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A B C LUNES 27 DE SEPTIEMBRE DE 1909. EDICIÓN 1 PAG. 7. IMPRESIONES SOBRE LA CAMPAÑA jas, levantando reparos para oponerse, bien atrincherados, acumulando obstáculos, á nuestro paso; allí prepararon fosos (disrniu- lados con matas y ramaje) donde caballos y Soldados españoles habían de caer. En Naflor bullían miles de moros; allí celebraban consejo Miziaui, El Schaidy y demás prohombres de la rifeña hueste, que en Nador esperaban, cuando menos, hacer morder el polvo á muchos centenares de españoles, si es, que no se lisonjeaban en convertir tal punto en límite del avance de nuestro Ejército. En Nador predicaban los santones el exterminio de los perros cristianos; allí los caídes, jactanciosos, prometían álos contingentes de diversas cabilas llevarlos á, Melilla en pos de un ejército derrotado, ofreciéndoles cual premio á sus esfuerzos muchas cabezas de cristianos, todo el botín que dar de sí puede una ciudad eutrada á saco. Y ya están nuestras tropas en Nador; pero como han llegado por donde los rífenos no esperaban, ni las trincheras han sido defendidas, ni los obstáculos han servido de nada, ni las célebres zanjas han sido sima para nuestros soldados. Para ser dueños de Nador no ha sido preciso hbrar batalla alguna, sino que ligeros combates de vanguardia y flanqueo han bastauo para que en nuestro poder caiga el que fue cuartel general enemigo. No hemos ganado una batalla, pero hemos recogido el fruto que pudiera habernos proporcionado, economizándonos la sangre en e! la derramada. Tal resultado se ha logrado gracias á la oportuna dirección daia á las operaciones, gracias á una disposición. en virtud de la cual, de haberse empeñado los rifeños en defender Nador, se habrían visto atacados de frente por la división Orozco y fusilados por la espalda por la brigada Itnaz, situada en Yebel- Sidi- Amet y en el Ata ayón. Consecuencias, sin contar la material posesión del terreno c juiprendido entre Aograz y Nador y de aquí a Yebel y Atalayen: primera, el efecto desmoralizador del suceso en el enemigo, la depresión que en su ánimo habrá producido después de los duros escarmientos de Beni- Sicar, ver cómo el baluarte donde tenían puestas sus esperanzas, donde pensaban hacernos mucho daño, ha caído en nuestro poder como jugando, á costa solamente de escasísimas bajas; segunda, la impresión que en los le- vantiscos alejados de estos lugares hará el ver que sus amigos no se han atrevido siquiera ni á defenderlos formalmente; tercera, el verificar la unión de todas nuestras tropas, que, ya en contacto, se tienden desde Tauima á Taxdirt, por Nador, Yebel, Me lilla, Tafarart, oco Bl- Had, dominando muchísimos kilómetros de tierra por donde ha poco campaba á su sabor el enemigo, hoy cada vez más decaído, seguu lo patentizan las propuestas de sumisión y la entrega, ya comenzada, de armas de los de Beui 1 Sicar. La última noticia á la hora de escribir estas impresiones (una y media de la madrugada) es la reunión de la división Orozco y parte de la de Tovar entre Tauitna y Nador. Esta concentración de fuerzas, semejante en cuantía á la que á principio de semana se verificó en Beni- Sicar, es indicio de estar cercana alguna otra operación importante por el Sur. ¿Se tratará de apoderarse de Zeluán? ¿Será el destino de las dos divisiones marchar al Oeste en dirección á las cabilas de Beni- Buifrur y Beui- bu- gafar para hacerles sentir en su propio terriNador Ensemanaspasaron los vifeños semaaas y cavando tieitas, abriendo zan- torio el peso de la guerra, que ya han experimentado otras? No es fácil desde aquí predecirlo, pues es probable que nuestras fuerzas se encaminen hacia donde se halle concentrado el mayor núcleo de enemigos, y eso lo ignoramos. Sea lo que quiera, el aspacto de la campaña es tal, que, según todos los indicios, ha de ser ya cosa breve la terminación de ella. Pero ¿y el Surugú... Porque la gente quiere á todo trance el Gugurú, y hace bien en quererlo, P- ues sin pretender oficiar de proíetas, y sin que esta opinión signifique otra cosa que mera conjetura, figúrasenos que nuestras tropas se posesionarán de él prosaicamente, sm serio combate, con poco ó ningún riesgo, dando un mero paseo cuando ya no haya en él enemigos ó cuando sólo sea escasísimo el nú nero de los que en él se agazapen. No cabe duda: tal desenlace, que desencantará á muchos, será menos épico que asaltarlo á la bayoneta, de risco en risco, á costa de muchas vidas; pero mucho más práctico, mucho más inteligente, mucho más digno, como obra de un general en jefe, que un empujón impremeditado é irreflexivo. trasio Ochoa Martínez, de la Brigada Disciciplinana, dos meses, oara Vélez Málaga (Málaga) Soldado Ramón Julio Turbias, de Cazadores Alfonso XII, dos meses, para Solanell (Lérida) artillero José García Besares, del segundo regimiento de artillería de