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A B C L U N E S 3o D E A G O S T O D E 1909. E D I C I Ó N i- a P A G 6. Están convencidos de que, sea cualquiera el resultado de la lucha que mantienen contra España, ellos personalmente no pueden ya perder más de lo que han perdido, y en cambio tienen la esperanza de poder sacar a! go útil si se entablan negociaciones de paz. Claro es que en esto van equivocados de medio á medio y que en el caso improbable estamos por decir que imposible, de que llegaran los rifeños á un acuerdo perfecto de deponer las arma no les serían aceptadas condiciones de ninguna clase, porque la sumisión ha de ser absoluta, total é incondicional. Insistimos y repetimos que las cartas ae Muley Hafid sólo han servido para ahondar las divisiones que ya existían desde liace días en el seno de la harca, divisiones que, naturalmente, favorecen el éxito de nuestras operaciones en p oyecto. Se ha dicho que el mismo día que el geBeral Marina marchó á la Restinga para inspeccionar el campamento del zoco El Arba, dos caídes de las más importantes fracciones que constituyen la harca llegaron hasta las posiciones avanzadas con el propósito de ver al general oara proponerle condiciones de paz. Por confidentes suyos enteráronse ae que el general no estaba en la plaza, y temerosos de que el Schaldy les recriminase por este acto si llegaba á saberlo, recogieron de vuelta al campo sus contingentes y se retiraron á sus aduares, abandonando la harca. No sé lo que habrá de verdad en esto. Lo que sí es cierto es que uno de estos días los jefes de la harca celebrarán una junta magna para ver si pueden llegar á un acuerdo definitivo. Antes d e que las tropas del campamento acudieran en su auxilio, los moros habían huido ya, abandonando los aduares. Poco después, al avanzar el regimiento de León y la batería del segundo montado, se repitió de nuevo el tiroteo. Desplegáronse en guerrilla las fuerzas de vanguardia, y los moros huyeron nuevamente. El regimiento de León llegó al zoco y acampó sin novedad junto al del Rey, levantándose las tiendas, haciéndose el rancho y estableciéndose un escrupuloso servicio de vigilancia para el caso improbable de que se repitiesen los intentos de hostilidad. Cuando las fuerzas de León estaban ocupadas en los primeros preparativos de a t r m cheramiento se presentaron en el zoco varios moros de tíl- Hadara para protestar eontra las recientes agresiones y reiterar t, u fidelidad. El general Aguilera les mostró los cañones Schneiderque acababan de ¡legar, y que se estaban todavíaemplazando. y lesdijoque en cuanto volviese á sonar un tiro contra el campamento enfocaría á los aduares y los ai rasaría en diez minutos. Los moros se. retiraron muy contritos, j u rando y perjurando que la agresión no había partido de ellos. Fuera de estos pequeños incidentes, que, en realidad carecen de importancia, la tranquilidad, como digo, es absoluta en el zoco. Las tropas están animadas del mejor espíritu, ansiando por momentos que se siga el iniciado avance. Los jefes y oficiales se pasan ei aia recorriendo las minas del zoco contiguas á la ribera lateral d e Mar Chica. musa, lueron tiroteadas ctesde el barranca del Lobo. La agresión careció de importancia. Ya. he dicho que hoy apenas se ha visto mo ros en las lomas. Confidencias de esta tarde confirman que la harca se ha replegado hacia Nador por orden expresa del Scbaldy. Muchos contingentes, entre ellos los de Mezquita, se han negado á seguirle, diciéadole que no quieren aventurarse fuera del territorio del Gurugú, único en que se consideran seguros por las condiciones especiales dp ¡terreno y su gran conocimiento, de éi La actitud de los de Mezquita produjo, según se afuma, grandísima irritación al Schaldy, hasta el punto de que á ello obedeció los tiroteos que se oyeron esta mañana desde el fuerte de Sidi- Guariachjy que motivaron la intervención de la policía indígena Esta mañana se vio en una de las crestas del (jrurugú una gran lona blanca, que aparecía y desaparecía. Al principio se creyó que era una tienda de campaña. Luego, observando me or con los prismáticos, se comprobó que era una enorme cometa. Aunque no se sabe en realidad lo que esto significa, se supone que se trata de uua. nueva fantasía de los moros, que han querido imitar e globo mihlar. Ha zarpado para Cádiz el Carlos V. El Ciudad de Mahón ha suspendido la sa- lida que tenía anunciada OCAÑA- TUR. EN CABO Dá AGUA. EN LOS PEÑONES MEL 1 LLA, 2 3 U N (U Í G E N T E) INFORMACIONES OFICIALES MBLUXA, 29. 