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ABC. JUEVES z DE SEPTIEMBRE DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 1 puente sobre la Mancha. lío me negarán ustedes que la advertencia de la Guía Conty es luminosísima, y como á la construcción del túnel se opusieron recientemente los inT E LA PLAZA DE LA OPERA Los conce- gleses y no hay asomo de puente que una Fas dos orillas del canal, es absolutamente A PICCAD 1 LLY j? l e S p a n indispensable embarcarse. Embarquémonos, por lo tanto... Después A ÍV- S i n o s a p r o pechan estos días de vacaciones para echar de todo, hora y media se pasa pronto. Sobre naos parches al atormentado asfalto de los cubierta pasea una multitud abigarrada... bulevares. París estos días parece haber Señores con grandes gabanes á cuadros y atravesado una crisis revolucionaria. No se gorras metidas hasta el cogote. Damas esve más que escombros por todas partes, cuálidas que se colocan cara al viento para montones de tarugos, vallas, zanjas y fosos. evitar el mareo. Cuando el barco sale á alta La plaza de la Opera resulta desconocida... mar comenzamos á bailar un caíe- walk nada Una inmensa grúa en el centro arranca la agradable. ¡Y á esto llaman mar bella! ¡Cómo tierra, profundizando en el lugar donde va será cuando esté revueltal á construirse una nueva estación del Metro. El barco sube y baja como si el camino esPor las noches, á lo largo de los bulevares, tuviera lleno de baches. Yo siento cierta inlos farolillos rojos que advierten á los ca- quietud en el estómago, y recuerdojque anrruajes el peligro semejan una fantástica tes de salir da París me gasté seis francos iluminación á la veneciana. cincuenta en almorzar... ¡Lástima de dinero! Los veraneantes rezagados, aquellos que Folkestone aparece, por fin, ante nuestros 310 pueden salir más que ocho días á la cam- ojos como la tierra de promisión. El barco pagne, han solicitado sus permisos y aban- amarra y saltan sobre cubierta unos homdonan- P, arís. Los teatros inauguran la tem- bres altos, rubios, vestidos con camisetas porada para luchar inútilmente con los es- azules, que se apoderan de los equipajes y pectáculos de los Campos Elíseos. Durante salen corriendo... H iblan, pero, naturalmenel día hace calor, y sale poca gente á la ca- te, lo hacen en el dulee y ameno idioma inlle. Por las noches, cocheros y chauffeurs os glés, incomprensible en absoluto para los hacen el amor... No hay clientes... En París que, como yo, no le han aprendido. ao queda un alma... ¡Es la estación muerta Antes de encerrarme en el vapor que irte Es preciso, pues, abandonar París, por lo ha de conducir á Londres pasamos la visita menos mientras duran los trabajos de re- en las Aduanas; pero ésta es una pura forcomposición del asfaltado. ¿Dónde ir? Mis malidad nada molesta, porque los aduaneojos acaban de leer un anuneio que flamea ros ingleses no son curiosos y apenas si de con letras de fuego en el bulevar. ¡Un mes vez en cuando hacen abrir una maleta. en Londres! ¡Cincuenta francos ida y vuel- ¡Aprended vosotros, aduaneros de Irún, que ta! Precipitadamente he hecho el equipa- sois capaces de hundir vuestras enguantaje, he comprado un billete de segunda cla- das manos hasta en el lío de la ropa süeia! se y he salido en el rápido de BoulogneFolkestone está de fiesta: en las calles Folkestone, dispuesto á descubrir la capi- hay iluminaciones y músicas, celébrase una tal del rey Eduardo. ¿No nos descubren feria original para recreo de los veraneantodos los días ingleses, franceses y alema- tes. Hoy justamente ha habido un concurso nes, escribiendo fantasías españolas en cuan- de bellezas... masculinas, y los periódicos to atraviesan los Pirineos? Pues ¿por qué publican el retrato del agraciado con el no ha de permitírsele á un español que á primer premio... El tipo de belleza que á las estas alturas se atreva á descubrir Lon- inglesas disloca es un joven alto, desgarbadres? No sonriáis vosotros, pollos distin- do, con eara de mono afeitado y raya sacaguidos, que, de vuelta de Biarritz, venís to- da á fuerza de cosmético. Viste chaquet de dos los años oeho días á Londres para que un solo botón- ¡oh, la moda inglesa! -y paos corte Pool una levita... Ya sé que vos- rece que va á escaparse por el cuello de paotros conocéis Londres mucho mejor que la jaritas, anchuroso y holgadísimo. He aquí calle de Alcalá, y que no puedo descubriros el ideal de toda inglesita caprichosa y amannada. Chicos- listos como sois, ocho días de te. Un hombre así devasta los corazones Piccadilly os bastan para hablar después femeninos, y si además luce dos ó tres gol nn año entero. pes de oro en la dentadura... ¡oh! Entonces Salgo de París para descubrir Londres, ya no hay mujer que se le resista... yantes de meterme en el tren me he infor- ¿Charing Cross? -me pregunta el conmado del estado del mar, porque mi trave- ductor del tren. sía es mucho más desinteresada que la de- ¡Yes! -le contesto con el más puro acenplériot. Este atravesó el canal para meterse to del strand. n el bolsillo 25.000 francos, y yo es casi seMe invita á subir á un vagón, acomoda guro que tenga que cambiar la peseta. No amablemente mis equipajes y no rechaza el fie negarán