Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MIÉRCOLES 18 DE AGOSTO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 6 últimos f actores con gran tacto, prudencia Sr. Mazarredo, que habían de recoger en el y oportunidad. barranco de Sidi- Musa el grano de varios Las sumisiones determinan un asunto de silos. interés excepcional, sobre el que debemos La escasa tropa avanzó, descendiendo al insistir, presentando todas sus distintas fa- barranco y llegando sin novedad al lugar ses para que no se sufran desengaños y pue- de los silos. dan tener una orientación clara y definida Empezaron los trabajos de llenar sacos, y los jefes de columnas. cuando habían extraído mucho más de la Desde el momento en que se castigue al mitad del grano, los moros, parapetados en enemigo en algunos encuentros, siendo en las alturas, rompieron el fuego contra los ellos ruda y vei daderainente escarmentados, decididos soldados. empezarán en mayor ó menor número á preTan pronto como sonaron las primeras sentarse cabileños á someterse, engañando detonaciones, el teniente Sr. Suárez ordenó por su tono lastimero y su humilde actitud. que la porción pequeñísima de fuerzas se Ellos asegurarán no haber hecho fuego con- dividiera en dos partes, una para que sifcra nuestras tropas; ellos harán protestas de guiera llenando sacos y otra para defender gran cariño á España; ellos desearán la paz y y proteger á los que trabajaban. sobretodo entrar en nuestras plazas (1) y pan La defensa hecha por los nueve soldados tos ocupados á efectuar sus ventas y hasta y los oficiaies fue brillantísima, consiguiendemostrarán aspiración de combatir en do, después de penoso trabajo, poner en nuestro favor. Todas estas y otras palabras, fuga á los agresores. ofertas y protestas de sumisión y de amisA poco rato de empezar el tiroteo recitad es lo prudente seaa tenidas en cuenta y bió el teniente Suárez una herida de bala hasta tomadas en consideración, pero sin de remington, y siguió, aunque herido, confiarse en ellas, pues en muchos casos dando órdenes y disparando su tercerola. Son ardides para ganar tiempo unas veces, En las acémilas que como prevención llepara espiar las otras y, como regla general, vaba la fuerza cargaron el grano recogido, medio para al mismo tiempo que nos cocn- que era de trigo 33 sacos y de cebada 21. baten obtener pingües ganancias con sa coA pesar del fuego que se hizo no hubo que mercio, que en determinadas ocasiones pue- lamentar más baja que la de! teniente señor de servir para adquirir municiones y lu- Suárez, hermano del oficial del mismo regicrarse también con la venta de ellas entre miento, herido gravemente en el combate las cabilas. áel 23 del pasado. Este sistema no es nuevo ni figuración Esta baja, por fortuna, no es de cuidacto. nuestra. Es hábito musulmán, inveterada Idiosincrasia de raza, y ha de ser muy escrupulosamente depurado tal hecho en todos momentos por un jefe de fuerzas para no alentar esperanzas en las verdaderas é incondicionales sumisiones, casi siempre üifíciles y no frecuentes, y no dar partes de e n la mañana de a er salieron por la eséxitos políticos que pueden desvanecerse tación del Mediodía los 36 voluntarios prontamente. de la recluta voluntaria de Madrid. Pero en esta cuestión tan importante y Ocupaban solos un vagón de tercera, dendelicada no podemos ni debemos asumir tro del oual todo era alegría y bullieio, paresponsabilidad de que fuesen tenidas en reciendo más bien que aquel puñado de vacuenta nuestras leales advertencias, ni mu- lientes jóvenes se dirigía á una excursión cho menos que estas impresiones sean con- de recreo que á un viaje de peligro. sideradas como consejos dados inmodestaEl alcalde interino, Sr. Encío; el secretamente, quizá á jefes superiores que mandan rio, Sr. Vela, y algunos concejales madrilecolumnas en el Norte de Afnca. ños acudieron al andén de la estación con No basta en esto nuestra propia expe- objeto de despedir á los primeros voluntariencia en el trato con los marroquíes y el rios madrileños que salen para Melilla. dilatado tiempo que hemos observado y coRepartió el Sr. Encío alganas cantidades nocido su carácter y manera de ser. Por con- en metálico entre ios voluntarios y el sarsiguiente, sigamos todos en esta materia á gento que les mandaba, y al partir el tren tm maestro en las guerras de África, el ge- resonaron fuertes vivas á España, al Rey, neral Yusuf, que refiriéndose á las sumisio- Madrid y su alcalde. nes escribía lo siguiente: A despedir á los voluntarios acudieron Desde el día que el Ejército francés des- muchos individuos de sus familias, produsmbarcó en las costas de la Argelia, hemos ciéndose las escenas de ternura que son de sido víctimas de la falsía y doblez de los rigor en casos tales, pero sin que las efusiárabes (2) pero es justo añadir que el error vas expansiones de la familia quebrantaran