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Otra familia mimaba con exceso á uno de sus hijos, á quien consideraba como el más talentudo y trabajador de todos. El bueno del muchacho, poseído de su mérito, egoísta, orgulloso y pretencioso, perdió el amor á r ESINFECTANDO Parece tosa fácil con- sus padres, acogió gentes maleantes como ur testar á una carta, y, amigas, llegando á cometer los mayores sin embargo, no siempre se acierta al hacer- errores... Mala alimentación, mala educación, oivilo. Mil veces escribimos al correr de la pluma, reflejando nuestro instantáneo estado do de las más elementales reglas de discipasional, tan movedizo como las aguas del plina, ahí está el mal. Nuestros actos todos tienen su sanción mar, y allá enviamos una misiva tempestuosa, augurando males y desdichas; y cuan- inmediata, y cuando nos falta un ideal modo llega apresuradamente la brigada de sal- ral y el entusiasmo del bien, esos dos carriles vamento, las aguas ya no baten la costa, la por donde debe deslizarse la voluntad equimarea descendió, dejando despejada la pla- librada, no llegamos sanos y salvos al final ya, donde suaves ondas rielan la luz de la de nuestra vida. Una señorita muy inteligente y honrada, con quien hablaba yo un luna llena. Cuando recibí tus gratísimas letras, aun día de estas cosas, espíritu fantaseador y duraba la angustia y la zozobra en toda Es- romántico, me decía riendo: -Es muy difípaña, y en tu propio hogar sufríais terrible cil mantenerse en esa vía. A lo que repliconflicto. l, a traidora escarlatina había he- qué: -Por eso son tan frecuentes los descho presa en uno de tus hijos, y temías el carrilamientos... contagio de los demás, y me preguntabas Para no descarrilar, para no contagiarnos, qué medidas enérgicas de desinfección con- para no enfermar y perecer antes de tiempo venía adoptar. es preciso que nos desinfectemos bien físiEn todas las epidemias, el instinto huma- ca y moralmente. no nos lleva á proclamar la ley de Talión, I,o s padres y los Gobiernos que no se prey queremos quemarlo todo para concluir con ocupen de estos particulares y no ejerzan los infames microbios que llevan por todas la conveniente vigilancia en todos ios casos, partes la muerte y la desolación. Ponemos incurren en graves responsabilidades. inconscientemente en práctica los brutales Ya lo sabes, amigo Pepe. Procura no olprocedimientos que describió Echegaray en vidarlo jamás. ¡Ah, y no dejemos sin exesu famosa obra La peste de Olranto. ha pro- cración ni castigo las prácticas experimen pio nos ocurre en la mavoría de los conflic- tales del doctor americano de marras! tos sociales. Los revolucionarios de todas las épocas no hacen otra cosa con su inconscientes y sangrientos excesos. GALANAS En un libro reGracias á Dios vamos cayendo en la cuen- -ta de que el mal es transmisible por contacto blicado por Nicoidy, eon elcientemente putitulo Lo que los directo, y que las más radicales desinfeccio- pobres piensan de ¿os ricos, transcribe un exnes y la cremación más completa no es tan tracto del informe del Tribunal de Cuentas eficaz como el aislamiento del atacado. Si se demuestra que te parece, nos concretaremos á la escarlati- de Francia, en el cual entregadas anualna. Acaso sabiendo lo que ocurre en el orga- gran parte de las sumas entre los pobres á mente nismo humano podremos deJucir enseñan- fin de para distribuirlas urgentes se ha socorrer miserias zas para regenerar el org? uismo social. destinado Un médico americano, el doctor Stickler, hasta para á subvenciones para teatros y Carnaval ó Sociellevó su audacia científica al extremo de dades que las fiestas denada de benéficas, no inocular á diez niños sanos con una jerin- como son las de tienen Sindicato de reloesgrima, guilla hipodérnica moco de la garganta y El autor del libro recuerda que el boca de un enfermo de escarlatina, y com- jería, etc. de la asistencia pública ha aumenpersonal probó que sólo de doce á setenta y dos ho- tado considerablemente en diez años con ras tardaban en enfermar. Encargó que des- 7.000 empleados nuevos que cuestan 26 mipués de morir se publicasen sus observacio- llones de francos; es decir, que para cada nes, concluyendo que la desinfección de- 100 francos sólo 35 llegan á manos del biera hacerse con el enfermo y las personas pobre. en contacto con él. Muchos otros médicos, Estos verdaderos abusos pueden remesin apelar á esos experimentos m ánima no- diarse utilizando la cooperación generosa y inli, deducen que más que la