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A B C JUEVES 26 P E AGOSTO DE 1909. EDICIÓN t. PAG, y. ufando dfrtíHftcoTuma, atacó y conquistóla plaza de Subic, siendo elpritnero que coronó su fortaleza, arrastrando tras sí á las fuerzas á sus órdenes, electrizadas por el valor y el temerario arrojo de su jefe. I Aquel hecho de armas le valió el empleo de brigadier, la soñada faja. Acabaron nuestras guerras coloniales, y el general Arizón volvió á la patria. La paz que hasta hace do meses hemos liisf rutad ha sido bien aprovechada por el general Arizón para ampliar sus estudios ínilitares conforme á los adelantos moderaos de la estrategia y la balística, y buena prueba de ello dio en aquellas célebres ma, niobras de la guarnición de Madrid, en las que con su brigada de Húsares supo burlar las numerosas tropas que en supuesto tácti co defendían la villa y corte. j. La Prensa militar y los Círculos militares discutieron mucho aquella marcha. V Con este motivo se recordó por entonces otras maniobras en Andalucía, comenzadas en la campiña de Jerez y terminadas en el castillo de Santa Catalina, de Cádiz. X Esto constituye, á grandes rasgos, la vida militar del general Arizón, relatado sin dato alguno y sólo de memoria. El antigu 1 ohual de Húsares es hoy uno de los generales más iluscrados de nuesi. ro Ejército, de conversación amena, de trato exquisito, dueño siempre de sí mismo, de carácter afable con el inferior, inflexible con Si que falta á sus deberes, por alto que sea Su estado social, y teniendo por norma y guía de su conducta la razón y la justicia. ¿Sus aficiones? Los caballos, habiendo hecho de la doma y la equitación su sport favorito. Este es, á grandes rasgos, el esquema moral militar de quien ha de ser el principal auxiliar del general Marina, el de quien ha de preparar y ordenar, para que éste los dirija, los elementos y los sacrificios que España entera ka de hacer en la campaña del Rif. f, Para terminar consignaremos un rasgo que por completo retrata á Arizón. Por muerte de su tío el jefe de Estado Mayor señor marqués de Casa Arizón, pertenece a él el título que con tanto orgullo sustentó BU tío carnal; pero el general Arizón nada ha hecho jamás para adornarse con ese título de marqués. F. S. F. nados; pero no pueden menos de envidiar la buena fortuna de las demás armas é institutos del Ejército. Si desde el punto de vista técnico y en relación con lo quebrado del terreno donde se opera por el momento pudiera aparecer la lanza, arma poco apreciada para combatir á nuestros actuales adversarios, bien fácil de satisfacer sería la aspiración de nuestros lanceros; al parque con las lanzas, y reciba cada soldado su correspondiente carabina maüsser; de este modo de cada lancero se haría un cazador ó un húsar, pues ni unos ni otros se diferencian de los lanceros más que en el nombre; por ningún estilo son distintos, ni en la instrucción, ni en suficiencia, ni en entusiasmo. Es más, llévense lanceros á Melilla, y cuando el terreno lo exija, operen con sable y carabina como los demás jinetes, y si llega el momento ansiado de que, abandonando sus madrigueras, nuestros enemigos salen al campo abierto, entonces, ¡entonces! si que, requiriendo las lanzas y al grito de ¡viva España! escribirían los lanceros otras páginas glpriobas que añadir á la historia de las de Viana, Treviño y. otras mil. Conste, pues, que los que recibimos la instrucción como cazadores y ademas como lanceros aspiramos á tener en África un iugar que parece estarnos reservado, porque, piensen algunos así: Si la lanza es inútil para la ¡guerra, debe suprimirse en la paz y si es útil para la guerra, ¿por qué de ar á los lanceros en casa, mientras todos los demás van á campaña? UN LANCERO se le ha dado alojamiento poniéndole su correspondiente centinela á la puerta de el, teniendo presente que este moro es un pajaro de cuenta y no merece nuestra confianza, pues tiene en su historia, muy conocida en la plaza, páginas muy negras y que dicen muy poco en favor de sus sentimientos y de su nobleza; pero, en fin, viene huyendo, trae una mujer y cuatro niños pequeños, y la hidalguía española m- inda qae se le ampare ry se le socorra, y así se ha hecho. A la una de la madrugada han entrado el Numanciay el Sevuía; este último no viene, como se decía, tripulado por guerra; viene, pues, con su propia tripulación. Al ser de dia se h i procedido á las operdeiones de dar agua á la plaza por medio de botes, que la conduceu desde el Sevilla á ésta. No v ¿o la bondad de esta faena, que es demasiado pesada y peligrosa, pues gracias á que hasta aüofa, que son las nueve de la mañana, han disparado muy poco los moros, sin duda porque les ha cocido hostilizando el Peñón y no esperaban la llegada del Sevilla; pero tengo la seguridad de que dentro de cuatro ó cinco horas habrán acudido a las llamadas que les han hecho por medio de hogueras y disparos, y entonces veremos cómo termina esta operación. No me exp. ico á qué viene eso de traer las luces apagadas, llegar á la una de la madrugada y al final no arrimarse á la plaza para dar el agua como es