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A B C. SÁBADO 18 DE SEPTIEMBRE DE igog. fEDIClON i. PAG. 6. Ü, 17, 6 T. MÉUIXA. 0 (U OENTE) p n cuanto me enteré esta tarde en el cam pamento de Punta Qaiviana, donde me encontraba con las tropas de la brigada San Martín, de que los generales Marina y Topar venían á la Restinga, me dirigí inmeSiatamente á este campamento para informarme personalmente i lo eme allí ocurriera. A las diez en punto de la mañana llegó el general á bordo del Pinzón. Desembarcó en el acto; revistó el destacamento, que le tributó loo honores correspondientes á su alta jerarquía; conferenció con los moros de la Policía indígena, y acompañado de su séquito y del teniente coronel jefe del destacamento se dirigió á inspeccionar las obras que se están construyendo en el desembarcadero del canal de Mar Chica, y aue por cierto van muy adelantadas. Mañana es posible que pueda ya pasarse por el canal la lancha arlagemra, que ha legado hoy. Después el general Marina regresó al Campamento para enseñar personalmente todas las dependencias, fortificaciones y obras defensivas que en él se han construido al general Tovar. Este hizo grandísimos elogios de ellas, felicitando calurosamente al general en jefe y á los ingeníelos i, ue las han realizado por el ímprobo trabajo que representan. A las once de la mañana, acompañado de su Estado Mayor y de una pequeña escolta de Cazadores de María Cristina, se presentó en la Restinga el general Orozco. Los tres generales conferenciaron largo fato. El Sr. Orozco hizo un detaDaao resumen de la situación actual de las operaciones y de la actitud de todas las cabilas próximas at zoco de El- Arba y á los campamentos de Punta Quiviana, comunicando al general en jefe las numerosas confidencias que estos días había recibido sobre la favorable situación que acerca de España Se encuentran casi todas. El general Orozco dio cuenta de varias cartas que ha recibido, firmadas por moros importantes de la cabila de Bembnifrur, deseando conocer en qué condiciones les será aceptada la sumisión. Estos jefes son Haddú Bu- Zerda, TibaliBu- Sgudan, Bel- Hali- Hadi, Manzu- BelHadr- Madú y Harned- Dudy- Ben Haduk (nos atenemos á la ortografía del despacho) Estos moros pertenecen á At- thaten y Nicsan, las dos fracciones mas poderosas de los Beni- Buifrur; según ellos mismos reconocen y confiesan, no son mandatarios de toda la cabila, obran por cuenta propia y por propia responsabilidad; pero la semilla de la sumisión está ya sembrada en el ánimo de todos estos cabiieños, acaso los más poderosos y valientes de la provincia de Guelaya. Hay que tener en cuenta, además, para comprender la gran lísirna importancia que para nosotros tiene la actitud de los BeniBuifrur, que precisamente en este territorio, en la fracción de Uicsan, están enclavadas las célebres minas, causa primordial de las agresiones nfeñas que dieron motivo á la íctual campaña. El general Orozco, después de cambiar impresiones acerca de todos estos importan tísimos extiemos con loa generales Tovar y Marina y de recibir de és te instrucciones concretas para que negocie directamente con los jefes de Beni- Buifrur la sumisión que desean, regresó de nuevo al campamento de zoco de El- Arba. A las doce, los generales Marina y Tovaí almorzaron en ei comedor de los finales, presidiendo la mesa. Luego se dirigieron nuevamente al cana de Mar Chica para presenciar los postreros preparativos que en él se realizan para la botadura de la Cartagenera. Cuando se hallaban más entrenidos llegó á caballo el prestigioso caid Bu- Sfia, acompañado de seis moros importantes, vecinos de su cabila, que por mediación y consejo de Bu- Sfia deseaban realizar ante el general en jefe un acto solemne de lealtad y sumisión. El general Marina, rodeado de sus ayudantes, del general Tovar y del teniente coronel jefe del destacamento de la Restinga, los recibió en el acto, haciéndoles saber por medio del intérprete que desde el momento en que eran amigos de Bu- Sfia tenía mucho gasto en oírlos y en atender sus pretensiones, si, como esperaba y confiaba, su sumisión era sincera, duradera y digna de la noble y lealisima conducta que Hspaña está siguiendo con los moros de 0 uebdana que quieren ser sus amigo- Advirtióles, no obstante, ai propio tiemoo, que en el caso de que ebtas proaissas que vienen á hacer no se cumplieran está dispuesto á reanudar en el acto, sin contemplaciones de ningún género, ios procedimientos de rigor que se ha visto obligado á emplear con los desleales y enemigos. Los seis moros, con grandes y expresivas demostraciones, manifestaron al general Marina que su actitud era completamente sincera y leil, y que su presencia ante él tendía precisamente á afirmar y consolidar este compromiso. Cuando, aun no se había terminado la conferencia se vio llegar por la parte de Ras Quiviana, por el camino de la costa, un rebaño