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A B C. MIÉRCOLES 32 DE SEPTIEMBRE DE 1905. EDICIÓN i.8 PAG. 8. se ocupo la posición, aunque luego la tropa, por efecto del mal tiempo, pasó lo suyo. Qui zá estamos ahora en ocasión análoga. Algo espera Marina, algo que no son órdenes ni instrucciones. Noticias y datos espera él. Si es cierto que vamos por Beni- Sicar, Marina espera algo para romper la marcha cotí paso seguro, sabedor de antemano del número y calidad de los obstáculos que ha de encontrar. bonell, Esteban Díaz Goazález, Miguel Grau Baiver, Juan Rodríguez Rittón, Antonio Geriver Cadena, Manuel Fuentes González, Rafael Molina Moreno, Atanasio ParacueHos Izquierdo é Isidro Procedo Diez, Artillería. Comandancia de Melilla: Arti lleros José. Antonio Soler González j Fran cisco Miñarro Miras. Tropas de Ingenieros ae la i: oniatiudneta de Melilla: Soldado José Rumón Salort Bolo. ientras tanto, en zoco de Arbaa hay tranFuei a. auxiliar indígena en Cabo de quilidad completa. Síguense presenAgua: soldado Mohamed TJld- Si Ali Zatando moros. Y por ahora parece que cua- jamín. lesquiera operación está supeditada á la Batallón Cazadores de Barcelona: cabo de acá. Ignacio Cubero Aguilar; soldados Vicente Latorre Iglesias, Ignacio Crespo Ra náti, S i QUE SALIMOS He recorrido alfdJosé Pena Pascual, Juan Navas Aylayas y. j i n 0 S c a m p a m e r l t o s de José Lloréns Mi nardo. los Cazadores. Ni los jefes ni los oficiales Batallón Cazadores Alba de loraiss: Ca tienen aún órdenes concretas; supongo que bos Alejandro Tortajada López y D. Federiacaso la teaga á medias algúu jefe; pero co Várela Rodríguez; soldados Ángel Eces claro es que la reservará. Lacayo, José Alseda Ri ves, Juan Masi Soler, Es lo cierto que todos los preparativos Ángel Rodrigo Muñío y José Sanz Marco. ¡continúan en pie, que la oficialidad ha enBatallón Cazadores de Estella: Cabo Urviado sus maletas á los almacenes, quedán- bed Bsscás Pérez, dose sólo con lo más preciso, y que está Batallón Cazadores de Mérida: Soldados todo dispuesto para cargar en una hora las Miguel Torréns Esbri, Celestino Majó Simó acémilas. Antonio Aragón Calvo, Cipriano Pardo Gil, Nota bene: Algún oficial ha liado las man- Justo Lapuente García, José Acín Escartín, tas en los bultos preparados ayer... y se ha José Segarra, Félix Martínez, José María pasado la noche soplándose los dedos de Jiménez, José Aparicio Fernández, Jacinta frío. de Miguel Marco, Juan Gañez, José Piquer Toda la tropa está imbuida por un espíCalvo, José Peña Redan, Miguel Salauques, ritu excelente. Y no hablemos de la oficiaPancracio Urrias, Santos Ara, José Albalalidad, en la eual la disciplina y el deseo de te, Pedro Seuat Aguilar, Francisco Arruga, emprender la marcha puede tanto que, aun Ignacio Ortega Jiménez y Pablo Cives Bascon permiso, no hay quien se aleje del camtavó. pamento. Batallón Cazadoies Aitonso ü t í CaDü Sigúese creyendo que La marcha es por José Vidal Collado; educando Baldomero Beni- Sicar. ¿Hacia la derecha? ¿Sacia la izRamis Bernardas; soldados Indalecio Ruiz quierda, para tomar de revés elGurugú, con Hernández, Gaspar F- ontanáls Seso, Joséposiciones en el zoco del Hach, y luego haNavarro Moreno, Vicente Gálvez Ibáfiez, cia Nador? La censura nos escucha. PunMiguel Cucala Guillen y Ramiro Bssangé, to en