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A B C SÁBADO i DE OCTUBRE DE i 9 o 9 EDICIÓN i. PAG. n la sierra, donde algunos rectángulos culti- ras ni arbustos- -una higuera constituidle SU vados son el fondo verdinegro en que des- arbolado, -y los dos pabellones adyacentes, taca la albura de las casitas. donde aparecen otras tantas sepulturas, sin Pero si el panorama es pobre, toda la tie- duda de santones de menor cuantía, están rra esta es quizá la más rica del Rif. En in- labrados con pedrusco y barro... Ni curiosiDE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL vierno se extiende leguas y leguas el sem- dad siquiera despierta aquello. HELMULUYA AL QUERT Una bande- brado de cereales; la cosecha es enorme; no Con decir á ustedes que el lugar de la rita españo- hay más que decir sino que hasta donde al- oración, señalado por un ancho banco de canza nuestra vista y hasta donde dan refe- piedra, parece un lugar para atar rocines. la, agitada por la brisa constante del mar, tremola sobre la puerta central de la Kasbá rereucia los prismáticos aparece el rastrojo de Zeluán, que ya no es alcazaba, sino rui- de este verano, y en un perímetro de 500 A Iguien ha dicho por escrito que vio aquí, nas de alcazaba, con muros y paredones re- metros á nuestra derecta y desde la misma en la alcazaba, las mazmorras en que alcazaba- -ni más ni menos que en Nador- -Bu- Amara encerraba á sus reos. Señales de lientes, adulteración de la obra del moro. Es aquí donde el osado Bu Amara tenía se multiplican los silos, los depósitos de gra- tierra removida, y de zanjas rellenadas, y de su solio, su maghzen, su harén y su tropa; no, bien tapados herméticamente con pie- subsuelo falso, sí que ha 1 hallado los ingees éste el recinto desde el cual reinaba en dras que cubren la angosta entrada del po- nieros; pero no hay rastro de tales horrentoda la comarca de Guelaya, y singular- cilio. dos calabozos. mente en Beni- Buifrur; es ésta la fortaleza I as gentes que hibitaban por estos sitios, ...Pero de éstos y de otros detalles que yo en que refugió su altanería y su ambición; ahuyentadas ahora por la presencia de nues- he leído en crónicas y libros, ¿poi qué hacreándole un estado de hecho semejante ó tras tropas, son relativamente acomodadas, blar? análogo á la real soberanía. al menos con el sustento seguro. Acaso no Pudieron ser ciertos, pudieron ser fantásY de todo ello no queda ya vestigio al- hay más pobres que un hombre famélico y ticos... ¡Qué más da! Ya Zaluán, el Zeluán guno, no queda siquiera el protagonista. una mujer horriblemente chata y gordezue- que nosotros tenemos, el Zeluán en que treLa alcazaba que hallamos es no más que la y un tostado chicuelo que los soldados mola la banderila española, no es la kasbá tin doble recinto de toscos muros, los más hallaron esta tarde en la concavidad de una de hace cincuenta años... cuanto menos la ion aspilleras y de líneas atrincheradas en gran piedra sobre el río. Estos desgracia- alcazaba de hace tres ios cuatro frentes, encerrando todo este rec- dos, por orden del general en jefe, han sido tángulo dos patios marcados por blancos socorridos y desde luego respetados. c divisiones hay aquí tendidas: á defeos paredones de piedra y argamasa, fabricados Seguramente, pues, de los habitantes de D- cha é izguierda. 1o s años ha. I, a de Tovar domina las lomas y las es Nador y de los aduares de Zeluán, como de Al fondo, derruidas completamente- -en los Beni- Sicar, han salido los más copiosos tribaciones del Gurugú, y en veinticuatro pie no quedan sino los tabiques y dos ar- y frecuentes auxilios de dinero y de trigo y horas se ha. avanzado la línea; Figueras cosa- tenía el Roghi su vivienda. I, as pare- cebada para los combatientes de la harca. está en la cúspide del primer cerro del Afra, des están bañadas de una pintura roja y posición dominante de todo ese frente. I, a chillona, con altos zócalos franjeados, y la UI e nombrado dos veces el río, y debo ana- división Orozco tiene toda la línea izquierprincipal de ellas orlada con marco de to- dir que este famoso guad tiene abun- da. I a línea militar, con las posiciones de nos verde y amarillento, sobre dibujo corn- dante caudal y de corriente acentuada, Tauima, Nador, Sidi Hamed, etc. va, ó, por plieado. Grandes montones de cascote y de pues en esta parte el álveo es pedregoso y mejor decir, viene desde Melilla hasta el río piedra alzan dos metros el pavimento; por el declive creciente. ¡Cómo pintar nuestra Zeluán. De toda esta fuerza ha de quedar derecha é izquierda los tabiques agrietados alegría cuando entre el estruendo de ca- aquí una buena guarnición. I a restante, amenazan caer. ñón y de fusilería escuchamos el canto del- bien puede seguir mañana al vecino zoco El patio principal, ahora sin aongo algu- agua! ¡llevábamos dos días bebiendo barro de Jemis, y luego irse corriendo por el zoco no, tenía una techumbre, y unas arcadas, y de los reputadas pozos de Nador, que, con del Arbaa (no el que ya se tomó, sino el ocunos compartimientos: el ángulo derecho, perdón de las afirmaciones anteriores de cidental, el de los beni facían, de