de 100 carneros que enviaban por delante para hacer también ofrenda de s u misión algunos jefes de Bual- Laten, Che rauit y Muy Alí Xerif, que habían huido de sus aduates para no someterse á España, cuando las marchas de la colutnaa Aguilera. Los actos de sumisión resultaron verdaderamente solenmes. Los comisionados, además de las reses, trajeron regalos y preaeas para el general Marina. Este, después de aceptar las protestas de sumisión, obligó á los comisionados á que rindieran homenaje á Bu- Sfia, como jefe de los moros adictos á España. Por lo avanzado de la hora el general dio por terminado el acto sin. aguardar á la ceremonia de la degollación de las reses. Poco después embarcaba de nuevo en el Alonso Pinzón, con el general Tovar, el Estado Mayor y los ayudantes para regresar á Melilla. Ha sido construido aproYeehattSo las pM redes ruinosas del antiguo zoco moro. Consta de foso, trinchera y abrigo int rior, perfectamente resguardado En las cumbres de los montes próximos a Zeluán se vio anoche grandes hogueras) Hoy se ha notado algún movimiento en las llanuras de Askeman, cercanas á Ulad Set- j tut. Se supone que eran grupos que se diri 4 gían á Zeluán. Pasaron de larga sin el me ñor asomo de hostilidad. Alba ha obtenido esta tarde interesantí sirrus instantáneas de los actos de sumisión de los notables de uebdaaa, á que referí en mi despacho anterior TUR. EL PEÑÓN Y ALHUCEMAS MEULLA, 17, I I N. (a SE- 4 TB. p l general Marina ha ceñido hoy ana coa fidencia de un moro, de cuya lealtad hay pruebas fidedignas, á ia que se canee de bastante importancia. Este inoro, qus ha permanecido, con gra ve peligro de su vida, varios días entre ios combatientes de la harea, -enterándose de todo, ha dicho al general, eatre otros informes que se reservan, que todas las cabüas de la costa marroquí desde Beni- Buifrur hasta Tetuán Son partidarias de la paz Pero la de Beai- Urriaguel, que es la mas poderosa, se les ha impuesto, llegando á castigar con fuertes mu tas, que pronto h a rán efectivas por la fuerza, á todas sus vecinas, sobre las que ejerce una constante vigilancia, para que ataquen sin descanso las plazas del Peñón y de A- lueeasas. La acción de los B- íni- rriagitel se extiende hasta Mortaza, en doade ira impuesto 800 duros d e m u a a al dueño de- tm cárabo que, por ser amigo de España, se dejó remolcar por u n barco de gaejxa. OCAÑA OB LA AGfcNClA FABRA tj, 4 T. EN ZOCO EL- ARBA Y RAS QU 1 V 1 ANA LA RESTINGA, 1 7 6 r MEL 1 LLA, JJ N, (URGENTE. onducido desde Melilla por loslanchones de Mar Chica, se ha recibido un importantísimo convoy de víveres. De aquí han salido otros no menos abundantes para los campamentos de zoco de ElArba y Ras Quiviana. En ambos los sdldados han estado trabajando activamente para reparar los destrozos que había causado el temporal. El suelo estaba convertido en una laguna, y muchas tiendas habían sido derribadas. Ha Sido preciso trabajar mucho para volver á dejar el campamento en condiciones. En ambos se están construyendo además casetas para que los centinelas puedan resguardarse de la lluvia y se les haga más llevadero tan penoso servicio. En Ei- Arba se está terminando la construcción de un reducto emplazado en las proximidades de Mar Chica, capaz para alojar dos compañías. Fue ordenada la construcción porque el día que estas tropas salgan á operaciones sólo quedarían aquí dos compañías con A yer el enemigo hizo nutrido fuego contra la plaza con mayor ínteasidad que en estos días. A las seis de la tarde se TÍO un grupo de más de 300 moros, uiaiciiaada ea dirección al Oeste. La artillería nuestra rompió ea seguida el fuego, obligándoles á huir, so sin que ca yeran vatios ae ellos: Los restantes se ocuitaroa ea 1o s diíeren- tes barrancos de la costa. A las nueve de la noche ílegó á nado el moro confidente de esta plaza que había prometido volver para dar noticias del campo. Hasta las doce estuvo conferenciando con el Sr. Cumplido, regresando de la misma manera que había venido y ocultándose 1 en la próxima playa, a fia de que no le viera el enemigo. El contidente que vino anocae asegura que ha llegado al campo moro un prestigio so rifeño, hijo del santón Mohamed Miziant para predicar la guerra contra España. Hizo ver á los moros que los españoles hau retrocedido de Zeluán, y con parecidos 1 embustes logró que ios eie- ueutos fanáticos que se hallan combatiéndonos acordasen la continuación de las hostilidades y el envía hoy ó mañana de cuntiugeates para refor zar la harca. Añade el confidente que los que quedaron en la costa vecina mandaran a esta plaza parlamenlarios para entretener la situación durante la ausencia de sus compañeros. C e confirma que nuestros tiradores y arti lleros causaron en los últimos fuegos bastantes bajas entre los enemigos, cuyo ganado también fue muy castigado, ALHJCiAlAa, IJ, y T. ametralladoras, s üflI IM HIIIflllfllinrfWierrTm im