ustedes que hay una pequeña schelling que tímidamente le ofrezco... Cierra diferencia. luego con llave la portezuela del vajón y se fcl rápido Paris- Boulogne sólo se detiene aleja. T- tres ó cuatro minutos en Amiens. Por Momentos después el tren arranca... pspacio de tres horas se desliza sobre los fieles con una velocidad que infunde pániA las once de la noche desembarcamos en co. Yo no sé la marcha que llevarán esos Charing Cross... Es la hora de la salida ferrocarriles americanos que dicen que vue- de los teatros, y el público invade los restaulan: Lo único que puedo decir es que el rá- rants y los hoteles, que iluminan con profupido de Boulogne camina á una velocidad... sión sus fachadas. En las aceras de Leicesde cástrofe, sencillamente. Los maquinistas ter Square á Piccadilly una nube de muchaencargados de conducir estos trenes son de chas alegres pasea sus cabezas adornadas lijo suicidas. de postizos exagerados y sus ojos rodeados Al cabo de tres horas de carrera desen- de carbón... Creo advertir la presencia de frenada el tren se detiene en el muelle de algunas caras conocidas que recientemente Boulogne, á diez pasos de distancia del bar- flameaban p Jr los bulevares... Me fijo, y, en co dispuesto ya para recoger á los viajeros... efecto, no me he equivocado... Son parisiVuelvo á informarme del estado del canal... nas en vacaciones que han venido á LenLos avisos colocodos en la estación me tran- dres á veranear... y á lo que se tercie. quilizan... La mar está tranquila... Abro la Aplaudámoslas... Son las más hábiles coGuía Conty y leo: Siendo como es la Gran laboradoras de ambas diplomacias... ¡Vienen Bretaña una isla, no hay más remedio, si se á anudar con más fuertes lazos la entente quiere llegar á Londres, que embarcarse en cordial! un punto cualquiera del Continente, mienJosí JUAN CADENAS tras se construye un túnel submarino ó un Londres, Agost DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL CATEGORÍAS o hace mucho, un señor decía, para excusar su mediocridad intelectual, que es inútil cuanto se diga, puesto que dentro de diez años no quedará nada de cuanto actualmente escribimos. Lo cual signifiea, ea otros términos, que, altos y bajos, aquellos que son reputados por escritores notables como los que son tenidos por mediocres, todos somos iguales. No, con perdón; todos no somos Iguales. En la sociedad literaria española de ahora, ¿cómo ha de ser igual Pío Baroja ó VallcInclán, por ejemplo, á tal ó cual maestro en periodismo ó periodista ilustre Un hombre observador, original, culto, sentador del Arte y de la Naturaleza, ¿cómo va á ser igual que un badulaque insubstancial y palabrero? En el arte, como en todo, existe una jerarquía ¡que no puede ser desconocida ni destruida; de los que no son artistas ni sienten nada ante el espectáculo de ls vida no puede quedar ni una página, por mucho que escriban todos los días; pero de un artista verdadero, original y amante de lá realidad, ¿cómo no ha de quedar, si ne todo cuanto produzca, algo por lo menos? Pero se dirá que la objeción se hace limitándola al solo campo del periodismo. Mo A B C EÑTONDRES N se debe decir: Todos cuantos escribimos somos iguales, ó lo seremos dentro de diez unos, sino; Todos los que escribimos en los periódicos estaremos á igual altura dentro de diez años. Mas apa esto es falso, de toda falsedad. En el periodismo, como en la literatura en general, también existen sus categorías intelectuales. Y aquí se da también el fenómeno, único en la literatura, de que las categorías imperantes aceptadas por la masa no suelen corresponder á las categorías establecidas y admitidas por el reducida círculo de los profesionales. No, no es exacto que dentro de diez años no quede nada de lo que actualmente se escribe en lo periódicos. No quedará nada de lo que ahora llamamos maestros en periodismo y adjetivamos de ilustres é insignes Lo que ahora ocurre ha ocurrido siempre, con más intensidad ahora, puesto que ahora es mayor que antes, que hace cincuenta años, el poder y la difusión de la Prensa. Volvamos la vista atrás. ¿Qué ha quedado de D. Francisco de Paula Montemar de D. Juan de la Rosa González? Nada; sin embargo, eran periodistas ilustres en su tiempo; los profesionales de ahora- -no ya el público- -ni siquiera conocen sus nombres. De Lorenzana y de D. Andrés Borrego no hablemos. Esos eran unos estupendos, formidables maestros es periodismo ¿Qué ha quedado de ellos? NJ siquiera una linea. En cambio, ¿eómo negai que hoy puedan ser leídos, y leídos con fru to y delectación, los artículos periodísticos de Larra, de Gallardo, de Balmes, de D. An DISPEPSIA y enfermedades de! estómago é intestino 1 se curan en poco tiempo el 98 por 100 de los enfermos á quienes su médico receta par las afecciones de las vias digestivas el ELIXIR SAIZ DE CARLOS el mejor y más seguro medicamento, como lo demuestran 15 años de éxitos constantes en 1 mundo entero, para combatir las digestión perezosas, saciedad de la lengua, pérdida de apetlto, acedías, dolores y ardor de estómago, oámítos, oértigo estomacal, cólicos, fíatulenclat, diarreas en el adulto y en ti niño, Incluso m le ípoca del destete. 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