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A B C MIÉRCOLES z 5 D E AGOSTO D E 1909. EDICIÓN 1. PAG. 6. dad, más te 400 entre nacionales y protegidos, en una situación tan molesta y tan poco agradable. Por fortuna, la sensatez de estos moros y nuestros argumentos de que si fuera á ha cerse algo no se diría han evitado hasta hoy el que ocurra ningún conflicto. No hay nada de que hayan ido moros notables á Ceuta para enterarse de si es verdad, ni de que reine en los zocos exaltación de mngu na especie por este motivo. Lo único que se dice es que el bajá ha pe dido al üuebbas una mehalla para defender la ciudad, en caso de ataque, y que van á construirse dos fortines, uno en las inme diaciones del puente de Buceja (valle del Martín) y otro en el desfiladero del Rincón en los que se colocaran dos cañones ICrupp á más del Schneider y de la ametralladora que ya posee la Policía. Para dar una muestra de la sensatez de estos moros, añadiré que, según se dice, los notables de la población han acordado oponerse á que se haga nada, fundándose en que si bien esos fuertes pueden ser neeesa nos á la Policía, su construcción en e- tos momentos podría parecer que tenía otra intención, y como todo se soluciona aquí con el consabido aplazamiento, se ha escrito al Guebbas para que é- te decida en definitiva. Del Rogdi ya saben ahí lo que hay. Se le dio por preso y su captura se festejó coa grandes comilonas y fiestas en casa del bajá, pirámides de alcuzcuz y torrentes de grasa. No se corrió la pólvora poique no había caballos; pero aparte de ello, no faltó signo de legria que no se manifestara. Añora se dice que el Roghi logró ínter, narse en la cabila de Bem- Yahuied, vecina de los Beni- Messara, y que la defección de su ejército respondió á irse unos á luchara Meiilla y otros á hacer la recolección desús cosechas. No sena extraño, dado el prestí- gio de Bu Hamara, que á la vuelta de dos ó tres meses, sobre todo si en M- eiilla se pega duro, reapareciera de nuevo en la escena tnas fuerte y más feroz que antes. Al Raisuli, que fue á someter á los BeniIder, lo derrotaron éstos; los cabileños de Wad Ras se dividieron en dos bandos, favorable el uno, adverso el otro al nuevo gobernador; lucharon durante un día, en el que tuvieron algunos mueitos, y hoy, según parece, está todo tianquilo, con el Raisuli refugiado en casa del Zel- lal, jefe de la cabila de Bem- Mesaüüar, tratando de captarse las simpatías de aquellos cabileños. f es; un recinto cuadrangular de unos cinco metros por tres, en el cual se levanta sobre el suelo la tumba, toscamente labrada. No tienen ningún rasgo artístico arábigo, ni nada que inspire respeto ó admiración. l e García Cadenas: El Sr. Sampedro me ha referido el siguiente rasgo, que ayer presencio allí en el tlipodrorno, y que tal vez publicándolo sir va de algún consuelo á dos pobres madres. Cuando llegaron al Hipódromo los cadaveres de los dos soldados de Talavera y Alfonso XII muerto- en el convoy, la cantinera de A. fonso XII, que se encontraba alii de paso, se acerco a las a niiias, descubrió los cadáveres y arrodillándose ante ellos dijo: Ya qae vuestras madres nos os puedeu besar por última vez, lo haré yo en nombre de ellas, hijos míos. Les beso en la frente, les cerró ios ojos y Voivio a cubrirles. liste acto arrancó lágrimas á todos los que lo presenciaron. La go la cantinera socorrió con dos peselas arcada uuo de Los soldados heridos, que eran ocho. t e El Diario de Cádiz: Entre los oüciales últimamente ascendidos al empleo inmediato por haber muerto á consecuencia de las heridas recibidas en el campo de batalla, figura D. Antonio Muñoz León, teniente de Cazadores de I iereaa. Huérfano de un ilustre marino y de dis tinguidisima familia andaluza, el Sr. Muño? Leoa era lo que se liama un real mozo y un hermoso muchacho det mas clásico Upo arab- alo que unía, la bondad mas senvilla y uiodesia y el gracejo peculiar de los de su tierra, que te era nativo y brotaba de él espontáneamente, sin hacerse nunca el gracioso. Joven estudiosísimo y muy dado á la lectura, devoraba ansioso cuantos libros caían en sus manos, y no había biblioteca que no agotase pronto su noble voracidad de ¿aber a la sazón se preparaba para el ingreso en la Escuela Superior de Guerra. Llegado á Melilla ei 25 dejuho, caía, ínortalmeme herido ei 27 en el terrible combate que ha llevado ei dolor á tantos corazones y el luto á tantos üogares; cuéntase una anécdota del momento glorioso de su desgracia, que pinta muy a lo vivo su carácter. Cayó el teniente Aluñoz, y un capitán se volvió hacia el, diciéadole: ¿Qué pasa, Muñoz? -yac uie han echado las tripas fuera, mi capaan. Por lo demás, no pasa nada. Llevado al hjspuai de Meluia, allí dio al Creador su hermosa alma juvenil, llena de generosas ilusiones y de canño á todos los suyos, sin pizca de