boca. Primer regimiento Artillería de montaña: F. SÁNCHEZ OCAÑA. Sargento Pedro Garrié Badía. Septiembre, 16, J 909 Cuarto regimiento mixto Ingenieros: Sol dados Antonio González Viceat y Jegág González López. Brigada de tropas de Sanidad Militar (Ambulancia de montaña) Soldado Francis co Megía Moya Tpl Diario Oficial del Ministerio de la Guerra Regimiento Imaniena del Rey: Soldado publicó ayer la siguiente relación de Rufino del Amo Lucas. individuos y clases de tropa del ejército de Batallón Cazadores de Madrid: Soldados operaciones muertos y desaparecidos desde Pedro Fraile Jaén, Joaquín Hungo Cañas, el 9 de Julio hasta el 31 de Agosto: José Herrero, Juan Cilleros Millares y An Regimiento de Infantería de Melilla: Sar- gel Goyenechea Sánchez; sargento Maaro gento Luis de Pablo Puente; soldados- Ho- Izaga y Ruiz de Loizaga; soldados Melchor norio Juan Sano, Leandro Bueno Clemente García Fernández, Cayo Melgar Herrero, y José Martínez Alarcón; sargentos Manuel Manuel García Alvarez, José Jiménez Mea ¿Alberola Quiles y Carlos Rodríguez Gómez; diel, Patrocinio Nombela Vázquez, Joaquín cabo Juan Martínez Expósito; soldados José Bérriz Humanes y José Ruiz Aravaca. Bañús Marco, Domingo Villanueva Torán, Batallón Cazadores Barbastro: Soldados Vicente Folonier Chiva, Joaquín García AnMarcelo García Benito, Ramón Deobrar j drés, Mateo Tárrega López, Mariano Vives Sánchez y José Gómez Asenjo; sargento CeMolin 8, Gaillernio Riquelme Tomás, Miguel cilio Ojeda Cerillo; cabo Vicente Barderas Aguar Fraj, Ángel Miset Cardona, Juan García; soldados Fidel de Blas Mayó, Au Cáscales Vives, José Patniés Sibila, Alonso tomo Lancharro Muñoz, Toribio Jiménez Martínez Behnonte, Francisco Fababuig Rey, Eleuterio Hernández Caballero, BeniMartínez, José Silvestre Pastor, Juan Jimé- to de la Iglesia Santos, Simeón Batanera nez Reina, Andrés Pérez Gómez, Leandro Plaza y Santiago Asegurado Rodríguez, Bernal Gil, Luciano Vázquez Rodríguez, Batallón Cazadores Figueras: Cabo Jua Manuel Vergara García y Pedro Perelló Rodrigo Pizarro; corneta Facundo Zarza; Salvat. soldados Mariano Rama Malago, Luis Sol Regimiento Infantería África: Soldados soua, Félix García, Cipriano Jiménez Jimá Miguel Ortiz Segura, Blas Ruiz Fúster y nez, Blas González, Eustaquio García, León Miguel González Gómez; sargento Pruden- Sánchez Piedra, Remigio Fraile Ballestea cio Alonso Alonso; soldados Cornelio Vidal ros, Auacleto Herranz Francos, Elias Agaa- s Borras, Silvestre Martínez Cañizares, José cil, Victoriano García Delgado y Francisco Alarcón Rueda, Gabriel Sauz Domingo, BaRollan. silio Lujan Martínez, Manuel Alarcón MarBatallón- Cazadores Arapnes: Cabo Cesaí tínez, Venancio Calero Serrano, José CánoMartínez; soldados Pelegrín Aparicio Bervas Andreu, Blas Rodenas Buendía, Félix nabé Millanes, José Sánchez, Ángel Mdttín, Gallego García, Andrés Guerrero Quiñones, Raimundo Aparicio, Esteban l l a w t ó n Manuel Salmerón Hernández y Manuel Mariano Cardona, Fructuoso Miranda i Fúster Salvador. Leandro Martín, Vicente Mata, Isidro Sauz Brigada disciplinaria de Melilla: Soldados Simón Herranz, Carlos Borreguero, Loien Jesús Rodríguez, Antonio V Haiono- a Car. 70 Baraona, Julio González, Enrique Jaocia DE L V CAMPANA DE NUESTRO ENVIADO BSPcCÍAL p- RO ¿QUüPASA? Esta es la pregunta ¿je ayer, de hoy. Ya no es