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A B C SÁBADO 28 DE AGOSTO DE 1900. ELUCIÓN 1. PAG. 8. EL PIF NO ES POBRE Ateniéndonos á las estadísticas comerciales, no tiene duda que el Rif es un país eminentemente pobre; mas si consideramos las producciones agrícolas, forestalÍS y mineralógicas de que el Rif es susceotible, esta región merece clasificarse en re las más ricas de Marruecos. A ello contribuye la situación que ocupa en el Me íiterráneo. El Rif no produce sino una mínima parte de lo que pudiera prociucir y su comercio de ex jortación tropieza con mil obstáculos. -Muchos de sus pioductos son llevados á Fez y á la frontera argelina. Algo Se embarca por Río Martín, por Mehl a y por los Menores, pero es tan ínsig. que no vale la pena de tomarlo como indicio de las riquezas naturales que atesora. El corcho e- uno de los inagotables veneros de riqueza del Rif. L, o hav por doquiera, no lejos del ruar y á la margen de los ríos. El Talza, el Nekor, el Kert y el Víaluya corren su curso superior por entre magníficos bosques de chaparros. Los montes de Bem Mechir, de Beni Me ¿duya, de Beni Amret, de Beni Tuzin, de K ¿ennaya y de Sidi Ben Nur, que forman la cordillera meridional del Rif, están cubiertos de alcornoques. Abundan en las alturas del Riflos abetos, los pinos, los nodales, los cedros, los alamos, los rob ¡es y otras maderas de explotación lucrativa, que actualmente se explotau en condiciones detestables. En las laderas crecen pomposamc- ute el algarrobo, el olivo, el almendro, ei avellano, el manzano, el peral, el naraajo, t- i granado y el mirto. Las naranjas de la cañada del Zgzel, en B. -ni- Snass n. no conocen ri val. ¿Y dónde hallar huertas más esp. é ídi das que las de Tenzam tn, las de Talza, tai de Beni Guil y las que dan fro idosidau a las vegas de Beni Uriague) 3 de Beni- BuFran? ¿Dónde un lerr no mas feral y mas encantador que el de ia taida del Yibet ilanjin, cou sus frutos de almíbar, sus higueT í opulentas, su miel de orégana y sus florestas incomparab. es? La chumbe a y el áloe, como en el resto de a moiería, paiecsa invadir el suelo 1 tivable del Rif, absorbiendo toJaott. v e c tación; en los llanos y en las meseta s ie naz palmito extiende sus sólidas raues es que sobra la tierra, y en la que el indígena utiliza florecen los vergeles, preñados de todos los frutos imaginables; brotan las hortalizas a granel y surgeu en ios campos las plantaciones de trigo, de cebada, de maíz, de habas, de lentejas y de algodón: tales son las feraces llanuras habitadas por los B coyas, y por los Temsamam. Aitó, en el foDdo del Rit occidental, ai pie del Yeoelel- Arez, que coronan los seculares cedros, prosperan los viñedos, lo propio que en tas vertientes del Yebel D. h lú, en el vahe del Uad- Beni- Amrct, en üTaUa, en el AitAdrar, por donde el Uad- Gais desciende, y en Sidi- Yagia, sobre los liuderos de ta planicie de Tafersif. Famosos en el Mogreb Son los oi vares de Tizeuimurin, en la tnou de Beni MezJuya, con los cuales compiten los de Beni Unclick. La Naturaleza, pródiga y fecunda, derrama bienes que carecen de valor porque nadie les hace caso. bi en las regiones montañosas impera el corcho, en ia b. ijas cunde ei esp- trto coa profusión inverosímil. Quebdana, Uiad Setut, Ai Talza, Betn- Bu YaU, Au- Daud, Beui- Said, Tigmdií, son tierra de espartos, cuya zona abarca la mitad superficial del R f; corcho y esparto, por si solos, avaloran este territorio, mucho mas si se tiene en caeqta que la abundancia corre parejas con