort tienen ustedes a u. Lws camno de Z- luan, para llegar e ai soídado de rcltireucias una muda veinte aurazos. LOS LANCEROS D 5 LA RESNA A su bizarrísima co. ond, mi primo Roberto A la guerra partís. En uora buena de ia cjrie marchéis. ln coj vosotros el liento de as- piñd. E más que el soolo de lo1? puros aires, mueve ya l xs flnma) tes banderolas de vucaa as firiU ¿s 1 in iS. A la guerra partís ¡ia, qaién os viera, magníficos, íntrépi los, en la primera carga; lanzas m ristre; como fiera tromba de clarís: Os rayos; aanuo vivas a Ks ñi! Lanceros de la K ma, Dios con vosotnn vaya, pues va con vaestroá bravos escuadrones la voluntad de Es paña. CARLOS FERNANDEZ SHAW Octubre z, 1909. DONATIVOS PARA LAS TROPAS U e aquí los nuevos donativos recibidos por el general Arizói para las tropas: Cincueuta cajas de aguas minerales y un fardo de rop de la Juutd de Dornas de la ruz Roja. Quinientas cuarenta y seis cajas de consei vas, de la industria conserY ¿ra de GaHcia. Setenta camisas y 70 calzoncillos, de don fablo San Sa vaüor, de Barcelona. Veintinueve barriles ae vino de Rioja y lo cajas de ídcui id. del Sindicato de exportadores de vinos de ia Riojd. Ciento siete cajas ue botellas de vino y licores, 20 barriles de una arroba, 56 í letn ie dos arrobas, 20 octavas, nueve cuartas y una nieüia, ae la Asociación gremíai de Cnadojes y exportadores de vinos ce Jerez. Cuarenta seis cajas de j iboa desinfectante, Ge L, i- V r Trotners I mitec! (Londres) JMil ii joa a ¿lociie, asi iu. iLiato de fickia u LAS BAJAS D S LA GUERRA Cegún comunican Jesde Melilla á ElFopular, los nombres de l ts victimas de c ases y tropa en ta sorpresa del 27 al zoco de B ni- Sicar son tos qir siguen: ilnertoi: El sargento üel regimiento del Príncipe Pedro Viesca; los olilaios Caudido Castro y Luis Nobel, y tres más cuyos nombres se ignoran. Heridos: Et sa ¿ento Manuel Díaz Mingo. ea y ios SJ aados Fernando Folgado, Bernardtno Martin. Giordddo Suárez, Roseado Goües, Ftaucisco Viüdnaeva. Juan Martínez Alvares, todos del Pmicipe. Ademas, e ¡cabo Oc Iageniv rob Audies Cra iego é inge i ¡ejo Agustín V i. o; s. El regirkíemoát. J 3 ar ¿oü tuvo dos heridos. 11 n n m i u Huillín nsn 1