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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELEGRAFO Y TELEFONO g? jg DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE, TELÉGRAFO Y TELEFONO LA CAMPANA DE MBLILLA UBBDANA SE SOMETE DE NUESTROS UOftRESPONSALES) Al llegar á la playa inmediata á Sidi Bra- tas, Incendiar las viviendas y destruir tohiui, donde hace cuatro días acampó la co- dos los medios de vida de aquella tribu, por lumna, el almirante Morgado dispuso que haber realizado actos de agresión á España fuese á la playa un bote mandado por un y haber tomado parte en las hostilidades de oficial. Este desembarcó, encontrando á tres los cabileños. AIBULLA. 8 I M (URGENTE) moros que estaban bañándose. Interrogóles, Cuando los soldados de la vanguardia KSOBlttO M I P t I f S DE CERRAR LA EDICIÓN. y le contestaron que la columna Larrea ha- llegaban á unos 300 metros de las primeras Cánchez Ocafia me envía desde la Restjn- bía levantado el campamento, dirigiéndose huertas, salieron á su encuentro todos los ga las siguientes noticias, que amplían hacia el interior. habitantes del poblado, hombres, mujeres v los detalles de las operaciones realizadas El bote regresó al Cartos Vy el buque pro- niños, enarbolando una bandera blanca. por la columna del coronel Larrea. siguió su marcha. El general Aguilera destacó un intérprete Alas seis de la mañana salió en dirección custodiado por vanas parejas de Caballería. GAP CAR. al poblado de Beni Buabesi para imponer Los moros dijeron que estaban decididos allí la autoridad de España y castigar ejemá someterse á España, para lo que se proplarmente á los que han llevado la perturponían sacrificar dos toros que en previsión bación entre los cabileños. llevaban. La expedición se hizo lentamente, recoEl general Aguilera se acercó a los cabinociendo con todo cuidado los aduares del leños y les dijo que habían de pedir el percamino, descendió á Talfrau; allí se enteró dón al general Marina, único que podía conLA RESTINOA, 8 1 1 M de que los cabileños de Beni Kiaten estaban cedérselo si lo tenía á bien. (llEBX EO 1 DO DESDE M L 1 U. A A LAS 6 T celebrando una junta para discutir si deLos sometidos entregaron entonces pabían ó no satisfacer las multas que el jefe pfsta mañana, aprovechando unos breves quetes de fusiles, municiones y armas blande la columna es- aSola Íes imponía para momentos de descanso, he conseguido cas, diciendo que eran de los rebeldes, á los otorgar el perdón hablar con el general Marina. cuales habían desarmado, expulsándolos de Dentro de la gran reserva que con nos- su territorio. Cuando el coronel Larrea llegó la reunión estaba en su momento álgido, la discusión otros se ha impuesto desde el primer moLa conferencia del general Aguilera con era tan viva que algunos llegaron á las mento de las operaciones, negándose en ab- los caídes fue interesante y muy larga El soluto L dar m siquiera el mas insignifican- general insistía en que no e, ra posible con- manos. El coronel intervino enérgicamente, lo- te pretexto para una conversación que pu- ceder el perdón sino á todas las cabilas regrando establecer la paz y consiguiendo diera ser interpretada como interviú, he vis- unidas que lo solicitaran, entregando preque la mayoría se sometiesen, entregando to desde luego evidentemente que se en- viamente las armas. Los caídes alegaron nueve fusiles que poseían, pagando parte cuentra satisfechísimo de la marcha de las que ellos no podían obligarse á este comde la multa impuesta, 1.000 duros, y ofre- operaciones. promiso porque obraban por iniciativa prociendo en breve satisfacer el resto. Por deducciones, más que por palabras, pia y islada. La columna rnarchó desde allí á Ulad- estoy seguro, de que éstas han de ser muy Entonces el general Aguilera los rechazó Dand. Allí- no hubo dificultades; todos los amplias y muy rápidas. Su admirable pre- definitivamente, insistiendo en que estaba jefes se sometieron en el acto, aceptando las visión estratégica y su