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jSURSUM CORDA! Nunca necesitó España más serenidad y entereza que en la época actual. Cuando comenzaba un período de reconstitución vigoroso en el país, surgen conflictos guerreros en el exterior, y en la región donde la intelectualidad parecía más densa y equilibrada preséntanse horrendas convulsiones que recuerdan los inconscientes ataques epilépticos de los enfermos degenerados. La consecuencia de estos lamentables trastornos es una verdadera ataxia en el pensar y en el sentir de muchas gentes, el despertar de odios y represalias, la muerte prematura de seres vigorosos y sa nos, la ruina y la desolación. Un ilustre escritor extranjero, que reside hace tiempo entre nosotros, nos decia á raíz del desastre que había observado que coincidiendo con las guerras se aumentaba la natalidad, especialmente de varones. Tenía entre manos un estudio estadístico que preparaba con británico tesón y esperaba poder confirmar en nuestra patria lo que en otros paises comprobara. No se aniquilan los pueblos por guerras extranjeras. Buena prueba de ello es Francia, que logró sobreponerse á sus desdichas inmensas de 1870; lo que anula por completo á una nación es la falta de entereza y virilidad de sus individuos, la lenta disolución de la familia por los vicios y el egoísmo. Entre las muchas faltas de que pudieran acusarse los españoles, no se hallaba hasta la hora presente la ruindad ni la cobardía. Deber es de todos ahuyentarlas donde quiera aparezcan I, a cobardía y la ruindad engendran el pesimismo, la miseria, la falta de vigor para lachar y vencer. Cuanto más grave sea la situación ae un individuo, mayores alientos necesita desplegar para no perecer. Estos alientos nacen de la fe, que todo lo allana y simplifica. Majestad A CC 1O N SOCIAL Su organizadola Reina ha en toda España Juntas de señoras para socorrer las familias de los reservistas, para atender á tanto gasto y á la posible miseria que amenaza á numerosas familias. Tan hermosísima iniciativa ha sido secundada con ardimiento en todas partes, elevando los corazones de los buenos patriotas. Ahora es cuando con mayor entusiasmo y celo debe acentuarse la campaña protectora en toda España. Es preciso que las mismas Juntas de señoras no consideren su labor terminada cuando se dispare el último cañonazo en la guerra y sea atendido el último huérfano. Por centenares existen criaturas en mortal abandono á quienes si no alcanzan los beneficios reglamentarios de estos socorros extraordinarios que se acumulan, deben participar de ellos en la forma que en lo porvenir se acordare. Es decir, que aun cuando parezca inoportunohablar de la infancia enferma, desamparada y desdichada, en estos instantes, nunca mejor ocasión para ocuparse del particular. Hay que pensar en el porvenir. Los años pasan rápidamente, y los pequeñuelos cuya existencia pasa desapercibida crecerán y serán los futuros obreros y soldados de la patria. ¡Ay de ella si no pensamos en sanarlos, educarlos protegerlos con amor intenso y generoso! Por esta razón, el Consejo Superior de OMENTOS CRÍTICOS Protección á la Infancia ha emprendido una activa propaganda entre las Juntas provinciales, asistiendo el secretario general á varias sesiones y comprobando el buen deseo, que anima á todas ellas. Ya habrá ocasión de hacer público el resultado de este salvador movimiento. Entretanto, no nos dejemos dominar por el pesimismo ni la desesperación; ahuyentemos el odio donde quiera aparezca... ¡Sursum corda! Las madres deben huir de toda rutina y atender escrupulosamente los consejos de un médico experto y entendido que estudie al niño desde su nacimiento y conozca todas las vicisitudes pasadas y presentes, previendo con sagacidad los futuros y numerosos peligros que amenazan á la infancia. ARTE DE CUIDAR AL. OSNIÑOS IV dar respuesta á cartas que se nos dirigen comentando hechos concretos de higiene infantil, tratamos hoy del asunto de la ración de los niños, acerea de cuyo particular hemos insistido varias veces. Sirva de norma lo que vamos á transcribir para varias madres, y singularmente á doña R. del C. de A, á quien debemos contestación á una afectuosa misiva. El régimen es indispensable para la buena crianza de un niño. Hay que tener gran método en la alimentación y regularizar las mamadas en todo momento; pero conviene no olvidar que no es posible establecer reglas inflexibles respecto á la cantidad de leche, y que convie. u adaptarse á cada caso