su exce lente candad. Pero el rifeño arrastra una existencia precaria y emigra constantemente, por no aullar ea el país oie no de subve- ai: ás jitceaitíades y de auquirir cartujana. rj El Telegrama del Rif: Un país que produce lo necesario para la alimentación y que tiene bosques de alcornoques y minaá de cobre, hierro, plata y oro no es un p IÍS pobre. Lo que ocurre es que se halla sin explotar, permanece más virgen que las ignotas comarcas del Atlas. ta es de unos ratatos europeos ecaa mam á su fu- il... El café del Mang- uañ hállase instalada en dos casas aisladas que, cortándose perpeniicularraent dejan ala nnuo derecha un espacio angular, recto, cubierto por un cañizo á modo de emuarrado, semejante al de las barracas de la tierra valenciana, hijas legítimas de estas primitivas viviendas raorunas. En ese espacio, sobre poyos muy enanos ó sobre el santo suelo, los moros frajanos sorben durante la tarde innumerables tazas de té. Tu libados en tierra ó reclinados sobre la pared de pedruscosy argamasa, fuman el kiif y trasiegan el aromáDE NUESTRO COMPAÑ iRO S 5 Ñ 0 R tico y ardiente líquido, que trasciende á SÁNCHEZ OCA. ÑA. hierbabuena. MELIU. A, 24. A penas si una voz gutural inicia ira diáp n Frajana. logo, cuando a) punto desmaya la palabra El cronista ha permanecido una hora en aquel ambiente de somnolencia. D ¿tanen Frajana ¿tía sido ayer, ha sido diez días to eh tanto suena á lo leíos una corneta; se h T ngo el deber de declarar que no re- divisa como un grupo de muñequitos, una gia aún la orden terminantísima prohibien- compañía que hace instrucción de guerrido el paso al cam. jp mo. o. Esta declaración llas sobre las lomas; luego, de improviso, el haría a yo de tolos modos, ya el lectorio fuerte de Camellos reanuda el estrépito de suponurá, aunque la excursión hubiera sido sus cañones tema inmediato de estas lineas. Cuando este bárbaro estampido anuncia Fra ¡ana es la cabila mas cercana á Meli- que la hostilidad continúa, ha llegado eJ lla por el Sur. Se extienden las casas, des- momento de que el visitante atrevido se parramadas, por u 1 valle feraz, que surca el vuelva bonitamente hacia nuestros límites. no y en el cual U huerta, bien cultivada, En balde el Manguan y aigún astuto corarinde un par de anuas cosechas, in is la in- pañero procuran poner mieles un su acento. termedia del maíz So 1 los moros frajano en Los parroquianos indígenas murmuran irasu mayoría, labradores, p ro coa ¡a eterna cundos y sus o os Harnean... ¿Moros al fin! afición de todos los de su ra ¿a ai C b uto y A otro día, resignados con su situación, al arma de fuego. Así, á la caída de la tar- con el positivismo rastrero é impú lico prode, veis regresar al trabajador del arado con pio de su ra ¿a, se acercarán sonrientes á su cabillo bien guarnecido, con bolsas de nuestro campo y reanudarán sus ventas. municiones y con el reraington terciado so- -Tomate llevo, ¿sabe? A do perra. ¿Huebre la espalda. vas quiere tú? Doy po do perrra tre... GaliSe utulan los de Frajana amigos nuesna sorda, mira, mira, estar buena, gorda, tros, i Lo sou en realidad? Tengo robust- is por Dio grande... ¡Dar onse ríale, hombrrre, indicios para creer que su pasividad anees que dose pedir yo. ¡D ir, honibrrre. J ¿Tieresu n u- á cojvemencia que al afecto. Les ne tú palabra de arrey (Re Sería muy difícil sostenerse seis hjras en Esta exciticion, esta frase última, que es aruias contra nosotros Sus cásenos, sus una burla sin dejar de ser un ruego, ¿cuánto aduares, su mezquita, están