gran conocimiento dispuesto á no escuchar más que una pro condiciones que el coronel les impusiera. del carácter de estas gentes y del terreno posición unánime. I, a multa ascendía á 500 duros; los jefes en- sobre el que se opera le permitirán moviLos caídes se retiraron haciendo protestas tregaron en el acto a cuenta 20 borregos y mientos enlazados de una eficacia indiscu- de amistad y anunciando que coavocarían nueve fusiles, ofreciendo también pagar el tible. afonía para decidir en definitiva. resto Por lo pronto y muy pronto, habrá por la El general Aguilera envió la noticia al coEl coronel Larrea obligó á dos jefes de- izquierda un contacto con la columna del mandante en jefe por Conducto de la columsignados por la fracción a que firmasen un coronel Larrea, cuyas brillantes operacio- na del coronel Primo de Rivera, que estaba compromiso obligándose á aceptar la pro- nes son de imponderable importancia. muy cerca. Después acampó en Muley Aiítección de Eopaña. Sin esfuerzos casi ha logrado dominar la Xenf. Las mujeres y los niños obsequiaron La columna continuó su marcha y llego parte mas abrupta y estratégica de aquel te- á las tropas, sacrificando nuevas res es y naá Beni Bualecid á las cinco de la tarde. rreno. ciendo otras demostraciones ostensibles de Sin resistencia alguna de parte de los El general aie dijo que estaba satisfechí- sumisión. moros, entraron también nuestros soldados simo de la precisión y de la habilidad con La noche transcurrió con completa tranen aquel aduar. que el coronel Larrea ha realizado estas quilidad. Inmediatamente ordenó el coronel Larrea operaciones. que comparecieran ante el los notables de Respecto á la parte de la derecha, me la cabila confirmó la impresión que ya tenia formada Acudieron al punto éstos, y el coronel les por las notas de Tur. manifestó que España no consentirá de ninLa marcha realizada ayer por la columna gún modo que se exciten los ánimos en ias Aguilera fue interesantísima. fracciones próximas a Ulad el Hach. Salió al amanecer con dirección al Este, lentras estos sucesos se desarrollaban Los moros presentes se apresuraron á después de haber tomado el café los soldaen el santuario de Muley- Ah Xorif, Jaacer protestas de amistad á nuestra nación, dos. El avance se realizó sin la menor difi- el general Marina salía del campamento de y ofrecieron imponer el debido castigo á los cultad; todos los rífenos que había en las la Restinga con una escolta de Húsares, á que forman la harca constituida en Tasa- márgenes del camino, al divisar las tropas, buscar al general Aguilera para conferen huían a la desbandada sin aceptar combate. ciar con él, en vista de que por estar el cielo gmn para hostilizar á los españoles. La columna, siempre sin encontrar la meFueron tomadas sin resistencia vanas ca- nublado no era posible comunicar por el nor resistencia en su marcha, descendió sas que pertenecen á los moros de Quebda- heliógrafo. Jiasta El Garma, y por la margen izquierda na y de Lehdara, acreditados orno enemiLlegó al zoco de El- Arba, donde iué recidel Muluya llegó a Muley Ali. En todos es- gos nuestros. Los explosivos y el incendio bido con todos los honores. Conferenció tos puntos el coronel Larrea siguió recibien- dejaron rápidamente destruidas esas vi- brevemente con el general Orozco, á quien v do actos de sumisión y de fidelidad. viendas. ordenó que dispusiese en el acto la salida de Mientras la columna del coronel Larrea La columna vivaqueó; se sirvió el rancho dos escuadrones y le siguiera coa ellos por realizaba esta brillante excursión paso ante á la tropa y siguió el avance coa dirección el camino de Muley- AU Xenf, y volviendo fa costa de La Peineta, de regreso r e Cha á Muley- Ah- Xenf, con el propósito decidi- grupas emprendió directamente la marciba itannas, el acorazado Caries P. do 4 e destruir el poblado, arrasar las huer- al santuario, acompañado únicamente de sa XA COLUMNA DEU CORONEL LARREA EL GENERAL MARINA SATISFECHO MARINA EN MULEY- ALI- XER 1 F