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C, JUEVES 9- DB SEPTIEMMWETSSE 1909. EDICIÓN t. PAG. 5. aáo Mayor y le la scofta áe Húsares. on ellas, -amablemente autorizados, iban airestros compañeros Alba y T- or, -J i general dejó ala izquierda Punta Qmviana, y entró n las llaaiíras- de Muley Alí Xerif. Allí se le unieron tes dos escuadrones de la Princesa mandados por el ge fceral Orozco, al que acompañaba taníbién 1 diputado á Cortes D. Joaquín Llorens. Cuando le fai taba próximamente UBÜS 3o s kilómetros para llegar al santuario vieronse dos moros á caballo, que parados enJnediodel camino parecían aguarear la llegada del general. Este detuvo su caballo y ordenó al Gafo, que iba entre los confidentes que acompañaban al Estado Mayor, que se pusiera al Habla con los dos cabilcños. Uno de ellos era el caid Bastía. Al acercarse 1 Gato se destacaron oefeo moros serfflados qae estaban escondidos y todos vanzaron hacia los generales Manoa y Or- ozeo dando grandes muestras de a- euidii Leato y inmisión. 1 general habló con ellos y siguió sa ¡catnino. Cuando se hallaba ya muy cerca del santuario se encontró con ei coronel Primo de Rivera, que al mando de un batallón de Saboya venía de Muiey- Alí Xerif para darle cuenta de la misión que le Jiabía confiado el general Aguilera y á qne antes rae referí. Completam ente tranqueo ya el general Marina por ¡o que á! a situación de la columna se refería, ordenó al coronel Prima de Rivera qae volviese al sant ano, y él regresó á la Restinga, bordeando 1 orilla del mar. Al pasar por Punta Quiviana. ¿tettrmose tinos momentos para inspeccionar el cam pameuto que allí dej- ó establecida hace días el general Aguilera, y en el cual hay destacada una sección del regimiento d i a d Eas. f El general quedó satrsíeenísisio del excelente estado de la tropa y de las obras rea legadas en- el ca- nipameinenta, que por sa si ¿uación estratégica constituye na posición inexpugnable. El general en jefe regresó á la Restinga á las ocho de la noche, muy bien impresionado. El general Orozco, con los dos escuadrones de Húsares, regreso también a Zoco de Ei- Arba. Esta mañana, en cuanto se tocó diana, el general Marina monto a caballo, y escoltado de nuevo por la sección de Húsares y del Estado Mayor marchó hacia el zoco de El- Arba, desde donde se dirigirá directamente a Muiey- Ali- Xenf. Alba y Tur van con eL Este, Oculto ea los repliegues del terreo en usa línea muy iwsrta, se corno, tiroteando con fuega graneaio para hostilizar la AiWlería. Las piezas rompieron JsatErediataraeste el fuego, colocando. con grandísimo asáerto varias granadas entre los grupos más numerosos, sembrando el pánico y el desconcierto y obligándoles á retroceder apresuradamente liafsia Hardor y ZJuán. En cuanto sonaron tesfwímeros disparos de cañón, vimos perfectamente desde la Restinga rno las lanchas cañoneras de Mar Chica se aproximaban á la orilla, preparadas para intervenir en la escaramuza. No fue necesario, porque, orno digo, los moros apenas ofrecieron resistencia. Las guerrillas desplegadas de Wad Ras, haciendo íaego por seccioaes, avanzaron hacia ¡una pequeña colina exuberante de vegetación, que tomaron sin gran dificultad, subiendo en orden de combate, unas por la derecha y otras por la izquierda, mientras la aTüllería cañoneaba vaporosamente el centro de la har- ca. Los escasos grupos que se hablan r- esistido álos cañonazos de los Schneider, al ver que nuestros soldados habían conquistado la altura vdesde la cual quedaban dominadas todas sus improvisadas posiciones, se replegaron a toda prisa por la línea izquierda del cammo de Zeiuán. Terminada la escaramuza con la dispersión de los íMeños, el escuadrón de María Cristina practicó un amplio reconocimiento en todos los alrededores, sia encontiar ua solo moro ala vista. Las fuerzas que habían salido á las órdenes de los generales Orozco y San Martín regresaron al campamento del zoco á las doce de la mañana sm haber terna novedad. Antes de xaiparáe la Restinga ejf 5 ana lancha cañonera armada con usa ametraMmáora Maxim. Hoy misino comenzarán los trabajos pata. transportarla á Mar Chica. C E ésta OH ya tres las lanchas caítone ras que operan en la laguna formando la escuadrilla, a l a cual se agregará la Cariagen era. A ¡as cuatro de la tarde ha fondeado en la Restiuga el vaoof Meuorquin, que ha empezado- seguidamenteá descargar víveres y material deguena. A la hora en que n vio estas notas aTVÍelTlla para que sean reexpedidas a Madrid, el general Marina continúa en Muley- AlíXenf. Créese, -sin embargo, que vendrá á peí noctar á la Restinga. impresiones- fidedignas de úUioia hora aseguran que de un momento á otro se pondrán ea contacto Jas columnas de Aguilera y Lairea. OCAÍÍA EL DÍA DE