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A B C MARTES s 8 DE SEPTIEMBRE DE 1009. EDICIÓN i. PAG. 8. YA SE CONOCE EL PLAN Y si éste no es el plan; si de- dominaciones se trata efectivamente, como quiere algún temerario; si alguien piensa en llevar nuestras armas aquí y allá, lejos, muy lejos, para luego volver, no derrotados, pero sí on ese epígrafe dice el notable escritor arruinados y maltrechos, tristes días aguar Sr. Ruiz Albémz en nuestro colega dan á España, que hoy más que nuuca debe acordarse de la realidad y olvidar quijotisDiario Universal lo siguiente: Todas cuantas operaciones van realiza- mos, propios sólo de cerebros enfermos, que das hasta ahora sólo han tenido un fin pri- serían la ruina de esta noble nación, que mero: dar fe de presencia, conocer el terre- aun puede ser grande y respetada si en ella no, restar enemigos y aclarar las intencio- habla la cordura una vez siquieia. Mejilla, 2 z Septiembre 90 f nes de las- cabilas dudosas. Las que empezaron el día 20 ya tienen una acción más práctica. Se ha cortado casi por completo la península de Tres Forcas, LOS HERIDOS de Melilla hasta cerca de Beni- Said. D L Dl 20 Con ello quedan separados de la harca central, que ocupa los montes Gurugú y onóc nse nuevos nombres de los valienBem- bu- Ifrur, una extensión de 80 kilóme- tes de la columna Tovar que tomaron tros ci. adrados próximamente. Los rebeldes parte en el combate del 20, y han ingresado de esta región ó tuvieron que someterse, ó en el hospital melillense del Buen Acuerdo. huyeron a concentrarse con el grueso del Comunícalos García de Cárdenas á La enemigo Per- B tn- Sicar, de Río de Oro á Unión Mercantil, de Malaga, y con ellos se Tre Forcas, qu da ya s metido á Esp iña, completa la lista de las bajas habidas en como lo quedo Quebdana con la operación aquel combaLe. Larrea, y Lehdata con la de Aguilera. Cazadores de Tarifa: el cabo Celedonio Quedan, pues, al presente los macizos Soriano Cerezo y los soldados Antonio Ormontañosos del Rif, el corazón de éste, y en tiz Jiménez, Manuel Mena Ruiz, Rafael Doellos están concei trados los ene igos, que blas González, Cristóbal Prado Zunora (faya no pueden recibir auxilio por el Norte, lleció) Ciríaco Gutiérrez Corbejo, Anastasio Este y Oeste, quedándoles sólo el Sur como Muñoz Acuerdo, Amallo Escobar González, retirada franca. Ángel López Mengibar, Adrián Muñoz GarEn esta situación, cuantos combates se cía, Manuel Cabello León, Manuel Romero realicen no pueden menos de ser favora- Luquey Lorenzo Sánchez de Paz. bles á nuestras armas; es más: estos combaDe Chiclana: ¡os cabos Rafael López Rates son de desear, y cuanto más rudos, me- mírez y Manuel Gil del Vade, y los soldajor. Seguramente que las diez y nueve ho- dos M guel González Martín, D. Tomás ras de fuego úei combate del día 20 fueron Blanco Cicerón, de Corana, voluntario rico; una lección dura para el enemigo que se Sebastián Ramírez Rosas, Ildefonso Flores convenció de nuestra fuerza y tesón. Amaya, Ceferino Mesa Guerrero, Salvador Y éste es el pnmer fin que se persigue en Cano Suárez, Fernando Justo Panlagua, la actual campaña, y por ello no debe nadie Antonio Expósito, José Gmlo Parra, José criticar el envío de fuerzas españolas al Rif. Sánchez Moreno, Vicente Sánchez RedonCuantas más vengan, mejor se h a r á la do, Antonio Zapata Carrascosa, Cayetano operación envolvente y más efecto produ- Hernández García y José Saez Rodríguez. cirá en el enemigo nuestra exuberancia de De Cataluña: ei sargento José González fuerza. Hernández, el cabo José del Pino Caro y los Lo que ocurrió en Quebdana, Lehdara soldados José Encinas Gonzáiez, Baltasar y Árkemán, y más tai de en Beni- Sicar, Justo Rodiíguez, José Garrido Díaz é Ildeocurrirá, con más ó menos trabajo, en lo fonso Centeno Santos. que resta. A medida que nuestras tropas De Talavera: el cabo Rodrigo López Quiavancen, iián sometiéndose las cabiías, de ñones y ios soldados Francisco T Aeio Nú giado ó por fuerza, y así, paulatinamente, ñez, Alonso Bermejo Canaies é Ignacio Alquedará el Rif limpio de enemigos. beuojan Serna. Ei genera! Marina no pierde ocasión de Artillería: el sargento Manuel Sáuchez decir á los que se someten que nuestra in- Bellido y el. soldado del 2.0 montado Alfretención no es conquistar y sí sólo mantener do Hurra Aguirre. la paz y librar al Rif de perturbadores. Del grupo de Gibraltar, Antonio Gómez Una vez sometidas las cabilas de Guela- Rodiíguez. ya, como lo están las de Quebdana, se estaCaballería de Altonso XII: ios soldados blecerá una serie de fortificaciones en posi- José Vücues Solo Miguel Díaz Leiva, Die ciones estratégicas convenientes, cortando go Pozo Cuenca, Manuel Marqués Guerretodo radio, para evitar posibles bloques de ro, José Paz Santiago, Juan León Guznaan insurrección. y José Pérez Sarzuelo. Hasta