9 n DESDE EL ZOCO DE EL 7 LEU 1. LA, 2 9 l o N, (URGENTE) J las seis de la mañana ha salido del Hi pódromo para la Restinga un fuerte convoy de municiones, escoltado por un escuadrón de Húsares de la Princesa. El infante D. Felipe va en él como agregado á u n a sección. El escuadrón lleva raciones fiambre para dos días. Al ir á pasar la bocana de Mar Chica, los earros que conducían las municiones se, atascaron en la ar na. F u e preciso enviar á toda prisa personal y material para substituir uno de los carros, que en los esfuerzos para desatascarle se inutilizó. Vencida esta pequeña dificultad, el con oy continuó su marena. Jaime Tur, que acaba de regresar de la Restinga á bordo del cañonero Alonso Pinzón- ha comprobado que tanto en este campamento como en el de El Arba remaba esta tarde completa tranquilidad. E n el primero continuaban los aprovisionamientos de víveres, municiones y material de guerra y sa. Laño en graade escala. E n el segundo seguían los trabajos de fortificación y atrincheramiento, aunque no de g i a n consideración, por no considerarse n e cesarios, toda vez que el campamento está todo él rodeado de grandes llanuras, pudiéndose divisar desde muy lejos y, por lo tanto, batir eficazmente en el acto á cualquier enemigo que se presentase. Precisamente esto ocurrió esta tarde. Se presentaron algunos grupos de moros en las inmediaciones, h n el acto, el general Aguilera dispuso un amplio ei vicio de exploración expendido por parejas de Caballería. Los moros se retiraron á los aduares limítrofes, y desde allí las tirotearon. L, os soldados ecüaron pie á tierra y contestaron ou las carabinas. J as últimas noticias de Cabo de Aa; ua di cen también que reina tranq uiiidad ab soluta. Las fracciones levantiscas de la cabila de Ulad- el- Haoh. que se mostraban hostiles contra España, se han sometido íncoudicionalmente, rivalizando en sus protestas de paz y de amistad ante el coronel Larrea. Este ha regresado al campamento satisfechísimo del resultado de ia expedición de su columna por el poblado de Tasaguín. En el Peñón de la Gomera hubo, como todos los días, ligeros tiroteos, y como todos los días fue rechazada la intentona por el fuego de las baterías. Eu Alhucemas el tiroteo duró ayer nasta las diez de la noche. Volvió el enemigo á hacer uso de sus cañones, emplazados, como se sabe, en el monte Adrar Sidum, pero después de trasla ¡arlos á otras posiciones. Pudo observarse alguna mejora en el ma nejo de elios, pues loa proyectiles llegaban bien dirigidos, iustd el punto que uno de ellos chocó contra el borde de la misma cañonera de la plaza. Las baterías de la plaza apagaron el fuego. Hoy, á mediodía, volvieron los moros á disparar, y nuevamente se les hizo enmudecer. Después sigaieron su tiroteo de fusilería. Tuvimos dos heridos leves, uno de ellos el soldado de Infantería Canneio Oinánez Domínguez. p n Peñón no hay más novedad que ligero tiroteo á intervalos con enemigo, y en Alhucemas siguió anoche el fuego hasta J- continuando lentamente esta ma ñaña En zoco El Arba moros tirotearon á pa rejas caballería desde casas situadas en pro ximidades, cesando á poco tiempo. Llegó regimiento Leóu y batería 2 montado, y si vuelve á repetirse fuego se destruirán con ésta casas de los aduares de donde disparaba el enemigo. Convoy de hoy hostili zado como de costumbre, pero sin nove dac H m regresado áesta plaza, de Chafarinas, el timón y Concha, pero el primero volverá mañana á dicho puerto para limpiar fondos, quedando aquí sólo el Carlos Vv el Concha. TELEGRAMA! DE MENCHETA MEULLA, 2 9 1 O JW. A maueció un día espléndido. Hasta ahora la tranquilidad es abso luta La noche última tirotearon los indígenas á los moros refugiados á corta distancia del fuerte de Camello- quienes se defendieron de la agresión, sin sufrir una sola baja nosotros Se celebran misas de campaña en todos los campamentos, ofreciendo el conjunto un espectáculo admirable. Ha salido el convoy. Las baterías estás silenciosas El calor aumenta A segúrase que anoche ocurrió junto á tía pozo de Sidi Amet lo inumo que hace pocos días eeroa del b ocao de ia Posada del Cabo Moreno; esto es, que varios muros han, perecido destrozados. Los mor. s acudían todas las noches, queriendo cegar con iiicitenas fecdle y piedras el pozo. MEL. 1 U. A, 2 9 q EL SCHALDY A NADOR MSUUA, 39, l i (u (JEN 1 E. A última hora de la tarde las fuerzas de Infantería que regresaban a la plaza, relevadas de la extrema posición de tiuií