Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C SÁBADO DE SEPTIEMBRE DE J 909. EDICIÓN í. PAG. 7. superior á todas las picaras gitanerías de tratos tales, os falta uu punto para creer que aquellos moros, por amor á España, por el purísimo estímulo de serviros, se han jugado la vida acarreando las bestias desde DE NUESTRO COMPAÑERO SEÑOR hondos parajes, y están resueltos á perder SÁNCHEZOCAÑA veinte duros sólo porque quedéis complacidos. ¡Pobres moros estos, que estar tan M 2 L 1 LLA, 3 l amigos nuestros! cá... balloí... Y como al cabo entre las alimañas pre, La inminencia de las operaciones- ¡guarda, Pablo, de escribir la palabra avan- sentadas hay una que corre y que no tiene tet- -plantea ya en términos inaplazables el más que un par de sobrehuesos y un tumor jprobletna del caballo para el informador. Iva incipiente, decidí comprarlo. Regateáis la ¡perspectiva de ir á pie tras de las tropas cifra, quedáis acordes, y con unas tazas de pone los cabellos de punta; no porque el pe- té bien cargado de hierbabuena se estipula i riodista excuse la fatiga que ha de arros- el pacto. trar, verbigracia, un oficial de Infantería, A otro día han de llevaros la preciosidad fatiga para la ctfal cualquiera de nosotros que habéis adquirido, y de la cual, en el tiene, por lo menos, tanta resistencia como seno de los amigos, os habéis apresurado á f u buen infante, sino porque la necesidad formular discretos elogios, Y llega el monde la información, el radio extensísimo que to, montado en su caballo propio, llevando Ocuparán las tropas y las dificultades para la el vuestro de las bridas. Y es entonces el moíapidez de comunicaciones harían ocioso mento en que, dando un salto entre indig auestro esfuerzo de recorrer, á veces solos nados y perplejos, lanzáis una exclamación, y desamparados de fuerzas, enormes dis- seguida de una ristra de interjecciones lo tancias. Así, pues, los periodistas decididos suficientemente expresivas p a r a que el S, realizar de visu la información y los re- moro las adivine. portéis fotográficos, que no suelen ser de los- ¡Cielos! -gritáis en el primer segundo, míe se quedan atrás, andan estos días á la restregándoos los párpados, como los per aza de un aceptable cuadrúpedo que les sonajes de las comedias que han sufrido un ¿leve á lomos; quiero decir de un caballo ó síncope y no saben dónde están. gle una buena muía. ¿Es realidad ó es delirio? Pues ¿no era El empeño es arduo. Aquí no hay un mi caballo doble gordo y de pelo casi rojo, caballo por urrojo de la cara. No queda tan y aqueste que trae el hijo de Itlahoma es nesiquiera el recurso de comprar desechos en gro y esquelético y chiquitín? ¡Alto ahí! los Cuerpos montados, porque las caballe- gritáis después, ya bien cerciorado de que íías que estaban señaladas para salir á su- la babosa que tenéis ante los ojos no es el basta nuevamente son declaradas aptas... rocinante del día anterior. ¡Llévate en separa cubrir bajas. Si por las cocheras queda guida ese bicharraco, por el Profeta, -ó te algún rocín escuálido, lleno de mataduras y doy cuatro palos en la cabeza, bandido! harto de tiro, os lo pretenden endosar por- ¡Oh! -exclama el rnorito fingiendo una cuatrocientas, quinientas seiscientas pese- grande sorpresa. ¿Qué decir tú, hombrrre? tas; y si tenéis la humorada de probarlo, ¿Este no ser? Por Dio grande si es! Mira, vergajo en alto, dais un espectáculo lamen- mira bien. table (que en Madrid seiía una grave infrac- -Largo ae aquí- -repetís, -si no quieres ción al bando de Peñalver) y después de, que te entregue á la Guardia civil. rendiros el brazo habéis de apearos, pidienInsiste el morito; negáis vosotros. Por fin, do al jaco mil perdones. Y menos mal si el se achanta, y volviendo hacia bajo las paljaco no padece genialidades y no se arranca mas de las manos, en el mismo ademán con á mordiscos ó se obstina eri caminar sobre que nosotros expresamos calma, os dice muy los ernos traseros. Piensa entonces el pe- suave: riodista que un caballito moro, de estos pe- ¡Suay, suay! Tú no decir nada. Bien, queños y recios, acostumbrados á trepa hombrrre. Yo decirlo al inoro amo... icuando por las lomas, es la solución más fáci) y ade- vuelva! cuada. ¿Cuando vuelva? Al iniierno tú y el amo Al efecto, una tarde se dirige al aduar de y toda la pandilla. Ahueca de una vez y llénuestros protegidos, ó en busca de los mo- vate ese espantapájaros. ros frajanoSj ó á ponerse al habla con los in Pero aun queda el estrambote. El morito dígeuas de la Restinga. Y he aquí que en está dispuesto á escuchar saauto queráis cuatro nr ñutos de conversación tiene satis- decirle con tal de sacar raja. Y ya que os ve lecho su deseo ¡Tendrá un caballo, dos ca más calmados se aproxima insinuante: ballos, veinte caballos, magníficos, corredo- -Tú saba, tú montar ayer mocho rato... res, nobles, domados! El fotógrafo ó el cro- tú sabe que morito Jo traheron de lejo, lejo... nista respira satisfecho y regresa á Melilla tú da do duro... con la certeza de haber hallado lo que con ¿Qué hacéis? ¿Le disparáis a a le granuja tanto afán buscaba. Pretendía un par de ca- dos tiros en la eabeza ó le dais una