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H TODO El; DO, POR CORREO. CABLE. T ELÉGR AFQ T ÍIM. DE Tono DO, POR CORREO CABLE, TELÉGRAFQ Y TELEFONO ESPAÑA EN MARRUECOS LA CAMPAÑA POR CORREO Y POR TELÉGRAFO ¡LILLA A la mezquita, como el lector recordará, no se ha tirado una granada porque el general Marina lo tiene así dispuesto; pero los cabecillas de granujería rifeña son capaces a de sacar partido de to io para sus predicaciones en pro de la guerra. Con esa gentecita nos las habernos, ¡Y áua se hablaba de paréntesis, de diplomacia... Aquí no puede habar otro. Protocoló que los parques de municiones, t os asistentes. Un día he de consagrar toda la crónica a los asistentes. Como en todaslas campañas, en ésta la figura del asistente ha sido y es fuente de innumerables episoitos dé tódá íhdéle, desde lo heroico á (0 couico. Los asislentes rivalizan sobre todo en cuidar á su aíúp, y no es de los üiumos el que hace cuatro días, después de un buen almuarzo, nps sorpreadía con platos de dulce, aceptando muy gozoso nuestros elogio Pero quiero anticipar un rasgo que merece uriá buüná látuiñá. Pocos días- hace, un; capitán de üu puesto avaaza 10 üabuiba en broma de beber un vaso de refresco bien frió, con un trozo asi de hielo. Eran las once de la, mañana. Poco después el capitán llamaba á su asistente, y el asistente no pdrecía. Ya á última hora de la tarde, el capitán, iuípacreucé, con vivos deseos de darle uua chillería, sáiió hasta las tnnettefas, llamando a v ices al truhán. -Y vio, admirado y confu o, que eu aquel momeuto arribábale! truháu cou unos paquetes que chorreabau agua. ¡tiaDÍd ido á pie uasta Melilla, había com prado el hielo. y voivía con los terrones que al cabo de la carrera y al través de la intermioable soláaa le quedaron! Y esio fue 1 ú neo que citó como, mérito, 0 no el haber salido y. haber hecho, excursión tan arriesgada y el haberse abrasado las uianps, cooio él decía, siuo el haber conseguido liegar con parte de los dos kilos de Uielo que comprara. ¡Intrépido y leal y amoroso servidor! A poco si se iuega ta vida. porque sú aiuo. bepieraaigo fresco. También él bebió, pór. de coatado, que su amo hizole luego refrescar en el misuio vaso. Y eu. tanto que á. su- vez el muchacho bebía de aquel retrésco líquido, de agua y zumo de limones, el; capitán Í daba uu golpéelo en al hombro, y le reñía por su atreviiuiento, y le agradecía su interés, y esto dicho. con palabras breves, pero coa esa ínfiexióu de vo ¿y esa tosecilla pertinaz que descubre b ¿jo la serenidad aparente uua viva emoción. CRÓNICA DÉ LA CAMPAÑA DE NUESTRO COMPAÑERO SEÑOR SÁNCHEZ OG A ÑA MEULLA, 17. mado por la censura, según he visto, anticipé, hablábamos del grupo de rífenos que permanece en el centro del Gurugú. Yo suponía que este grupo había de permanecer á la expectativa. Mohatar movió la cabeza y, con ese español tan chapurrado y tan pintoresco que hablan estos moros amigos nuestros, me replicó: J 3 T 1! Pónieste. -Y asi ocurre, -en verdad. La otra tarde, Hemos vivido, si ello es vivir, veintiapenas subieron un poco las compañías de cuatro horas envueltos, no en una nube, en Wad Ras, cuando asomaron ellos, descenuña niasa. de polvo. No hay idea de este Po diendo tanto al replegarse nuestra tropa, Miente de Rfeliila m s que gozándolo. Lo de que la artillería hubo de colocar las grana- Míenos, casi, es la ráfaga casi constante de das tan bajo cómo ea la retirada del 27 ó aire cálido, abrasador, reseco, que corta el más, acaso más. sudor y produce como una congoja asmáti Pues hoy, apenas despejada la atmósfera, ca; lo más irresistible es la columna de tieya otra vez han hecho volatines sobre las tra que corre velocísima, que obscurece el peñas que á ia vera del primer barranco eníiorizonte, que impide absolutamente el frentan al Lavadero Desde allí han Hecho tránsito y que nos fuerza á caminar á su poquita de guerra, en tantp que uiiosasesen ciegas. lá intentaban caer sobré la mezquita. For; Ayer la tropa pasó un malídia. Por conotuna que aquí, eu cuanto se mueve un aloró cer ue la penalidad de los campamenf hay veinte catalejos