Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C JUEVES 26 DE AGOSTO DE 1909. EDICIÓN i. a PAG. 6. J e visitado el raerte de Camellos, en donde se está organizando 1 la sección de Policía indígena. Favorecido por la amabilidad del tenien, instructor Sr. Melea, pude conocer los adelantos de los moros, que ante nosotros hicieron algunos ejercicios digaos de las mayores alabanzas. Sólo diez días lleva el Sr. García Melea ñecho cargo de la sección indígena, y justo es confesar que los adelantos de la nueva Policía rifeña son asombrosos. La sección se compone de J 60 hombres procedentes de Frajana y una pequeña parte de Mezquita. Tanto en evoluciones como en el manejo del arma, los rífenos demuestran su habilidad. La instrucción de la sección indígena se verifica por mañana y tarde, y e, s casi seguro que muy en breve serán dados de alta para que se les asigne el servicio que más convenga en las avanzadas. Otra sección no menos importante tenemos en la Restinga prestando ya servicios. Esta la forman los adictos de Quebdana, f se compone de So hombres. Han sido instruidos por el capitán de Artillería Sr. Barbeta, que es objeto de mil felicitaciones, tanto por la rapidez con que ha cumplido el servicio encomendado cuanto por la táctica militar empleada para instruir á los rífenos, que en poquísimos días se hallaban en condiciones de prestar servicios, en aquella posición. El distintivo de los nuevos policías consiste en una franja con los colores nacionales, que llevan prendida en la ehilaba ó en el turbante. Los moros de la Policía pasean por la plasa sin que nadie los moleste. pl Sr. Nido nos dio cuenta de la orga nización de las quintas compañías y de la clasificación á que deben ajustarse Estas quintas compañías, que tienen por objeto el servicio de guarnición, estarán formadas por reservistas, ajustándose, como digo antes, á una clasificación que es la siguiente: Primero, los casados; segundo, los casados con hijos; y tercero, los viudos, también con hijos. A más de esto se habrá de tener en cuenta los cupos á que corresponden, atendiénlose con preferencia los mas antiguos. Créese que estas compañías estarán organizadas muy en breve y ascenderán á diez y ocho, según corresponde á las fuerzas que se hallan actualmente en Mehlla. Después de una hora nos despedimos de nuestro valiente paisano, agradeciéndole los datos que recogimos durante la conversación con él sostenida. f e La Unión Mercantil, de Málaga: Según cálculos que se hacen, los moros, en estos últimos combates, han debido tener más de 300 bajas entre muertos y heridos, pues las granadas se han visto caer muy cerca de los grupos rífenos y han hecho una mortalidad horrorosa. Hoy, en los disparos hechos por nuestras baterías, los artilleros, que están dando muestras de gran pericia, dirigieron cuatro proyectiles con tanto acierto que estallaron sobre un grupo de moros que corría á ocultarse entre unas chumberas. Como las granadas explotan 15 metros antes del punto en donde caen, el radio de acción á que alcanzan los balines es de cerca de cuarenta metros, y de esta forma es lógico deducir que más de la mitad de los ri feños que se encuentran dentro de ese circuitoquedan muertos ó heridos. A estase debe el que á los moros, cada vez que suena un cañonazo, se les vea correr como gamos para librarse del, mortíf ero fuego que se les hace. La artüiería ha infundído un pánico terrible entre los moros, y á esto se debe el que no nos ataquen con más frecuencia. viven moros en ciudades, y tienen tm Sultán que les manda. Enhorabuena que man de allí; aquí no lo necesitan para nada. El único enemigo de cuidado son los españoJ- S oy ha vuelto á salir para Alhucemas el les, y contra éstos ese Sultán no puede nada, hebreo Ayuch, comisionado para bus- como se ha demostrado siempre. Lo único car al teniente Laportilla, en vista de que que hizo el Sultán fue, hace unos años, ensus gestiones en el campo enemigo no die- viar un ejercito coa ánimo de cobrarles unas contribuciones extraordinarias. Los soldaron resultado. Hay informes nuevos que permiten creer dos del Sultán, además, se aprovecharon de en que el refeiido teniente, herido en el cuanto al paso encontraban. Mujeres, cabacombate del día 27, y cuando rendido p r la llos, bienes, se lo apropiaban admirablepérdida de sangre quedó exánime, fue apri- mente; ¡ése era el Sultán, que enviaba aquesionado por los moros en unión de un sol- llas tropas para asegurar el poder de los esdado que también cuyo herido cerca del pañoles! No hubo más rem iio que dar una soberana paliza y enviar á paseo á aquellos oficial. Se espera que Ayuch, á su regreso, traiga representantes de un soberano tan especialísimo. Y con las orejas gachas desapareciealguna noticia del infortunado teniente. ron en el horizonte, con su nube de polvo, los flamantes moldados sultanescos. ¡e Eduardo L. Chavarri: Eso es todo lo que sabe del Sultán la ge Los moros mostrábanse envalentonados, satisfechos de aquella jornada, y su re- neralidad de los rífenos. cuerdo les indemniza de las pérdidas que han sufrido luego. Pérdidas senas, debidas á ia artillería, que desde el 27 aquí puede EL GENERAL AR 1 Z 0 N