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A B C JUEVES 9 DE SEPTIEMBRE PE 1909. EDICIÓN 1 PAG. 8. complementaria, acaso hasta la costa O. de Tres JForcas. Los periodistas hemos pasado y estamos pasando por instantes difíciles. Para lograr cualquier cosa se suda lo indecible. Anteayer se nos anunciaron órdenes DE NUESTRO COMPAÑERO SEÑOR prohibitivas que, por fortuna, no se confirSÁNCHEZ OCAÑA man, ni era verosímil que se confirmasen después de las complacencias sostenidas McWJa, Septiembre, S. con los extranjeros, algunos de los cuales ni A Zeluáa, sí. Acaban de partir las últimas fuerzas de siquiera tienen bien acreditado el ser perioOrozco, cotí casi toda la artillería Schnei- distas. Al fin se nos autoriza para que vader. Una batería no más queda en la plaza; yamos en las columnas, con limitaciones disdentro de pocas horas toda la división esta- crecionales á cargo de los jefes, y prohirá reunida; por la tarde, ó mañana, á más biéndose pernoctar en los campamentos tardar, operará la brigada Aguilera, y cuan- avanzados que se establezcan; prohibición, do estas líneas aparezcan en A B C es se- claro es, de carácter general, y que se ha de guro que se habrá ganado algo en el avance aplicar discretamente, porque los periodistas que lleguemos con las tropas en alguna hacia Zeluán. Porque se proyecta tomar Zeluán. A lo parte hemos de abrir nuestra modesta cama menos ésa es mi cuenta; y lo de menos fue- de campaña. ra mi cuenta: es lo que señalan fehacientePor lo demás, laorde- n, en general, es prumente todos los indicios. Es decir, que no dente, y bien aplicada permitirá á los verhay variación en el pensamiento capital de daderos periodistas compartir fatigas y rieslas operaciones, y que éstas se desarrollarán gos y entusiasmo con las tropas, en las que hacia y sobre los dos puntos que he venido tenemos puesta toda nuestra alma, y ahuindicando desde el principio de la campaña yentará á los simples turistas y curiosos, en la forma que por limitaciones de la cen- cuya enojosa presencia no hay por qué tosura yo podía hacerlo. lerar. Hoy se puede hablar con más claridad; F. OCAÑA. entre otras razones, porque algunos periódicos ya lo hacen sin rodeos, y esos periódicos se han leído aquí, y no se ha fusilado á nadie; de lo que deduzco que yo, tan cristiano y español como el que más, puedo r j e una crónica firmada por el distinguido también apartarme un tantico la mordaza periodista malagueño Benito Marín Sin temor á ser pasado por las armas. reproducimos los siguientes párrafos: Por mi parte, digo que si no se fuese á Amar, el cafetero, es el dueño del café avanzar desde el zoco de Arbaa muy hacia moruno de la Restinga. adelante, holgaba el que se instalasen eu el Tiene un rostro de bondad, raro en un zoco, como se han instalado, parque de mu- moro de treinta años. Tiene una barbilla niciones, depósito de víveres y hornos (seis) humilde y unos ojos dulces que desvanecen de eampaña. Digo yo que todo ello no será toda suspicacia. Su chilaba parda encuadra para mantener esa posición, que en sí mis- perfectamente en su persona: le hace ser de ma no tiene valor alguno, como no sea para un continente modesto y pacífico. Sus maeSa, para punto de enlace en una línea ex- nos y sus piernas limpias nos dicen mucho tensa que parta de Ja costa. del aseo de este moro, que habla suspiroso, Pero hay más como dicen nuestros ora- con respeto, con agrado y con una corriendores profesionales. La orden que llevan las te cortesía. tropas (hablo de orden publicada, no de algo Amar se sienta á nuestra mesa y nos hace secreto) en cuanto á provisiones, es la de servir un café, un té, una copa de ron y racionarse para dos días. Al sahr de aquí unos refrescos. Departe coa nosotros y bebe toman en el Hipódromo una ración; llegan su té en un vaso minúsculo, dentro del cual á la Restinga, y si pernoctan, al siguiente se agita la hierbabuena. Le obsequiamos, y día toman otra ración, y en el zoco de Ar- Amar, agradecido, nos obsequia, á su vez, baa se les tiene preparada la tercera, siem- con cigarros. Se hace entre nosotros liba pre para dos días. Con el croquis en la mano franca intimidad y Amar nos refiere cosas se deduce lo demás, salvo que la tropa vaya de su vida. á dedicarse, á paseos militares que duren De pronto nos cuenta que hace cinco días cuarenta y ocho horas. que se ha casado por tercera vez. Nos lo Que á Zeluán llegue y en Zelaán se esta- dice descubriendo á flor de labio una sonblezca toda la división Orozco, no lo digo risa ingenua. Se ha casado con una linda yo; por el contrario, supongo que esos re- mora que le cuesta sus mil pesetas, según gimientos, coa la poderosa ayuda de los la usanza qae regula las bodas marroquíes. Schneider, tendrán la misión de dominar Le preguntamos por detalles de los casatoda la llanura, amenazando y castigando mientos moriscos, y Amar, complaciente, por la izquierda á los quebdanas y soste- nos contesta. Un compañero de buen humor niendo próximo contacto con las posiciones diserta con Amar sobre lo mal que generalde Larrea, en tanto que por la derecha, for- mente se avienen un cristiano