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A B C LUNES 20 DE SEPTIEMBRE DE 1909. EDICIÓN i. HAG. á cobrar los ¡pingües sueldos que les dan por consentir que sus nombres figuren á la cabeza de la Empresa. Es la venta del nombre. Nada pudo hacer contra esto Roosevelt... U MAJESTAD HARRIMAN 5 El rey de El rey de los ferrocarriles demostró al pre -los ferro- sidente de la República americana que no carriles ha muerto. Desde hace unos cuan- le temía. Y ahora acaba de morir de una irritación tos meses, la salud de su majestad Harri juan I dejaba bastante que desear, y en las intestinal, que se acarreó por no metodizar Bolsas de Nueva York y de Londres cotizá- sus comidas. Pero creen ustedes que vale banse las noticias del estado del monarca la pena de atesorar miles de millones para ferroviario como podrían cotizarse los aten- no darse ni siquiera la satisfacción de cotados contra el rey Eduardo ó contra el mer unas patatas fritas cuando el estómago las pide á gritos? Kaiser. La Prensa habría sometido á Mr. HarriDescanse en paz su majestad Harriman I, inan á una vigilancia estrechísima, y en y no le envidiemos... El tendría muchos micuanto el multimillonario se resfriaba y te- llones, pero fue un pobre hombre... nía que guardar cama, los médicos apresuJOSÉ JUAN CADENAS. rábanse á colocar boletines de cuarto en Londres, Septiembre. cuarto de hora, á fin de evitar las oscilaeíones en los mercados financieros. tíu majestad Harriman era un ingeniero LOS PERIÓDICOS que se había apoderado de las más imporDE PROVINCIAL tantes líneas americanas. Su fortuna era colosal. Su influencia, omnímoda. Cuando I a Prensa, ó parte de la Prensa madrileJioosevelt quiso declarar la guerra á los ña, ha enviado á algunos redactores suirusts, sólo el monarca de las líneas de hierro yos á provincias. Van á provincias estos ge atrevió á desafiarle... y Rooseveltno hizo compañeros á recabar de los periódicos el tiada. que secunden á la aludida parte de la PrenMíster Harriman era un maestro consu- sa madrileña en determinada actitud que ha mado en eso de formar Sociedades, nombrar adoptado. Consejos de Administración y establecer ¿Prestará su concurso la Piensa de proSindicatos. Pero por encima de todo este vincias? Hasta ahora se han mostrado con engranaje de cosas y personas sólo la mano formes veinte, veinticinco ó treinta periódi de Harriman obraba. Jamás se atrevieron á cos; para que, con exactitud, se pueda de consejar aquellos consejeros, nada admi- cir que la Prensa de provincias se ha adhenistraron nunca aquellos administradores; rido á la actitud de parte de 4 a Prensa de su majestad Harriman lo hacía todo. íís Madrid, será necesario que más, muchos algo de lo que hacía Rochette en el Banco mas, infinitamente más periódicos envíen Franco- Español. su conformidad. De los periódicos que se El rey de los ferrocarriles disponía de los publican en provincias no existe estadísti ¡Gobiernos y de los hombres políticos, exi- ca hecha; se publicó una hace bastantes gía las leyes á su antojo y su poder se ex- años; pero, sobre aer harto inexaeta, ha cojtendía hasta los mercados europeos. Su for- rrido mucho tiempo desde entonces y son tuna llegó á ser tan grande como la de los ahora en mayor número las hojas periódi ¡Carnegie y los Pieyron Morgant; pero en cas que ven la luz fuera de Madrid. vez de dedicarse á gozar plácidamente de Entre los periódicos que se publican en lias riquezas conquistadas, trabajaba como provincias existe una variedad muy gránele. (un desesperado, sin darse punto de reposo. Hay periódicos (en Barcelona, Bilbao, San Embebido en sus trabajos, no se acorda- Sebastián, etc. que no tienen nada que enba de nada, y en varias ocasiones dejó trans- vidiar á los de Madrid; los hay, en las miscurrir dos días enteros sin comer... Una vez, mas capitales citadas y en otras, mucho Recientemente, sufrió un desvanecimiento... más modestos; finalmente, existen en las Cuando llegaron los médicos dijeron que ciudades y en los pueblos pequeños otras su majestad Harriman se moría... ¡de debili- hoj as- -semanales ó quincenales- -no por su dad! ¡Hacia setenta y dos horas que no pro- modestia menos simpáticas é interesantes. baba bocado! ¿Os explicáis esto? (Quien esto escribe quiere expresar su diNaturalmente, el desventurado monarca lección por estos periodiquitos de poblaciose echó á perder el estómago, y al fin ha nes diminutas, periodiquitos en que mucha ¡muerto de una afección intestinal. ¡Como chos, que luego acaso han de ser excelentes periodistas, literatos ó poetas, hacen sus pri jue con estas cosas no se puede jugar! Pero, eso sí, el rey de los ferrocarriles ha meras armas) muerto en monarca. La noticia de su falleEn pocos años la Prensa de provincias ha cimiento fue mantenida en secreto por es- progresado extraordinariamente. El estapacio de unas cuantas horas, hasta que se blecimiento de imprentas en poblaciones erraron las cotizaciones en los mercados pequeñas ha hecho surgir semanarios y refinancieros á fin de evitar el pánico. Así y vistillas donde antes no las había. Al pertodo, la baja en todos los valores