odio ni de malquerencia para nadie. á su embajador el SuTfán d e Marruecos, cambió con Ben Muaza impresiones sobre ia situación y curso de las negociaciones, asi como sobre a. gunos Dantos secundarios de esta negociacic A la conferencia telegráfica sostenida eatre el Sr. Allendesalazar y el embajador ma- rroquí asistió el subsecretario de Estado, Sr. Pina. La conferencia terminó pocos m natos antes de las seis. EL S U L T A N H MULEY HAFID I- EZ. 2 1 TASGER, 2 A. 3 T uley Álí, gobernador de Uezzan, ka vanido á Fez con el objeto de pedir ar xil ¡o para atacar al Rjghi, que saquea el territorio de Uez ¿an y las propiedades privadas de los jerifes. Hafid vacila. No se atreve á desguarnecer el territono de los Hyamas, pues teme que éstos se subleven. Por otra parte, no quiere exponerse á un fracaso, qu- e, después de las recientes victorias, le haría perder el terreno ganado. Muley A 4 í trata de convencerle diciendo- le que el Rogni se dispone a u irse á Muley el K- uir y a sostener la candidatura de éste ai Trono. ljONDÍJES, 2 4 8 H. oin- timean de Tánger que ei cónsul de Ta glaterra en Fez h i formulado una pro- testa contra lascrueldaie. s que por orden de Muley Hafid han cometido sus tropas coa los derrotados partidarios del Pretendiente; Ningún otro representante ha secundado la protesta del cónsul inglés, agreg i z. 1 despacho. NOTICIAS D ¿SAN FERNA. NJO DETALLES Y CURIOSIDADES R encueta, hablando de la posición del Atalayón: El comedor está situado á cubierto, lindando una de sus paredes con la tumba del morabito Sidi AJÍ, cuya momia se conserva y cujo santuario ha sido respetado y permanece intacto en cumplimiento de una or den escrita ¡Cómo han vanauo lostiemposí No es momento de evocar el recuerdo de Isabel la Católica ni del cardenal que influyó en sus resoluciones, ni de discurrir sobre si aquella política, adecuada a su época, era mejor que la actual; señalo el hecho para que la opinión lo juzgue. En vano be intentado se abriera la puerta del morabito para contemplar su intenor; para que cesara mi insistencia ha pues to eu mis manos el comandante Bretón las órdenes recibidas sobre el particular, y que dicen a í: No se permita bajo ningún pretexto que se Loquen las pu ri ts del nurabito ¡di A í, m- c causen desperfectos en el edificio. El gu an de dicho sepulcro es el Mokado 1 Como lie visto otros, me íiguro ésta como procedente de la costa de Marruecos foa deo esta mañana en el arsenal de la Carraca el cañonero litméi Carlea, que viene á repostarse. Manda este barco el teniente ae navio de primoa clase D. Lms Orud, y es segundo el teniente de navio D. Eugenio Rivas, que el día 15 del actual se portó bravamente; y sornó gra. n peligro. En dicho día al azar frente á Punta Pescadores- dimos oportuna cuenta de que el Hetuá t apreso ttn. cáiabo con municiones de guerra, cárabo que se fue á pique. Paraapresardichobirco. el cañonero echó al agua un bote tripulado por cinco hombres armados al mando del segundo comandante Sr. Rivas, bote que intrépidamente se acercó hasta la misma costa, pues a muy pocos metros de distancia estaba el cárabo fondeado. Nuestros marinos fueron recibidos con vivo fuego de fusilería hecho por los moros ocultos en las peñas y accidentes de la cojta, y teniendo que defendeise los C l embajador marroquí Ben Muaza recibió del Hernán Cortés con vanas descargas. ayer una nueva carta del Suitan de No por ello sa arredro el Sr. Rivas, cotu Marruecos dándole instrucciones acerca de siguiendo apresar el cárabo, que co- idajo las negociaciones que viene realizando ea hasta el cañonero, qje éste á su vez co- ¿ió á M a dría. remolque para Tetuan, yéndosele á piqrae Creyendo Ben Muaza que regresaría ayer ai liegar, acaso debido á la mucha mar que el ministro da Estado a ¡idríd, tema el pro- hacía. U posito de conferenciar con eL Sr. AilendesaEl día 20 del actual, cuando el c mero laz- ir. cruzaba en dirección del P ñ m d e Ve. ez, al Al enterarse ae qne ei ministro de Estado llegar á una ensenada que uay einre Punta demoraba su viaje por algunos días, maniMercaderes y ei Peñón, eaco itraroa en la festó Beu Muaza deseos de cambiar impreplaya un cárabo. Los uioios, al vet qae el siones por telégrafo, y á este fin acudió por cañonero maniobraba para h eor por a ¡uél, la tarde al ministerio de Estado, acompa íarompieron el fuego, y cuando- fl ¡i ¿á t or M do de uno de ¡os consejeros de la embajada. tes ¡es respondió con su rti e r a zaron y de! intérprete español Sr. Rmz. primero bandera, de parli. ue i. después El Sr. Allendesaiazar acudió al aparato la dei Suitan en vista délo cual ei c- monstelegráfico de San ¡seDastian, y después de ro dejó de hacerles fuego. LA EMBAj- DA MARROQUÍ conocer el texto de la carta qae ha enviado moros del cárabo se lanzaros al agua iniiminEranimn i tm iiiaBBnnniiinii ir íiamin íiinniT