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A B C VIERNES 27 DE AGOSTO HH 100 c EDICIÓN i. P G i3. iperlestal. preguntas, recordando una popular zarzuela, Pero esos guardias ¿paia que son? Sibrás que son para salir en vertiginoso yalope de sus luiccito, romo vngenes ffa kyrias, y conar el paso á cuanjuier carruaje que no V. cve encendidos los faroles ín la hora reglamentaria. Para eso, mucho rigor, mucha autoridad... Para evitar ese bochornoso espectáculo de tos pobre asaltando los carruajes en la Castellana no hay guardias, ni alcalde, m tenientes de alcalde, ni siquiera alguacilillos, en Madrid. CRIMEN MISTERIOSO ta, y se supone que por ella penetró y huye el agresor. Gustavo Biot estaba hacía auince días al servicio del boticario; tiene veintidós anos y es un hombre vigoroso. No se e ci nc i que no naya opuesto mayor resistencia á la agresión. El doctor Socjuet ha manifestado además que no era suficiente el guante introducido en la boca del mancebo para producir la asfixia. Este conjunto de circunstancias bace creer que Gnstauo Biot es cómplice ó autor qui ¿á del crimen. ECOS MILITARES ü s t a mañana, á las diez, en el loca! del cuartel de San Francisco destinado á Prisiones Militares de Madrid se celcbiará un consejo de gu rra ordinario de Cuerpo para ver y fallar la causa instruida al cabo de Hú ares de la Pitncesa César Jurado. Presidirá el consejo el teniente coronel de Asturias D Francisco Pierrat. Serán vocales los capitanes D. Joaquín Crespi y D. Manuel Hidalgo, del Cuerpo del acusado; D. Honorato Minera, del segundo regimiento mixto de Ingenieros; don Je ús Catarmeu, del regimiento de Covadonga; D. Ramón Cano, del regimiento del Principe, y D. Joaquín García, del 5. regimiento montado. Actuaran como suplentes los capitanes D. Eduardo Dadiu, del batallón de Figueras, y D. Juan Hernández, del io. re amiento montado. 1 ndícase para el mando del 14.0 tercio déla Guardia civil ai coronel de este Arma ár. Pérez Ortiz, que manda en la actualidad el primero, y para substituirle, al coronel St. Iuiesta, que está al treme del tercio de Zaragoza. 1- 3 oy publicará el Diario Oficial una pro puesta de destinos ae Admmistraciáa militar y Caballería. UN BOTICARIO ASESINADO POR TELÉGRAFO PARÍS, 2 6 2 T. 1 os periódicos dan cuenta de un crimen misterioso cometido en Asnieres. til cada e d un boticario ha sido hallado en una ueva; cerca de dicho cadáver yacía inanimado el irunceoo de la botica. El boticario Mr. Bounller estaba casado en segundas nupcias y era padre de cuatro niños que están veraneando con su madre en Benezet. A las siete y media de la mañana, algunos clientes se presentaron en ¡a botica, pero llamaron en vano; nadie les contestaba Una vendedora de periódicos manifestó, Sin embargo, que Mr. Buuriller y su mancebo, Gustavo Biot, habían abierto la tienda á la hora de siempre. Penetraron los clientes en la botica, luego en la trastienda, después gn el laboratorio y en el comedor, y, por fin, viendo abierta una pnerta, bajaron á la cueva. Ai pie de la escalera eueontraron al mancebo en el suelo, la cabeza apoyada en el lltimo peldaño. lisiaba sin sentido; una espuma negruzca le salía por la boca. Los agentes de la autoridad, que se habían unido á ios vecinos, lo transportaron á la tienda, donde otro boticario, Mr. Chrétien, le examinó detenida mente. A 6 rióle la boca y vio que, á guisa de mol daza, tenía un guante sucio y ni- anchado d tierra en la garganta. Pronto volvió en sí 11 muchacho. Mientras tanto, los agentes encontraba i en la cueva el cadáver de Mr. Bounller. El cuerpo, frío ya, no tenía herida alguna, iuera de un golpe eu la cabeza que no pare cía muy fuerte y que bien pudo producirse al caer al suelo. hn el cuello de la camisa del boticario aparecían manchas, producidas por los dedos de una mano, como si le hubiesen estrangulado, pero la carne no tenía huehas de equimosis. Jil juez de instrucción, Mr. Roty, llegó al la una é interrogo á Gustavo BioU Mi jefe- -dijo éste- -había bajado á la cueva para buscar agua mineral. Le oí llamar, y bajé, sin tomar la precauciúu de He var luz. Al llegar abajo vi una sombra que X Monsieur Bounller estaba en el sue 1 JCI á acercarme para socorrerle, cuando recibí un trem- endo puñetazo; quise defenderme, pero me sujetaron y sentí que me meuan algo en la boca. Entonces es cuando perdí el conocimiento. Los v- nnos no aportaron ningún dato Importante, N r -a del cadaverdel