ferrovia- feccionamiento de las comunicaciones telerios fue tremenda, porque muerto Harriman fónicas se debe el que los diarios de las j nadie sabe lo que podrá suceder en el mun- grandes poblaciones hayan extendido su ido de los negocios. radio de acción considerablemente, puesto El público se preguntará seguramente: que se da con quince ó veinte horas de an Pero sus Compañías, ¿no tienen sus Conse- ticipación las informaciones que luego llejos, no cuentan con sus administradores? Si van los periódicos de Madrid. gon Empresas serias, constituidas á la luz Personas enteradas de estos asuntos dicen del sol y con arreglo á las leyes, ¿qué puede que el número de los periódicos que se pufinfluir en su vida financiera la desapari- blican en provincias es el de unos mil quición del gerente que las dirigía? nientos. La estadística exacta está formándo 1 Sí; sí, señores... Ustedes tienen razón, y se, y se publicará dentro de poco. Para que así es como se debe pensar; pero acaérden- pueda decirse que la Prensa de provincias Be ustedes de todas las Empresas habidas y se ha adherido á tal ó cual acto ó idea, (por haber, en cuyos Consejos figuran hom- ¿cuántos periódicos de provincias se necesijbres políticos, personas de respetabilidad, tará que hayan manifestado su adhesión? (Hombres prestigiosos. A todos ellos los sue- No torzamos el gesto; no hagamos distinle dirigir uu aventurero como Rochette, que gos. Si vivimos en tiempos democráticos, ¡si triunfa se llama Harriman, y si fracasa va habremos de mantener la igualdad de los t la cárcel. Los consejeros no aconsejan, los votos. ¿Por qué vamos á aceptar éste y re ¡administradores no administran. Se limitaa ithazar aquél? ¿Quiénes somos nosotros para DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL ¡A B C EN LONDRES hacer na selección entre ios mil quinientos periódicos de provincias? Cada cual tiene MI criterio, y este criterio (sea el de un rotativo ó el de un modestísimo semanario de pueblo) es tan respetable corno cualquiera otro. AZOiUN. PRESIDIARIOS CAPTURADOS Kfos comunican de Atgeciras que ha sido capturado é ingresado en aquella cárcel un criminal do cuidado, el aragonés José Tisaira Pallares, quincallero ambulante, que e ha fugado tres veces del penal de Ceuta, donde cumplía cadena perpetua por robo y asesinato y más de veinte años por otras causas. Este individuo, el año 1887, en Palau de Angi asóla (Lérida) dio muerte horrible al cura del pueblo, al que, estando de paseo por las afueras, lo roeió de petróleo, encendiendo cerillas que aplicó á sus ropas, muriendo el infeliz achicharrado. Por esta causa el Tisaira fue sentenciado á muerte y puesto en capilla en Lérida, llegando el indulto momsntos antes de la ejecución. La primera vez que se fugó de Ceuta estuvo tres meses en el campo africano coa el moro Vinagre. La segunda vez permaneció nueve meses con el moro Valiente, capitaneando aquellos moros que viven del robo. Dice que fue él quien construyó la casa donde vivía el Valiente, próxima á Ceuta, y que hace pocos meses cañonearon, destruyéndola. Estuvo al cuidado de un huerto dos años, próximo á Tánger. Después marchó á Gibraltar, embarcando para Marsella, donde permaneció cerca de dos años, regresando á España. En Barcelona y Madrid vendió quincalla por las calles, adoptando el nombre de Antonio Cruz Expósito. En Madrid encontró en la calle de Toledo, cerca del cuartel de la Guardia civil, á un tal Rosendo, que le delató cuando asesinó al cura de Palau de Angrasola. Al ver á Rosendo lo detuvo y le disparó dos tiros, matándolo. Se logró capturarle. Dice que al ir conducido por la uardia civil se fago, tirándose por la ventanilla del tren antes de llegar á Guadalajara. Al caer rompió las esposas. A consecuencia de la velocidad del tren resultó herido. Se escondió, y más tarde fue á Barcelona, donde estuvo un año. Tisaira, en unión de tres individuos má 3 (y con nombre supuesto) robó el Giro Mutuo de Gerona, pero fue preso con sus cómplices al salir de la Representación de la Compañía de Tabacos. Asegura que el robo era importante, calculando que llevaban en dinero y efectos de valor unos 15.000 duros. Por esta causa le sentenciaron á siete años y seis meses de prisión. Para cumplir su condena él y sus compañeros ingresaron en la cárcel de Chinchilla, Allí le denunció uno de los presos. Poco después fue trasladado á Ceuta, de donde se fugó hace algunos meses, refugiándose con el moro Valiente, que es gran amigo suyo. Fue á Tánger para marchar á América, pero le delataron. Al haeer la requisa los jigiJantes, después de convencerse éstos de la seguridad de los grillos, Tisaira dijo: Para que ustedes se convenzan de que esto no vale nada y coa rapidez se sacó los grillos, quedando suelto. Asegura el preso que con las esposas y cadenas haee lo mismo, y que los hierros de rejas y cadenas los corta sin dificultad con tal que le faciliten una botella, cuyos pedazos le sirven de sierra. Ahora, apenas ingresado en ¡a árcel, ha dicho con el mayor cinismo: -Antes de un mes me habré fugado. I l I M I i i i l l l i l l- -H Mi I I ¡I Kl Illiminiimunimirraninnrin munimminr m