descamación desinteresada de las personas pudientes ó importa preservarse de la saliva y de las simplemente caritativas organizadas en secreciones. Estas pueden ser virulentas Juntas como- las que previenen los Regladurante mucho tiempo. Observa bien todas vigente la protección las secreciones patológicas de tu hijo y ten- mentos de la leyrepresiónparala mendicidad la infancia y de le bien aislado, como hacemos en los easos de España, que ya conocen nuestros lectoen de epidemia con los apestados. res. pueden realizar Si esto es eficaz en la esfera patológica, tos De ese modo no sedenunciados por tanabusos como los Ni ¿qué no será en la fisiológica? El convivir colay. con los perversos es siempre peligroso. HaAS INFECCIONES CU Una de las caubrás pido decir á muchas madres: Parece sas más impormentira lo que ocurre con mis hijos; todos N EL IMW tantes de la morestán sujetos á la misma educación, y el menor ha resultado incapaz ó viceversa. Ríe- talidad en la primera infancia estriba en las te de esas igualdades. Eso me recuerda pos infecciones cutáneas, eminentemente contahermanitos criados por la misma nodriza. giosas. Por esta causa recomiendan con El primero estaba fuerte y sano, no había tanta insistencia los médicos qwe se tenga llorado nunca; el segundo se criaba enclen- siempre limpia la cabeza y el cuerpo de los que, enfermizo, y no se le podía acallar con niños, mediante baños cotidianos y locionada. I, a razón ya la comprenderás. MI in- nes jabonosas que hagan desaparecer las feliz tenía hambre; las condiciones de ali- asquerosas costras del cuero eabelludo, curando cuidadosamente los eritemas que se mentación habían variado. CARTAS A PEPE presentan en las nalgas é ingles. Además de la limpieza de las ropas y su renovación constante, es preciso que las personas que cuidan á los niños se laven las manos antep de proceder á la limpieza de éstos Muchos flujos, cuya causa parece difícil de averiguar, son debidos á la suciedad de manos de personas enfermas. Donde hay que extremar estos cuidados es en las casas cunas y en los hospitales de niños, aislando á los contagiados, aireando los locales, que deberán estar soleados; suprimiendo el barrido en seco, desinfectando las incubadoras y las ropas. El doctor Sarabia publicó un interesante trabajo, demostrando que el uso de malos jabones en el lavado de pañales es causa de no pocas enfermedades cutáneas, pues la irritación producida por las sales cáusticas provocaba nuevas infecciones siempre graves. Weil y Agnel han demostrado también que son preferibles los lienzos esterilizados á los lejiados. Al establecer esta reforma en la Casa Cuna de Iyión, dirigida por el primero de dichos médicos, se observó una disminución en la mortalidad de 6 por 100. 1 A LUMINOSIDAD NATURA 1 L EN EL TRATA MIENTO DE LAS ENFERMEDADES DE LA El d o c t o r Fourveau de Cournelles, representante de Francia en DICHOS Y HECHOS presentará un importante trabajo acerca de los rayos ultravioletas y radíferos en terapéutica. Proclama la acción vital, microbicida de la luz solar, haciendo resaltar la importancia de los climas marinos que él llama transparentes, en las cortas meridionales, donde se observa un aumento del coeficiente de luminosidad, electricidad, humedad, calor y ozono, que las hace tan útiles en el tratamiento de las enfermedades de la infancia. ¡lastima grande que no sean apreciadas debidamente estas singulares propiedades de salubridad en España, donde gran parte de la costa ofrece estas condiciones especiales, especialmente las del Mediodía! pLiMl NACIÓN MAMARIA Sabido es que D E LOS MEDÍCAME den parecer TOS MINERALES T ORGAN 1 COS sea la leche de las mujeres ó de las vacas, y la importancia de la reglamentación del régimen de las nodrizas ó de los animales cuya leche se utiliza par la lactancia. Entre los medicamentos que se eliminan por la glándula mamaria se hallan el yodo, mercurio, arsénico, hierro, cinc, plomo, bismuto y antimonio, entre los minerales, y el alcohol, cloroformo, opio, quinina, copaiba, datun, cólchico, belladona, digital y cornezuelo de centeno, entre los orgánicos. Aun cuando pasan en cortísimas cantidades y el niño no suele presentar trastornos, bueno es tener presente estos datos y vigilar, sobre todo, la administración del opio, del arsénico y del alcohol á la nodriza. 1 A PROFILAXIA EN LOS CON- T o d a SULTOR) OS DE NIÑOS de niños infecciosos es peligrosa. Por lo tanto, hay que hacer lo posible para preservar á los niños que en gran número acudca INFANCIA l