y observatorios que lo tos éti tarde tal, paseen ellos algunos, ratos, veu; y apenas hoy han surgido los grupos, arriesgándome colinas arriba con Alba, con Camellos ha hecho oir sus voces, que son él cronista valenciano Chavarri y con nuesde lo más potentesy de lo más persuasivas tro corresponsal Jaime Tur, ya curtido ea que en materia de voces se puede imaginar. éstas fatigas, y. en quien la actividad se ¡Lástima que los obuses no atraviesen al Suma á un espíritu siempre animoso. ¡Cómo otro tado del Gurugú! sufrieron nuestros soldados y con cuan aleDe allí ha venido anoche un hebreo, hergre conformidad aceptáronlas malas horas! mano de uu comerciante de Bsni- Buifiur. Y No se podía parar en ias tiendas, que treha contado cosas relacionad is con nuestras molaban como un guiñapo, y fuera de. las bajas que encienden la sangre. tiendas, singularmente en los campamentos Éste hebreo había éíeotuado la incursión, altos, era un verdadero milagro de equilicon promesa de uu alto precio, para hacer brio inestable, y 10 exagero un punto, el determinada gestión relativa á uu oficial sostenerse de pie. desaparecido. A este propósito extendió sus La tropa que no prestaba servicio en las pesquisas y vio cadáveres... No hay- -trincheras permanecía echada ó agazapada, dice- -prisioneros españole no hay gente formando grupos al socaire íde ¡as tiendas nuestra viva pequeñas, meaos batidas f pr el vendaval. Y puuto. tíobre esto la censura es termiSe intentó hacer rancho; fue ¡imposible. nante. En el Hipóiroino, por ser lugar más Lo que yo deseo es habla. r de lo otro, de bajo, puesto que sé halla! sobre la arena, á la revancha, de lá venganza, del castigo; lo Orilla mar, unos cazadores lograron hacer que yo quisiera es decir pronto y con pura lumbre (con mucho abrigo de pie- Iras y tiever Jad que han caído miles de estos sal varra mojada) y se cocieron carnes y legumjesbajo nuestros iüsiles, que está vengada bres en unss ollas; mas apenas se abrieron la sangre de nuestros hermanos. éstas después de la cocción, cuando sobre el guisote se formó, tan rapidísiruaistcute i- i 1 fanatismo. que pareció inverosímil, 1 una gruesa capa Esta tarde vienen informes de la cabila. de tierra; de suerte que el rancho tornóse de Mezquita. D JS ó tres moros de ella, que barro y fue imposible- el coiuerlo. Comió, permanecían ludecisos al parecer por miepues, la gente en el Hipódromo, como en do ó por amenazas de los suyos, se vienen Rostrogordo, cóiiao en todas partes, ración con nosotros. Ya están en nuestro campo, hambre: chorizos, morcillas, pan; lo que ha sin armas, y han traído á sus mujeres é tu- ía á maso. l jos, lo cual es buena prueba de su decisión. Cerró ia noche con ia misma ventolera; Cuentan estos moros que su cabila esta muy pronosticóse uua continuidad de temporal sojuzgada por el santón, el cual ies aieé todesesperante. Por dicha, estos augurios han dos. los días que nuestro poder es pequeñj, sido erróneos, y hoy el ambienté es limpio, que nuestras granadas hacen más ruido que está la mar casi llana y el viento ha, caído. d a ñ o Y, sobré todo, hace arma de este hecho: I a chusma rifeña. i lá casa del Schatdy, otras uiucuas, nan caí. Hace pocos días hablaba yo con Maido deshechas por nuestra artillería, pero la moa Alohatar, el tuejor confidente qub temezquita permanece intacta, tis la casa de memos, el meiros hiperbólico y el más digno nuestra oración, el lugar sagrado de Dios- -efe fe: Después dtr las noticias qué rae dio, exciama el santón, -y ios cristiauos no puey que ea despacke telegráfico, muy- inerdíea derribarla, -Etán, ¿sabe tú? de aqui. w allá... Sube... baja... Kilo mirar siempre lo nuestro. Ello querer tirar bien, ya verá cómo bajar... Ello querer pegar aMequtta. jNoestarquieto. no! SOBXE LA CA VIPAÑA Oedemos hoy la pluma á un ilustradísimo jefe del tijército y gloria del misuio, cuya modestia nos impide revelar su nomore, y á quien debemos e favor de honrarnos cou la impiesién de hoy, que consideramos interes iuuiiuia y propia para ilusiral la p ú b l i c a opinión en los actuales momentos: y medio aproximadamente pesa,