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A fe C, JUEYES 16 DE SEPTIEMBRE 1 E 1909. EDÍCiON i. P 3. S. calificadas como el Z 7 ó alemán, pequeña 1 propiedad que se transmite íntegra en herencia, y el no liipotecable y en todo caso inmune Ilomesteadamericano, éste de carácter persona! que salva el hogar y la familia, aquélla de carácter real, que mira á la necesidad de salvar y conservar el pequeño patrimonio; instituciooes que parecen partes desprendidas de un conjunto, síntesis lógica en que se unen y realidad que integran para impedir la inconsistencia y movilidad del patrimonio, que llega con la pulverización de los bienes á la dispersión de ías familiascontractual entre colectividades, y por la que tiene cuanto á- responsabilidad, que respectivamente contraigan, dentro de los varios tipos de constitución del contrato. Cabe en ellos la variedad y la arap itud de que ofrece el de Suiza ejemplo notable, por su carácter comprensi 70, verdadero resumen de legislación social, pues uo sólo comprende materias que, como la de accidentes del trabajo y el descanso dominical, son objeto de nuestras leyes especiales- sino que se ex tiende al contrato de aprendizaje, al de trabajos agrícolas y al de servicio doméstico, que no incluye nuestro proyecto, limitado así al contrato de trabajo industrial; 5 aun éáte, sin carácter obligatorio, no excluida por tanto la facultad da contratar individualmente con los obreros no asociados. I os sucesos de Barcelona. 1,0 ocurrido en la cuita y ífwsrlsi capital catalana- -dice el Sr. U ¿arce ea su Me moría- -no es un hecho suevo; en todos tiempos y en todas las naciones se registran. hecatatub? s. que ensangrientan tas crónicas de un pasado luctuoso. París, Budapest, Milán, han pasado por negros días úe inconcebibles desenfrenos. ¡Cuáatas víctimas han producido estos execrables crímenes, consumados ea momento i en aue parece que la Humanidad se despoja de sus fueros, para convertirse en disuelto redil de fieras que rugen y matan y íestrozan, ávidas de- destrucción, sedientas de sangre, revolcándose ea el cieno de todas lab rníatnias y todas las concupiscencias! P ¿ro nuestro legítimo orgullo de seres redimidos por la educación, por la ilustración y hasta por el apego al bienestar material, por el egoísmo de las ventajas y prerrogativas de la vida en común, ¿ablanos hecho cieer ea ttna su. psrior organización de protección y amparo tutelares, capaz de esterHizir en sus raíces las asociaciones del mal y para el mal, las explosiones colectivas de la oerversión, las ti ansgresíones cocnatiditcinas de la ley. Estudiando imparcialaiente ios delitos ej ecutados en Barcelona, analizando su desarrollo y previendo su po ible reiteración en futuras horas de desuellas tempestades, conviene meditar desap is onadamen te, sin agravio para nadie, sia otro interés que el de la indispensable concordia eutr los que has de coexistir ea paz mediante la reciprocidad de servicios, dsrecass é iatere sss, acerca de las causas, rejiotas é intas diatas, que los han ocasionado, de sas circunstancias eficientes y deie HÍn. antes -da IQS resortes de ley y de gobierno, qae, inatendidos ó desdeñados, ¿legarían- á estimular influencias disgregadoras de la sociedad, el Estado y la nación. I a propaganda ácrata. No es ficil, sin embar forotar completo juicio con relación á estos complejos aspectos del problema- de tal suerte planteado, si no se tiegen en cuenta distintos factores que se combinan para diversificarlo y obscurecerlo. Entre ellos los hay ie carácter general, que no afectan exclusivamente á Barcelona, sino que extienden su acción á todas lab legiones españolas, y aun pudiera añadirse que al mando entero. Tal e- por ejemplo, el libre autorizado pasaporte coa que circulan, se diíunden é inculcan en ¡a inteligencia de las nuevas generaciones y entre las ciases proletarias, no ya principios di- solventes de toda organización social, sino de o Jo res jeto á la vi Ja, a ¡a propiedad, á? la famma, á la libertad, qua agoniza y oiue re cuando la ley no Ja apoya y garantiza. Lis propagandas ácratas en el libro, ea el mitin, en la escuela, han adquirido ea Barcelona una extensiou y uua uolgura verdaderamente pavorosas. Hasta se han utilizado para infiltrarlas en el animo de los explotables recreos y diversiones que han servido de vehículo á tales enseñanzas. Algún cinematógrafo ha expuesto pe. ículas que materializaban truculentas venganzas de clase. De todo ese conjunto de combinados es fuerzos de aniquilamiento espiritual proce- c den las más corrosivas predicaciones ea afrentoso auge. Segú 1 ellas: Dios es tina cojeepcióu pueril del espantajo todopoderoso la justicia es obra de buitres, mochuelos, lechuzas y aguiluchos la propie dad se deriva de la expoliación ia astucia y el dolo, la rapacidad y el eagaño, bajo el no- ubre de coaiercio y de industria da impunidad absoluta es preferible al azar da los castigos y á la ferocid- d de ios juecias Jierece ígiiales condenaciones el asesino de la guerra que el de la encrucijada la b á n o es más que un trapo puesto ea C l descanso dominical. I, a condición de ruina y de desvalimiento en que había caí o la institución de la familia se apreció principal mente en la suerte de la mujer. Arrebatada á la serena atmósfera del hogar y transportada tamI a ley de huelgas. bién á la viciada y encendida de la