Montaña, dos meses, para Las Rosas (Santander) soldado Manuel Moreno Martínez, de Cazadores de Arapiles, dos meses, para Ma drid. Dichos soldados marcharán á sus casas inmediatamente que sean aprobadas las li? cencías t or el capitán general de la región. SEVILLA, 26, I T. HERIDOS Y RESERVISTAS VALENCIA, z 6, 5 T pjsta mañana se ha celebrado en el hospi tal de la Cruz Roja la misa de los días festivos, oyéndola toda la Junta directiva, las enfermeras, los heridos y otras muchas personas. El arzobispo tiene completamente ultimado el arreglo de un hospital provisional en su Palacio de Pujol. Se han instalado en él 60 camas, con todos los servicios de farmacia y médicos, p. ara en el caso de que el Gobierno decida utilizarlo. Se cree que por ahora no será necesario dicho hospital, pues con las altas dadas en el Militar y en el de la Cruz Roja hay suficientes camas para recibir á bastantes heridos. Z RA! XOZ 26, y T. p n el hospital de Calatayud ha sido dado de alta el soldado de aquella población Gregorio del Río, que ha sido objeto de muchos agasajos y atenciones por parte de aquel vecindario. u chas son las entidades y personas que diariamente se adhieren á la idea de obsequiar espléndidamente el día del Pilar á los soldados aragoneses que están en campaña. Aumenta el número de donativos recibidos coa tal fia. Los industríales y comerciantes de esta ciudad contribuirán á tan hermosa iniciativa, para cuyo mejor éxito será también recabado el concurso de los centros aragoneses de Madrid y Barcelona. CÁDIZ, 26, IO M. C l marinero de la escuela de aplicación Manuel Estela Ferrer ha entregado para socorro de los heridos de Melilla 30 pesetas, que es su haber de dos meses. MALAGA, 2 6 l O ü t fjor el director del Hospital Militar de esta capital, D. Eduardo Aristoy, han sido propuestos para que se les conceda licencia los siguientes heridos en campaña: Cabo Julio Valdés Martín, de Cazadores de Llerena, dos meses, para Belmonre (Cuen- ca) soldado Víctor Tejera Torrejón, del mismo batallón, dos meses, para Carabanchel Bajo (Madrid) soldado Antonio Pls Esplugas, de Cazadores de Estella, dos me- ses, para Allaraida (Valencia) soldado Bu- J os heridos y enfermos que han llegado é. bordo del vapor Nueva Valencia son los siguientes: un oficial de Administración Militar, grave; corneta de Chiclana, tres balazos eo la barba, brazo y pierna. Cazadores Cataluña, sargento, herida de bala explosiva, aunque destrozos fueron leves. Cuentan gran número de actos heroicos. Han sido alojados en el Hospital Militar. Regimiento del Rey, Francisco Valero Nogueral; Cazadores Cataluña, Gregorio Melero Rodríguez; Alba de Tormes, Manuel Martínez Adrau; Ingenieros ferrocarriles, Manuel Ruiz Oñate; Cazadores Madrid, Gregorio Ferrer; Ciudad Rodrigo, Juan Gabrige. Chiclana, Martin Martina Caro, Juan Ro dríguez Vera, León Miguel Díaz Miranda, Eladio Bayón Pérez; África, Isidoro Aguílar; Saboya, Francisco Cacharrero; Alfonso XII, Ramón Martín; Navas: Tomás Nerón García. Tarifa, Antonio Muavas Gómez; Primero montado, José Casado Río. Segorbe, Bernardo López Rojas; Tarifa, José Villa Bastono, Eugenio Castellán Prieto; Artillería de montaña, José Jiménez Cabrera; Administración, Francisco Cabarros Bal, Francisco Vázquez Rodríguez. Burgos, José Casal; montaña, José Arneta Mendieta; Arapiles, León García Montero; Tarifa, Joaquín Fernández; Barbastro, San tiago Félix Bañuelos Heydos; Tarifa, Francisco Ortiz García; Tal avera, Miguel Bue no, Martín; Chiclana, Juan Jiménez González. Tarifa, Francisco Esparre Jerónimo; Ohiclana, José Chacón Gómez; Estella, José Lisaga Guinot; Tarifa, Agapito García; Talavera, Santiago Ferrer; Chiclana. Miguel González Martín. Escuadrón de Caoalleria de Melilla, Miguel Sánchez Martin; Chiclana, Manuel Santana Molina; Tarifa, Fernando Carrión Jiménez; Chiclana: Ildefonso Flores Amaya, Vicente Sánchez Redondo; Tarifa, Antonio Muñoz Aguado Chiclana, Rafael López Ramírez; Cataluña, José González Fernández; Talavera, Alonso Bermejo Corrales; Cataluña, José Cuevas González; Alfonso XII, José Romero García; Disciplinario, Federico Saivadoi Maestre; segundo de Montaña, Marcos Bilbao; Cuenca, Emiliano Vara Tnguitas. En el Hospital Civil se alojan los enfer mos Francisco Río García, de Cazadores de Tarifa; José Oriol, del de Reus; Pablo Bero Sanz, del quinto de Ingenieros; Pedro Ostroguitia, de Alfonso XII; Florentino Vara, de Saboya; Alonso Sánchez Rey y Francisco Vives, de Chiclana Francisco Cuca Martínez, de Artillería de Mehla; José Cubido, del i. de montaña; Antonio González, de Ciudad Rodrigo; Pablo de Castro, de Saboya; Fernando Hernández, del 5.0 de Ingenieros; Alejandro García Martín, de Húsares. Roque Mariza, de Artillería ae Melilla; Ramón Martínez Alvarez, de Alba Tormes; Damián Torres, de Chiclana; Andrés Vargas Gallardo, del tercero de Ingenieros; Antonio Luque Valverde, de Tarifa; Rosendo