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B C. MIÉRCOLES 29 DE SEPTIEMDRE DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 6. LA TOMA DE ZELUAN ÜELUAM, a 8 4 T. MEL 1 U. A. l 8 7 T. (UBGENTE. as noticias quese reciben de Madrid danf do cuenta de la excelente impresión 4 Ue han producido las oueraciones realiza las por las divisione- Orozco y Tovar, bn, ílantemente coronadas con la toma de Zeluán, producen en las trojas de las dos columnas grandísimo entusiasmo. Realmente, ha sido, y es, admirable el espíritu que anima á estos bravísimos soldados. Es necesario haber estado conviviendo con ellos, marchando á su lado, compartiendo las fatigas penosísimas de la jornada bajo este sol de fuego, que caldea los cuerpos, y este suelo durísimo é ingrato, que entorpece la mircha, para darse una idea del vigor y de 1 a resistencia de estos hombres. Sacados hace dos meses de la vida metódica y relativamente cómoda de loa cuarteles y de las poblaciones. Es necesario haber asistido a estas marchas, por ejemplo la realizada desde los pozo de Aograz a Nador, sin mas lastre en el cuerpo que un vaso de cafe tomado en el campamento al rayar el día. Los soldado de Odiadores están locos d. alegría por haber sido los designados para entrar los primeros en la famosísima alcazaba. DETALLES DE LA OPERACIÓN Aun á riesgo de repetirme en algunos hechos concretos, amplio con nuevos detalles la operación realizada por nuestras columnas. La que mandaba el general Tovar iba, como ya dije, por la derecha, hacia el monte Afra, div dida en dos, que mandaban losgeflcra es A fau y Morales. El primero avanza hacia los muntes de Bem- Buifrur, yendo en vanguardia los batallones de Figueras y Llerena. Jal general Morales llevaba e ¡i vanguardia al batallón de Chicldnay avanzdoa por la izquierda. La división Orozco iba dividida en dos columnas, una al mando del general Aguilera y la otra al del coronel Aranda, por no haber podido llegar aún el substituto del general San Martin. En vanguardia formaban fuerzas de Ma. ía Cristina, un baiahóa del regimiento de León y una batería de montaña. Esta dos columnas caminaban: bordeando Mar Chica, la del general Aguilera, á buscar el monte Ka f, y la otra por el centro, en igual dirección. En ese monte las tropas hicieron variación derecha, y quedaron avanzando frente á Zeluan. Cubrían las cuatro columnas una línea de cinco kilómetros, y formaban un efectivo de 17.000 hombres con 44 piezas de artillería. El propósito del general Marina al enviar la división Orozco por la izquierda de Z 2l uán con el encargo preciso de acercarse iodo 10 que el objetivo de la operación definitiva le consintiera á los montes de UladSettut tenía por principal objeto atacar al enemigo si osaba presentarse por aquel lado. El general Marina iba entre las dos coíumnas, dirigiendo personalmente! a operación, íil fue quien al ser hostilizados los Cazadores desde las primeras estribaciones ele Bem Buifur dio orden desde el- monte de que la columna hiciera alto y se emplazara la artillería. Poco después los Schneider rompían fuego vivísimo sobre el zoco de Ain Bcn- Raiial primero y sobre la alcazaba de Zeluan después, siendo el efecto maravilloso; el enemigo huyó, abandonando todas las posiciones, incluso las trincheras que h. bia construido en el frente de aquélla, y las tropas pudieron avanzar sin. inconveniente alguno. Sólo el batallón de Figaeras tuvo algún fuego al ocupar algunas alturas desde las que se dominab- i á Zsluán, y algo más tarde, como se presentara á lo lejos un grupo de caballería mora, funcionó de nuevo la artilleua y lo dispersó con pocos disparos. LA FAMOSA ALCAZABA, uando, en medio del inayor entusiasmo, los batallones de Chiclana y F jueras se dispuUbtn la gloria de entrar los primeros en la alcazaba, llegó á galope un ayudante del general Tovar con una sección de Cazadores de Lusitama y ordenó que se hiciese alto frente al edificio Formaron las tropas en una explanada, y poco después el general Tovar llegaba con su estado mayor y tornaba posesión de la alcazaba, izándose sobre la puerta la bandera española. Ayer relataba el entusiasmo indescriptible que el acto produjo en cuantos tuvieron la fortuna de asistir a él. Cuando los vivas eran más entusiastas y las aclamaciones mas frenéticas, llegaban á la alcazaba las primeras avanzadas de la división Orozco. La columna se ha retrasado unos momentos en acudir á la cita, los necesarios para desalojai á cañonazos unos grupos enemigos que habían buscado refugio en el santuario de Sidi- Ali- el- Hrfsan. El general Marina mostrábase satisfechísimo por el resultado final de la operación y por la precisión maravillosa con que todas las tropas ocuparon las posiciones, todas muy estratégicas, que rodean la alc zab 1. y que convenientemente fortificadas convierten el viejo edificio en fortalecí 1 inexpugnable. L ¡satisfacción del general en jefe es todavía mayor por haber costado la ocupación de Zeiuán solamente tres bajas: dos infantes y un artillero heridos. El estado de la alcazaba es deplorable; los