boticario estaba su portamonedas, que contenía algún dinero. J. ns cajones de la tienda están intactos. La cueva tiene una salida distinta de la que utilizaba el boticario. Esa salida, cerra da en general por una puerta, estaba abier- La furia del burlado cJimiffetir- sabio de punto y le hizo tramar una espantosa venganza De iicóse á b iscar á fugitiva, disnuesfo poner ea practica sus ofiunuales intenciones. Aver tarde encontrábase Ca- naeu eu la esquina tormada por U calle Mulier cou la de Feutrier, cuando se presentó el mecánico ante ella inesperadamente. Chaumel llevaba eu la manó aa envoltorio de pasteles, bajo el cu disimulaba su revólver. Después de cambiar uaas frases con la costurera, invitóla, a acompañarle hasta la ca a. Hízolo e la imprudentemente, y al llegar al partal quiso sepaiarse de su. antiguo amante. Este suplicó á Carmen que volviese á vivir con él. Prometió desteru ¡r sus celos y no maltratarla en adelante. Por último, pretendió engañarla d ciéndola qurc sa madre la esperaba en eS piso para aconsejarla la reconciliación, Todo fue en vano. Carinan se aegó ea absoluto á volver á las andadas. Su inílesibnidad despertó de un modo Eerrible la cólera del mei ámeo. Ciego de ira, sacó el arma que llevaba prepirada, y á los pocos momentos ia infeliz niujercaíi coa! á cdtíeza atravesada por cuatro proyectiles que Christian Id disparó á boca de jarro. Un quinto baldío dio en la pdied del por 1 tal, rozando el to abro de un muchacho que pasaba en aquel momento. Al ruido de los disparos se reunierot macóos transeúntes y vecinas, ae, indignados por el cobarde enmeo, jaictendieron realizar una v- ndicta púbUca. cketamel fue derribado á puñetazos, y, ya en el suelo, recibió una tremenda pateadura. Lss agentes pudieron librarle del furor popular, y le condujeron, cubierto desangre, ai iiospita Lanboi. siére Su víctima ingresó casi al mismo tiempo, en estado tan grave que fue aeces no practicar la trepanación Fasleceiá de ur, momento áotro. Qobre la sentencia dada por el Supremo en una de las causas falladas en Barcelona por el procedimiento sumarísuuo, 5 que, ha venido á estudio de aquel alto Cuerpo, por disentir del fallo del consejo de guerra A niuiadísiuia estuvo anoche la velada que el capitán generai de Cataluña, segúii diji en la Exposición habo de celebrarse mos aver, se guarda absoiuta re erva. Créese, sin embargo, que üa prosperado f i honor de los e xcursiom tas íioneses. La concurrencia aplaudió micho el bonivil criterio del generai Santiago, y que se 1 castillo quise quemó en la pista. impone la pena de muerte. Oosequiose á ios excursionistas con ütt wick esp. éndido en el Gran Casirao, y desjues se organizó en su salóa de fiestas un NOTA TRISTE añilante baii: aae- duro b. tsta la a. A la una c airunzo ci VALENCIA Y SU FXPOS 1 C 1O N p s t a mañana volvieron ¿os excursionistas a ia hxposicion paTa ver con más dePOR TELÉGRAFO PARÍS, 2 Ó 3 T. tenimiento sus instalaciones. A ello dedicap n la calle Feutrier, cerca del cerro de ron toda ia mañana, piodigaudo eatusiasta S Montmartre, se ha desarrollado un sanelog os á ¡os trabajos expuestos griento drama- originado por los ceo- Después visitaron á las autoridades. Chnsüan Chau. uei, mecánico cAau fiur e A la hora que telegrama niarekan en el una importante Empresa de automóviles, correo de Lina á met jpara admiraí vivía con su amiga Carmen Thoreux, eos, Jos encantos de U huerta. turera de oficio, ea una casa de la citada Regiesaran á Vaiencia á, las cinco, áirícalle. giendose -á la estación jp ra loai r el treíl La amorosa parej a no daba precisamente correo de Madrid. ejeuipio de armonía. Por el contrario, sus 1 a Junta de primera enseñanza de esta frecuentes altercados, que degeneraban en capital visitara esta tarde la instala 1 escenas violentas, eran el escándalo de la pacifica vecindad. La causa de aque. las dia- ción de los trábalos de las escuelas públirias disensiones era siempre los celos d cas, hecha ea ei pabellón- aiurucijjal de la Exposición Christian. Seguidamente quedará dicaa instalación Su amante se defendía negando las incul paciones y sospechas del chau teur. En estas abierta al público. circunstancias, sobrevino la tragedia final. oy no se ha publicado e! ¿liar repufoHEl domingo último, Carmen Tnore- cano ElPueoh por disposicióa guoérhartadesufrir al íracaudoChnstián, le abandonó, desapareciendo de la casa S LOS DRAMAS DE LOS- CELOS j a 4 BS 2 2 T.