aquí la primera parte del plan, la Del tercer batallón tnix co de Ingenieros, más ingrata de realizar, la que costará más. Antonio Chaves Gonzaiez. sastre y dinero. Efectuado esto (que JIO Y de Arapiles, el capitán Sr. Vázquez Mose 1 á larga fecha, dado el buen camino que queira. hoy llevan las operaciones) se procederá á Solo falta por conocer los nombres de los lo que pudiéramos llamar parte política, seis heridos en la ocupaeion dei zoco Elconsiderada la anterior como guerrera ó mi- Had, y de nueve de la división Tovar en el litar exclusivamente. movimiento del avance dei 22. Esta parte política ha de ser forzosamente la misma que Francia siguió en la Argelia y con los bem siasen. Hechas las forti- HABLANDO ficaciones, el general en jefe paulatinamente procederá al desarme de los rífenos: CON LOS HÉROES- Puesto que os habéis sometido á España y anheláis como ella la paz y os consideráis p l corresponsal de La Union Mercantil, de Malaga, publica ea este penoaico una impotentes para mantenerla por vosotros mismos, España se compromete a defender crónica dei combate del día 20, de la cual ros siempre, y si ella os defiende, vosotros entresacamos, por creer muy interesante, lo para nada necesitáis ¡as armas. Este fusil que sigue: He hablado con un soldado de Alfonvale quince duros; España te ¡o compra para qu -tú, á tu vez, comeres semillas y aperos so XII, que perdió su caballo, y m dice: -Mire usted, cuando Dosotros oi uos la de ibranza, y cuando alguien te ofenda ó maltrate, España te defenderá con sus fusi- voz de deseuvameu nos eut. ro una cosa como si nos apretaran el pecho. Nos amales, que so. i mejores que ios tuyos... rramos el arma con el tirante á la muñeca, y ya los caballos piafaban de impaciencia, pues notaron que nos afirmábamos en las sillas para entrar en el ataque Al oír la voz de marchen dada por nues tro capitán, no hubo que hacer na la. Los animales partieron como exhalaciones; guardando las distancias y puestos ea ala, nos echamos sobre aquella masa áe tíos que se comía á los de Infantería y sembramos el terror. Los que no alcanzaban los sables quedaban pisoteados por los caballos. Pasamos por medio de ellus, hicimos alto, rehicimos la formación, y vuelta á pasar por medio Los caballos al pisai ios cuerpos de los muros, botaban y brincaban como fieras. Lus animales estaban sin comer ni beber hacía catorce horas. Formamos otra vez en nuestro sitio, pero, como los moros se habían agrupado cargamos nuevamente, y en ésta sí que- fue el delirio. Los moros parecían de masa, pues caían á centenares. Al pasar de vuelta también cayeron muchos de nosotros, pero, por fin, conseguimos aclarar aquello. Nos mandaron envainar, p ero cualquiera lo liacía. Los jefes nos permitieron secarnos de la sangre que goteaba por las hojas Se nos acercó el general Morales y nos dijo: Así se portan los soldados de Caballería de Alfonso XII. ¡V va España! Luego el general fovar nos miró también y diju: Bravos muchachos: duro ha sido el bautizo de sangre; pero ésta es una página de las más brillantes que registrará la Historia. El teniente Spencer, ese oficial que tantos premios ha ganado en los Concursos hípicos, cuando entramos la primera vez- iba riéndose, contan ionos y diciéndooos cosas graciosas pa. a animannos. Todo era una pura burla de tas ja ios tiraban. Le digo á usted que tenemos en el escua drón unos oficiales que se lo merecen todo. Acudían por todas partes. Tan pronto estaban delante como detrás quitándonos á los que pretendían herirnos por detrás que á un iacto, cuidando que no deshiciéramos el flanco. Le digo que si hay más caballería acabamos con los moros aquella tarde. ¡Valientepar de horas pasamos! ¿Pues y la Infantería? Lucaaron cuerpo á cuerpo Cataluña, Chiclana, Tarifa y Talavera. Buenos son también esos pipis. Como que cuando no tenían cartuchos que tirar enarbolaban el fusil, y hacían con ellos vais daño que si hubieran sido mazas de hierro. En las cargas á la bayoneta rompieron la mar de cuchillos maüsser; y es que los moros tienen los h- ie os mas duros que piedras. Los batallones cantaban los himnos y nasta tangos. Una compañía de Talavera se retiró de la linea de fuego por no tener municiones y bajaba ordenadamente cantando el himno. Un periodista se entusiasmó tanto a! ver esto, que les di ó dos pesetas á cada soldado. (Era el de A B O. Cuando por la noche nos reunimos I05 amigos y los paisanos, era digao de oír lo que cada cual relataba. Y hasta aquí lo que me refirió el soldado de Caballería que cooperó ea la brillante carga que ya mencione. NOTICIAS DE MADRID Anoche salió para Málaga, con objeto de trasladarse desde aüí a Mehtia, íormando parte del ejercito de operaciones, el teniente de Infantería D. Camilo Polaviefa y Benjumea, üyo del respetable general presidente del Consejo Supremo de Guerra.