propina? ballos, y tendrá cuatro, seis, ocho, para eleCalcaláis lo delirado de una agresión gir: dos que le presentaián los moros de tal y la grave iad del conflicto si despenáis á Frajana, dos qae están para traer los de un confidente Con seguridad que si se traMezquita y un puñado que se han de lle- ta de un confidente acabáis la campaña en Var desde Quebdaua ó Cabo de Agua á la un calabozo. ¿Quién enviará al periódico Restinga. ¿Qué más? las instantáneas, los telegramas y la crót Cinco días transcurren, y los caballejos nica? 110 parecen. ¡Ah! pero no es por culpa de Buscáis en el bolsillo unas peseta hs los moros, es por la circunstancia tal y cual, más áaí, las que puedan resulta: U Ú duras que justifica plenamente la falta; circuns- de pasar. Y se las largáis. Y cuanuo él, sor. tancia casual que en una ú otra forma coin- riente, se tas embolsa, os contentáis con darcide precisamente en los tres lugares de la le así, CJU cierto üátrnuio, un metida en el gestión. Por ñn, cuando ya la desconfianza costado, y con verterte al oído una frd. se descomienza á cosquillearos, recibís un aviso agradable, que él ímge no comprender. inistenoso; un moro que vosotros uo conocíais, pero que seguramente os conoce, esYo ro se cómo nuestro presidente, nuesfera vuestro paso y os sale al encueníio, y I uca de Tena, á quien tantas. cosas innovaen voz baja os desliza al oído el recadito: doius y revolucionarias y progresivas se le En parte tal estar los caballos pata que va- han ocurrido en la Prensa, no ha tenido la yáis á verlos ¡Gracias á Alá! Ya es hors previsión de crear en nuestra casa plazas de adquirirlos, y corréis á examinarlos y á montadas... y un picadero para ejercitarse. pedir precio. Durante un par de horas sois Porque os hálalo de las dificultades de los, Lvíctuuas de un chalaneo astuto, habilísimo, eaballi y y a habléis adivinado, atíuque me las calle, las de los jinetes. Trotar lo: as arriba por vericuetos es para un cuerpo ma- j or. Gracias á que á los equigos se añade un buen maletín y á que tas sillas tienen una magnífica pera para un momento daáo Y aun así, os aseguro que yo sé de un redactor de A. B C que monta un caballazo manso, pero asaz grande; el cual periodista, cuando trota largo, á lo lejos no parece wn periodista, sino un chocolatero de los clásicos de la barra. F. SANCHEZ- OCANA. DE A DEL PEÑÓN DE LA GOMERAPOR CORREO PEÑÓN, 1 7 AG STO, Oocas novedades se han registrado estos dos últimos días. Como tenía anunciado, el cañonero Concha aproximóse anteayer, colocándose entre la punta del Baba y la plaza, frente al Charcón, donde esperó, con las luces apagadas, al bote de la plaza que, al mando del sargento de la compañía de mar D. Rafael Alvavez, se envió con el correo. Una vez allí, el bravo 3 simpático comandante del Concha hizo mil preguntas á dicho sargento sobre nuestra situación y necesidades, procedimientos que emplean los indígenas para hostilizarnos continuamente; en fin, que demostró verdadero interés por conocer cuanto con la plaza se relaciona, ofreciéndose espontáneamente paia remediar las necesidades nuestras, en cuanto de él dependa, y manifestó que ya el general gobernador de Ceuta había interesado al de Melilla autorización para que los cañoneros que hacen el crucero de aquí á Cesta traigan la correspondencia cada tres días, con lo que estaríamos, respecto á ese particular, mejor que en circunstancias normales, puesto que en ellas sólo nos visita el buque correo semanalmente, y eso sin contar las veces que, bien por accidentes en la maquinaria del buque ó por otias causas, llevamos quince días siu noticias de fuera. El bote regresó sin novedad alguna, trayendo las tablas de tiro para los morteros de nueve centímetros, y además unos periódicos de regalo, pues como conocen nuestros escasos medios de comunicación, somprenden que es éste el mejor obsequio que nos pueden hacer. El Concita zarpó á la una y media de la madrugada, después de haber permanecido poco más de media hora próximo á la plaza. Los moros 110 advirtieron la presencia del buque, lo cual corrobora lo que anteriormente he dicho, y es que con buena voluntad podríamos tener las mismas comunicaciones que en épocas normales, porque aun cuando han sido arriesgadas muchas de iás maniobras del Concha, creo que todos los barcos pueden hacer lo mismo, siempre que no c n n Kho calado, pues en este caso Vi i i3 comprometido el aproximarse ta. -ito z. eaóii. tíl i ¿ar elegido por el comandante i- 1 Cinchj, i quizá el mejor áe áefeader, pu s úmcameciis c ede ser hostilizado por las posieionc- s situad s en el monte Morabito ó Mcaabuí, sobre ios qae pueden concentrarse con eficacia, en casa necesario, los fuegos combinados del buque y plaza, y más desde que contamos con los dos morteros ya mencionados, emplazados en la batería de la Coro aa, que manda personalmente el teniente, comandante de Artilleiía, D. José Sánchez. Ayer transcurrió el día y noche con ligeros tiroteos, vigorosamente contestados por la fusilería y artillería, empleando con éxito los morteros para hostilizar los barrancos y lugares atrincheradas düíeiles de alcanzar con el tiio direetc