de los primeros generales que fueron llama- en poco ni en mucho la entereza de que esdos á conquistar el país emanaba de ana taban poseíaos los voluntarios madrileños. idea generosa. Guipúzcoa, que Se hallan en Victoria, y la segunda, por los regimientos del Principe y de Burgos, de guarnición, respectivamente, en Oviedo y León. Cada brigada contará can una sección úe ametralladoras. Estarán afectas á ellas también ios escua- s, drones de Alfonso XIII, una compañía de Zapadores, dos secciones de Telégrafos, una compañía de Administración y una ambu lancia de Sanidad. La división tendrá, además de estas faer zas, un -Tupo de artillería del ia montado MADRILEÑA Oor el ministerio de la Guerra se han dado R l corresponsal de El Cronista, de Málaga, las detalla de este modo un episodio ya división. órdenes para organizar una nueva conocido: Esta en pie de guerra, ó sea á El segundo teniente del regimiento de dos milserá puesta regimiento. plazas por infantería de Mehlla, nútn. 59, D. Ricardo No enSuárez, recibió en la madrugada de ayer viarla es cierto que haya el propósito delitoá un orden superior para que eligiera 18 solda- ral delinmediatamente para puerto del á la Mediterráneo, tenerla allí dos de su sección, con objeto de acompañar ai oficial segundo de Administración Mili- expectativa de los bucesos que han de desiar Sr. Icarios y al de la compañía de Mar arrollarse en el campo fronterizo de Melilla. Las fuerzas de dicha división permanecerán en los puntos en que actualmente se (1) Es indispensable tratar coa rigor por medio de policía escogida á los moros que entran á hacer sus encuentran hasta nueva orden. ventas en nuestras plazas, expulsar de ell s á muchos Compondrán la división dos brigadas, que allí viven, y que transiten con humildad sólo por perteneciente la una á la 12. a división y la determinados sitios. (2) Téngase en ca- enta q a e los rífenos son todavía otra á la 13. a. mas falsos y traidores que los árabes, y muy singularLa primera de dichas brigadas estará mente los de Kriaia vecinos á Melilla. (Nota del formada por los regimientos de Cuenca y autor J DETALLES DE UN EPISODIO DIVISIÓN T e Sariñena marcharon á JVIehlIa con el batallón de Cazadores de Mérida dos bravos hijos de- aquella tierra. Los dos podían haber eludido el servicio miíítar por varias circunstancias; pero no quisieron de jar de cumplir con sus deberes patrióticos v fueron aminosos á fa guerra, Elias Py y Sixto Eldu ¿aa se llaman estos dos soldados, que han dado ya pruebas do su valor y de su firmeza ante el enemigo. Sixto ha escrito una carta, que remiten al Heraldo de Aragón desde Sariñena, en laque se pone de manifiesto el temple de los bue- nos aragoneses y su imperturbabilidad, desprovista de toda clase de arrogancias. La carta, que es un documento nada vulgar y que acredita la cultura, de su autor, dice así: Mi querido y respetable amigo Elias: Hoy, como todos los días, repasamos nñ compañero y yo sus gratas notas, en las cuales nos colma de elogios y alabanzas que no merecemos. Estáa todos ustedes cegados por el cariño que hacia nosotros sienten, y por eso nos hacen tanto favor. Nosotros no somos el Cid Campeador, ai mucho menos; somos dos muchachos que. quieren tener el- corazón de hombre y qoe soportan la vida de campaña sin darse caen ta siquiera de sus molestias y sin que les arredren las cosas que suelen intimidar- á los hombres fuertes como por ahi les llaman Hacemos ahora una vida muy monótona Después que transcurre el día, largo y pesa- do, cada cual ocupa su puesto en la trincha ra, donde descansa las eontadasjhoras que por turno le tocan. Los que siempre hemos dormido en buena cama po nos quejamos del duro suelos en cambio, acostumbran á reclamar aque líos que sólo han dormido en la paja. Ya de mañana, mientras los cañones dis paran contra las altas crestas del. GurugúV 1 comenzamos nuestra labor de llevar pie dras de 20 y 25 küos á la trinchera, haden do viajes y más viajes, burlándonos de la fatiga y de los pinchos de las chumberas. Allá lejos vemos los cascos de nuestras buques, que de cuando en cuando despiden densas nubes de humo que nos anuncian. los disparos. De vez en euando las ametralladoras ftttH cionan con su ruido rítmico, que se asemeja al de un tambor, y los clarines y cornetas completan la orquesta. Para entretener eí rato cantamos. ¿Quiere usted saber lo que cantamos? Pues la jota, nuestra jota, la que nos recuerda nuestra tierra y nuestra gente. La jota nos anima v nos hace rechinar los dientes de COÍ. Hasta ahora no habíamos caído en la cuenta de lo que para nosotros significa esa rincón del mundo donde están nuestros seres queridos. Desde aquí nos parece Sñriííena la mejor capital del mundo. Un fuerte abrazo de su joven amigo qae le quiere, Sixto Elduqtie. Campamento de la Mar Chica Agosto gcj. r IMII 1ll nmnMUIil I iiri inmininnircnaxignin