rífenos han destruido los pabellones que construyó para el Roghi la Compañía minera, y sólo quedan restos del llamado salón regio, en el que se ha hecho una instalación para el general Marina. En esta habitación, en la que quedan todavía como único vestigio de pasadas grandezas marmoles y arabescos, ¡os jefes y oficiales de Chiclana ofrecieron al general Tovar una copa de Champagne, que el general bebió brindando por España, por el ey y por el Ejército. La alcazaba no es, en realidad, mas que una gran plasa de armas murada por pare dones de siete metros de altura, en los que hay diez cubos ó torreones, de ningún valor defensivo hoy ante la artillería moderna. Está rodeada de pequeños y míseros poblados; el rio que la circunda, de ancho cau ce, está canalizado desde hace tiempo para que el agua llegue hasta el edificio, en donde forma extensísimos remansos. Al entrar en ella los primeros soldados encontraron una mora que parecía cuidar á un pobre moro enfermo, con aspecto de tu. berculoso. Los soldados mirábamos con gran curiosidad. Alguuos, apiadados de la triste situación de aquellos desdichados socorriéronlos con víveres y dinero. SITUACIÓN DE LAS F U 5 R Z S La situación actual de nuestras fuerzas es la siguiente: En Nador, guarneciéndole, queda el batallón de Cazadores de Segorbe, encima leí monte, y el segundo batallón del regimiento de Saboya en el llano; en el monte de Tauima, el batallón de Arapiles Dentro del recinto de la alcazaba se han acomodado todos los Cuerpos montados, ofreciendo pintoresco aspecto. Los generales se han acomodado dentro de Afrag, que era el sitio destinado ai Roghi cuando lo ocupaba. La división Tovar ocupa el tianco derecho, poniéidose en contacto coa las prime ras estribaciones de Beni- Bmfrur. La división Orozco acampa al Sur de la alcazaba. El general Marina sigue tamben en Ze- t luán, pues es probable que matidna las cir- 1 cunstancias hagan necesaria la salida de una de las dos divisiones. La noche última y esta mañana han transcurrido con completa tranquilidad. 1 Hoy, á primera hora, las fuerzas encargadas de las exploraciones á la descubierta han seguido quemando y destruyendo ca- suchas y chumberas. Las baterías han cañoneado al propio tiempo todos los alrededores, respetando únicame nte, por disposición expresa del ge neral Marina, los santuarios de Sidi- Ali- elNasani y Sidi Ah Musa. En ambos ondean banderas blancas; loa dos están desiertos. Son ios pequeños edificios b ancos situados en las margenes del río, que albergan las tumbas de los dos célebres santones. DOS CONVOYES A noche salió de la segunda caseta un im- portantísimo convoy de víveres protegido por una compañía de Cazadores de) Barcelona, otra de Alba de Torines y una sección de Cazadores de Treviño. La marcha fue penosísima, pero admira- ble, llegando el convoy, mandado por un comandante de Alba de Toruiea, á Nador á las once de la noche. Este convoy ha sido el primero que se ha hecho de noohe, desde el principio de la campaña, que no ha sido hostilüado Esta mañana, á las seis, se organizó aquí una expedición de 50 mulos de todos los regimientos y batallones para que fuese al parque administrativo, establecido en la se gunda caseta, á recoger un convoy de proV visiones con destino a las fuerzas aue aquí están destacadas Poquísimas veces se habrá visto una reí cua mas larga; pero hay que tener en cuen- td que se trata de traer víveres para las dos divisiones, es decir, para 17.000 houibrvt, ¿Para proteger este convoy van cinco es 1 cuadrones de Caballería, tres de Húsares de la Princesa y dos de María Cristina, al man do del coronel de este último regimiento. ¡Créese que el convoy podra estar de regresa en Zeluan á las once de la noche. MUKO 3 Q U 5 NO VIENEN p l general Alarma reamo auooae confi dencias de que esta mañana llegarían á Zsluáu para haoer acto de sumisión á España algunos jefes de la fracción de Barraca y de la cabila de Beui- Buifrur. La mañana ha pasado y los moros no han venido, ni se cree que vengan ya. En cambio, se ha sabido por el heliógrafo el ataque de los nuros de Bam- Sicar á la posición que ocupan las fuerzas de la división Sotomayor. lío insisto sobre ello porque las noticias que aquí tenemos son muy concretas, y supongo que Gir Car las habrá ya telegrafiado con más amplios detalles. La noticia del combate, aunque por stt sigmficdción militar no tiene importancia alguna m ha de al erar en nada e cursq. de las operaciones, pues está descontado que hechos como éste han de ocurrir, por desgracia, algunos, tratándose de una guerra como ésta, de emboscadas, sorpresas y traiciones, ha causado, por el número de las bajis que hemos sufrido, dolorosísitna impresión, amargando las aleonas de las recién tes victorias. Conviene estar apercibidos contra estos hechos, que no digo yo que se repitan diariamente, pero que pueden reproducirse, y que se reproducirán seguiameiíte de cuando en cuando hdit i que haya- iios exterminado por completo á estos grupos de ía. ná. y flj M 1 M I W I H ra 1 ¡IIiranmiIlTlin Brn 11 NiinmiFinrairairuiTir