y una crismando ángulo con la costa, ofrecerán un tiana, contrastando con el perfecto acuerdo flanco completamente cubierto hasta Zeluán. en que vive cualquier moro eon sus tres, cuatro, cinco ó seis moras. RAarina. Los periodistas. Amar funda esta buena inteligencia en el El general en jefe sigue en la Restin- respeto en que se inspiran hombres y muga, donde definitivameute ha establecido su jeres. Un moro es un cenobita, que ante una cuartel general. Es creencia unánime que mora siente verdaderos escrúpulos de casdesde allí dirigirá el comienzo de las ope- tidad. Y las moras, dentro de su desigual esraciones grandes, y que en momento dado tado en la constitución de la familia, hallan avanzará hasta las posiciones de Sidi y el en su pureza la mejor coraza contra la irrupAtalayón, desde donde puede mandar todas ción de las malas pasiones. las fuerzas por medio de los heliógrafos y Mientras yo medito sobre la especial psidel telégrafo, que se ha tendido hasta el cología, del amor humano en estas tierras zoco de Arbaa. También se sospecha que á de África; mientras me explico íntimamenúltima hora se incorporará á la brigada de te la abnegación de las mujeres moras, conMelilla (cuyo mando parece que, por fin, se viviendo en pacíficas pandillas con un solo confiere á Del Real, según anticipé en un hombre, sin envidias, ni coqueterías, ni cetelegrama) para dirigir personalmente el los; mientras atrae mi reflexión la grandeza ataque demostrativo por frente á Nador. de espíritu de estos hijos de Alá, espíritu en Y uego se cree ¡ue vendrá la operación que caben tantos amores á un tiempo, conlo CRÓNICA DE LA CAMPAÑA tina serie de fototipias qae ao pesan lo qtte un papel de fumar; cuando tne hallo entregado á tales soliloquios, un moro viejo ate a la clave de esta rara conformación espiritual: -Moro casarse muchas veces por teuet muchos hijos; tener muchos hijos es tener gran familia; tener gran familia es valer en Marruecos, vivir sin temor, vivir bien; porque cada hijoes ser un soldadode su padre. Estas palabras, dichas en la jerga hispa no- rifeña que tan difícilmente soportamos son un poema. Ellas dan al traste con mis divagaciones interiores alrededor de una curiosa psicología del alma mahometana. Ellas me enseñan que el egoísmo, en loa pueblos civilizados como ea los sah ajes, e 9 una pasión principa! capaz de absorber las demás pasiones, de ahogarlas brutalmente, de esterilizar el tuás grande sacrificio. Y miro á Amar, y pienso que antes que un hombre bueno es un terrible egoísta, y pienso en su nueva mujer, casada á ¡os trece años, en una boda que es una inmolación; casada no por amor, no por ese inefable sentimiento de ternura que aproxima dos almas, sino ea feria de sumisas que van al tálamo por dar brazos al esposo, y por que cada brazo, armado de un fusil ó una gumía, sea la salvaguardia de una hacienda que amasó el egoísmo sobre lágrimas de una eterna esclavitud... EL AMOR EN R 1 F a Junta de damas que preside S. M. la Reina Victoria ha recibido últimamente las siguientes cantidades para la suscripción á beneficio de los heridos y familias de, los muerjios en campaña: Suma anterior: 466.221,85 pesetas. Su Alteza Real la serenísima condesa de París (2.000 francos) 2.180 pesetas; colonia española de la Habana, 20.000; Centro Asturiano de la Habana, 25.000; colonia española de Matanzas, 9.368,25; Junta patriótica de Méjico, 15.000; recaudación de la Junta provincial de La Coruña (primer envío) 953 J 5 recaudación de la Junta provincial de Lugo (primer envío) 3 000; ferrocarril de Palma á Sóller, 1.000; Banco de Sóller, 500; Marítima Sollerense, 100; Círculo Solierense, 100; Eléctrica Sollerense, 100; La Solidez (Baleares) 100; La Unión (Baleares) 100; Compañía de Gas (Baleares) 100; señores; Miqueletorena, Mu uiro y Compañía, 1.000; Real Automóvil Club de España, 1.000; je fes y oficiales de la Dirección general de la Cría caballar, 452,50. Comunidad de Padres Agustinos de El Escorial, 100 pesetas; D. Marcelo de Azcárraga, 250; condes de Welsersheimb, embajadores de Austria- Hungría, 500; duque de Medinaceli, 5.000; condesa de Revillagigedo, 1.000; duquesa viuda de Frías, 500; doa Calixto García, 50; marqués de Gualmina, 250; D. Pedro Careaga de la Quintana, 1.000; D. Valentín Robredo y sobrinos, 100; doa Antonio Arteche, 200; D. José Villalba, 10 D. Antonio López Gálvez Mendoza, 250 doña Paulina Dumont de Castelo, 50; mafr i queses de Valdeterrazo, 700; condesa w Casa- Valencia, 500; duques de Rivas, 250 duquesa viuda de Terranova, 1.000; doña Concepción G. de Ortiz Villajos, 250; doffi Eduardo R. García de Hita, 50; condesa de Lascoiti, 100; barones de Andaya 100; doa, Rabén Darío, ministro de Nicaragua, 150; Junta española de Cienfuegos (segundo ea vio) 25.000; Junta provincial de La Corana (segundo envío) 5.000, y D. Antoaio BrráíZ y Compañía, 100. Total, 596.825,75 pesetas. El donativo de 1.000 pesetas que eu iin de las anteriores listas figuró como del Banco de Sóller debió estar á aooibre del al calde de dicho pueblo. LA SUSCRIPCIÓN NACIONAL i n ininnlmiMiMiini ni iininimiumiiraiiinr miraimininimiii im