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A B C JUEVES 3o DE SEPTIEMBRE DE 1909; EDICIÓN 1. PAG, 10. S ístán fortificando y allí pernoctarán. Muchos indígenas que se hallaban esta El regreso de las restantes fuerzas se ha mañana en la plaza mientras nuestras tropas realizaban su arriesgada expedición, en hecho penoso ante la grandísima dificultad cuanto tuvieron noticia de que había sido de racionarlas. Al descender, los moros que anteayer Í J S izada nuestra bandera en los dos picos, desaparecieron bruscamente y huyeron al cam- tilizaron el campamento de Sotomayor, y po, temerosos sin duda de ser objeto de la que se habían corrido hacia la parte posterior del Gurugú, acercáronse á hostilizarhostilidad de los españoles. En sitios como mercados y cafés frecuen- las, especialmente á las de la brigada Distados por moros y españoles del bajo pue- ciplinaria. Para apoyarlas en su descenso tuvo que blo ocurrieron algunos incidentes que hubieran podido tener graves consecuencias intervenir con grandísimo acierto una comsin la oportuna intervención de algunas pañía del batallón de I as Navas, la cual con sus disparos contuvo primero y rechapersonas sensatas y de la Policía. Todo se redujo á un cambio de golpes y zó después á los grupos rífenos. De resultas de este tiroteo tuvimos un porrazos, en los que los moros, que eran los moro de la Policía muerto y un oficial y menos, llevaron la peor parte. Hácense grandísimos, unánimes elogios cinco soldados heridos leves. Los enemigos tuvieron también bajas. de la bizarra conducta de la Policía moruAdemás se les cogió dos prisioneros, que aa, que ha salido mandada por el Gato y Maimón Mohatar. Ambos se muestran sa- faeron traídos al campamento del Hipótisfechísimos por el resultado de la opera- dromo. A pesar de esta escaramuza, créese que el ción, aceptando muy agradecidos y verdaderamente orgullosos los elogios que se les destacamento de Primo de Rivera, por la posición estratégica que ocupa, gozará esta tributa. Una numerosa comisión de moros de noche de completa tranquilidad. A las cinco de la tarde ha salido del cuariQuebdana, presidida por el prestigioso caid Bu- Sfia, ha llegado á esta plaza para felici- tel de Santiago un oficial de Administratar al geneial Marina por los brillantes ción Militar con 40 mulos, que conducen triunfos obtenidos por las tropas españolas guerreras de paño para los soldados que en ella vivaquean. en Nador y Zeluán. Mañana comenzará el servicio de convoComo el general en jefe no estaba en Mejilla, vieron al gobernador militar, general yes á la nueva posición. Han regresado á Melilla los generales Arizón. L, os moros no tenían noticia de la ocupa- Arizón y Del Real. Además de los heridos de que hablé anción del Gurugú. Cuando la supieron, su tes, han ingresado en el hospital un oficial sorpresa no tuvo límites. Yo conozco desde hace bastante tiempo y cinco soldados contusos á consecuencia al famoso caid; en diversas ocasiones me de caídas y golpes al resbalarse cuando se ha dado testimonio de su buena amistad, y asían á las piedras en su peligrosa ascenvaliéndome de esta circunstancia he esta- sión á las cimas más elevadas. Desde la plaza se divisa algunas hogueras do hablando largo rato con él. Bu- Sfia me ha dicho que los cabileños, al en las estribaciones del barranco del kobo. comenzar la campaña que tan funesta les Son los incendios causados por nuestras ha sido, no creyeron jamás que España po- tropas en las casuchas de lo s moros. Por la parte derecha del Gurugú, hacia el dría acumular aquí tan poderosos elemenextremo de Bem- Sicar, se ve también llatos ofensivos. Hoy, añadió, no tendrán más remedio mas y humos. Estas deben de ser avisos de que reconocer que España es muy fuerte los incendios de la harca que pide refuerzos. En estos momentos funciona el heliógrapara obtener victorias y para consolidarlas después con tacto, premiando y amparando fo desde la posición de Art- Aixa, que así á los leales y siempre con la amenaza de em- es como se llama. Avisa que la tranquilidad plear la fuerza para someter y castigar á los es completa. La posición domina todas las lomas y barebeldes. Yo á vuestra nación- -me dijo- -la quiero rrancos peligrosos del monte. I a situación y la admiro porque sois fuertes y porque no puede ser mejor ni más estratégica. Creo inútil decir eme todo Mehlla contisois justos. Habéis ensanchado vuestro terri torio en Marruecos. Ello es un gran bien núa en la calle. La noche es espléndida. Caté 5 y casinos para vosotros y para nosotros, pues ahora gozaremos de paz, de orden y de tranquili- están concurridísimos. Lucen iluminaciodad, beneficios de que carecíamos hace mu- nes en los edificios y en los buques