la interrogación anterior de ¿atando avanzamos? es la expresión de algo como perplejidad que á todos nos trae revueltos en una intriga. Es público, y no ha vedado la censura el decirlo, que se han racionado para tres días las dos brigadas de Cazadores de Madrid y de Algeciras; público también, aunque esto no dejaron hoy comunicarlo, que la escuadra tiene orden de racionarse para setenta y dos horas, y, en fin, públicamente se habla de los ocho batallones de Cazadores que van á salir al ruando de Tovar, de las compañías Se África, Melüla y el Disciplinario que les acompañan; de que irán con las baterías de montaña una Schneider, etc. etc. No es un secreto para nadie que se ha pensado en la marcha por Bem- Sicar, quizá para tomar el zoco del Jach, acaso para cambiar el movimiento con otro hasta la costa O. de Tres Forcas con el apoyo de los buques de guerra. Pues bien; todo esto puede ser cierto y puede no serlo. En definitiva, estamos hoy más á obscuras y más desorientados que hace tres días y diez días y quince días, Pero ¿qué pasa? Nadie sabe lo que pasa. Y ya nos resignamos á seguir esperando en esta aguda tensión de nervios á que ocurra en una hora, cuando menos se espere, lo s ¡ue veíamos ya ocurrir hace cuarenta y ocho, y acaso acaso á que salgan de improviso las fuerzas, y en lugar de echar hacia el lado supuesto se larguen por donde menos se espere... ¿Es todo esto una censura, n siquiera una queja? ¡Nada de eso! Marina hace muy bien en oculta sus planes y sus medidas, y digo lo mismo respecto al Estado Mayor, del cual es más difícil extraer una noticia que sacar agua dulce en la Restinga. Lo que ocurre es que el periodista se desespera, se impacienta, sejagitabaldíamente... y á alguien Je ha de contar sus cuitas, y este alguien justo es que sea el lectox ya que el lector comparte con nosotros legítima curiosidad. Como aquí la información se está llevando desale el primer día con sostenida y creciente competencia, y los periodistas viven constantemente emulados para ver quién íiace más, todos estamos con el pie en el estribo, lápiz en ristre, con los preparativos hechos, ojo avizor, para no faltar á la salida ¡porque ¡cualquiera se retrasa y se va sólito por ahí adentro un par de horas después iue las fuerzas! Y se da el caso gracioso de que unos á otros se ocultan el propósito; de que hay quien pretende ser el primero, y por que no se escape la columna pernocta en ios campamentos y no viene de día á la plaza á menos que no se haya cerciorado de que volverá á encontrar en su sitio las tien das de campaña... Ustedesextrañan esto- -me decía parsona muy amiga de Marina- -porque no conocen ustedes al general. Mire usted lo que ocurrió el año pasado. Se le atribuía (á Marina) el propósito de ocupar la Restinga; y así era, en efecto. Un día, cuando ya se hablaba mucho de eslo, Marina dio de improviso esta orden: Que se racione tal y tal fuerza ¡Mañana salimos! -pensaron todos. -Pues, nada. Pasaron ocho días... y la fuerza hubo de comerse, por nueva orden, ia ración. Al cabo de una semana, otra vezorden de racionarse. Entonces fue de verdad, pero aun transcurrieron cinco días. ¿Por qué aconteció así? La cosa tenía su explicación, y la explicación no pucio ser tHés jgtisfactoria: recuérdese qué fácilmente LAS BAJAS DE LA CAMPAÑA flmiuriu im ini