tribus de tocante á las habitaciones del señor, guarda- guías, prácticos y autores de mapas, son Beni- Buifrur) y continuar ordenadamente ba el tesoro de su jaren- -treinta mujeres una verdadera indecencia! ¡Y en la mar- la marcha, con más ó menos rudo combate, blancas, cincuenta negras, -y en el centro cha habíamos agotado la provisión de aquel hasta el zoco Szelatza, llegando á la desem n débil surtidor de agua regaba algunas líquido mal oliente y turbio! Calculad, re- bocadura del Quert. pjito, cuál fue nuestro contento al arribar á florecillas. No es éste un plan ni uns noticia del No queda ahora una üor, ni rastro de lo ala orilla del Zeluán; cuál el ansia con que plan. Es un ligero cálculo. que fue aquella casa femenina, ni objeto al- nos precipitamos á beber... y ¡cuál nuestra De todas suertes, yendo por ese lado, yen guno que nos ofrezca idea de la existencia decepción al saborear agua floja y salada, do á buscar el enlace con 3o tomayor, es lo íntima del Roghi. Después de su salida, ó mucho más salada que la que se destila de cierto que el círculo de nuestro dominio se más bien de su fuga, los mismos cabileños la mar! extiende, y á la vez se estrecha, y que el que le prestaron acatamiento, y se detenían Posteriormente, las exploraciones han desenlace de la campaña, en su parte princien sus Aduanas, y costeaban su rango, en- descubierto unos pequeños manantiales. Su pal, se va acercando. traron á saco en la Kasbá. Poco quedaba, agua es una filtración del río, y poco más ¡I, a estocada del día 20 fue muy eficaz; el pues ya es sabido cómo Bu- Amara realizó ó menos, tan salitrosa. ¡Ay, parece que toro, malherido, se defiende; pero chorrea su brusca marcha llevando por delante di- la falta de agua buena ha de ser el peor sangre y está herido de muerte! nero, mujeres, caballerías y enseres; pero lo enemigo de la civilización en el Rif! A nuesF. SÁNCHEZ OCAÑA. poco abandonado bien pronto corrió de tra espalda tenemos una riqueza de mineZeluán, Septiembre, 28. mano en mano por Nador y por Barraca, y, ral; á nuestro frente y derecha, una riqueza malvendido por puñados de cobre, fue á de tierra; pero todo eso ¿qué valdrá si acoperderse en los aduares. sa al hombre el tormento de la sed? Si la ex alcazaba- tiene, aparte el relativo NOTICIAS valor arqueológico de sus restos, poco que uantos visitaron, en tiempo del Roghi, mirar, el paisaje menos tiene que apetezca Zeluán, y algunos caballeros que haDE MADRID á los ojos. Asomados á la puerta principal blaron también de estos lugares sin haberveis perderse á la derecha la llanura con los visitado, han mencionado con toda suer- Éntrelos oficiales heridos en el combate ondulaciones suaves, sobre la orilla del río; te de preferencias el cercano morabo ó san- verificado en los montes de Uixan figura uno de los hijos del general Borbón, don á la izquierda, las estribaciones del Gurugú, tuario de Muley Mohamed Ben- Dris. -con altos picachos, desde los cuales no ceEsta mañana lo visité, y sinceramente de- Enrique, heroico oficial de Infantería, que san de hacernos disparos- -lejanos, por for- claro que no dudo de la categoría del san- ha recibido dos balazos, por fortuna de estuna, -y al fondo del mismo lado, cerrando tón- -un santón con toda la barba, que rea- casa gravedad, uno en el pecho v otro en el extremo de un semicírculo, Nador; al lizó, según los moros, milagros estupen- las piernas El general, hondamente afectado por la frente, sólo interrumpida por la altura de dos; -pero rectifico, fuera de ese orden re ¡Tauinia, que verdea en su cúspide, la pla- ligioso, la importancia de la mezquita. En noticia de la desgracia ocurrida á uno de nicie es monótona y parda, y llega hasta la cualquier rincón de Marruecos, sin que haya sus hijos, é ignorante de la suerte que le Mar Chica. A último término, sóbrela man- tenido, como éste tenía, un emperador que haya correspondido al otro, también oficial cha azul del mar, hay una pincelada ama- fuera á orar, hay morabos muchísimo más distinguidísimo del Ejército, solicitó ayer tilla, de un amarillo vivo, que brilla eomo amplios, esbeltos y bellos, y sobre todo más mañana autorización del ministro de la naoro bajo la llama del sol: es la Restinga. euidados, con su jardín y su bóveda alta, y rra para dirigirse inmediatamente á Melilla, con dirección JSn las faldas de Nador y toda aquella sus arcadas de puro estilo, y sus poyos de habiendo salido anoche en el primer á Mávapor zona de la playa hemos visto pequeñas ar- piedra labrada para el creyente que se in- laga, donde embarcará plaza. boledas, huertas cuyos cuadros se marcaban clina sobre el sepulcro á encomendarse al que zarpe para aquella con frondosidad de piteras y de macizos de santón. chumbos; aquí la vista no se recrea con una El morabo próximo a ¿eluán es pequeño, 1 a Junta directiva de la Gran Peña acordó BOH tonalidad de alegre verdura, como no casi como una garita, absolutamente des- en sesión de u deSe- r a mbre errrien 62- j n lo alto, sobre la parte más procer de guarnecido de adornos externos, sin palme- te coneeder 200 socorros uicusuales de 7,50 CRÓNICAS DE LA CAMPANA