AYER EN MELJLLA j os cañones del Ataiayón y Yebel Sidi Amet están bo- mbardeaHdo desde primera uora de 1 a inañana los poblados de Nador. Apeaas hay gente- en eM rs. Las muieces- y- niíbes lian huido, yeed á reiugi. ar. se estíe los catoiieños de Bem 3- mfmr. Los iiomores, en cambio, se fean oriiS de lluevo hacia eí Gurugó, desde doade hoatriisan todas las postcioaes muciao más nujír- idantenle qae tek dias prsados, cooaossi quisieran- vengarse en ellas de los descalabras quehan ufndoea las llanutasdeQuebdaña fin i- catnpaiaeHto- de Sidi Musa lia sitio herido un s rg títo deJjigenie oí, jae staba dirigiendo abras de dtfeasa en las s znzadas. El vapor Mea xg- ián ha- siarcnaao a la Restinga condsicieatlo víveres y- rnatenal de guerra. Mañanazarpaiá para Málaga. Los moros urotearon tapuis. éa esta mañana á íaa parejas de Caballería de M- eiilla que hacían el servicio de descubierta ea los limites ¿el campa meato del ZJZO. Las parejas contestaron a la agresión, y los moros desaparecieron. Haa jurado Ja bande r i en el campamento que ¿upan la fuerza de Llei eaa toa aristócratas voluntarios D. Ramón Ga set y barón de Benidoleisf. Ei acto resultó solémaisimo y tuvo lu ¿cir ante la brigada que manda e general A ¡iau. Antes de ia jura se dijo una misa de campaña. A lá hora de costaeibre salió el convoy, L protegían tres compañías ae Cazadores de Ala iii i tr ¿s de Barba íro, ana batsría de la Comandancia de Ja plaza y un escuadrón, de Lufaicania. La coluni ja iba al mando del coronel D. L ¿i- Arauda Fue nutndanieute tiroteada, pero regresó sin novedad. Ha- salido para la Restinga an convoy compuesto de ióo acémilas. Los heridos üeí combate ie Lehdara siguen en su mayoría mejorando. Todos son. del regimiento del R- y y pertenecen ala sección que mandaba el teniente Sola, qae taaibieu resultó h- erido levemente. 4 e llaman: Mariano Fernandez Carretero, sargento, leve; Feliciano Fanegas, heiido en la man o derecha, habiéudole aKsanzado la bala losdedos índice y del corazón; Eustaquio Tamaíaes, hendot en una rodillaj Fernando Aion- íOHa- enendez, herido de bala en un- musía; jestU x tero, 5i Ttdo en una pierna; Fructuoso h- eíldoeaál hombro derecho; J- o é Muñiz y Santiago Muñv s. EN EL SANTUARIO D E M ILEY AL 1- XER 1 F p i general Marina, en la ligera conferen cía que tuvo ayer con el coronel Primo de Rivera, le dio el encargo Je advertir al general Aguilera que hoy á las once en panto de la mañana se reuniría con el en el santuario para hablar on los jefes de las católas que ayer se sometieron. En efecto; con exactitud militar, á las once en punto, el general en jefe se hallaba en Muley- Alí X ¿nf. Los dos caides que ayer hablaron j. on el general Aguilera le agnardaban ya. Los cuatro, acompañados del Gato, que servia de míérprcte, sostuvieron una animadísima conversación. Tur, que es quien me comunica estas notas, iecüadas a las tres de ia tarde, me dice que es de todo punto imposible anticipar la. menor noticia fundamentada acerca d l resuitado de esta importante conferencia. Lo único que pudo decirme es que el general en jefe sigue á esa hora en la posición y que no advierte en él impaciencias por marcharse. La impresión personal de nuestro compañero por los detalles que ha podido observar es la de que la sumisión de aquella fracción puede considerarse ya como realizada; pero que oficialmente esta aplazada hasta cosseguir la sumisión completa de todas las demás fra- cciones desde la costa de Ziiuan. Sx, como es de esperar, esta noticia satisfactoria se confirma, esta semana quedará terminada la- campaña de hostihdadad por uoa parte y de dura represión por otra sn toda la región de Qoebdatia. la Restinga, mai cao esta mañana á la costa en fíente de Muley- Ali- Xenf para facilitar ag- ua y víveres a las luerzas del general Aguilera y protegerlas- ad más en ei caso improbable d- e i OTRA ESCARAMUZA EN EL- ARBA m RESTINGA, 8, 5 T. KEETPEDJD 3 BEBDE MEL 1 LLA, A LAS U N (llrtGENTE. Tur me comunica desde de ElJ aimese divisó lasgran distanciazoconumeArba que á ocho y media de la ínatnana a un roso grupo de rífenos que desde Nador y Zeluan trataba de correrle hacia las BOSÍCM Bes de Cheraait y de Leudara. En cuanto fueron divisados se dio la orden de salida, y tres minutos después saltan del zoco el regimiento de Wad Ras, el segundo batallón de Saboya, uua batería bch- ueider del 2.0 montado y un escuadrón üe Caladores, de Mana Crispina. Las fuerzas de W- ad- Ras iban ú la vanguardia, y las de baboya á retaguardia, y jxoiegienctG la artillería. El- escuadrón de CabaJlería, cuMená el flanco- derecho, avan o por ta onita de MaT Chica, llegando a breve a establecer ei cwuacto con i enemigo. El Carlos V, que estaba anclado frente á IFHIUHIMItl inTinniím t m n