en el radio ae la he oído yo! Quienquiera que haya pasala artillería de Ro- trogordo y Sidi Guado pjr los mercados de Valencia habrala es riach; sjas propias viviendas, el lugar de su cuchado cuando el comprador, desdeñoso, vida, el terreno en que pudieran iniciar u. i se plañía en un precio. m vimteiuu, es blanco seguro de los m üs- -Ane- n (vamos) -dice la vendedora para sera, p irque raya con el limite del carneo animarle. ¿Quie le voslépafau. a de rey? españoi. ¡Cómo perdura a vertís el giro y la misma Touo ello sin contar con que el mercado voz aislada ai través de los sigiosíEo ei bajo para los produ- tos de su li ue ia, pagado á Aragón y en lugares de Castilla os invitan pre- 10 mucuo niá- alto que en ei interior, es al mediodía ó. y miar con el mism, verbo dé la plaza de Menlla. los. sigloi xvi y xvn; en aldeas aragonesas, Asi, pues; los de Frajana viven por ahora los peones del campo no van a astados, sino en paZ C. m nosotros. No p. están auxilio a loga ¿os, y no trabajan fiara otro sitn por oíri. ¡a haic no se sabe, ai menos positiva u ¿nY aquí, los moros rífenos, eo uo los tetuate, que lo hayan prestado; por el contrario, nies en Ceuta, y como los mo. itaneses en dicen que, requeridos mas de una vez. lo Tánger, os dicen palabras, modismos que hao ue ¿ado, y éste es el fundamento de sus aun e- táis oyendo por España en los lugatemores de ser atacados, temores que aigú i res que fueron de la dominación sarracena. día he reflejado en las nsucias telegráficas Un caid moreno y barrigudo, con mas va. Altes de que el sol se pou a es preciso fulas que un diputado primerizo, n g la ca transponer el límite. Según se acerca uao á bü- otros dos c. iíd s segundones llevan de los campamentos, las cornetas se oyen más hecho el mando; uno de ellos oye a ios qacprecisas, y las inaachitds blancas de las josos, preside e. el JSICO y puro juicio verbal tiendas se vau agrandan io. Suena por acaso par i dirimir contiendas, vigila la coud- iota el toque lento, pausado, de la oración; el colectiva, etc. erotro, que es pequen J, uue- toqus loleinae que en la vida militar subssu lo y de continente fiero, tiene á. su cargo tituye al poético Ángelus de las campanas ea otras misiones, y entre eilas eápaatarcou su J a ciía uña... tíu esta tierra, junto al. cafre hosquedad a lo periodistas canos JS que se maho uetano, pareoe el instante mas grande atreven a pisar la tierra uuhometand de la y elevauo. iriou y osan gustar una tacita de té en el Un áu else apareció á la Virgen Xfarta renombrado café moruno del Alanguiri. ¡Cua- uos añjs vau pasajtío- desde que Este Miriguan- -acaso el lector 10 recuer- oíam s estas palabras á nuestras madres, y de- -es moro oiay nombrado en las informa- cuanto que las oíamos ya no podemos esciones añejas de Por ante su figura cu harías de sus labios... socarrona nan desfilado multares y turistas. Toda la gente de los campamentos ha E- el moro uoo que se deja retratar, que quedado iniujv: l, con la maao ea saludo saoe si una moneda española es de buen militar, ea tanto que la corneta. saéaa. Noscuño, que aquieta con protestas de pai a su otros, uu poco contagiados por te vida de parroquia cabüeña cuan lo acude un cuente campaúa, nos detenemos y ai ¿a uoslamaao, cristiano, y que. h endose ei loro, co 110 saludando tamoiéa irntitanuente qaien no da mas importancia a la cosa ijut la de mostraros sus ettiuds, caaaüo ia vi. si? feANCHcZ- OC VÑA, CRONiCA D e LA CAMPAÑA. itiHBMlll Elíin niíl I ¡Ilumina lien TI ni nnin ininmaijiijümii in