fabrica, 4- 1 Muy de notar son también las facultadonde ennegrecida y sudorosa trabaja la des que la ley de Huelgas y coligaciones legión obrera, empeñado cada uno en la re- atribuye á los Tribunales municipales co petición inacabable de un mismo insignifi- nocimiento de las transgresiones prevista? cante movimiento, contraste y relación coa y penadas en la misma ley, llegando, con la grandiosidad y el aparato imponente de alteración grave del actual siste- na, á íinpo la maquinaria; lo que apenas comprende, y ner penas de arresto mayor y ap icando los por consecuencia le coloca en situación y procedimientos y recursos establecidos para sentimiento de inferioridad, que es paTteal los juicios de faltas. decaimiento moral, preparación de las re Da modo que, sin declaración previa, sin beldías y negaciones con que sus pesimis- nueva dtñuidón iegal, parecen descender á mos se ascciau y alzan en protesta. categoría de faltas, aunque no les conviene El Estado, intérprete del interés social, se por su índole y extensión, determinados ca adelanta á satisfacer necesidades de la hi- sos de delincuencia; ó es más bi ¿n que la giene y Ja salubridad, defensa general del justicia municipal, mantenida siempre en el obrero, á que acompañan las specíales de conocimiento de las faltas, cambia aiiora así de carácter y dilata su jurisdicción, alla mujei y del niño. teradas las tradicionales, en términos de Es primordial necesidad, afán nobilísimo, trascendencia é importancia que por, noque la colectiv. dad tamaña se mejore y torias uo necesito encarecer. Da ellas vaie eleve por el trabajo, que esa elevación y niejo ¡a, no se encamine al suaple bienestai como señal, y es. consecuencia lógica- -en materia! que el impulso y atracción, moral algún modo obligada, -la de que el Tribulleve los espíritus á unirse easuperiores al- nal municipal aplique la suspensión de conturas donde no son visibles los misteriosos denas, según lo que la ley de Marz: de 1928, y tenues vínculos de la sociedad espiritual, sobre coadeua condicional, establece. Si no avivados al compenetrarse y compartirse, fuera así, el traslado al Tribunal municipal sentimientos que se debilitan, extravían ti del conocimiento délos casos de delincuenpierden en el aislamiento de cada ser. Por cia á que se aplica el arresto mayor veaeso la creencia común y ¡a práctica en co- dría á restringir y limitar la facultad y el beneficio que en punto á suspensión de mún de la creencia tiene, eii superior ex presión de unidad, realidades de fuerza in- condenas se había logrado. comparable por las que condensa- el alma colectiva, y por lo que suscita y représenla en orden á la prosecucióa de sus destinos Unida agesta necesidad la del descauso, LA MLMORÍA. se! a atiende cu su doble carácter espiritual DEL FISCAL y físico, y el Estado, qu todavía ayer CJU sideraba como u misión única el man n 2 ¡p a cuatro lurtes ¿suede dividirse el notalas voluntades en plena libertad, competen ble trabajo que con motivo de la aper, cia y lucha sin medida ni limitación, es tura de Tribunales ha elevado al Gobierno quien ahora la señala al trabajo y la llega é el fiscal de S. AI. pero de elias sólo ñejios imponer por uua ú otras Tazones. No lo ex- de recoger, por ser de palpitante actualidad, trañéis; el fondo del movitn. ento á que asís la qu- se refiere á los sucesos ite timos es en gran manera cristiano; formal desarrollados en Barceloga y la concermente no ío será, por tocar al Estado, á h. niente á ¡a protesta qae los delitos cometirepresentación témpora! única que le cua- dos suscitan, ya que en las manifeslacioaes dra, el estatu r normas, comunes á los ta- hechas por todas las representaciones so rios putb os en su- i legislaciones novísimas, ciates, sm distinción de tendeicia ni coltfr que uo por su carácter neutro contrad. cen, político, unidas por un seotimiento de inauuque olviden, aquel su propio origen, y dignación comúj, palpita el amia de coacorrespondiéudole, prueban hasta que pu. i- seguir la defensa proporcionada al peligro to son inagotab. eü para la humanidad, de ulteriores disturbios y sucesivas agrepuesta á deducir consecuencias, las máxi- siones. mas fundamentales del cristianismo. Los dos primeros capítulos de la Memoria recogen algunas de las indicacioaes aeEf 1 contrato de trabajo. chas por vanos fiscales, indicaciones que, El proyecto de ley presentado á nues- como lasque conciernen al Jurado, omisión tras Cámaras se refiere sólo al trabajo m en los juicios de la lectura de la quinta condu tnal, é introduce y faculta nueva figura clusión de los escritos de calificación, atra juríaica de contrato en que se pacta con co- so en ei cumplimiento de las ejecutorias y lectividad ó entre colect. vidades legalmen- otras, merecen estudio detenido, eximiuaute reconocidas, la patronal y obrera; prácti- do tainoién algunos puntcis interesantes ea ca y principio desconocidos por el Código materia conlencioso- admimstrativa; pero, civil, que so amenté define y regula el con- como deciraos. parécenos de preferente aten ción cuanto el fiscal de S. M. expone acerca trato individual. Materia es ésta d- e extraordinaria impor- de los trágicos sucesos que ensangrentaron tancia en sí, por ia qut; seguramente alcan- las calles de la ciudad condal, y a esto, por zarán los desenvolvimientos de la relación consecuencia, hemos de concretarnos.