asegurarse ascienden á 1.300 bajas. p l general Arizón pertenece á una familia! Ei visitante pudo comprobar que allí, en dedicada toda al ejercicio de las armas 1, las cabilas, morían todos los heridos. Efec- en la que el culto al honor militar es base tivamente, no sólo las terribles heridas de y compendio de todas sus aspiraciones. la artillería, que los despedaza de un modo Don Salvador Arizón es hijo del caronei atroz, sino los. mismos- proyectiles de maüs- de Ingenieros del mismo nombre y apellido ser, son difícilmente curados. La gangrena que prestaba servicio en la isla de Cuba se apodera pronto del enfermo, y como la cuando la sublevación de Santo Damingo, higiene es imposible (y aun siendo posible adonde marchó voluntario en la expedición no la conocen) las heridas son casi todas que se organizó en la Habana para combímortales. Ester sin contar con que la metra- tir la rebelión separatista. lid ha producido verdaderos estragas. Aquella insurrección fue dominada, conHasta tal punto es esto cierto, que el ca- tribuyendo en gran manera los aciertos y el minante protagonista de este relato pudo valor personal del coronel Arizón, que apever cómo las mujeres se empleaban en ca- nas pudo saborear su triunfo, pues una bals var fosas para enterrar á los muertos, que á perdida le arrebató la existencia cuando en cada momento iban sucediéndose. Eso sí, medio de la plaza de Santo Domingo arenmueren contentos, porque su fe, ¡poder de gaba á sus tropas al grito de jViva España! la fe! les dice que van a ver á su Dios. Tan relevantes fueron sus méritos, tan iis difícil, absolutamente difícil, saber lo gloriosa su muerte, que el Congreso de los que pasa en las tribus rifeñas. Los moros diputados acordó consignar- en- acta su senque en la plaza están, los leales, tienen tra- timiento por aquella desgracia, conceder zas deredomados guasones. Cuentan á quien una pensión remuneratoria á las hijas del les pregunta muchos datos contradictorios, bravo militar, en tanto que el Gobierno asy cuando se Kan hecho un lío espantoso cendía á brigadier al coronel Arizón, y la salvan la situación diciendo con su sonnsi- reina Isabel II concedió por Real orden el ta burlona: No comprenderme. empleo de alférez de Caballería al hoy goCuanto á los hebreos que se comprome- bernador militar de Melilia. ten á visitar tribus lejanas para obtener daEl nuevo alférez, que pudo, cómo otros tos fehacientes... también debemos ponerlo muchos, dar paz á los libros, puesto que de en cuarentena. Real orden se reconocía su competencia Yo hablé con Hamet Abd- in (y que me pretendió ganarse en buena lid cuanto de perdone la ortografía marroquí) el cual se gracia le había sido concedido, y después de dice enterado á más no poder de lo que en una preparación sólida logró su ingreso ea el campo moro pasa. la Escuela de Caballería, de donde pronta Desde luego los moros tienen una doble salió con excelentes notas y notable aprocontradictoria razón de existencia. en este vechamiento. territorio. Bajo el estandarte de los Húsares de la Para sus gustos, para su instinto de raza, Princesa guarneció Sevilla y con ellos- para su manera de ser, nacida de las condi- marchó á la guerra del Norte, aferró al ciones fisiológicas de ellos y de las que el cuartel general. medio ambiente les impone, la vida civilizaToda la campaña, hasta su terminación da europea les resulta imposible. en los montes de Peña Plata, fuéNseguida El moro vive con pocos elementos mate- por el entonces teniente Arizón, en qtiien riales. Su vida es, ante todo, independiente. sus compañeros veían siempre et más arroEn esta tierra del Rif forman una raza es- jado, el mas decidido, el que con su eterna pecial, divididos por tribus, las cuales se sonrisa en los labios desafiaba la muerte someten al más fuerte, al de más puños. teniendo una frase ingeniosa para dotninai Luchan por la vida como luchaban los se- cualquier contratiempo, una confianza ciega ñores feudales. Matan para vivir, esto es, en su valor para salir bien de todo peligre matan para apoderarse de los bienes mate- y por lema y divisa su frase, tantas veces reriales del contrario. petida, de faja ó caja. Idea de nacionalidad, de organismo políVuelto con el empleo de eapitán á la tertico- administrativo, no tienen; ¡acaso afor- minación de la guerra carlista, estuvo largo tunadamente para ellos! Comprenden- -por tiempo de guarnición en Madrid, hasta que esa instintiva desconfianza de las gentes que marchó á la isla de Cuba. á combatir la insuviven en plena naturaleza- -la red implaca- rrección separatista. ble que las relaciones económicas y jerárAun no había terminado la guerra en Cu quicas tienden contra la libertad indivi- ba, cuando, de regreso á la Península, marchó dual, ¡Libertad que es el único sentimiento voluntario á Filipinas. bien definido de estas gentes! De los hechos de armas allí realizados poi Inútil decir que el Sultán es un verdade- Arizón, buena prueba de ello da su brillanro mito para los habitantes de este país. te hoja de servicios, á la cual no queremos Allá á lo lejos hay un territorio en donde ceñirnos. Basta recordar que, ya coronel, al D ii; nTnri nncr inTM ni: in ir i