debido; pues si el capitán del Sevilla teme arrimarse á la plaza, donde en este caso 10 pudiera haber hecho sin ningún peligro, que intervenga el barco la marina oe guerra, y tripulado, por ella 1 que haga el servicio para que está contratado, como es debido que lo haga; si en Alhucemas no quiere acercarse á menos de tres millas, me río yo lo que hará en el Peñón de la Gomera, que no tiene sitio que no esté batido por el enemigo. Conste, pues, que el Sevilla hasta ahora ha dejado mueno que desear á esta plaza toda, y que sólo hayque hacer una excapción con respecto á su sobrecargo, Sr. Pouier del Rosario, que cuantas veces ha sido necesario ha saltado á tierra á cumplir su cometido bajo el fuego enemigo. NQTlOAb DE ALHUCEMAS AGOSTO, 1 7 e El Popular, de Málaga: El valiente cañonero Pinzón estuvo con su bizarro comandante y brillante tripulación á la altura de los héroes. Desde el Sevilla, que se encontraba situado á tres millas próximamente de la plaz 1, traía hasta ésta los botes, protegidos con su casco y haciendo fuego por ambas bandas, hasta dejarlos ai abrigo de las rocas, y lo mismo hacía cada vez que un bote salía del fondeadero para conducir carga al Sevilla. Al igual de una madre que viera á su hijoen peligro y protegido con su propio cuerpo lo sacara de él, así el Pinzón traía y llevaba los botes hasta dejarlos salvos fuera de combate. ¡Bien ¿VAN LANCEROS por el Pinzón! Esta plaza conservará siemAMELILÚ? pre un recuerdo de gratitud para su digno! En los actuales momentos, cuando todas comandante oficiales y tropa que lo tripulas clases de la sociedad se encuentran pen- laban. El sábado se pasó el día en completa tranüientes de los sucesos que en Melilla vienen desarrollándose, es una aspiración honrada quilidad. Por la tarde, un grupo numeroso y legítima que los militares todos procuren de moros se apostó en las crestas de las lojlevar el contingente de su patriotismo al mas que dominan la plaza, y desde ellas nos hicieron un fuego nutridísimo durante teatro de las operaciones. una hora; los proyectiles llovían sobre la k Ya el Gobierno ha puesto bajo las órdejies del bravo é ilustre general Marina un batería donde están emplazadas las piezas respetable cuerpo de ejército, el cual está de artillería, y en aquel instante el oficial dotado de las tropas y material necesario Ayerra hizo dos disparos de mortero alas para comenzar las operaciones con cierta crestas de los dos cerros fronterizos, y cesó ei fuego del enemigo, lo cual prueba que las amplitud y alcance. Las aimas todas, tanto las de combate granadas hicieron carne en ias trincheras como las auxiliares, tienen en el Rif su re- de los moros, y las abandonaron sin esperar presentación; solamente un instituto es pre- el tercer disparo, que fue hecho con granada terido, solamente hay una clase de soida- ordinaria á una cas a del poblado, tirando os que no gozarán del honor de haber con- por tierra un lienzo de pared y la techumtribuido con su esfuerzo y su entusiasmo á bre de ella. El domingo se nos presenta en la plaza ta victoria, que quizá dentro de brevísimo plazo hará vibrar las campanas y latir los el moro Belcristo con su mujer y cuatro hijos; viene pálido y demudado; dice que los corazones. í Estos soldados, que no han sido enviados moros le han tachado de estar vendido á Wm á África, son los pertenecientes al ins- España; que los moros le han dado una paliza y le han arrasado su casa, y que hutituto de Lanceros. 1 Respetuosos siempre éstos con las órde- yendo del campo viene a refugiarse en la nes y disposiciones de la superioridad, aca- plaza, y pide lo manden á Alelüla con su ian con tris SEa y desaliento esta especie de familia, para desde allí marchar á Tetuán, ostracisiB n, e narece lj sír sidp ponche- 3 n petidóaJiajsído ea principio atendida y 1 ATAQUES MOROS A MELILLA I uy largo sería enumerar los ataques que dicha plaza ha sufrido ¿e los moros; pero aunque sea brevemente, daremos noti cias de les mas importantes: El 4 de Noviemore de 1631 atacaron los moros la ciudad, y sólo con gr n esfuerzo pudieron ser arrojados de ella. El 9 de Enero de 1636 pidieron de Melilla se les remitiese de Malaga á la saayor brevedad bastimentos, de los que carecían ea absoluto y tenían necesidad para resistir dentro de la plaza á una agresión nfeña. v En 1646 y en 1649 hubo necesidad de hacer salida para contener la morisma, y en ella perecieron, respectivamente, los gober nadores de Melilla ü. Carlos Ramírez de Arellano y D. Luis de Sotoinayor. De 166I á 1669 menudearon los ataque 3 de los moros, especialmente contra el fuerte avanzado de Santo Tomas de la Canteraj como en los años siguientes de 1678 y 1679 contra los fuertes de San Lorenzo y San, Francisco; en este último fue ueroica la defensa que hicieron durante un mes los 1? soldados españoles que lo guarnecían En 31 de Agosto dei misino año 1678 atacaron los moros el fuerte exterior de Santiag defendido por 25 soldados nuestros, que hicieron allí prodigios, y cuando el 14 de Septiembre no pudieron resistir más, decidieron volarlo y perecer en él antes que entregado á la morisma.