surtos en el puerto. Las músicas tocan en los jarchos años. Hasta ahora vivíamos sujetos á los ca- dines y en las plazas No se habla de otra cosa que de la bri prichos del primer ambicioso que lograba reunir un grupo de adeptos, con los cuales llaníe operación realizada bizarramente por nos imponía su poder y su tiranía. Desde un puñado de hombres que reunidos no ¡hoy estaremos defendidos por vuestros ca- ascienden á mil. La alegría es inmensa. ñones, y sabremos que portándonos bien y TUR Realmente con vosotros nada tendremos que temer de nadie, por fuerte que sea. ¿Excuso encarecer la importancia que tieEN LA ALCAZABA nen estas declaraciones hechas por uno de PALABRAS DE MARINA los caides más prestigiosos del Rif. m- UAN, 2 8 MEL 1 LLA. 2 9 5 T. (URGENTE. El batallón de Figueras tomó el cerro aa Bui- Gan- Gain, sitio prominente desde el cual se divisa parte del zoco Bl- Jetnis. -v Montáronse nuevas guardias, una exclsí sivamente destinada á evitar que se causea destrozos en el santuario próximo, pues el general Marina ha ordenado insistentemente que se respeten todos los lugares sagrados de los moros. No tenemos más comunicación que la ofí cial heliográfica por la Restinga, Tauima, Sidi- Amed y el Atalayón. ñ, noche se vio pasar al general Marina pot delante de un pequeño vivaque establecido en las ruinas de las habitaciones donde se alojó el Hoghi. El ilustre comandante en jefe me llamó y me honró largo rato con su conversación. Muéstrase satisfechísimo el general Marina por la marcha de la campaña, y me habló de la línea, cada día más extensa, que dominan nuestras tropas y de las dificultades que con esto aumentarán en la misma proporción para aprovisonamiento de víveres y municiones. Ahora- -me decía nuestro insigne caudU lio- -que las ven ustedes palpablemente, comprenderán lo exageradas que eran las impaciencias de que tardaba el avance. Yo tenía siempre sobradas fuerzas para guarnición; pero cuando se tienen 40.000 hombres hay que cuidar de que no se mueva un sólo soldado por estos accidentados terrenos sin mantener constante y directa comunicación y vigilancia y bien aseguradas las posiciones de guerra y boca. A una insinuación mía, el general Marina me confirmó la importancia, para el presente y lo porvenir, que tiene la Mar Chica para España, y también deduje de sus palabras que Zeluán será, como la Restinga, un gran centro militar. La salud y el espíricu ae ias tropas son, excelentes, y se soporta gustosamente, con ánimo alegre, las molestias de vivaquear al raso y la sobriedad de la alimentación. Hoy esperamos convoy. Bien venido sea. OCANA LA NOTA TRISTE MELJLLA, 2 9 O HÍ jpsta mañana, á las diez, se verificó el eñ tierra del comandante del regimiento del Príncipe, Sr. Alvar González, muerto en la descubierta que hizo con su batallón para ahuyentar á los moros que tirotearon el campamento del geueral Sotomayor amparados por las sombras de la noche, Del barranco del Lobo se han recogido hoy lo ¿últimos cadáveres GAR- CAR. N EL PEÑÓN A noche, el enemigo, apostado en la playa en los barrancos de la Ternera y Go rnerano, hostilizó la plaza La guarnición y la artillería de la plaza contestó inmediatamente á la agresión, aprovechándose los disparos de cañón merced á la hermosa luna que hacía y que iluminaba perfectamente todo el terreno. A las dos horas de tiroteo se retiraron los moros. Nuevamence quedamos reducidos á las raciones dé etapa hasta que venga el Sevilla con los víveres pedidos por el comercio de esta plaza. O sta madrugada llegó el cañonero He nán Cortés, que dejó varios encargos y el tabaco pedido por el comandante militar al jefe de Ceuta, con objeto de distribuirlo eatre la gnarnición. Inmediatamente zarpó el cañonero, coa rumbo á Ceuta, llevándose la correspondencia del Peñón. PEÑÓV, 2 9 1 T. REGRESO DE LAS FUERZAS ¿LOS MOROS HOSTILIZAN A las seiásde la tarde regresaron las tropas que habían realizado la ocupación del Gurugú, excepto cuatro compañías del regimiento de África y dos del batallón de Alba de Torines, que quedan al mando del coronel Sr. Primo de Rivera sobre la primera loma de lajzquierda del barranco de L. obo. pvurante la madrugada se oyeron algunos disparos, hechos desde las lomas altas contra nuestras fuerzas avanzadas. Por la mañana siguió el tiroteo, en vista de lo cual, y como además se viesen unos grupos de caballería mora, se dispuso rea- j lizar un reconocimiento ofensivo, que fuél practicado en un amplio radio por el bata- 1 llón de Figueras, tres escuadrones de Al- I fonso XII y tres de Lusitania y una batería de montaña. Hizo ésta algunos disparos y el enemigo se dispersó per la sierra. En la exploración realizada se descubrieron silos con mucteo trigo y cebada.