particular. En esto escriba precisamente el arte de cuidar á los niños con criterio científico y rasional. Lo mismo el exceso que el defecto de la alimentación de los niños producen fenómenos digestivos análogos. Es decir, que la anormalidad de las deposiciones y los vómitos repetidos pueden presentarse igualmente en las criaturas hambrientas como en las alimentadas con exceso. Cuando vomita mucho un niño, no siempre es porque ha tomado demasiada leche. Puede ocurrir que lo que tenga sea inanición. Esta inanición por insuficiencia alimenti eia puede depender de que se les tase de masiado la ración, de que se mezcle mucha agua á la leche, ó de que la nodriza carezca de secreción láctea adecuada. ¡Cuántas veces existen mujeres con aparente exceso de leche, la cual pierden patológicamente, y ésta, por lo mismo, es demasiado clara! En tales casos, el ponerles á mayor dieta puede originar trastornos gastrointestinales de importancia. Sin embargo de esto, aun perdiendo el niño de peso y estando desnutrído, la falta de alimento remediada á tiempo, y con tal que no dure mucho, no produce la muerte del niño, que se repone, como es sabido, con facilidad de estos conflictos. Es muy grave la situación si se prolonga por varios meses, llegando á la atrofia. Para evitar éstos graves perjuicios es preciso racionar al niño con arreglo á los datos fisiológicos normales, es decir, proporcionando a l a criatura una ración diaria de leche que corresponda al 1 6 de Su peso durante los dos primeros meses, á 1 7 durante los cuatro siguientes y á 1 8 durante los seis últimos. Por esta causa es tan útil el sistema de pesadas. Pero téngase en cuenta que esta ración puede aumentarse en los niños débiles y prematuros, asi como debe disminuirse en ocasiones en los robustos. En este punto, como en todo lo referente á medicina, cada caso necesita sa medicación y sa plan especial. ÍLJACIONANDO En la imposibilidad de 1 A CAMPANA PROTECTORA EN LOS ESTA DOS UNIDOS. Conocido es de nuestros lectores el proyecto de reglamento de Maternología y Puericultura aprobado por el Consejo Superior de Protección á la Infancia, que sólo espera la sanción del Gobierno para ser aplicado. Son de tal importancia y trascendencia los particulares en él tratados, que bien puede afirmarse que constituyen la base fundamental de la bienhechora ley de 12 de Agosto de 1904, aun incompletamente aplicada. La reglamentación de la industria de nodrizas en toda España y la creación del Instituto Nacional de Maternología y Puericultura contribuirán de una manera positiva y eficacísima á la disminución de la mortalidad. Para convencerse de ello basta examinar lo que se ha realizado en otros países. Transcribimos un extracto de la comunicación hecha á la Academia de Medicina de París por el doctor Roberto Simón, que estudió el asunto personalmente en América durante cuatro meses. Desde 1988 á 1908, la mortalidad infantil en Nueva York disminuyó en un tercio: 144 por 1.000 de natalidad en lugar del 214 por 1.000 que se observaba anteriormente. Este resultado es debido en gran parte á ejercida por dicha Sociedad sobre los servicios sanitarios oficiales. Entre los medios puestos en práctica con mayor éxito en la lucha contra la mortalidad infantil, conviene señalar: Primero. El establecimiento durante el verano para las madres y niños de campamentos al aire libre, hospitales costeros, hospitales flotantes, con los cuales se sustrae á los niños de la influencia de los grandes calores en habitaciones reducidas. En estas instituciones se practica la ciencia ya familiar de la puericultura Segundo. La creación, bajo ia vigilancia de los Laboratorios muaicipales, de un certificado de- Uche, expedido á diario y revocable, el cual se concede solamente bajo cinco condiciones: i. La leche procederá de vacas tuberculizadas. 2. a No contendrá más de 30.000 bacterias por centímetro cúbico (eñ París cuenta cinco millones de bacterias por centímetro cúbico en veinticuatro horas) 3. a Será vendida, lo más tarde, treinta y seis horas después de ordeñada, en frascos cerrados y conservados en hielo. 4. a Estos frascos serán llenados y cerrados en la granja, no en Nueva YorJK. 5. a Llevan el nombre de la lechería y la fecha y hora del último ordeño. Como es natural, se invita al público á que no consuma más que la leche garantiza Ha de este modo. Tercero. La visita frecuente al domicilio una obra privada: la Asociación para el mejoramiento de la clase pobre, así como la presión